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Conocimientos neurológicos actuales

¿de qué manera el entorno social cobra influencia sobre la organización del sistema nervioso?

Nelson Annunciato

(30 de marzo de 2009)

 

RESUMEN: El sistema nervioso central posee una compleja red neuronal con células muy especializadas que poseen miles de conexiones. Esas células determinan la sensibilidad, la percepción, los sentimientos, las emociones y las actividades motrices, que se transforman en comportamientos.

 

1)     CAPACIDAD FORMATIVA DE LAS NEURONAS

La capacidad formativa de las neuronas es denominada «neuroplasticidad», esto es, que el sistema nervioso posee una facultad interior que le permite adaptar algunas de sus cualidades morfológicas y químicas a los cambios que tienen lugar en el medio circundante. En otras palabras, se trata de la capacidad interior de las células nerviosas de modificar sus actividades para poder adaptarse a un entorno susceptible de cambios. El análisis de los aspectos plásticos del sistema nervioso central nos permite relacionar los mismos con otros factores, dado que la plasticidad, entre otros aspectos, es influenciada por los estímulos provenientes del medio ambiente, el estado emocional y el nivel cognitivo. Siempre estamos buscando posibilidades para ayudar a los niños en su desarrollo, sea normal o anormal. Cobra sentido, entonces, buscar una explicación teórica para poder hallar un apoyo aún mayor en el terreno científico de un concepto integral del fomento lingüístico.

 

2)     DESARROLLO DEL SISTEMA NERVIOSO

El desarrollo del sistema nervioso depende de dos factores sumamente importantes, a saber: el programa genético y los factores epigenéticos.

El programa genético es fijado en el momento de la fecundación, puesto que en el óvulo fecundado se combinan veintitrés cromosomas del padre con veintitrés cromosomas de la madre. Según el programa genético, ese nuevo ser emprenderá un camino mejor o peor para el desarrollo normal de todo organismo. Al aparecer una mutación de gen, ya todo el desarrollo prenatal se verá afectado. Cuanto más amplia sea esa mutación, más alteraciones aparecerán.

Por factores epigenéticos (del griego, «epi», que significa ‘por encima, sobre’) debería entenderse que son todos los factores que no pertenecen al programa genético, es decir, el microentorno prenatal (todo lo que acontece en el cuerpo materno) y todo el desarrollo posparto. Por ejemplo: cuando un niño que ha nacido con un programa genético normal no recibe la suficiente cantidad de estímulos correctos provenientes de su entorno, entonces ese niño presumiblemente padecerá de un retardo en su desarrollo, vale decir, de un síndrome de deprivación que ejercerá una influencia negativa sobre la adquisición del habla, la motricidad, las facultades mentales. Únicamente cuando reunimos estos dos fenómenos fantásticos, el programa genético y los factores epigenéticos, los podemos describir como biografía del individuo. Aun cuando el término «biografía» normalmente sea empleado recién a partir del nacimiento, ya deberíamos utilizarlo desde el momento de la fecundación, considerando la descripción del desarrollo prenatal como parte de la biografía.

 

3)     LA INFLUENCIA DEL MEDIO CIRCUNDANTE SOBRE LA ORGANIZACIÓN DEL SISTEMA NERVIOSO

Para que el sistema nervioso pueda seguir desarrollándose después del parto, necesita estímulos provenientes de informes que llegan desde el entorno. Es como si, en ocasión del nacimiento, el sistema nervioso tuviera muchas hojas en blanco que deben ser escritas. Naturalmente, no debemos olvidar que el sistema nervioso, gracias al programa genético y el desarrollo prenatal, posee una buena cantidad de «hojas ya escritas». Todos los estímulos físicos (por ejemplo, las ondas lumínicas, las ondas sonoras, la temperatura) tienen que ser transformados en un «lenguaje» que pueda ser comprendido por el sistema nervioso central. Para eso sirve el sistema sensorio, que traduce esas informaciones del entorno en impulsos neuronales. Esto posibilita una elaboración neuronal de esas informaciones, de modo tal que el sistema motriz pueda sacar provecho impartiendo órdenes a los efectores (músculos) (ver ESQUEMA 1).

Las informaciones provenientes del entorno (estímulos físicos) son recibidos por medio de los receptores. Ese proceso es muy importante, dado que el sistema nervioso en realidad no puede «entender» por sí solo el estímulo físico, que debe ser recibido y decodificado por los órganos sensorios, que a su vez lo transformarán en un impulso neuronal, ni más ni menos que actividad eléctrica. Estos impulsos neuronales son transferidos a través de los nervios al sistema nervioso central.

 

ESQUEMA 1

 

VÍAS DE PROCESAMIENTO DE LA TRANSFORMACIÓN DE ESTÍMULOS FÍSICOS EN MOVIMIENTO

 

ESTÍMULOS FÍSICOS

SISTEMA NERVIOSO

IMPULSOS NEURONALES

ELABORACIÓN NEURONAL

SISTEMA MOTRIZ

MÚSCULO

MOVIMIENTO

 

Cuando estos impulsos neuronales llegan al sistema nervioso central, son decodificados. Entonces, el sistema nervioso central está en condiciones de evaluar esas informaciones para poder tomar decisiones: ¿cuáles son las más importantes y tienen que ser ejecutadas de modo inmediato?, ¿cuáles pueden ser elaboradas en un solo proceso? Al cabo de esto, el sistema nervioso central integrará diferentes informaciones de canales diversos para crear una imagen interior del mundo exterior. Gracias a esta integración, gracias a nuevas conexiones neuronales, el sistema nervioso desarrolla una memoria (tanto cognitiva como neuromuscular, como hablar, escribir). Así, realizado ya el almacenamiento de información, el sistema nervioso central puede comparar datos. En esta etapa, los movimientos arbitrarios aún no son ejecutados, debido a que el sistema nervioso central antes debe preparar todos los cursos del movimiento, porque los movimientos son planificados, primero, y luego insertados en un determinado orden. Después de todas estas acciones, las células motrices recibirán los mensajes, los resultados de estas acciones.

 

1.       Recepción y codificación. Transformación, por medio de receptores, de los estímulos físicos en impulsos neuronales generados por la actividad eléctrica.

2.       Transporte de estos impulsos neuronales (actividad eléctrica) hacia el sistema nervioso central.

3.       Decodificación.

4.       Evaluación de las diferentes informaciones.

5.       Integración (conexiones de las diversas informaciones por parte de los diferentes órganos sensorios). Memoria y comparación.

6.       Preparación de los movimientos, planificación y ordenamiento.

7.       Ejecución de los movimientos.

 

Merced a los procesos mencionados, se mejora y agranda, por ejemplo, el «homunculus», que significa ‘pequeño ser humano’ y es una exposición física de la corteza cerebral. Visto de esta manera, el progreso del desarrollo y la organización de nuestro sistema nervioso dependen de los factores que caracterizan nuestro medio circundante, y son, justamente, aquellos que deberían ser ofrecidos en cantidad correcta y de modo adecuado en los jardines de infantes. Un concepto didáctico debería ser cuidar de que existan suficientes y apropiados elementos medioambientales (habla, color, iluminación, postura) que puedan ser captados por los receptores para ser conducidos al sistema nervioso central y allí puedan ser decodificados e integrados en otras informaciones procedentes de otros diversos canales orgánicos sensorios. Como consecuencia, serán generadas nuevas conexiones neuronales, necesarias para un correcto manejo de la motricidad, la puerta de salida para que nuestro intelecto tome contacto con el mundo.

 

4)     ESTADOS DE PLASTICIDAD DEL SISTEMA NERVIOSO

 

El sistema nervioso tiene plasticidad durante tres estados de la vida: el desarrollo, el aprendizaje y al cabo de lesiones.

 

4.1. DESARROLLO

                La diferenciación de las células durante el desarrollo prenatal es una parte del proceso de la expresión genética. En el aumento que a continuación ocurre se desplazan a sus lugares correspondientes y forman conexiones entre sí. La maduración del sistema nervioso comienza durante la fase embrionaria (los tres primeros meses del embarazo) para finalizar durante la vida extra uterina (fuera del cuerpo materno). En este caso, juegan un rol importante los efectos de factores genéticos y del microentorno prenatal, así como del entorno exterior.

4.2. EL APRENDIZAJE

                El aprendizaje puede tener lugar en cada momento de la vida, ya sea en la infancia, en la adultez o en la vejez, porque en cualquier instante podemos tomar conocimiento de nuevos hechos y modificar nuestros comportamientos de acuerdo con ellos. El aprendizaje requiere la adquisición de conocimientos, la capacidad de retener lo adquirido y, a su vez, la capacidad de disponer de ello en todo momento. La educación y la enseñanza tienen por objeto fomentar el aprendizaje o bien el reaprendizaje de actividades motrices y cognitivas. Esto es un proceso neurobiológico mediante el cual los organismos, pasajeramente o duraderamente, cambian sus respuestas motrices y cognitivas y, como resultado, mejoran su rendimiento.

                Durante el aprendizaje, suceden cambios estructurales y funcionales en las células nerviosas. El aprender fomenta el cambio de figuras, como crecimiento de terminales nerviosas y sinapsis (contactos entre las células nerviosas), el crecimiento de espinas dendríticas, el crecimiento de áreas sinápticas funcionales, el estrechamiento de la hendidura sináptica, cambios de transmisor receptivo y aumento de sustancias neurotransmisoras.

 

5)     NEUROPLASTICIDAD: A MODO DE PERSPECTIVA PARA LA REHABILITACIÓN

Por «plasticidad» del sistema nervioso no deberíamos entender la curación completa, sino una amplia adaptación a una discapacidad acontecida en el desarrollo mediante la regeneración o bien la compensación. «Plasticidad» significa, asimismo, ‘establecer las facultades interiores de las células nerviosas y tratar de restablecer conexiones ulteriores, además de defenderse de cambios químicos y/o estructurales, adaptar sus actividades un medio circundante modificado y a los procesos del almacenamiento de informaciones (memoria)’.

A diferencia de teorías antiguas de la Anatomía y de la Histología, que sostenían que los mamíferos, al cabo de su desarrollo individual ya no producían células nerviosas y que el sistema nervioso central humano posee un tamaño constante, en la actualidad el sistema nervioso es considerado como una red compleja que, a través de sus múltiples conexiones entre las células nerviosas, posee una increíble capacidad de adaptación a las condiciones del medio ambiente. Con estos mecanismos, queda en evidencia que el sistema nervioso  no es rígido o estático y que, por el contrario, puede reaccionar dinámicamente y acorde a una determinada situación, lo cual ha sido confirmado por resultados positivos empíricamente comprobados.

 

6)     CONDICIONES PREVIAS PARA UN FOMENTO EXITOSO, TOMANDO EN CUENTA LA PLASTICIDAD DEL SISTEMA NERVIOSO

Si bien sabemos que las neuronas pueden regenerarse, también, en cuanto al sistema nervioso central de las personas adultas debe tenerse en cuenta algunas condiciones muy específicas, anteriores a la reorganización de las células nerviosas y sus conexiones. A partir de los conocimientos existentes sobre la plasticidad del sistema nervioso, podemos desprender algunas recomendaciones, más que conclusiones, que pueden contribuir a mejorar el desarrollo social y las rehabilitaciones, a saber:

 

1.       Cuanto más joven sea el paciente, tanto mejor.

2.       Diagnóstico correcto.

3.       Utilización correcta del concepto de «enseñanza» o programa terapéutico.

4.       Inicio del programa de enseñanza o terapéutico. Cuanto más temprano, tanto mejor. Naturalmente, no sólo deberíamos tomar en cuenta la edad física del paciente, sino también la edad neurológica. Muy a menudo tenemos pacientes con una determinada cronológica pero con una edad neurológica muy diferente.

5.       Calidad, frecuencia y duración del programa de enseñanza.

6.       En el caso de los programas terapéuticos que no puedan ser acompañados de manera intensiva y continua, la orientación familiar será de gran importancia: el paciente se sentirá bendecido cuando su familia, guiada por los especialistas, ponga en práctica acciones que sirvan de apoyo a la terapia.

7.       Estado emocional del niño, del paciente, de la familia, de la sociedad, de los educadores, de los maestros, del grupo terapéutico. Cuanto más intensiva la motivación, tanto mejor. Por eso, el grupo terapéutico debería «hablar el mismo lenguaje». Esto infundirá mayor confianza y motivación en el paciente y en su familia. También por esta razón, deberíamos ser muy cuidadosos con el diagnóstico.

8.       El medio circundante.

9.       Etiología del daño, duración en el tiempo. Cuanto más rápido es el daño, menor será la oportunidad que tendrá el sistema nervioso para reorganizarse. La casa, sea vascular, traumática, quirúrgica, tóxica, juega un rol importante en el pronóstico de la plasticidad.

10.   Dimensión del daño/trastorno. Cuánto más abarcador, tanto más difícil.

11.   Lugar del daño/trastorno.

12.   Sexo del niño o paciente. El desarrollo y la rehabilitación del sistema nervioso muestran diferencias con respecto al sexo, condicionadas principalmente por las hormonas. Esto explica la causa por la cual más niños tienen más problemas respecto de lo lingüístico (tartamudeo, falencias en la lectura y la ortografía), que no afecta tanto a las niñas. Esto también explica por qué mayor cantidad de hombres padece afasia. Por el contrario, los hombres normalmente poseen una mejor orientación espacial que las mujeres.

13.   Estado nutricional del niño o del paciente.

14.   Biografía del niño o del paciente. Una región cerebral «entrenada» siempre ofrece mejores probabilidades de recuperación. Por el término «biografía» entendemos todo lo acontecido con el individuo desde el momento de la fecundación: programa genético, desarrollo prenatal y posnatal, edad juvenil, edad adulta, vejez. La educación (enseñanzas) será estimulada a través de una colección lo más amplia posible de los datos biográficos del niño. Las educadoras y los maestros pueden obtener provecho pedagógico de estos datos para saber qué tipo de material y lenguaje permitirá al niño comprender, aprender y apreciar mejor.

15.   Comunicación. En el ámbito de la educación, la comunicación ocupa un lugar trascendente, puesto que debe garantizar el buen entendimiento entre educadores y maestros, niños y padres, así como entre los integrantes del grupo interdisciplinario. La comunicación no solamente se realiza a través de la palabra hablada, ya que muchos niños o pacientes neurológicamente afectados no pueden emitir fonema (sonido) alguno. En esos casos, es necesario hallar nuevas vías de acción, dado que la comunicación no verbal abarca cualquier tipo de información generada por posturas, gestos, mímicas, especialidades físicas y disposición espacial de objetos. Incluso, estrechas relaciones comunicativas son mantenidas a la distancia. Esta comunicación no verbal resulta sumamente valiosa para que los educadores y los maestros puedan interpretar de manera más precisa los sentimientos, dudas, temores y deseos del niño o paciente. La comunicación crea una exacta base pedagógico-terapéutica.

 

7)     ACOTACIÓN FINAL

La antigua noción de nuestro sistema nervioso (estático, fijo, constante) ha mutado en un «neurouniverso» dinámico y responsivo. La interacción con el medio ambiente puede promover una adaptación estructural y funcional del sistema nervioso central. Los educadores y los maestros influyen en los factores interiores y exteriores, lo cual permite una constante flexibilidad controlada de las respuestas sensomotrices. De allí la necesidad que los pedagogos posean una formación amplia, porque son ellos quienes deben estar

capacitados para fomentar el desarrollo neurofisiológico normal del niño.