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Johannes Denger
TABU: LA MUERTE. ¿Puedo creer en la “reencarnación del espíritu” y en el destino?
Mi padre falleció por una hemorragia cerebral. El hecho de la muerte posible a cada instante llego así a mi conciencia y con ello la pregunta: ¿Qué sé acerca de la muerte? ¿Existe un después, y como puede ser imaginado? Nunca hablé con él acerca de este tema, la muerte es la última esfera íntima que se respeta: soledad acrecentada, más allá de todos los intentos, bien intencionados, de acompañamiento. Parece haber una relación entre el saber (casi) todo acerca de las cosas y el no saber absolutamente nada acerca de la muerte. Nuestra saturada cotidiana autoconciencia la obtenemos asimismo con el promover el ocultamiento de la pregunta acerca del post mortem y de lo prenatal. El consecuente no-formular de esta pregunta, es el fundamento de nuestras moderna y científica imagen del mundo y de nosotros mismo ¡Una paradoja! Una postura cognitiva que todo lo pone en duda y solo considera existente lo explicable, ¡se basa sobre un tabú! Imagino tener una enfermedad incurable, con pocos días de vida, no conozco nada que podría aliviarme esa soledad. El no saber nos cola de miedo. El miedo es tan enorme, que aun la posibilidad de saber algo del asunto nos atemoriza. Nadie rompe el tabú sin consecuencias. No podemos pretender saber algo del más allá de la muerte sin que la vida cambie fundamentalmente.
RUDOLF STEINER ES UNO DE LOS POCOCS DE NEUSTRA ÉPOCA QUE HA AVENTURADO QUEBRAR EL TABÚ
Esto creó y crea partidarios y opositores. Quien toma cartas en el asunto queda afectado, se trata de preguntas existenciales. Inicia la “INTRODUCCIÓN A LA CONGNICIÓN UNIVERSAL SUPRA SENSORIAL Y DETERMINACIÓN DEL HOMBRE” de su obra fundamental “TEOSOFÍA”, con un ejemplo sorprendentemente simple: una persona cruza por un prado. Hace su encuentro con este fragmento del mundo, una vez a modo de un ser perceptivo, luego se adhiere el sentimiento, y en la medida en la cual piensa acerca de lo percibido, se convierte en un conocedor. Mediante esta simple observación, el hombre es reconocido como ser trimembrado: cuerpo (percepción), alma (sentimiento), y espíritu (conocimiento). Mientras que en la tercera parte de la “TEOSOFÍA” (LOS TRES MUNDOS) el investigador espiritual ofrece información acerca de la vida después de la muerte, la parte dos forma el eje propiamente dicho entre la descripción del mundo sensorialmente perceptible y el mundo perceptible supra sensorialmente: LA REENCARNACIÓN DEL ESPÍRITU Y EL DESTINO no son estatuidos o informados, sino son desarrollados de manera tal que puedan ser reproducidos por la lógica del pensamiento. Y Steiner parte nuevamente de un fenómeno que todos conocemos, que empero fácilmente pasamos por alto a causa de su estado enigmático: el SER FACULTATIVO del hombre ¿Cómo es que personas van creciendo bajo condiciones genéticas socioculturales muy similares y asi y todo poseen facultades completamente diferentes en los ámbitos más diversos? Cada cual trae condigo algo que solo puede ser entendido cuando además del muro hacia el post mortem nos abrimos paso a través de otro tabú, el muro hacia lo prenatal. De esta manera al lado de la ley hereditaria que cobra validez con respecto al cuerpo del hombre es llamada nuestra atención referida a la ley del destino para el alma y la ley del destino de la reencarnación para el espíritu.
Cuando a continuación trato de resumir la idea y comentarla parcialmente esto no reemplaza la lectura y el debate con el texto original sino por el contrario, ¡lo propone!
- CADA CUERPO DE VIDA ES UNA REPETICIÓN DE SU ANTECESOR. Solo por el hecho de serlo, no aparece dentro de una figura cualquiera, sino en aquella que le es heredada. Las fuerzas que `posibilitaron mi figura humana, se hallaban contenidas en mis antecesores. Pero también el espíritu del hombre aparece dentro de una determinada figura (siendo que aquí figura tiene un sentido espiritual). Y las figuras del espíritu son las más variadas en cada persona. No existen dos personas que tengan la misma figura espiritual. En este terreno tenemos que estar observando con la misma calma y objetividad como en el terreno físico (página 55). Rudolf Steiner está señalando por lo tanto la figura del hombre diciendo que se genera en lo físico mediante las conocidas leyes de la herencia. Sucede que padres e hijos (o también hermanos) se parecen y también pueden tener hábitos y cualidades parecidas del carácter, pero tienen una biografía propia, única, y no puedo entender al hijo, conociendo el curso de vida del padre, la madre que conozco, al conocer la hija, y tampoco al hermano cuando conozco a la hermana. Aquí por lo tanto está comparando la figura física con la espiritual, diciendo por un lado que tal como la figura física tiene su causa en su configuración dentro de un hecho anterior (en los antecesores y en las leyes hereditarias) también la figura espiritual que se manifiesta en la biografía tiene que tener un hecho previo y no puede generarse de la nada, asi como no lo puede hacer el cuerpo. Además diferencia la similitud de las figuras físicas, de las diferencias de las figuras espirituales.
- Del mismo modo como el parecido de las personas se encuentra claramente a la vista, frente a la desprejuiciada mirada espiritual se revela la diversidad de sus figuras espirituales. Existe un hecho claramente evidente que lo expresa. Consiste en la existencia de la biografía de una persona. Si el hombre fuese un mero ser genérico, no podría haber biografía. (…) Lo que el hombre significa recién comienza allí donde no es meramente ser de especie o de género sino ser individual (…). Quien reflexiona acerca de la esencia de la biografía, podrá notar que en la relación espiritual cada ser humano es un genero por sí mismo. (páginas 56/ 57).
¿DE DÓNDE PROVIENE LA FIGURA ESPIRITUAL DE UNA PERSONA, que entre otros se evidencia a través del curso propio de su vida, sus facultades y sus limitaciones? La pregunta cobra nitidez especial, al pensar en la ida de genios: el genio de un Friedrich Schiller, un Wolfgang Amadeus Mozart, no puede ser explicado a partir de la herencia y hasta en la familia Bach se observa con claridad que el “oído musical heredado” y el incentivo recibido por la práctica de la música en la familia aunque han sido una importante condición previa para la destacada musicalidad de todos los hermanos Bach y los hijos Bach, pero en definitiva no lo destacado del genio, el solitario Johann Sebastian ¿de dónde proviene entonces esto único destacado?
- En una vida el espíritu humano aparece a modo de sí mismo con los frutos de su vivencia en curso de vida anteriores (página 63)
en cada ámbito del mundo anímico en el post mortem el alma queda por tanto tiempo hasta que todo parentesco con el mismo se ha eliminado. Nos des acostumbramos del mundo paulatinamente dejamos atrás todo, nuestra vida pasada se cristaliza dentro de facultades potenciales y a partir de la vista general del espíritu se genera una nueva voluntad orientada hacia el mundo.
- Son tres las cosas que condicionan al curso de vida de una persona entre el nacimiento y la muerte. Y de esta manera tiene una triple dependencia de factores que se encuentran más allá de nacimiento y de muerte. El cuerpo está supeditado a la ley de la herencia, el alma está supeditada al destino creado por nosotros mismos. Este destino creado por el hombre mismo, lo denominamos “carma” con una antigua expresión. Y el espíritu obedece a la ley de la reencarnación, las reiteradas vidas terrenales (paginas 69/70)
para mi es fascinante el modo en el cual Rudolf Steiner al comienzo del capítulo REENCARNACIÓN DEL ESPÍRITU Y DEL DESTINO, desarrolla la idea del destino. Realiza allí la comparación hacia la capacidad de la memoria, la memoria del hombre. Si no tuviésemos esa capacidad del recordar, no podríamos vincularnos al ayer, no sería posible la continuidad de la conciencia. Luego busca un principio de continuidad similar en el mundo:
- ¿Acaso no podría ser que las consecuencias de una acción llevada a cabo a la cual ha quedado impresa su esencia por el yo, podría tener una tendencia de aproximarse nuevamente al yo, del mimo modo como una impresión guardada en la memoria vuelve a revivir, cuando para ello se produce un motivo exterior? Lo guardado en la memoria está guardando una ocasión de esta índole. ¿Acaso lo guardado en el mundo exterior con el carácter del yo no podría estar aguardando de la misma manera para acercarse de ese modo al alma del hombre, como la memoria desde adentro se aproxima a esta alma al darse el motivo al respecto? (página 51)
- CADA ACTO DEJA SUS HUELLAS.
soy otro en mi relación hacia el mundo después de haber hecho una impresión sobre mi entorno (página 51)
En medida mayor o menor promuevo un cambio en el entorno terrenal, las persona que me rodean experimentan un cambio por la relación conmigo, lo mismo que yo cambio por el trato con ellos. Del mismo modo como al cabo del sueño de una noche, mediante mi facultad recordatoria puedo vincularme al día anterior, después del paso por la muerte me vinculo a mi última vida mediante aquello que como mi accionar guardado en la memoria universal, llega a mí como destino. Por lo tanto aquí no solamente se tata de culta – tal como frecuentemente se asocia con el termino de destino - sino asimismo de merito de relación hacia el mundo y hacia otras personas, de condiciones precias hacia las cuales extiendo un vinculo. El concepto de Steiner con respecto a destino no es fatalista. En otro lugar desarrolla el hecho de que en el aquí y en el ahora nuevamente gozo de plena libertad con respecto a mi trato con las condiciones previas. A lo que se refiere es que aquello que “nos acontece” en la vida, tanto en lo bueno como en lo malo tiene que ver con nosotros y que a través de nuestro destino, ciertamente nos encontramos con nosotros mismos, nos recordamos de nosotros.
la suposición adoptada en amplias partes del mundo accidental de que después de la muerte nada pasa, le priva de sentido a la vida. Cuando el curso de la vida, la biografía individual finaliza en la nada, en definitiva ningún sentido es imaginable. La enfermedad de nuestra época es no poder establecer una relación hacia la vida previa al nacimiento y hacia la vida posterior a la muerte. Tengo conciencia de no saber nada al respecto, pero el fenómeno muerte es una cuestión existencial para mi, para la cual la descripción de Rudolf Steiner de los tres mundo es una posible respuesta. Al recepcionar, al acompañar con el pensamiento, al dudar, al rechazar, al considerarlo posible, se diferencia y se estructura un ámbito, que hasta ese entonces se hallaba sumido en total oscuridad. Un callejón sin salida se abre ofreciendo un camino.
- ALGUNOS GRANDES ESPÍRITUS, COMO GOETHE O LESSING HABLARON DE LA SUSTANCIA ESPIRITUAL DEL SER, de la entelequia, el individuo que dentro de sí posee su meta. A partir de su visión espiritual, Rudolf Steiner refiere el camino del alma y des espíritu, después del paso por el umbral. Un gran luto – nos dice – ata al alma por más tiempo a la tierra. Pero el hecho de pensar en el fallecido, querido por nosotros, constituye un alimento para él en su camino en el post mortem. Por lo tanto podemos orientarnos directamente hace el difunto, sentir su proximidad anímica espiritual, sentir asi un consuelo para nuestra tristeza, sin empero sujetarlo a la tierra por no querer soltarlo.
después de su muerte pude sentir mucho tiempo la proximidad de mi padre, tal vez más intima que antes. Pertenece a los fenómenos de la muerte que cuando alguien ha fallecido, de pronto vemos y comprendemos la asignatura de su vida. Su biografía. Entonces ha sido tu vida. Estos han sido los motivos que retornan siempre transformados que tu le has impreso a la vida, que la vida se le ha impreso por ti, y las que se han impreso a tu vida.
Rudolf Steiner no es un Gurú. La mera aceptación de informaciones acerca del mundo supra sensorial no podría satisfacer el hombre actual, por lo cual es consecuente que en la “Teosofía” se señale al “Sendero de la Cognición” con la promesa: si quieres emprenderlo, si de hecho lo transitas, si te conviertes en practicante, tú mismo obtendrás competencia de juicio.
- NO SE TRATA DE QUE SIENDO PEDAGOGO CURATIVO O TERAPEUTA SOCIAL ANTROPOSOFICAMENTE ORIENTADO, TENGA QUE “CREER” EN LA REENCARNACIÓN. Una demanda de esta índole seria no-individual, sin sentido y por cierto contra productiva. Lo cierto empero es que si me ocupo con las cuestiones enigmáticas aquí señaladas, referidas al desde donde y hacia donde, cambia y se diferencia la relación hacia el niño al que enseño, el adulto al que acompaño. Con toda modestia y con la cautela del caso, a menudo puedo observar justamente en personas que a causa de impedimentos en la vida externa-ciudadana no pueden agotarse plenamente, puedo observar una figura espiritual, que con seguridad no procede solamente de esta vida con sus limitaciones. La dimensión del destino a menudo parece estar al alcance de la mano: todo lo que tú eres, tus impedimentos, tus facultades lo que haces, lo que vivencias, lo que te acontece, eso eres tú mismo. A través de esa comprensión de profundidad mayor de la biografía, a partir del encuentro con la otra persona, podrá generarse la noción: esto cobra validez para todos nosotros.
19.1.2013
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