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Rudolf Steiner
LA ACTIVIDAD DEL JUEGO EN EL PRIMER SEPTENIO Y EN EL SEGUNDO Y SUS FRUTOS EN EL TERCER Y EL CUARTO SEPTENIO
La siguiente actividad del juego desde el cambio dentario hasta la madurez sexual, es mayormente separadas al querer empero tomar conocimiento de una realidad justamente para la vida tomar conocimiento de una realidad justamente para la vida práctica, tenemos que separar las cosas de modo contundente. Quien posee capacidad de observación, podrá hallar que la actividad de juego del niño hasta el 7mo año posee carácter individual. Jugando ciertamente el niño es un ermitaño, juega para sí mismo. De hecho también quiere ayuda entonces empero es un terrible egoísta, quiere tener el solo la ayuda. Con el cambio dentario inicia una vida social para el juego. Entonces los niños le dan preferencia al juego compartido, esto acontece con el cambio dentario, al menos es el caso típico, puede naturalmente haber excepciones. Allí el niño deja de ser un ermitaño en el juego, quiere realizar sus juegos con otros niños y quiere jugar un rol definido en ese juego. Este querer ocupar un rol definido en el juego, es aquello que aparece en particular entre el cambio dentario y la madurez sexual. En los países militarizados – no sé si Suiza pertenece a ellos, no quiero ser yo quien lo decida – los varones llevan a cabo sobre todo, los juegos de los soldados que de hecho son juegos sociales, en los cuales los varones quieren “ser alguien”. La mayoría al menos quieren ser general, un elemento social se produce en los juegos infantiles. Al respecto se mantiene el carácter del juego, siendo que aquello que está practicando en el juego infantil, no se ubica dentro de la vida social, según el principio de la utilidad ni la conciencia. Lo particular empero es que aquello que aparece como lo social en el juego desde el cambio dentario hasta la madurez sexual, lo hallamos en realidad, como el elemento preparatorio para la siguiente etapa de la vida. Es peculiar, como en esa próxima etapa con la madurez sexual, aparece el juicio independiente donde el ser humano, se arranca de la autoridad forma su propio juicio y como ser humano individual, se ubica frente al otro. No articulado en la vida social externa, sino únicamente en la actividad del juego, de manera preparatoria en el juego infantil, aparece ese mismo elemento en la etapa de vida precedente. Así aquello que aparece en la etapa de vida precedente en el juego social, es el preliminar desprendimiento, el separarse de la autoridad. Por lo tanto tenemos que decir: hasta los siete años, el juego le brinda al niño algo, que recién se encarna a los 21, 22 años en la vida humana, con lo cual se adquiere la individualidad independiente del juicio del intelecto y de la experiencia, etc. Aquello empero que se prepara en el juego desde los 7 años hasta la madurez sexual, esto aparece con anterioridad en el curso de la vida, aparece desde la madurez hasta los 21 años. Es un traslapar. Es muy interesante tomar en cuenta el hecho de que aquello que tenemos para nuestro intelecto, para nuestra experiencia de vida, para nuestro tiempo sociable, se lo debemos a nuestros primeros años de la infancia, cuando el juego es guiado de correcta manera. Aquello en cambio que hace su aparición en la edad del pavo, se lo debemos al tiempo del cambio dentario hasta la madurez sexual. Allí por lo tanto se cruzan los contextos en el curso de la vida humana (de: G A 301, Renovación del arte pedagógico-didáctico a través de la ciencia espiritual – 10.5.1920)
20.2.2013
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