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Rudolf Steiner
Fundamentos naturales de la alimentación
Traducción: Ana María Rauh
LA CUESTIÓN NUTRICIONAL A LA LUZ DE LA CIENCIA ESPIRITUAL
Puede parecer extraño cuando la ciencia espiritual se refiere a aquello que con cierta razón es considerado como lo más material, lo menos espiritual por muchas personas: la alimentación. Existen personas que tratan de señalar su idealismo especial y hasta su especial espiritualidad, al afirmar: nos ocupamos únicamente de aquello que se lleva por encima de las cuestiones relacionadas con la vida material- estas personas luego están convencidas – y en cierto modo pueden tener razón – de que con referencia al desarrollo en lo ideal y en lo espiritual en definitiva es indiferente, como el hombre satisface sus necesidades con respecto a lo corporal. El modo de pensar materialista opina de diferente manera. Un gran filósofo del siglo 19 emitió un dicho, muy repetido, y que ha provocado escalofrió y espanto en muchas personas con convicción espiritual idealista, lo dicho por FREUERBACH: “El hombre es lo que come”. La mayoría de las personas lo concibe de esta manera – y el sentido materialista seguramente estará de acuerdo con ello – que el hombre es una concentración de las materias que le suministra a su cuerpo con lo cual no solamente se genera la reciprocidad de su vida orgánica, sino también aquello que se presenta en su espíritu.
Cuando no allegados a veces escuchan esto o aquello acerca de la Antroposofía o la Ciencia espiritual, opinan que los partidarios se ocupan excesivamente con la comida con la alimentación. Un no allegado no puede entender porque los antropósofos le conceden tanta importancia a si comemos una cosa o la otra. No podemos negar que en algunos círculos antroposóficos, en aquellos que de manera fácil intentan entrar profundamente a la vida espiritual, impera mucha incertidumbre. ¡Algunos están creyendo, que dejando de comer o de beber esto o aquello, puedan ascender a determinada escala superior de la cognición! Esto es un error igualable a la concepción del dicho de Fueerbach: “El hombre es lo que come”. A lo sumo es una concepción unilateral.
En cierto modo empero justamente la ciencia espiritual puede valerse de esta oración solo que de un modo algo diferente a aquel al cual se refieren los materialistas, y de hecho de una doble manera dispar. Y a hemos remarcado a menudo que para la ciencia espiritual todo aquello que nos rodea es expresión de un ente espiritual. Un mineral una planta o cualquier cosa en nuestro entorno solamente según su lado externo es material. Al igual como el miembro del ser humano es la expresión, el gesto del espíritu. Detrás de todo lo material se encuentra lo espiritual, también detrás de la alimentación. Mediante la misma no recepcionamos tan solo aquello que se expande frente a nuestros ojos sino que ingerimos a su vez aquello que es lo espiritual. Mediante la alimentación a través de este o aquel ente espiritual allí contenido. Esa es una descripción meramente superficial. Pero hasta aquel que capta esto, en cierto modo podrá reconocer la frase materialista, deberá ser sobre entendido un proceso espiritual.
Esta empero es solamente una manera en la cual podemos orientarnos en el sentido científico-espiritual acerca de estas cuestiones. Cuando la ciencia espiritual le da una cierta importancia y lleva a cabo investigación acerca de la naturaleza de los alimentos, esto acontece porque aquí se manifiesta una perspectiva muy particular con respecto a la relación del hombre hacia la naturaleza. El hombre se encuentra en una relación con la naturaleza por el hecho de que en cierto modo recepciona la naturaleza circundante, componiéndose con aquello que allí está contenido. Y se genera la pregunta: ¿Por el hecho de apropiarse de esta manera de aquello que está afuera acaso el hombre no se está entregando a las fuerzas que actúan afuera, y puede liberarse de esas fuerzas? ¿Existe una posibilidad de liberación de ese su medio circundante a través de su nutrición de modo tal que pueda adquirir un cierto poder, una cierta influencia por sobre su medio circundante? ¿Acaso no podría ser que el hombre de hecho podría ser aquello que come a través de un determinado modo de nutrición y no podría ser a su vez que mediante otro tipo de nutrición el hombre podría liberarse de la coerción ejercida sobre él a través de la alimentación? Por lo tanto para la ciencia espiritual se genera la pregunta: ¿Cómo debe estar configurada la alimentación del hombre, para que quede liberado de la coerción de la alimentación para que en medida cada vez mayor se convierta en dueño y señor de aquello que ocurre en un interior?
Al colocar hoy esta pregunta frente a nosotros tenemos que decir algo acerca de toda postura de la ciencia espiritual con respecto a esta cuestión. Esta pregunta asi como también aquella que se refiere a la salud debe ser tomada de manera tal que en la ciencia espiritual no se le adjudique de ningún modo un agitación en un u en otra dirección. Quien supone que con aquello que estamos charlando hoy, estamos agitando en pro o en contra de este o aquel alimento o estimulante, parte de un criterio absolutamente errado. Nadie debería alejarse hoy de este lugar con la opinión de que aquí se intercede pro la abstinencia, la alimentación vegetariana o el consumo de la carne. Nada tienen que ver todas estas cuestiones acerca de dogmas, acerca de logro excluyente de la felicidad, con el intimo nervio sensible de la ciencia espiritual. No es nuestra intención comandar al hombre en una dirección o en otra, solo queremos revelar la realidad de las cosas. Luego cada uno podrá instalar su vida según su deseo, según estas grandes leyes existenciales. Vale decir que la conferencia de la fecha solamente quiere revelar la realidad de este terreno. Por el otro lado ruego a ustedes, tomar en cuenta que no estoy h ablando en un sentido estrecho para círculos antroposóficos que quieren llevar a cabo un determinado desarrollo y que tienen que observar determinadas condiciones especiales. Hoy la cuestión será debatida un sentido humano generalizado. Dada la gran envergadura del tema solamente podremos referirnos a pormenores y sobre todo tenemos que dejar de lado todo aquello que se relaciona con la salud, a lo cual nos referiremos en la próxima conferencia.
Hoy nos ocuparemos de la alimentación en un sentido más estrecho. Razón por la cual no nos dedicaremos al proceso respiratorio. Para mantener el proceso de vida de su organismo, el hombre tiene que recepcionar: proteínas, hidratos de carbono, grasas y sales. Como ustedes saben que el hombre satisface las necesidades que tiene su organismo en esta dirección, a través de la asi llamada dieta mixta. Adquiere estos componentes principales de su nutrición en parte del reino animal y en parte del reino vegetal. Entre nuestros contemporáneos existen muchos más defensores de una dieta mixta y menos defensores de una dieta solo animal, o solo vegetal. Tenemos que preguntarnos: ¿Cómo se ubica aquello que conforma las leyes de nuestro medio circundante, del cual el hombre adquiere su alimento, con referencia a las energías autenticas y las necesidades del organismo humano? Aquí estamos hablando únicamente de seres humanos, y no de los animales.
Según los asi llamados resultados científicos de su época, el hombre tiene la tendencia de concebir su organismo de manera preponderantemente material. La ciencia espiritual tiene que reemplazar este hecho por las leyes de los contextos espirituales. Aun cuando no siempre acontece en lo teórico, en lo práctico del procedimiento emprendido, subyace de manera más o menos inconsciente la idea de que el organismo humano consiste únicamente del cuerpo físico, las sustancias químicas en su efecto reciproco. Se analizan estas sustancias hasta en sus elementos químicos y al cabo de descubrir el efecto de esas sustancias se trata de realizar una imagen referida al posible efecto químico dentro de esa gran retorta, como la cual se considera al hombre. No sostenemos aquí que muchos no hayan dejado atrás, la teoría de que el ser humano es tan solo una gran retorta. Lo importante no son las teorías sino los hábitos del pensamiento. Para el práctico verdadero lo importante no es aquello que se piensa, sino los efectos producidos por estos pensamientos. De eso depende. No depende del hecho de si alguien es un idealista o no, sino que para la vida es importante si alguien tiene ideas fecundas, que son de una índole tal que la vida prospera y avanza. Justamente esto no debe ser dejado de lado, tomar en cuenta que la ciencia espiritual nada tiene que ver con un dogma en este sentido, ni con ninguna fe religiosa. Por más que alguien represente las teorías de mayor espiritualidad: de eso no depende, sino que depende de que estos pensamientos, esas ideas sean fecundas, al ser trasladadas a la vida. Cuando por lo tanto alguien afirma no ser materialista diciendo que creen en la energía vital y hasta también en un espíritu, que empero en la cuestión alimentaria procede de manera tal como si el hombre fuese una retorta enorme, su concepción del mundo no puede ser fecunda. La ciencia espiritual solamente tiene que decir algo acerca de estas cuestiones concretas, cuando ella misma puede dilucidarlas, y esto lo puede tanto con respecto a las cuestiones nutricionales, como con respecto a las cuestiones de la salud.
Tenemos que tomar nuevamente conciencia de la entidad humana de múltiple membración. Para el investigador espiritual, el hombre no es solamente un ser físico, que podemos ver con los ojos, tocar con las manos, sino que este cuerpo físico es tan solo una parte de la entidad humana. Este cuerpo físico de hecho está constituido de las mismas materias químicas, explayadas en la naturaleza. La naturaleza humana empero posee miembros superiores. Ya la parte próxima de la entidad humana es supra sensorial, posee una realidad más elevada que el cuerpo físico. Subyace al cuerpo físico, durante toda la vida es un luchador contra la descomposición del cuerpo físico. En el momento en el cual el hombre transpone el umbral de la muerte, el cuerpo físico está supeditado únicamente a sus propias leyes y se descompone. Durante la vida el cuerpo de vida lucha contra la descomposición. Brinda otras orientaciones y otros contextos a las sustancias y las energías a aquellas que tendrían al seguir solamente su propio rumbo. Para la conciencia clarividente, ese cuerpo es tan visible como el cuerpo físico para el ojo. Ese cuerpo de vida o cuerpo etérico, el hombre lo comparte con la planta.
De otras conferencias sabemos que el hombre posee un tercer miembro de su entidad, el cuerpo astral ¿Cómo es? Es el portador de dicha y dolor, instintos e impulsos, pasiones, de todo aquello que llamamos nuestra vida anímica interior.
Todo esto tiene su asiento en el cuerpo astral. Es perceptible como el cuerpo físico para la conciencia física. Este cuerpo astral el hombre lo comparte con los animales.
El cuarto miembro es el portador del yo, de la conciencia propia. Por esa razón el hombre es la corona de la creación, así se eleva por sobre las cosas de la tierra que lo rodean. Así está preparado el hombre frente a nosotros, con tres miembros invisibles y un miembro visible. Los mimos constantemente entre-actúan y actúan en conjunto. Cada uno actúa sobre cada otro, y cada uno actúa sobre todos los demás. Es así que el cuerpo físico - entre paréntesis vuelvo a decir que todo esto cobra validez únicamente para el hombre - tal como se sitúa frente a nosotros en todas sus partes, incluyendo asimismo los miembros invisibles de la naturaleza humana. Si no tuviese al cuerpo etérico, este cuerpo físico no podría tener los miembros de la alimentación, de la procreación, que se encuentran al servicio de la vida. Todos los órganos que se encuentran al servicio de la alimentación y de la procreación, las glándulas, etc. son la expresión del cuerpo etérico. Son aquello que el cuerpo etérico edifica en el cuerpo físico. Entre otros en el cuerpo físico, el sistema nervioso es la expresión del cuerpo astral. Aquí el cuerpo astral es el actor, el constructor. Podemos imaginarlo del mismo modo como un reloj o una máquina es construido por un fabricante, así lo llevan a cabo los nervios del cuerpo astral. Y la particularidad de la circulación sanguínea humana, la actividad sanguínea es la expresión - física del portador del yo, el portador de la conciencia propia. De esta manera también el cuerpo físico humano en cierto modo es cuatri membrado. Es una expresión de los miembros físico, es decir de sí mismo, y de los tres miembros superiores invisibles. Los órganos sensoriales son puramente físicos, las glándulas son la expresión para el cuerpo etérico, el sistema nervioso, para el cuerpo astral y la sangre para el yo.
Al contemplar al hombre a diferencia de la planta vemos que la planta se sitúa frente a nosotros a modo de entidad bi-membrada. La planta tiene un cuerpo físico y un cuerpo etérico. Podemos comparar al hombre con la planta al proceder multilateralmente tomando un cuenta lo interior, espiritual. Relacionamos al organismo humano cuatri membrado con el organismo bi membrado de las plantas. A modo de apoyo podemos partir de conocidos hechos físicos. Podemos señalar la manera de edificación de la planta con referencia a su organismo. Para la composición de su cuerpo de maravillosa manera, utilizando componentes desprovistos de vida. Miremos tan solo al peculiar efecto reciproco con respecto al proceso respiratorio. El hombre inhala oxígeno y exhala ácido carbónico. El mismo no aprovechable para el hombre puede ser recepcionado por la planta. Retiene al carbono para la construcción de su organismo. La luz que para nuestro encanto fluye hacia nosotros, que también puede vivificarnos anímicamente es a su vez el gran asistente para la edificación del organismo vegetal. Vemos como allí se está llevando a cabo una obra magistral, como la luz solar colabora para su edificación. Además de su cuerpo astral que la planta no tiene. Aquello que le ayuda a la luz solar en la magnífica edificación de la planta es el cuerpo etérico. El mismo por un lado está orientado a las sustancias. El hombre no podría desarrollar su organismo físico si no hubiere algo que en cierto modo es opuesto a aquello que hace la planta. Ya en el proceso respiratorio el hombre realiza algo contradictorio. Allí el hombre realiza el proceso opuesto. Lo mismo podemos decir en el caso de la alimentación del hombre. Podemos decir: la alimentación tiene que ser llevada a cabo de manera tal que todo aquello que en la planta se edifica, es descompuesto nuevamente en el hombre. El proceso en el hombre es de índole muy particular. Si tan solo fuese el cuerpo etérico que edificase un cuerpo físico, jamás podría producirse conciencia, sensibilidad anímica. Una y otra vez tiene que descomponerse interiormente aquello que ha sido construido por el cuerpo etérico. De esta manera aunque el cuerpo etérico es un luchador contra la descomposición siempre se produce una descomposición parcial. Y aquello que promueve esa descomposición, que impide que el hombre se convierta en planta es el cuerpo astral.
En cierto modo la luz solar y el cuerpo astral humano son dos cosas opuestas. Para aquel que con conciencia clarividente conoce al cuerpo astral humano, el cuerpo astral es una luz interior de índole espiritual, invisible para el ojo externo. Ese cuerpo astral es un cuerpo lumínico espiritual. Es lo opuesto a la luz externa de luminosidad exterior. Imaginemos a la luz solar perdiendo su luz hasta apagarse por completo, sigamos imaginando el avance de su ruta hacia el lado opuesto, dejemos que se torne negativa, entonces obtenemos la luz interior. Y esta luz interior tiene la misión opuesta a la exterior, que a partir de manteras an orgánicas tiene que edificar al cuerpo vegetal. La luz interior que introduce la descomposición parcial mediante la cual tan solo es posible la conciencia, eleva al hombre a un nivel superior a aquel que ocupa la planta por el hecho de que el proceso de las plantas se transforma en proceso opuesto. Es así que el hombre mediante su luz interior se encuentra en una cierta contradicción hacia la planta. Este es el asunto, contemplado espiritualmente y en ocasión de una profundización mayor nos daríamos cuenta de que la descomposición provocada por el cuerpo astral, adquiere continuidad por el yo. Este hecho empero no tiene que ocuparnos en esta oportunidad. Tomemos ahora la relación del hombre hacia la planta, en el momento de tornarse tan real que el hombre adquiere su sustancia nutricional de la planta. Para todo el proceso universal, dentro de sí mismo está formando una continuación, un progreso de la planta. Lo que se edifica mediante la luz solar, es descompuesto una y otra vez por el cuerpo astral, siendo empero que de esta manera introduce al hombre el sistema nervioso, elevando así a la vid a un estado consciente. Así por el hecho de que el cuerpo astral es un cuerpo lumínico negativo, es el polo opuesto al vegetal. Este proceso anabólico del organismo vegetal, se basa sobre un ente espiritual, dado que la ciencia espiritual nos muestra una y otra vez en medida cada vez mayor, que aquello que se nos aparece a modo de luz también es tan solo la expresión exterior de un ente espiritual. A través de la luz constantemente fluye hacia nosotros lo espiritual, recibimos el fluir de la luz de los espíritus. Aquello que se oculta detrás de esa luz física, es aquello que dividido en partes también aparece en el cuerpo astral. Exteriormente en la luz solar, aparece en su forma física, en el cuerpo astral de manera astral. Lo espiritual de la luz trabaja en nosotros interiormente en la edificación del sistema nervioso. De tan maravillosa manera actúan en conjunto la vida vegetal y la vída humana.
Supongamos ahora que a través de la alimentación el hombre entra en relación con el mundo animal. Entonces el asunto es diferente. En el ser, del cual extrae sus alimentos, este proceso ya ha sido llevado a acabo. Lo que de otro modo recoge de manera virgen y fresca de la planta en el animal ya se encuentra parcialmente transformado, preparado. Dado que también el animal ya se incorpora un cuerpo astral y un sistema nervioso. De esta manera el hombre se incorpora algo que hacia él llega no de manera virgen, y en cambio ya ha pasado por el proceso y ya ha adquirido fuerzas astrales. Lo que vive en el animal, posee ya fuerzas astrales dentro de sí desarrolladas. Podríamos creer entonces que de esta manera s ele ahorra trabajo al hombre. Esa idea empero no es del todo correcta. Imaginemos lo siguiente_ construyo una casa, con diversos accesorios. Utilizo los accesorios originales. De esta manera puedo edificar la casa, según mis intenciones originales. Supongamos empero que tres o cuatro personas ya han trabajado en el emprendimiento y ahora tengo que ensamblar el asunto ¿esto me aliviarás la tarea? Por cierto que no. En una literatura de vasta divulgación podemos leer que al hombre se le facilita el trabajo al hacerse cargo de algo en lo cual se ha realizado un trabajo previo. Pero justamente al hacerse cargo de lo original, el hombre se convierte en un ser independiente con movimiento propio. Otra imagen: alguien tiene una balanza con dos platillos. Un peso igualitario mantiene el equilibrio. En ambos lados pueden estar veinticinco kilos. Pero no siempre es así. Puedo usar una balanza con un contrapeso movible. Entonces a una distancia doble, necesitamos tan solo la mitad del peso. Aquí el peso es determinado por la distancia. Del mismo modo no depende de la cantidad de las fuerzas, sino sobre todo de la finura de las materias. El animal elabora las materias en un sentido menos perfecto. Lo que allí es recepcionado pro el hombre, sigue cobrando efecto por aquello que ha acontecido mediante el cuerpo astral del animal, lo cual tiene que ser entonces superado por el hombre. Por el hecho empero de que un cuerpo astral ha cobrado efecto de una determinada manera siendo que en un ser consciente ya tuvo lugar un proceso. El hombre hace entrar a su organismo algo que ejerce acción sobre su sistema nervioso.
Esta es la diferencia fundamental entre el alimento procedente del reino vegetal y el alimento procedente del reino animal. El alimento procedente del reino animal ejerce un efecto específico sobre el sistema nervioso y con ello sobre el cuerpo astral. En el caso del alimento general el sistema nervioso permanece intacto por un elemento externo. De hecho en ese caso el hombre con respecto al sistema nervioso todo se debe al esfuerzo propio. De esta manera empero los efectos de sus nervios no corren a través de productos extraños, sino solamente recorren aquello que se arraiga en él mismo. Aquel quien sabe cuán importante es el sistema nervioso ene l organismo humano, podrá darse una idea de lo que esto significa. Cuando el hombre mismo edifica su sistema nervioso a su vez es plenamente receptivo para aquello que el hombre debe exigirle, con respecto al mundo espiritual. A su nutrición procedente del mundo vegetal, el hombre le debe que puede elevar su mirada a los grandes contextos de las cosas que lo elevan por encima de los prejuicios provenientes de los estrechos límites del ser personal. Por doquier donde el hombre regula con libertad despreocupadamente, a partir de grandes puntos de vista, la vida y el modo de pensar, esto se lo debe a la obtención de su alimento del mundo vegetal. Cuando el hombre se deja arrebatar por la ira, la antipatía y p9ro los prejuicios, se lo debe a su alimentación procedente delo mundo animal.
Aquí empero no estamos promocionando la alimentación vegetariana. Por el contrario: la alimentación animal ha sido necesaria para el hombre y en muchos casos sigue siendo necesaria, pro el hecho de que el hombre debía estar afirmado sobre la tierra, inserto en lo personal. Todo aquello que ha conducido al hombre a sus intereses personales, está relacionado con la alimentación animal. El hecho de que hubo hombres que han conducido guerras, que tuvieron simpatía y antipatía, pasiones sensoriales, todo esto proviene de la alimentación animal. El hecho empero de que el hombre no se pierda en intereses más estrechos, que pudo captar intereses más generalizados, esto se lo debe a sus relaciones con el mundo vegetal, las disposiciones se orientan en medida mayor hacia lo espiritual, mientras que otros pueblos desarrollan en mayor medida la valentía, el arrojo, la osadía, necesarios para la vida. Estas cosas no pueden ser imaginadas sin un elemento personal, el cual es imposible sin alimentación animal.
Hoy estamos hablando acerca de estas cuestiones desde una postura humana general. Queda empero en evidencia que el hombre puede orientarse hacia una dirección o la otra, razón por la cual puede profundizar sus interese personales mediante la alimentación animal. De esta manera se opaca su sentido con respecto a la gran vista en general de la existencia. En la mayoría de los casos no nos damos cuenta de que cuando el hombre dice: otra vez no sé cómo hacer esto o aquello, esa incertidumbre está fundamentada en la alimentación. Esta imposibilidad de poder abarcar los contextos, proviene de la alimentación. Comparemos tomar en cuenta la alimentación de estas personas y tal vez aquella de sus antepasados. Algo muy diferente acontece con una persona que ya en la sucesión de sus antepasados tiene un sistema nervioso virgen. Ese ser humano posee un sentido diferente para los grandes contextos. A menudo una vida no tiene la facultad de destruir aquello que fundamentaron los antepasados. Cuando entonces una persona de descendencia campesina encita – así y todo – aquello que tiene en su interior, esto ha salido a la superficie únicamente por la carne, por ser él más sensible.
El proceso consistirá en que el hombre, en el caso de que la demanda de proteína no pueda ser satisfecha en él, en la naturaleza humana misma, en la alimentación animal se limite a aquello que no se encuentra transpuesto pro el ardor de la pasión, como ser la leche. La nutrición vegetal ocupará un lugar cada vez más amplio en la nutrición humana.
Con respecto a determinados alimentos, podemos destacar las ventajas de algunas comidas vegetales. Cuando el hombre adquiere su proteína del alimento vegetal, lo cual requiere un esfuerzo mayor. Está desarrollando energías que otorgan mayor frescura a su sistema nervioso. Mucho de aquello con lo cual tendría que confrontarse la humanidad en el caso de que predominara la alimentación carnívora, se podrá evitar por el predominio de la alimentación vegetal. Observando la alimentación vegetal y la alimentación animal, podemos constatar su efecto dispar. A modo de ilustración podemos decir lo siguiente. Contemplemos el proceso físico, bajo la influencia de la nutrición carnívora. Los glóbulos sanguíneos rojos se tornan pesados, más oscuros, la sangre tiene una tendencia mayor a la coagulación- con facilidad mayor se producen depósitos de sales y de fosfatos. En ocasión de una alimentación preferentemente vegetariana, la fuerza de sedimentación de los glóbulos sanguíneos es mucho menor. Lo que posibilita al hombre a no conducir a la sangre el tinte de oscuridad mayor. De esta manera está en condiciones justamente de poder dominar sus pensamientos, mientras que la sangre pesada es la expresión del hecho de estar entregado en esclavitud a aquello que se encuentra membrado a su cuerpo astral, mediante la alimentación animal. Esta imagen nos muestra a modo de expresión verídica aquello que queríamos manifestar. Mediante su relación con el mundo general el hombre se vigoriza interiormente. Mediante la alimentación carnívora se introduce algo que poco a poco se convierte en real materias extrañas, que dentro de él emprenden caminos propios. Esto se evita si el alimento consiste preferentemente de vegetales.
Cuando las materias en nuestro interior emprenden caminos propios, entonces ejercen energías que promueven estados histéricos epilépticos. Por el hecho de que el sistema nervioso recibe estas impregnaciones desde afuera, queda afectado por las diferentes patologías nerviosas. Vemos entonces que en cierto sentido “el hombre es lo que come”.
En los pormenores podríamos brindar muchos más testimonios pero mediante dos ejemplos nos damos cuenta de que no tenemos que ser unilaterales. Un vegetariano unilateral podría decir: “no tenemos que consumir leche, manteca y queso”. La leche empero es un producto en el cual en su producción en el animal predominantemente se encuentra en acción el cuerpo etérico. El cuerpo astral participa mínimamente. En la primera época de su vida el lactante se alimenta exclusivamente de leche. Allí está contenido todo aquello que necesita. En ocasión de la preparación de la leche, el cuerpo astral interviene tan solo en su límite. Cuando a una edad mayor se consume principalmente leche, si cabe exclusivamente leche con ello obtenemos un efecto muy especial. Por el hecho de que la persona entonces no ingiere nada que ya ha sido elaborado exteriormente y que puede cobrar influencia sobre su cuerpo astral y por el hecho de que por el otro lado ingiere algo que ya está preparado, se encuentra en condiciones de desarrollar energías especiales de su cuerpo etérico, que ejercen efectos sanadores sobre los congéneres. Sanadores que quieren ejercer una efecto curativo sobre las demás personas, tiene un medio auxiliar especial en el consumo exclusivo de la leche.
Por el otro lado queremos referirnos a la influencia de un estimulante obtenido del reino vegetal, la influencia del alcohol. El mismo posee una trascendencia muy particular. Se genera recién entonces una vez que ha finalizado el proceso vegetal propiamente dicho, aquello que acontece por el maravilloso efecto de la luz, de la cual el cuerpo astral es lo opuesto. Luego comienza un proceso que tiene lugar en un nivel más bajo y que perjudica al hombre aún más, que la alimentación animal. El hombre acerca las materias hasta el cuerpo astral y a través del cuerpo astral entra a una estructura particular. Cuando empero aquello que debe ser aproximado al cuerpo astral se descompone de la manera como acontece con el alcohol, entonces aquello que de otro modo debe acontecer mediante el cuerpo astral acontece sin el mismo, vale decir el efecto sobre el yo, y sobre la sangre. El efecto del alcohol es aquel que aquello que de otro modo debe acontecer por libre decisión del yo, acontece a través del alcohol. En cierta manera es correcto que una persona que consume alcohol, necesite menor cantidad de alimento. Permite que las energías del alcohol transpongan su sangre, delega en el ajeno lo que él mismo debería realizar, en cierto modo tenemos que decir que un una persona tal es el alcohol que piensa siente y percibe. Por el hecho de que el hombre delega en el alcohol aquello que debería estar supeditado a su yo, el hombre se pone bajo la coerción de un ente exterior. Se proporciona un yo material. El hombre puede decir: de esta manera siento justamente una vivificación del yo. Pero no es él sino mediante otras situaciones como la persona en medida cada vez mayor puede ser aquello que está comiendo. La ciencia espiritual empero nos muestra a su vez como la persona puede liberarse de las fuerzas de la alimentación.
Hoy quise mostrarles en grandes rasgos la relación del hombre hacia su medio circundante, la manera en la cual se sitúa en el mismo con respecto a la alimentación. Los visitantes de venideras conferencias, tendrán oportunidad de formular preguntas pertinentes. La conferencia de la fecha pudo haber mostrado que la ciencia espiritual es algo que puede constituirse en un ideal para el futuro del ser humano. Al observar, como las materias llevan a cabo una aleación en el hombre uniéndose y separándose a menudo se podrá afirmar: es algo así como una retorta y se supondrá que allí podemos hallar algo salutífero para los seres humanos. Tiempo vendrá, donde aquello que se ha dicho con referencia a la luz y al cuerpo astral, también será comprobable para aquel que se encuentra en el laboratorio, investigando: ¿acaso no puede haber alguien que realice las observaciones comunes de índole química, diciendo que lo máximo está cobrando efecto dentro de lo más diminuto, que transpone la luz solar física externa, y que ejerce radiancia, llegando hasta lo espiritual en la conciencia humana? Así se investigarán estas cosas a la luz que nos brinda una visión con respecto al conjunto.
Todo aquello que nos rodea procede del espíritu. El espíritu es el fundamento arquetípico de todo. Si queremos llegar a la verdad entonces al estar investigando el espíritu tiene que hallarse a nuestra espalda. Entonces nos daremos cuenta de la verdad necesaria para el hombre, tanto en lo mayor como en lo menor.
26.6.13
LAS CUESTIONES ALIMENTARIAS
El efecto de las papas, el nabo y el rábano blanco.
Algunas preguntas formuladas han quedado sin contestación. También hoy quiero hacer referencia a la acotación de un erudito, acerca de un sueño. Hecho que ha causado dolor de cabeza a un investigador de la actualidad - la cola de la lagartija. A saber, cuando nos encontramos con una lagartija – sobre todo si se trata de una de mayor tamaño – y la queremos agarrar de la cola, la misma se corta. Decimos: la lagartija es rígida y de hecho difícilmente podemos agarrar lagartijas de un tamaño mayor tomándola de la cola, dado que la cola es rígida, se corta, y la lagartija sigue alegremente la marcha sin cola. Las investigaciones de los eruditos se orientan al estudio referido a si se trata de que la cola del animal es arrancada o si es dejada atrás por el animal. Sucede que la ciencia actual, basada en el materialismo llega la conclusión de que el animal tiene músculos débiles en esa parte de la cola, razón por la cual se desprende.
Existe empero un hecho muy particular, que no es tomado en cuenta por la gente. Y el hecho es que al estar en prisión durante algún tiempo, pierden esa particularidad de que se les desprenda la cola con facilidad. Entonces se vigoriza la cola y ya no puede ser arrancada con facilidad. Se trata de un hecho muy peculiar, siendo que estando en libertad, la cola se desprende fácilmente, y estando en prisión está fijada con mayor fuerza ¿Por qué pasa esto?
Vemos entonces que la gente se dedica al estudio del asunto, viendo mientras que es fácil de imaginar, porqué razón en cautiverio la cola se encuentra fijada con mayor firmeza. Se debe al hecho de que estando en libertad y siendo perseguido, el animal tiene miedo. No es algo común en su vida, encontrarse con un ser humano, siente miedo, y al sentir miedo se torna tan rígida que la cola se quiebra. Cuando en cautiverio se acostumbra a las personas, cuando a cada rato se encuentra personas en su proximidad ya no tiene miedo y tampoco pierde la cola.
Veamos entonces como ya el análisis superficial nos muestra que el miedo juega un rol esencial en el caso de la lagartija. Tenemos que avanzar empero y tenemos que decir: sí, este miedo que tiene la lagartija cuando el hombre se encuentra en su cercanía y quiere cazarla es tan solo algo que se está manifestando en el animal, que empero siempre está presente en el animal y es ese miedo que mantiene unida la materia del animal, su sustancia, dándole firmeza.
Al respecto les voy a señalar una manifestación muy particular en la vida humana. Ya habrán escuchado, que las personas que tienen una fuerte dependencia de su vida anímica, al sentir miedo se ven afectados por diarrea. El temor provoca diarrea. ¿Y qué significa esto? Significa que aquello que se encuentra en lo intestinos, ya no se encuentra ligado ¿Y qué es aquello que ha mantenido en unión el contenido del intestino? Cuando el miedo asciende en el alma ya no mantiene en unión al contenido de los intestinos, cando el miedo en cambio se radica abajo en los intestinos, mantiene unida la materia.
Y lo mismo acontece con la lagartija. Al contemplar la lagartija (se hace un dibujo), la misma, al igual como nuestro bajo vientre, constantemente en su conjunto está colmado con el miedo, vale decir, con algo anímico. Y sobre todo es la cola, la que está colmada de miedo. Cuando el animal exprime su miedo, se quiebra la cola, pero el miedo sigue atascado en el animal. Al estar en cautiverio, el animal no siente el miedo, por acostumbrarse a la proximidad del hombre, y la consecuencia es que el miedo entonces puede mantener unida la cola. Aquí estamos frente a una muy determinada cualidad anímica, que tiene una importancia cierta para la condición corporal.
Nosotros los seres humanos también albergamos al miedo en nuestro interior. En el dedo gordo de nuestro pie, en las piernas, en el vientre, en todas partes está radicado el miedo. Solamente que no se atreve a subir más allá del diafragma, únicamente asciende cuando tenemos pesadillas. Pero dentro de nosotros se radica el miedo. El miedo empero tiene su buena finalidad, mantiene unido a nuestro organismo. Y en los huesos se encuentra concentrado el miedo. Los huesos son tan sólidos, porque allí está presente un miedo terrible. Es el miedo que mantiene firme a los huesos. En el momento en el cual estamos sintiendo excesivamente a los huesos, nos está afectando un ablandamiento óseo. Es por ello que en personas temerosas, aquellas que ya lo han sido en la juventud cuando los huesos aun no son duros – estando los huesos blandos y las personas temerosas – hallaran confirmado este hecho, y al quitarle el miedo a los niños raquíticos mediante alguna cosa, los podemos sanar también de manera anímica. Seria empero muy equivocado si dijésemos: por lo tanto dentro de nosotros está metido el miedo, algo anímico. Tan solo es necesario subir al miedo un poco más y entonces podríamos obtener cogniciones más elevadas. Esto no sería favorable dado que nos enfrentaríamos tanto en lo anímico como en lo físico. Más bien tenemos que hacer otra cosa.
Si queremos obtener cogniciones del mundo espiritual, tenemos que introducir plenamente en el mundo exterior. ¿Cómo realizamos este emprendimiento? De maravillosa manera lo pudimos ver en estas últimas semanas. Tuvimos un frio terrible, y luego hemos transpirado terriblemente. La mayoría de las personas entra al mundo de esa manera: hemos transpirado tremendamente, hemos tenido un frio tremendo. Pero no es la única manera de poder experimentar al mundo, sino resulta ser que en nosotros mismos desarrollemos una determinada facultad de modo tal que no solamente tengamos frio cuando está haciendo frio, sino que cuando se inicia el frio, señalemos al frio con una especie de miedo, sabiendo que cuando llegue el calor, ese miedo pasará. Cuando desarrollemos esto dentro de nosotros, ese determinado miedo frente a la nieve y un determinado sentimiento de beneplácito frente a la cognición superior, lo cual forma parte de aquello otro que les he referido. Y de hecho es así: aquel quien quiere obtener cogniciones superiores, tiene que sentir algo al aproximarse a un trozo de hierro candente y tiene que estar sintiendo algo al encontrarse con un canto rodado. Al acercarse al hierro candente, tiene que tener la sensación interior: esto es algo que guarda un parentesco con tu propio calor interno, es agradable, hace bien. Al tomar empero en la mano un canto rodado, esto le tiene que causar una sensación inquietante, temible.
De todo ello a su vez se desprende que aquel que quiere adquirir conocimientos superiores, no puede estar nervioso – tal como hoy se dice – dado que al tomar en la mano un canto rodado lo dejaría caer de inmediato, por el hecho de que le infunde temor. Tenemos que ser valientes y soportar el miedo. Y tampoco puede proceder como el mosquito, quien por la voluptuosidad que le causa la luz, se abalanza sobre la misma, hallando la muerte. Justamente viendo al insecto que se arroja sobre las llamas, entendemos como la llama guarda parentesco con lo espiritual-anímico.
Y podemos decir entonces: tenemos que adquirir sensibilidad interior con respecto a aquello, existente allá afuera en la naturaleza ¿Qué se obtiene de esta manera? En un principio, la tierra tiene las rocas solidas (se dibuja). Los materialistas tiene fe en las sólidas rocas de la tierra, dado que allí pueden caminar, al tocarlo, esto resulta ser duro. Pero justamente frente a las sólidas rocas aquel que quiere adquirir conocimientos superiores, siente una cierta temerosidad.
Al estar envuelto por el aire cálido, el hombre no se ve afectado por ese temor (se dibuja). Por encima de esta roca sólida, ahora voy a colocar el aire cálido. Al contemplar el aire cálido, el hombre ya no siente es temor, puesto que ese aire que ha recibido calor – razón pro al cual le daré un tinte algo rojizo – ya no causa temor. Podemos provocar empero también que el aire así calentado nos cause temor. Y es el caso cuando tratamos de manejarnos con aquello que sentimos frente al aire calentado, alegando que nos agrada. Imaginemos: allí hay alguien que se siente a gusto en medida cada vez mayor en el aire calefaccionado. Pero lentamente el aire caliente comienza a infundirle temor – cuanto más a gusto nos sentimos tanto más temerosos nos hace sentir el aire calefaccionado.
Al acostumbrarnos a sentirnos muy comidos en el aire calefaccionado sintiendo un agrado cada vez mayor – estas cosas sin necesarias, tenemos que adaptarnos a todas las cosas del mundo si queremos obtener cognición espiritual – entonces el asunto comienza a tornarse muy peculiar. Lo que sucede es que la mayoría de las personas intentan refrescarse cuando sienten calor. Naturalmente buscan obtener frescura. Pero cuando soportamos el calor, cuando permanecemos dentro del calor, cuando sentimos al calor con beneplácito entonces aquello que aquí les he dibujado esquemáticamente en el aire, comienza a colmarse peculiarmente con imágenes de diversa índole y empieza a aparecer realmente el mundo espiritual – el mundo espiritual que de ordinario está contenido en el aire, que el hombre no siente en el aire, no percibe en el aire, por no querer soportar el calor en el aire.
Al habernos acostumbrado a ver esas entidades, entonces poco a poco sentiremos el impulso de decir: sí, cuando con mi torpe mano toco una piedra, siento su dureza. Pero cuando en medida cada vez mayor comienzo a percibir lo espiritual, al penetrar en mayor medida en lo espiritual, cuando más y más me rodea no solamente lo sensorio, sino también lo espiritual, aunque mi cuerpo físico de carne y sangre no puedo penetrar en el suelo terrestre, pero con mi cuerpo astral – del que les he hablado – puedo comenzar a entrar al Suelo. Eso es muy interesante: el espacio del aire, mediante todos aquellos medios de los cuales les he hablado en ese momento nos deslizamos de nuestro cuerpo en la medida tal que las rocas ya no las sentimos como obstáculos, sino que nos sumergimos en el suelo sólido como el nadador en el agua. Allí entramos en persona (se dibuja). Esto es muy interesante. Al aire no podemos entrar como espíritu, dado que allí se nos aparecen otros espíritus. Al suelo de la tierra que en realidad está vacío para el espíritu – podemos entrar con toda facilidad, allí podemos sumergirnos como un nadador.
El estado medio es aquel con el agua. El agua se evapora hacia arriba, y desciende en forma de lluvia. Allá arriba – como ya lo han visto – a menudo se forman rayos. El agua ocupa su lugar entre el terreno sólido y el aire. Es menos espeso como el terreno sólido, y más denso que el aire. ¿Qué significa esto? Esto significa algo que podemos ver fehacientemente, al elevar la mirada al rayo. Los eruditos dicen con referencia al rayo, que se trata de una chispa eléctrica. ¿Por qué lo denominan de esta manera? Tal vez ustedes ya lo sepan - de no ser así se lo digo ahora – cuando tomamos una barra de lacre y la fregamos con un paño de cuero entonces se torna eléctrica y cuando disponemos de recortes de papel, los mismos son atraídos por la barra. Y de esta manera mediante la fricciona de otro modo, podemos electrizar los más diversos cuerpos. Esto ya se les enseña a los niños en la escuela.
Pero para ello es menester algo muy determinado. Al estar en un aula humada, no podemos electrizar una barra de lacre – las demás cosas tampoco se podrán electrizar en los experimentos – y para empezar tenemos que limpiar todo cuidadosamente con un paño seco, dado que lo húmedo no genera electricidad.
Luego podemos producir electricidad. Sucede que los eruditos dicen: allá arriba están las nubes, se restriegan las unas con las otras y generan la chispa eléctrica, el rayo- pero cada niño podría alegar: pero justamente tenemos que impedir la presencia de lo acuoso. Si tienes algo húmedo en tu aparto no se genera la electricidad. Esto lo puede alegar cualquier niño, tal tontería se está diciendo. Naturalmente allá arriba las nubes no se están restregando.
Pensemos entonces en ese hecho, cuando el agua evapora y asciende en medida cada vez mayor llega a la región de la espiritualidad, se aleja de la materia exenta de espíritu allá abajo y penetra a la espiritualidad de arriba y el espíritu es el que genera la chispa eléctrica del rayo. Al ascender más y más es tamos llegando a la región de lo espiritual. La tierra tiene lo material únicamente en su proximidad. A mayor altura está rodeada por la espiritual. Allí entramos realmente a lo espiritual. Y sucede entonces que en el momento en el cual el vapor del agua asciende y llega a la región del espíritu, allí puede generarse el rayo, a partir del espíritu. El agua se espiritualiza allá arriba y desciende de manera condensada. Al ejercer consideraciones acerca de la naturaleza, tenemos que aproximarnos al espíritu. Y solamente cuando no tomamos en cuenta en absoluto a lo espiritual llegamos a conclusiones tan absurdas como la del sueño del vuelo, de la cola de la lagartija, o del rayo. Por doquier podemos ver que no podemos dilucidar la naturaleza, sin penetrar previamente a lo espiritual. Ahora podemos tomar en cuenta también el hecho de que cuando el hombre está parado sobre la tierra en realidad desde abajo hacia arriba siempre es así, que se encuentra emparentado con lo espiritual de abajo, allí puede sumergirse como un nadador. Cuando por lo tanto por la noche salimos con nuestro cuerpo astral, en realidad por doquier penetramos en este entorno sólido. Nos conectamos con aquello que es sólido, dado que no podemos penetrar en lo pertinente al aire, y nos desplazamos de hecho en lo sólido.
Ese excursionar en lo solido tiene empero un gran significado. Cuando tal como les he dicho antes hallamos un comportamiento correcto frente al calor, nos es dado poder ver, las entidades espirituales del aire. Cuando empero por la noche salimos de nuestro cuerpo, y nos conectamos con lo terrenal a modo de espíritu, entonces puede acontecer que al despertar aun tengamos algo de aquello que hemos vivenciado dentro de la materia solida de la tierra. Algo de ello permanece dentro de nosotros, permanece dentro de lo anímico nuestro.
Y bien esto es algo excepcionalmente interesante. Dado que ya se habrán dado cuenta: al despertar solemos escuchar sonidos. Y al prestar mucha atención podrán tener la vivencia particular de decir: ¡alguien ha golpeado en mi puerta!- es algo muy peculiar: cuando nos introducimos al aire con nuestra alma, tenemos visiones, observamos imágenes. Al introducirnos con nuestra vivencia empero a lo sólido, sumergiéndonos con nuestra alma como el nadador en el agua, entonces se generan sonidos, vivenciamos sonidos. Y justamente esto es lo excepcionalmente importante, que todas las materias solidas constantemente emiten sonidos, solamente que no los escuchamos, por no estar metido allí adentro. Toda materia solida tiene constantemente sonidos dentro de sí y son aquellos que escuchamos al despertar, puesto que aún nos hallamos medio metidos allí.
Estos sonidos pueden tener un significado y es correcto que cuando por ejemplo alguien ha fallecido allá lejos y la persona al despertar escucha algo así como el golpear en la puerta eso está en conexión con el fallecido. De hecho la persona no está en condiciones de explicar estas cosas de la correcta manera. Dado que tomemos en consideración: todos nosotros no tendríamos la facultad de poder leer, de descifrar las letras sobre el papel, sino lo hubiésemos aprendido. Es así que tampoco podemos darle explicación a este hecho maravilloso que acontece cuando escuchamos sonidos al despertar. No tenemos que imaginar que allí en la puerta se encuentra el difunto, golpeando con los dedos. Pero el difunto que en los primeros días aún está presente en la tierra al cabo de la muerte, vive dentro de los cuerpos sólidos. Y es algo que no tiene que parecernos maravilloso, el hecho de que mediante la conexión con lo sólido genera sonidos, tal como siempre ha sido referido en las épocas en las cuales aún se ha prestado atención a estas cosas. El hecho de que las personas tengan intuiciones, cuando alguien fallece lejos, tiene su significado. Una persona ha muerto. En un primer momento con su alma aun se encuentra sujeto a la tierra sólida. Allí se generan los sonidos que parten de él. El hombre abandona la existencia terrenal, emitiendo sonidos. Los mismos pueden ser escuchados en la lejanía, de la misma manera cómo podemos leer en la lejanía, aquello que alguien emite en América. Un telegrama puede ser leído en América. Tales efectos en la lejanía existen a través de la matera terrestre, existen sobre la tierra siempre. Y en las épocas en las cuales se ha prestado atención a estas cosas, de hecho se ha conocido su contexto con lo terrenal. Esto no es simplemente un invento, sino que es algo que en épocas pasadas era sabido. Como podemos ver entonces con ello nos introducimos como supersticiones que empero pueden ser comprobadas científicamente, como otros asuntos científicos.
Solo que tenemos que ser conocedores fehacientes de estas cosas. Dado que si llegáramos a percibir al mundo espiritual en el aire, si las personas no fuesen tan quejumbrosas como son en la actualidad – como sabemos cuánto más civilizados, tanto más quejumbrosos son en un cierto sentido - y aquellos que digamos, por su trabajo tienen que vivir dentro de un calor terrible, durante su trabajo no tienen tiempo de percibir al mundo espiritual – podrían vislumbrar al mundo espiritual, existente en el aire. Este hecho empero de poder ver seres espirituales en el aire sería algo exento de peligro. Cualquier persona podría percibirlo, sin exponerse a peligro alguno.
Ese escuchar empero cuando se apodera en desmedida del hombre, cuando se interna desmedidamente en un estado en el cual oye diferentes cosas, eso sí, involucra un peligro para el hombre. El asunto es el siguiente: existen personas que entran a un estado en el cual escuchan toda clase de palabras. Se les dice toda clase de cosas. Estas personas se encuentran ene l camino a la demencia. Al ver a los seres espirituales de manera tal que los buscamos en el aire, jamás estamos amenazados por un peligro.
¿Por qué?
Esto se lo tengo que decir mediante una comparación: al navegar en un bote y al caer al agua podemos ahogarnos. Cuando alguien nos eleva, podemos tener asimismo diversas vivencias, pero no nos ahogamos. Lo mismo acontece cuando el alma humana sale hacia arriba y ve diversas cosas. Nada adverso le puede pasar. Al internarse hacia abajo a la masa solida, puede - diríase – ahogarse espiritualmente. Y ese ahogo espiritual se produce cuando las personas pierden su conciencia, siendo que interiormente s les dicen cosas diversas, y eso es lo malo. Cuando el hombre exteriormente está viendo, tampoco siente temor frente a lo exteriormente espiritual, sino que hasta le agrada. Aquello empero que se escucha interiormente, de hecho nos estamos sumergiendo en la tierra solida, con todo nuestro caudal espiritual y anímico- esto nos afecta de una manera muy diferente. Allí nos ahogamos, dejamos de ser seres humanos. Por esa razón tenemos que contemplar siempre con una cierta cautela a las personas que afirman que ciertas cosas les están siendo advertidas en su interior. Se trata siempre de algo peligroso. Solamente aquel que se encuentra plenamente afirmado en el mundo espiritual y es conocedor del mismo sabe lo que allí se está diciendo: que jamás se está tratando de seres espirituales elevados, los que allí nos interpelan, y que en realidad siempre se trata de seres de un rango muy inferior.
Les he contado todas estas osas sin trabas para que puedan ver: como ser humano tenemos que llegar realmente a un concepto muy diferente del mundo externo, para poder acceder al mundo espiritual.
Personas habrá que dicen: ¿Por qué los espíritus habrán decidido confrontarnos con una incomodidad para poder conocerlos? ¡Imaginemos qué ser podrá ser el hombre, si no tuviera que realizar esfuerzo alguno para ingresar al mundo espiritual, si siempre estuviera allí dentro! Se constituiría en un perfecto autómata espiritual. Recién por el hecho de tener que implementar un esfuerzo, llega a una relación correcta hacia los seres espirituales. Y requiere del máximo esfuerzo interior, poder dedicarse a la investigación en el mundo espiritual.
Naturalmente es fácil acomodarse frente a la mesa del laboratorio y realizar diversos ensayos, fácil es desmenuzar cadáveres y analizar ciertas cosas, pero requiere realmente un fuerte trabajo interior, el poder acceder al mundo espiritual. El mundo ilustrado de la actualidad es demasiado perezoso como para realizar esa tarea. Y debido a esa pereza es que la gente dice: hice ejercicios indicados en el libro “¿Cómo se obtienen conocimientos de los mundos superiores?” pero no pude ver nada. Estas personas creen tener el derecho de recibirlo todo sin haber hecho ningún esfuerzo interior. Lo que ocurre es que la gente busca que alguien le entregue un don interior, sin reclamo de un esfuerzo para la obtención del mismo. Resulta que la gente pide que todo se le muestre. El hombre quiere ver todo mediante una película, quiere ver lo externo. Si queremos avanzar correctamente en lo espiritual tenemos que cuidar que al adquirir, que al adoptar algo del mundo lo tengamos que elaborar. Por tal razón, aquellos que evitan que todo se le presente a modo de una película, de aquí en más se podrán aproximar en mayor medida a lo espiritual, que acompañen todo con su pensamiento, cuando se les habla del mundo. Y vean ustedes, yo no les he mostrado una película. Naturalmente también tiene que ver la falta de tiempo pero aun si lo tuviésemos, yo no trataría de mostrar el asunto mediante una película, sino que les h e presentado dibujos, generados en el mismo momento donde ustedes pueden observar lo que quiero significar con cada uno de los trazos, donde cada trazo puede estar acompañado por el pensamiento. Esto también debe formar parte de la enseñanza de nuestros niños en lo posible, pocos dibujos y terminados, lo máximo posible de aquello que se está gestando en el momento mismo. De esta manera el niño acompaña trabajando en su interior y de esta manera las personas son estimuladas activamente a la interioridad que luego conduce, que puedan introducirse en medida mayor a los espiritual y a su vez obtengan comprensión con respecto a lo espiritual.
A su vez tampoco debemos presentarles a los niños teorías concluidas, dado que de esa manera se vuelven dogmaticos. Lo importante es lograr que lleguen nuevamente a la actividad propia. De esta manera todo su cuerpo asimismo dispondrá de una mayor libertad.
Dado que el siguiente tema también está contenido en una de las preguntas de los asistentes, ahora quiere referirme a otro asunto. Tal vez sepan que la papa ha sido introducida en Europa, en una determinada época. Los europeos no han sido consumidores de papas desde remotos tiempos.
Contemplemos esta papa, de la misma no estamos comiendo precisamente las raíces. Puesto que estas pequeñas cosas son las raíces (se dibuja) y se quietan conjuntamente con la cascara. La papa misma es un tallo de mayor tamaño. Al estar creciendo una planta común, posee la raíz y luego crece el tallo. Cuando el tallo empero aquí adquiere grosor, de modo tal que en el caso de la papa no estamos frente a una raíz sino frente a un tallo grueso. Tomémoslo en cuenta: al comer una papa comemos un tallo engrosado. Adquirimos un alimento preferentemente de un tallo engrosado. Y entonces tenemos que preguntarnos: ¿Qué significado tiene para el hombre que con la papa que ha sido traída a Europa, aprende a comer con preferencia un tallo que ha adquirido grosor?
Al contemplar la planta en su conjunto vemos que consiste de la raíz, del tallo, de las hojas y la flor (se dibuja). En esta planta observamos algo muy particular: la raíz allá abajo, toma semejanza al suelo y contiene sobre todo muchas sales, y a la flor allá arriba, se torna similar al aire cálido. Sucede algo asi como si junto a la flor, a través del calor solar, constantemente se estuviese cocinando. La flor por tal razón contiene aceites y grasas, sobre todo aceites, de modo tal que cuando miramos una planta, abajo tenemos las sales que se depositan. La raíz es rica en sales, la flor es rica en aceite.
La consecuencia de ello es que cuando comemos las raíces acumulamos muchas sales en nuestros intestinos. Estas sales encuentran el camino llegando al cerebro y estimulan a nuestro cerebro.
Vale decir, las sales estimulan nuestro cerebro. Y cuando alguien sufre de dolor de cabeza, es bueno comer raíces.
Podemos observar que en determinadas raíces está contenida una determinada acidez. Lo podemos comprobar mediante el gusto. Al comer empero flores, en realidad la planta ya se encuentra semi cocinada. Acá afuera ya están las aceites, esto es algo que preferentemente engrasa al estomago y a los intestinos, y posee su efecto sobre el bajo vientre. Esto lo tiene que tomar también en cuenta el médico, al recetar una infusión. Al preparar una infusión con flores, jamás podrá ejercer un importante efecto sobre la cabeza, en cambio al preparar una infusión empleando raíces, obtendrá un fuerte efecto sobre la cabeza. Vemos asi que mientras que en el caso del hombre tenemos que ir del vientre a la cabeza, de abajo hacia arriba, en la planta tenemos que tomar el camino inverso, de la flor hacia la raíz. La raíz de la planta está emparentada con la cabeza. Al tomar en consideración este hecho, ciertamente se nos encenderá un a luz, acerca del significado de la papa. Puesto que la papa posee bulbos, se trata de algo que no se ha convertido plenamente en raíz. Al comer papas estamos comiendo preferentemente plantas que no plenamente han adquirido raíces. Al limitarnos a una alimentación con papas, comiéndolas en exceso, no “llenamos” nuestra cabeza. Lo ingerido queda abajo en el tracto digestivo. De modo que las personas en Europa con la ingesta abusiva, han descuidado su cabeza y su cerebro.
Este contexto lo observamos recién cuando ejercemos la ciencia espiritual. Entonces nos decimos: desde que en Europa ha predominado en medida cada vez mayor esta alimentación basada en la papa, desde esa época, la cabeza de lo hombres ha perdido capacidad.
Mediante la papa se estimula con preferencia la lengua y la faringe. Al descender en la planta de la papa, no llegamos plenamente a la raíz. Lo mismo ocurre en el hombre: al no ascender plenamente hasta la cabeza, quedando en la faringe y en la lengua estas se estimulan de manera particular, mediante la papa, razón por la cual la papa es muy gustosa como comida acompañante, por estimular aquello que se encuentra debajo de la cabeza y no la involucra.
Al comer remolacha, obtenemos un fuerte anhelo de querer pensar, lo cual tiene lugar de modo inconsistente para el hombre. Al comer papas sentimos el deseo de volver a comerlas nuevamente pronto. Sentimos hambre prontamente, por el hecho de que no llega hasta la cabeza. La remolacha sacia tan rápidamente por el hecho tan importante de que llega hasta la cabeza y la traspone plenamente con actividad, al penetrar por completo a la cabeza. Esto naturalmente resulta ser terriblemente desagradable a las personas y es por ello que a veces prefieren la papa a la remolacha, pro la razón de que la papa no estimula al pensamiento. Incentiva la pereza. No estimula el pensar, allí cunde la pereza. En cambio la remolacha estimula fuertemente el pensar, pero lo realiza de manera tal que realmente queremos pensar, en el caso de no queremos pensar no amamos a la remolacha. Cuando necesitamos un incentivo para pensar, entonces podemos utilizar un incentivo salitroso del rábano blanco. Cuando alguien no ejerce mucha actividad en la cabeza, el rábano le resulta ser beneficioso, dado que pone en movimiento a los pensamientos al condimentar sus comidas con el mismo.
Vemos entonces que se produce este hecho particular: podemos decir que el nabo blanco incentiva el pensar. Y ni hace falta que nosotros mismos tengamos una actividad pensativa especial, al comer nabo blanco llegan los pensamientos, y pensamientos tan vigorosos que hasta producen poderosos sueños. Quien come mucha papa, no tiene pensamientos vigorosos y en cambio tiene sueños que lo tornan pesado. Y aquel que constantemente tiene que comer papas, constantemente sentirá cansancio y por lo tanto, constantemente querrá dormir y soñar. Es por ello que los alimentos que se les proporcionan a los hombres tienen un gran significado cultural-histórico.
Podríamos decir: el asunto es que en realidad vivimos completamente de la materia. Asi y todo no es asi. Ya les he dicho reiteradas veces: nosotros los seres humanos aproximadamente cada seis años tenemos un cuerpo nuevo. El mismo se renueva constantemente. Aquello que hemos tenido a modo de materia en nuestro cuerpo hace ocho o diez años, ya no lo tenemos. Ha salido de nuestro cuerpo. Lo hemos cortado con las uñas, con el pelo, ha salido a través de la transpiración. Esto sale. En algún caso con rapidez, en otro con lentitud, pero sale.
¿Cómo estamos imaginando esta historia con el hombre? Aproximadamente lo imaginamos asi – lo dibujaré de manera esquemática. Aquí estaría el hombre. Sucede que el hombre constantemente elimina sustancias y constantemente recepciona nuevas sustancias.
De modo tal que pensamos: por la boca entra la sustancia y sale nuevamente pro el ano y la orina, de modo tal que el hombre es una especie de tubo. Recibe la sustancia mediante la comida y la despide al cabo de un tiempo- asi estamos imaginando al funcionamiento del hombre. En el hombre real empero nada entra de la sustancia terrenal, nada en absoluto. Y cuando, digamos, estamos comiendo papas no se trata de asimilar algo de la papa, sino que la papa es tan solo algo que nos incentiva, estimula en la mandíbula, en la faringe, etc. es allí donde actúa la papa. Y entonces dentro de nosotros se genera la energía de expulsar nuevamente a esta papa y mientras que la estamos expulsando, desde el éter – no desde la materia solida – viene a nuestro encuentro aquello que nos edifica en el curso de siete años. En realidad no nos analizamos a partir de aquello que se encuentra arriba. De modo que todo aquello que los hombres imaginan, que aquí entra el alimento y allá sale nuevamente y que en el interín algo queda adentro, no es lo cierto, solamente desarrolla un estimulo. Se acerca una fuerza opuesta del éter y edificamos todo nuestro cuerpo desde el éter. Todo nuestro cuerpo no ha sido edificado a partir de la materia terrestre. Vemos asi que no tenemos que confundir el rebote de retorno al empujar hacia un lado, equiparándolo con el empujón inicial. No tenemos que confundir el hecho de que necesitamos alimento para no entrar en demora con el restablecimiento de nuestro cuerpo, con el depósito de este alimento en nuestro interior.
Sucede que pueden producirse irregularidades al tomar alimento en cantidad abusiva, permanece durante un tiempo excesivo en nuestro interior. Entonces acumulamos materia no-justificada en nosotros, nos volvemos corpulentos, gordos, etc. al ingerir demasiado poco, carecemos de incentivo, y extraemos en menor cantidad de la requerida lo que necesitamos adquirir del mundo espiritual, del mundo etérico.
Lo tan importante es saber que no nos edificamos a partir de la tierra y sus sustancias y materias, sino que nos edificamos a partir de aquello que se encuentra fuera de la tierra. Al ser asi, que al cabo de siete años todo el cuerpo se renueva, también se renueva el corazón. Entonces ya no tenemos en nuestro interior el corazón que allí estaba ocho años atrás, sino que ha sido renovado, no de la materia de la tierra, sino renovado a partir de aquello que en la luz rodea la tierra. ¡Vuestro corazón es luz comprimida! De hecho nuestro corazón es luz solar comprimida. Y aquello que han ingerido a modo de alimento, solamente ha incentivado la compresión del la luz solar por parte de ustedes. Todos nuestros órganos los edificamos a partir de aquello que es el medio circundante trans-iluminado y el hecho de que comemos, que ingerimos alimento, solamente significa el incentivo. Lo único que el alimento nos otorga es, que asi tenemos algo como una especie de sillón interior. Nos percibimos, en la vida común de esta manera llegamos al sentimiento del yo , el hecho de que dentro nuestro tenemos materia física, sustancia física. No sentimos de igual manera cuando nos sentamos sobre el sillón. Allí también sentimos al sillón, que ejerce presión sobre nosotros. Y de la misma manera sentimos nuestro cuerpo, que constantemente ejerce presión sobre aquello que hemos hecho con lo proveniente del universo. Cuando dormimos, no lo sentimos, dado que entonces hemos salido de nosotros. Sentimos nuestro cuerpo que es una especie de reposera que nos ha sido preparada, en algunas personas más dura, al ser huesuda, en otras, más blanda. Es una especie de reposera dentro de la cual la persona se ubica efectivamente, también sentimos la diferencia entre una blanda colcha de pluma y un banco de madera!. Y de la misma manera la persona siente la diferencia entre aquello que dentro de él es duro y es blando. Eso empero no es el ser humano propiamente dicho, sino que el autentico hombre ubicado en su interior.
La próxima vez les explicaré, de qué manera esto está relacionado con el conocimiento superior. Las personas que en la actualidad quieren llegar a la cognición, no se ocupan de la actividad humana, sino que se ocupan únicamente de aquello que le ofrece la reposera.
1/7/2013
CUESTIONES DE LA NUTRICIÓN – FERTILIZANTES/ ABONOS-CURTIMIENTOS
Hoy quiero adicionar algo a aquello que el jueves pasado pudo responderse a la pregunta formulada por el señor Burle. Había establecido las cuatro cosas necesarias para la alimentación de todo ser humano: sales; aquello que se denomina hidratos de carbono, lo que preferentemente está contenido en las papas, lo que empero está contenido de modo especial en los cereales de nuestros campos y también en las legumbres. Además dije que el hombre necesita grasas y necesita proteínas. Les he explicado cuan diferente es la alimentación en el hombre con respecto a la proteína y digamos por ejemplo, la sal. La sal es llevada por el hombre en su cuerpo hasta la cabeza de manera tal que sigue siendo sal, con la única diferencia que se disuelve. Pero sigue manteniendo sus fuerzas como sal, llegando hasta la cabeza del hombre. En cambio la proteína, es decir aquello que tenemos en el huevo común de la gallina, que empero también tenemos en las plantas, esa proteína de inmediato es destruida en el cuerpo humano, en el estomago y en los intestinos, no sigue siendo proteína. El hombre ha implementado la fuerza de destruir esa proteína y la consecuencia es que a su vez adquiere la fuerza – por haber destruido proteína - para producir nuevamente proteína, y de esta manera hace su propia proteína. No podría llevar a cabo este emprendimiento, a no ser que con anterioridad hubiese destruido otra proteína. Imaginemos ahora lo que acontece aquí en el caso de la proteína. Supongamos ser personas muy diestras, tan hábiles como poder construir un reloj. Hasta ese momento empero solo han conocido al reloj desde su lado exterior – creo que es imposible construir un reloj en esas circunstancias. Cuando empero se arriesgan a descomponer al reloj, desarmarlo en todas sus piezas, recordando cómo estaba compuesto, entonces a partir de esa tarea de des-composición podemos aprender como armarlo nuevamente. Y esto es lo que lleva a cabo el cuerpo humano con la proteína.
Recibe la proteína en su interior y la descompone por completo. La proteína consiste de carbono, nitrógeno, oxigeno, hidrogeno y azufre; estos son los componentes más importantes de la proteína. La proteína es des-compuesta totalmente, de modo tal que el hombre ya no tiene proteína dentro de sí, cuando el asunto llega a los intestinos, sino carbono, nitrógeno, oxigeno, hidrogeno y azufre. Ahora el hombre ha des-compuesto a la proteína, de la misma manera como se desarma un reloj. Ustedes podrían decir: al desarmar una vez el reloj, podemos recordar el procedimiento para armar otros relojes, y es menester comer proteína una sola vez y poder entonces hacer proteína una y otra vez. Esto empero no es asi, porque el hombre tiene una memoria como hombre en totalidad, el cuerpo empero como tal no tiene una memoria de esa manera que puede recordar algo, sino que el cuerpo emplea las fuerzas para el anabolismo. Es decir que tenemos que comer proteína una y otra vez para poder producir proteína.
Sucede que el hombre realiza algo muy pero muy complicado, al generar proteína, al fabricar su propia proteína. Vale decir que descompone primeramente la proteína que come, con lo cual obtiene carbono para todo su cuerpo. Como sabemos: el oxígeno lo obtenemos asimismo a través del aire. El mismo se una con el carbono, que ya tenemos en nuestro cuerpo. Este carbono lo tenemos en la proteína ye n otros nutrientes. Por de pronto, en el acido carbónico, estamos exhalando nuevamente carbono. Pero una parte retenemos. Entonces tenemos reunidos en nuestro cuerpo, carbono y oxígeno, de modo tal que no conservamos al oxigeno que hemos comido con la proteína, sino que con el carbono reunimos el oxigeno que hemos inhalado. Por lo tanto no anabolizamos nuestra proteína en nuestro interior de manera tal como lo imaginan los materialistas: el hecho de comer gran cantidad de huevo de gallina, la cual se distribuye en todo nuestro cuerpo, siendo que ese huevo de gallina lo tenemos expandido por todo el cuerpo. Por la organización de nuestro cuerpo nos hallamos protegidos de manera tal que al comer huevo de gallina, no nos convertimos todos en gallinas locas. No nos convertimos en gallinas locas porque ya en nuestros intestinos destruimos la proteína. En lugar del oxigeno que tenia, tomamos el oxigeno del aire. Al cual ahora lo tenemos aquí. Por el hecho de que en el aire siempre existe también el nitrógeno, lo inhalamos conjuntamente con el oxigeno. Y tampoco utilizamos al nitrógeno que ingerimos con el huevo de gallina, sino que empleamos al nitrógeno que inhalamos en el aire. De ninguna manera utilizamos al hidrogeno que comemos con el huevo de la gallina sino que empleamos aquel hidrogeno que recibimos a través de la nariz y de las orejas, justamente a través de los sentidos, eso lo convertimos en nuestra propia proteína. Y el azufre – al mismo lo obtenemos constantemente a través del aire. Vale decir que el hidrogeno y el azufre lo obtenemos también del aire. De la proteína que comemos, únicamente guardamos el carbono. Lo otro lo empleamos de manera tal que utilizamos aquello que tomamos del aire. Esto es lo que acontece con la proteína. Y algo muy similar acontece con la grasa. Nosotros mismos preparamos nuestra propia proteína, solo que empleamos el carbono de la proteína ajena. Y también preparamos nuestra propia grasa. Para ello también empleamos en definitiva muy poco del nitrógeno que adquirimos mediante la alimentación para las grasas. El asunto es de manera tal que la proteína y la grasa la generamos de manera propia. Solo aquello que recepcionamos con las papas, las legumbres secas, los cereales es lo que pasa al cuerpo y aquello que asimilamos con los cereales y con las papas, no de manera completa, diríamos solamente hasta las partidas inferiores de la cabeza. Lo que asimilamos con las sales pasa a la cabeza en su integridad, y de ello luego desarrollamos entonces aquello que necesitamos para nuestros huesos.
Y por el hecho de que esto es asi, tenemos que ocuparnos a aportar a nuestro cuerpo sobre todo sana proteína vegetal. Nuestro cuerpo tiene gran provecho de la sana proteína vegetal. Al integrar proteína avícola a nuestro cuerpo, nuestro cuerpo ya puede ser bastante perezoso, un cuerpo lento, perezoso: la podrá destruir con facilidad, por el hecho de ser fácilmente destruible. La proteína vegetal, vale decir aquella proteína que obtenemos mediante los frutos de las plantas es la que es especialmente valiosa para nosotros. Por esta razón para una persona que quiere conservar su salud, es realmente necesario que adicione frutas a su alimento en estado hervido o crudo. Tiene que comer frutas. Cuando una persona evita totalmente el consumo de frutas esto resulta ser asi, como si paulatinamente pasa a una digestión interior completamente perezosa de su cuerpo.
Pero he aquí que también nosotros podamos nutrir a las plantas de manera correcta. Tenemos que tomar en cuenta - al querer alimentar las plantas de correcta manera – que las plantas son seres vivientes. Las plantas no son minerales, las plantas poseen vida. Y al obtener una planta, la obtenemos de la semilla, colocada en la tierra. La planta no puede prosperar cuando la tierra que l recibe no posee vida a su vez ¿y cómo le otorgamos vida al suelo? Le damos vida al suelo abonándolo adecuadamente. Por lo tanto el correcto abono es aquello que nos suministra la correcta proteína vegetal.
Y allí a su vez tenemos que tomar en cuenta lo siguiente. Durante mucho, mucho tiempo, las personas habían sabido: el abono acertado es aquel que proviene de los establos, el establo de las vacas, etc., el abono correcto es aquello que se genera en la granja misma. En la época moderna empero, en la cual todo se ha tornado materialista, la gente ha dicho: lo que podemos hacer es revisar que materias están contenidas en el abono y luego lo extraemos del reino mineral – abono mineral.
Al usar abono mineral es como si tan solo introdujésemos sales en el suelo, solamente se vigoriza la raíz. De esta manera obtenemos de la planta únicamente aquello que se orienta hacia la estructura ósea humana. No obtenemos de la planta una proteína justa. Es por ello que nuestras plantas, los frutos de nuestros campos, desde hace algún tiempo padecen de carencia de proteína. Y se profundizará en medida cada vez mayor, en caso de que la gente no vuelva al correcto abono.
Ya hubo reuniones de agricultores y allí los agricultores decían sin saber a qué atribuirlo: los frutos cada vez son peores. Y esto es verdad. Quien ha alcanzado una edad avanzada sabe que cuando había sido joven, en realidad todo había sido mejor, lo que el campo proveía. Sucede que no podemos simplemente componer el abono con las cosas de las cuales consiste la bosta de la vaca, sino que tenemos que saber: pro el hecho de que la bosta de la vaca no procede de un laboratorio con químicos, sino de un laboratorio mucho, mucho más científico, situado en el interior de la vaca – un laboratorio mucho mas científico – resulta que la bosta de la vaca es aquello que no solamente vigoriza las raíces de las plantas, actuando en cambio hasta llegar a los frutos, generando asi proteína eficiente en las plantas, que puede otorgar vigor al hombre.
Si continuara el uso exclusivo del abono mineral, tal como se está implementando últimamente, o utilizando hasta nitrógeno, generando desde el aire, entonces señores, vuestros hijos y más vuestros nietos, tendrán caras muy pálidas. No podrán diferenciar los rostros de las manos al ser blancas. El hecho de que el hombre pueda tener un color saludable, depende del correcto abono del campo.
Al hablar de la alimentación tenemos que tomar en cuenta al modo de producción de los nutrientes, del alimento del hombre. A partir de diversas circunstancias podemos observar que el cuerpo humano tiene la necesidad de solicitar aquello que está requiriendo. Tomemos tan solo el hecho de que los presos condenaos a muchos años de prisión, generalmente reciben una alimentación pobre en grasa y por esa razón, sienten una avidez enorme por la grasa y cuando de la lámpara que lleva el guardián cae alguna gota al piso, la lamen del suelo a causa de la gran necesidad que tiene su cuerpo. Esto no llega a la expresión cuando todos los días nos alimentamos correctamente y el cuerpo recibe lo que necesita. Pero cuando a lo largo de semanas está faltando algo que el cuerpo necesita, se torna excepcionalmente ávido. Esto es lo que tenemos que tomar en cuenta. Ya les he comentado, que con este asunto están relacionadas muchas otras cosas. Nuestros antepasados en Europa en los siglos 12 y 13, o aun antes se han diferenciado de nosotros en diversas cosas. Habitualmente esto no se toma en cuenta. Y entre esas diversas cosa s de diferenciación está el hecho de qe no comían papas estas fueron importadas recién con posterioridad. La alimentación con papas ha ejercido empero una fuerte influencia sobe los hombres. Al comer cereales se fortalecen sobre todo el pulmón y el corazón. El hombre adquiere una sana caja torácica y siente bienestar. No está tan solo obstinado pro el pensar, como por ejemplo por el respirar, y también puede tener buen aguante al respirar. No tenemos que creer que aquel que siempre abre las ventanas que siempre grita ¡aire fresco!, etc. posee una vigorosa respiración, sino aquel que se encuentra organizado para soportar cualquier aire. Siendo que templado resistente no es aquel que nada puede tolerar, sino aquel que tiene capacidad de tolerancia. En nuestros tiempos, mucho se está hablando del “endurecimiento”. Recordemos tan solo como se busca la “resistencia!. Sobre todo los niños de los hogares más adinerados, pero también las personas de menores recursos económico los están imitando – son vestidos de manera tal: mientras que nosotros en nuestra juventud siendo niños usábamos medias y teníamos cubierto todo el cuerpo, ahora es asi, que la vestimenta solamente llega hasta la rodilla – o menos aun - ¡ si la gente supiese que esto involucra el mayor peligro para posteriores ataques de apendicitis, seguramente que cambiarían de costumbre! La moda empero no cobra efecto de tiranía que no permite una toma de conciencia. Los niños son maltratados con esa vestimenta que llega solo hasta la rodilla o más arriba aun.
Lo que pasa es que la gente no se da cuenta de aquello que realmente cobra importancia. Todo depende de que el hombre en toda su organización se dispone de manera tal que interiormente pueda elaborar todo aquello que ingiere como alimento y es importante saber: el hombre cobra fuerza, cuando elabora las cosas fehacientemente después de ingerirlas. Y no adquiere “resistencia” al no hacer con los niños aquello que les he contado. Allí los niños son adaptados de manera talque más tarde, cuando tienen que pasar por un lugar recalentado, chorrean transpiración y no pueden avanzar. No está adaptado aquel que nada soporta, sino aquel otro que mucho puede asumir. Es asi que antiguamente las personas en menor medida estaban a climatizadas frente a las inclemencias, pro el hecho de tener pulmones sanos, un corazón sano, etc.
Luego apareció el alimento de la papa. La papa en menor medida abastece al corazón y al pulmón, sube a la cabeza, de hecho únicamente a la parte inferior – pero penetra allí donde somos especialmente críticos, donde estamos pensando. Es por ello que antiguamente hubo menor cantidad de periodistas. No existía aun el arte de la impresión. Tomemos en cuenta tan solo todo lo que se está pensando en el mundo, tan solo para llenar los periódicos. Si ese cúmulo del pensar – innecesario por abusivo – se lo debemos a la papa. ¡A la alimentación basada en la papa! Dado que la persona que come papas, constantemente se siente impulsada a pensar. No puede hacer otra cosa. De esta manera se debilitan su pulmón y su corazón y la tuberculosis pulmonar tomó predominio recién con la introducción de la papa. Y las personas más débiles son aquellas radicadas en las regiones de elevado consumo de papas.
Justamente la ciencia espiritual – tal como lo he dicho reiteradas veces – tiene oportunidad de conocer estos hechos materiales. La ciencia materialista, nada sabe acerca de la alimentación, nada sabe de aquello que le es provechoso al hombre, lo salutífero para él. Esto es lo peculiar del materialismo, que piensa, piensa y piensa ¡y nada sabe!
De esto depende: al querer posicionarse correctamente en la vida, es indispensable disponer de conocimiento. Estas son las cosas que he querido transmitirles, con respecto a alimentación.
4/7/2013
EL EFECTO DE LA PROTEÍNA, LA GRASA, EL HIDRATO DE CARBONO Y LAS SALES
Pregunta: con respecto a la alimentación basada en la papa.
Dr. Steiner: Nos referimos a la cuestión de la alimentación, la relación de la alimentación hacia el mundo espiritual. Como ustedes saben, la papa ha sido importada en la época más reciente, en la Europa más antigua, no existía la alimentación basada en la papa, por entonces, lo pueblos se nutrían de otra manera, esencialmente mediante otros productos. Naturalmente no podemos tomar una decisión acerca de esa cuestión, sin tomar en cuenta la relación del mundo espiritual en si para con la alimentación.
Como ya lo he señalado en otras oportunidades: el hombre en realidad vive mediante cuatro productos – proteínas, que de hecho adquiere con todos sus alimentos, que de un modo característico, diríase significativo, están contenido en el huevo de la gallina, que empero forma parte en todos los alimentos. Luego el hombre también incorpora grasas, no solamente al comer directamente grasa animal, sino que grasa a su vez está contenida nuevamente en todo. Como sabemos también otros productos son transformados en alimentos con contenido graso, como por ejemplo la leche en queso, etc. El tercer alimento son los productos que señalamos como hidratos de carbono, y es todo aquello que comemos procedente del reino vegetal, naturalmente también comemos a partir de otros nutrientes, que empero están contenidos esencialmente en un alimento como el trigo, el centeno, las lentejas, el poroto, pero también en la papa en medida sobresaliente. Lo último que el hombre necesita para su supervivencia, lo que habitualmente lo considera solo como un agregado, lo que empero cobra esencial importancia para la vida son las sales. En un principio, recepcionamos nuestras sales en forma de la sal de cocina, pero a su vez todos los alimentos contienen sales. De modo tal que podemos decir: para que el hombre pueda vivir, el alimento humano debe consistir de proteínas, grasas, hidratos de carbono y sales. A continuación quiero describirles lo que significan estos alimentos diversos para el hombre, que recibimos de diferente forma, pro el hecho de consumir alimento variado. Tomemos para comenzar las sales.
Aun siendo consumidas en cantidades muy reducidas son un nutriente muy importante para el hombre y no meramente un saborizante. A las oc midas no solamente le adicionamos la sal para obtener un gusto agradable, digamos de una cierta acidez, si no que salamos a las comidas para que podamos pensar. Vale decir que las sales como alimento tienen que llegar hasta el cerebro para poder realizar el ejercicio del pensamiento. Las sales están relacionadas principalmente con aquello que constituye nuestro pensar. Cuando alguien digamos, está tan enfermo que deposita en el estomago o en los intestinos aquello que es la sal en el alimento, sin enviarlo al cerebro mediante la sangre, se torna deficiente mental, bobo. Es esto lo que tenemos que tomar en cuenta.
Tenemos que tener presente: el espíritu existe pero para que pueda actuar en la tierra tiene que accionar en las materias. Y al practicar al ciencia espiritual tenemos que conocer el efecto del espíritu en al materia. De otro modo seria como si alguien dijera: hacer maquinas es algo material, nosotros en cambio somos gente espiritual, rechazamos todo lo material, por lo tanto no compraremos hierra, acero, sino que crearemos maquinas a partir del espíritu. Esto naturalmente es una tontería. Para comenzar tenemos que disponer de la respectiva materia. De esta manera el espíritu creador, por doquier se vale de la materia en la naturaleza. Y cuando está impedido en emplear la materia, la sal de deposita en el estomago y en los intestino en lugar de avanzar hasta el cerebro y entonces la persona se atonta. De hecho el asunto no es tan simple. El hombre no puede emplear la sal de modo directo tal como se encuentra afuera en la naturaleza. Por lo tanto – y de hecho eso lo podríamos hacer – si hiciésemos un agujerito al cerebro para infiltrar las sales al cerebro, de nada serviría, puesto que la sal tiene que pasar por el estomago, dado que cuando la sal llega al estomago y a los intestinos – tomemos en cuenta que la sal se disuelve ya sobre la lengua – se disuelve de una manera más y más refinada. Mediante aquello que el hombre realiza con l sal, esta llega al cerebro ya en un estado espiritualizado. Por lo tanto e asunto no es tan sencillo, que simplemente podamos inyectar la sal al cerebro. Pero quien no está en condiciones de tener los efectos de la sal en el cerebro, se atonta.
Observemos ahora los hidratos de carbono. Digamos que está contenido en las arvejas, los porotos, el trigo, el centeno o en las papas, allí obtenemos los hidratos de carbono. Los mismos de manera particular contribuyen a que como personas tengamos la figura humana. Sino comiéramos hidratos de carbono, sufriríamos toda clase de desvirtualizaciones de la figura humana. Podría suceder por ejemplo que la nariz no se desarrolle correctamente, las orejas no tendrían su forma normal. No tendríamos esta forma humana que tenemos. Los hidratos de carbono colaboran a que externamente estemos marcados como hombres. Por doquier actúan para que efectivamente estemos marcados como seres humanos. Y cuando la persona se encuentra organizada de manera tal que no puede trasladar los hidratos de carbono al cerebro, siendo que a su vez se depositan en los intestinos y en el estomago, entonces la persona decae. Vemos entonces como la persona se “derrumba”, se desploma, se debilita, como ciertamente no puede mantener erguida su figura. Por l tanto los hidratos de carbono contribuyen a que tengamos la correcta figura humana.
Vemos entonces que por doquier tenemos que abastecernos de los alimentos adecuados. Las sales actúan con preferencia aquí adelante sobre el cerebro. Los hidratos de carbono actúan en medida mayor en la parte posterior al cerebro, sobre esta capa (se dibuja). Y en la persona que puede digerir hidratos de carbono en medida faltante, que no puede conducirlo hacia esta capa del cerebro, prontamente se presentaría el problema de sufrir una constante roquera que no puede hablar con claridad. De modo tal si tenemos una persona que con anterioridad ha podido expresarse con la voz nítida y clara de pronto padece de una ronquera, podemos decir: tiene una falla en la digestión. No puede digerir los hidratos de carbono de correcta manera, no llegan al adecuado lugar del cerebro. A causa de ello su respiración no está en orden y tampoco su habla. De modo tal que podemos decir: las sales actúan con preferencia sobre el pensar.
Los hidratos de carbono por ejemplo actúan sobre la lengua y todo aquello que con ella se relaciona. Por lo tanto es indispensable disponer de estos hidratos de carbono.
Vemos que los hidratos de carbono cobran efecto sobre nuestra figura, pero en definitiva tienen el propósito de convertirnos en una mera figura. No nos rellenan. Pero tenemos asimismo que ser rellenados. Y eso lo realizan las grasas. Por lo tanto allí donde los hidratos de carbono edifican la figura, trazando ciertamente al aire el proyecto, a su vez se incorpore el material de la grasa. La grasa se ocupa de que de correcta manera dispongamos de material dentro de nosotros. Solo que en la grasa, esto se expresa de otra manera.
En otra oportunidad les he dicho que el hombre posee un yo, un cuerpo astral, un cuerpo etérico y un cuerpo físico. Pero para lo más importante, para que la grasa pueda ser depositada y pueda conservarse en estado viviente – dado que tiene que ser depositada y pueda conservar nuestro interior – es el cuerpo etérico quien asume esa importantísima tarea. El cuerpo astral a su vez es lo más importante para el sentimiento.
Recordemos ahora que cuando estamos despiertos, nuestro cuerpo astral está presente en nuestro interior, cuando dormimos, el cuerpo astral. Cuando la persona está despierta y el cuerpo astral está trabajando en el cuerpo etérico, la grasa constantemente se está elaborando. Mediante la grasa, todo en el cuerpo se lubrica. Cuando la persona duerme, y por lo tanto el cuerpo astral no está presente en el cuerpo, la grasa no está siendo elaborada, sino que se deposita. Durante el estar despierto, la grasa constantemente es empleada para la lubricación, al estar durmiendo se deposita. Necesitamos ambos, la grasa depositada y esa grasa que lubrica a nuestro cuerpo.
Cuando alguien empero duerme constantemente – antiguamente esto era el caso con mayor frecuencia, ahora no sucede tan a menudo; un jubilado por ejemplo, que no hace nada – allí la grasa se deposita también durante el día, en el asi llamado estar-despierto, que empero es un estar durmiendo: aparece la barriga y se produce el depósito de mucha grasa. Por lo tanto como podemos ver ese depósito de la grasa de correcta manera en el hombre, depende de que el hombre consuma la grasa con plenitud de vida, dado que constantemente se genera. Quien come justamente la cantidad que gasta procede correctamente. Cuando alguien en cambio come constantemente y no gasta nada, alienta la barriga.
Aquello que les estoy diciendo lo saben instintivamente los agricultores, dado que lo emplean en el caso de los cerdos. Al criar los cerdos para la producción de grasa, tiene que acontecer aquello que los animales ya no lubrican su cuerpo interior, sino que depositan todo lo que consumen. Y entonces el modo de vida de estos animales tiene que ser adecuado a ese propósito.
Puede acontecer asimismo que la persona no está en condiciones de depositar grasa de correcta manera que por lo tanto está enferma. En ese sentido los jubilados gozan de buena salud; depositan la grasa. Pero puede suceder también que no se depositen los hidratos de carbono, padeciendo entonces de ronquera de persona. De la misma manera puede acontecer que las grasas no se depositen correctamente, que simplemente salgan con la materia fecal y entonces no tenemos capacidad de lubricación. O cuando de por sí carecemos de suficiente alimento, padecemos hambre, no podemos lubricar debidamente. La grasa es el material propiamente dicho que colocamos en nuestro cuerpo ¿Qué acontece con una persona que ya sea, tiene que padecer hambre, o por su digestión está dispuesta de manera tal que la grasa no puede lubricar debidamente? Una persona asi, que no tiene material en su cuerpo se torna cada vez mas espiritual. Pero el ser humano no tolera ese tipo de espiritualidad. El espíritu se combustiona. No solamente se torna seco y más seco, sino que en él se forman gases que luego impulsan a aquello que denominamos delirios y aparece un estado presente en la hambruna: demencia por inanición. Cuando la persona está enferma siempre se trata de una destrucción del cuerpo. De modo tal que cuando la persona no recibe la cantidad suficiente de grasas, se produce aquello que podemos denominar consunción, tisis también podríamos decir, des-aparición.
Pasemos a la proteína. Es lo que tiene que existir desde un principio. La proteína se encuentra ya en existencia a modo de ovulo, con anterioridad a la generación del ser, el ser humano y también el ser animal. De modo tal que podemos decir: la proteína es aquello que de hecho forma, desarrolla al hombre; es lo primario que subyace. A partir de la proteína, todo lo demás en el cuerpo tiene que ir desarrollándose. De modo tal que podemos decir lo siguiente: para que el hombre pueda generarse, desde un comienzo tiene que existir la proteína. La madre forma la proteína en la matriz en forma de un pequeño montículo. El óvulo es fecundado y mediante la fecundación esa proteína adquiere la facultad de ser configurada en un ser humano. El hombre empero constantemente necesita proteína. Por tal razón en su alimento constantemente tiene que estar contenida la proteína. Cuando le falta proteína o cuando no puede digerir debidamente a la proteína, entonces no solamente padecerá de consunción, lo cual paulatinamente le provocara la muerte - pero si en algún momento de su vida no obtuviera ninguna proteína adecuada tendría que morir inmediatamente. Del mismo modo como la proteína es necesaria para la generación, asi la proteína es indispensable para que el hombre pueda vivir. De modo tal que podríamos decir: aquel que de ninguna manera puede digerir la proteína moriría en el acto.
Contemplemos a continuación los diferentes alimentos. Al contemplar las sales somos remitidos preponderantemente a la parte delantera de la cabeza. Allí se depositan las sales. Un poco más atrás se depositan los hidratos de carbono y los mismos promueven que tengamos la figura humana. Un poco más atrás se depositan las grasas, rellenando desde allí al cuerpo, dado que las grasas no entran de manera directa al cuerpo, sino desde la sangre van a la cabeza, y recién allí son parceladas para el cuerpo. Todo pasa por la cabeza, también la proteína.
Existe empero una gran diferencia con respecto a los hidratos de carbono. Al contemplar algo asi como lentejas, porotos, arvejas, centeno, granos, podemos decir: allí los hidratos de carbono se obtienen de los frutos. Dado que aquello que tenemos con referencia al trigo proviene de la tierra, es el fruto. Al tener lentejas también es el fruto. Los frutos tienen la particularidad de que son elaborados ya ene l estomago y en los intestinos, siendo que son enviadas a la cabeza tan solo las energías. El hecho de que las lentejas y los porotos se elaboran en los intestinos, es conocido por todos, a causa de los estados peculiares que pueden producirse, después del consumo de lentejas y de porotos. Todo esto, el grano, el trigo, las lentejas, los porotos, es elaborado en los intestinos. Vemos asi que los frutos poseen principalmente la particularidad de ser elaborados en los intestinos.
En las papas sin embargo no podemos comer los frutos. Si comiéramos aquello que son los frutos en las papas, obtendríamos una sustancia toxica, una sustancia venenosa nociva. La papa no nos permite comerla de la misma manera como las lentejas, porotos, arvejas, etc., o los frutos del campo, trigo, centeno. ¿Y qué es lo que ingerimos en la papa? Aquello que está abajo: el bulbo. Y los bulbos son aquello en todas las plantas, raíces, etc., lo que en menor medida es elaborado en los intestinos. En la papa no podemos comer aquello que son los frutos y el bulbo no es una raíz autentica, sino un tallo engrosado. La papa se come, llega al estomago y los intestinos. Allí no puede ser elaborada en forma inmediata, sino que asciende por la sangre sin haber sido elaborada. Al llegar a su capa en el cerebro, en lugar de llegar con la refinación del centeno o del trigo, para ser enviada de manera inmediata hacia abajo al cuerpo, la elaboración tiene que acontecer recién allí, ene l cerebro de modo tal, si comemos el autentico pan de centeno o de trigo lo digerimos correctamente en el estomago y en los intestinos, sin requerir que nuestra cabeza se haga cargo de la digestión y de inmediato puede proceder a la distribución en el cuerpo. Al comer en cambio pan de papas, o papas, acontece que la cabeza tiene que ocuparse en primera instancia de la digestión de la papa. Cuando empero la cabeza tiene que ser empleada para la digestión de la papa, ya no puede dedicarse a pensar, dado que para el pensamiento tiene que tener liberadas sus fuerzas, el bajo vientre tiene que tomar a su cargo, las fuerzas de la digestión. De modo tal, cuando el hombre se abusa en la ingesta de la papa - lo cual ha sido el caso desde el momento de la introducción de la papa, alcanzando gran importancia en Europa, siendo entonces descartado en medida cada vez mayor, la tarea del pensar de la cabeza, perdiendo asi el hombre más y más la facultad de pensar con la parte media de su cabeza; solamente piensa con la parte delantera de la cabeza. Esta parte delantera empero que depende de las sales conduce a que nos convirtamos en una persona intelectual-materialista la parte frontal de la cabeza no puede pensar lo verdaderamente espiritual. Justamente mediante la cabeza delantera nos convertimos en una real persona intelectual. El asunto es que de hecho el pensar interior se ha retrotraído en Europa, desde el momento en el cual la nutrición con la papa ha ocupado su lugar.
Tenemos que tener presente, no se edifica únicamente mediante las fuerzas existentes en la tierra. Muchas veces les he dicho que el hombre es edificado a partir de todo el medio circundante, que el hombre es una criatura del sol, la luna y las estrellas. Al comer papas emplea s cabeza del medio únicamente para el efecto de digerir esas papas. Se cierra frente al mundo circundante, no sigue reconociendo al mundo circundante. Y declara: todo eso es tontería, lo que se está diciendo del mundo, que de allí desciende una espiritualidad – y asi podemos decir: en parte es el excesivo consumo de papa aquello que últimamente ha conducido al materialismo.
Sucede que preferentemente aquello que tienen un ingreso económico menor, dependen de la papa dado su precio, y aquello que gozan de un bienestar económico, pueden adquirir aquello que cobra efecto sobre la parte delantera de la cabeza, pueden condimentar y salar las comidas a su gusto. Los condimentos actúan sobre la parte delantera de la cabeza de igual manera como las sales. Y la consecuencia de ello es que estas personas se convierten en intelectuales y que los otros todo lo imitan, puesto que su cabeza ya no la pueden emplear para pensar. Es asi que la papa posee una relación muy particular hacia el espíritu en sí. En realidad condujo al espíritu hacia el materialismo. Al contemplar al membración del hombre tenemos que decir: en un principio el cuerpo físico toma su origen de la proteína. Esa proteína está relacionada con el naciemiento y con la muerte del hombre físico. El cuerpo etérico tiene su campo principal en las grasas. El cuerpo astral tiene su campo principal en los hidratos de carbono, y recién el yo, tiene su campo en las sales.
Podemos decir entonces: aquello que en el hombre es la facultad perceptiva – dado que no se trata del cuerpo físico cuando me aplico un golpe sobre y lo siento, de otro modo todo lo que es naturaleza física debería poseer sentimiento – se trata del cuerpo astral. Regalo la carne, al musculo, de esta manera la carne contenida en el musculo es desplazada del cuerpo astral y percibo dentro del cuerpo astral. Todo lo que interiormente es percepción se encuentra en el cuerpo astral. A su vez empero el cuerpo astral depende del poder trabajar correctamente. Ya les he dicho: cuando el cuerpo astral también duerme durante el día y no puede trabajar correctamente, entonces crece la barriga, se deposita la grasa. O esto asi mismo es el casi cuando la persona trabaja únicamente de manera intelectual con la cabeza, se convierte en hombre mental, también se deposita la grasa. El cuerpo astral, que por ejemplo también actúa en el habla – no solamente necesita los hidratos de carbono arriba en la cabeza, los necesita en todo el cuerpo. El cuerpo astral tiene que mover las manos, el cuerpo astral tiene que mover las piernas, necesita los hidratos de carbono en todo el cuerpo. Al entregarle centeno, o trigo como hidrato de carbono, las fuerzas se reparten en todo el cuerpo. Cuando le doy papas únicamente las fuerzas quedan retenidas arriba en la cabeza y la persona se debilita, se torna desmirriada, y su cuerpo astral no puede realizar su tarea debidamente. De modo tal que justamente aquello que posee naturaleza espiritual en el hombre, se torna fatigado y lánguido, cuando no logra integrar los hidratos de carbono que lo compenetran. En el caso de la alimentación putamente a base de papa esto no es posible, por el hecho de que causa tanta tarea en la cabeza que nada queda por dedicar al cuerpo. Podemos preguntarnos: ¿Qué hace la ciencia? La ciencia investiga los porcentajes contenidos n el proteína, con respecto a carbono, oxigeno, nitrógeno, hidrogeno y cosas similares, pero estas son las principales. Entonces la ciencia anota: en la proteína está contenido tanto carbono, tanto hidrogeno en porcentajes, en la grasa hay otros porcentajes, en los hidratos de carbono otros. Pero la ciencia no tiene la menor idea con respecto al significado. Solo conoce los porcentajes de los componentes. Con ello de nada se enteran. Sucede que en la papa los componentes están contenidos de manera diferente que en el centeno y en el trigo, y tenemos que saber que al comer una flor o un fruto, que serán elaborados en los intestinos, mientras que al comer una raíz, la misma será elaborada en la cabeza. Y este hecho no puede ser empleado de otra forma tampoco en la medicina. Aquel que puede pensar de correcto modo medicinal, sabe que al preparar una infusión de las flores o las semillas, de las frutas este té cobrará un efecto preferentemente en los intestinos, pero cuando prepara una infusión de la raíz y la presenta como té, pudiendo accionar curativamente sobre la cabeza. Cuando comemos raíces esto cobra efecto sobre la cabeza y el efecto sobre la cabeza es de índole material. Eso es lo especialmente importante. Podemos empero avanzar y podemos decir: el asunto empeora aun más cuando la persona se des mirria ciertamente a causa de la alimentación con la papa , de modo tal que ya no puede mover sus manos y sus pies, sino cuando se des mirria asi, que tampoco se encuentran en movimientos aquellas cosas, pertinentes a la procreación. Supongamos que el alimento preparado con la papa se acrecienta de tal manera que afecta los órganos femeninos de la procreación, que se tornan lánguidos y abatidos. Resulta que el hombre no procede solamente de sus antepasados, sino que viene del mundo espiritual con la parte espiritual-anímica de su ser, y esto se conecta con aquello que procede de los antepasados. Investiguemos ahora cómo funciona el asunto. Lo dibujaré con aumento, algo agrandado.
Podemos decir: el hombre se genera de la célula ovaria femenina. Este dibujo está trazado con gran aumento. Allí penetra el semen masculino. Luego se van formando allí dentro, diversas figuras en forma de estrella. Células se disocian, formando poco a poco al cuerpo humano. Pero ningún cuerpo humano puede ser formado, cuando lo espiritual – anímico no se adhiere con aquello que allí acontece, lo espiritual anímico, que proviene del mundo espiritual.
En el caso de que la madre o el padre hayan consumido un exceso de papas, entonces se desarrolla ya allí un germen humano dispuesto de manera tal que la cabeza tiene un cúmulo de tarea. Al contemplar por lo tanto un germen humano de alguien, nutrido correctamente con pan de centeno, donde el padre y la madre consumen la alimentación correcta, allí este germen humano es de esta manera (se dibuja)
. Al contemplar un germen humano donde en los padres hubo un exceso de alimentación basada en la papa, acontece lo siguiente: lo demás está poco desarrollado ene l germen humano, preferentemente, se encuentra desarrollada la esfera redonda de la cabeza, es lo principal en el embrión, en el germen humano, por tanto está desarrollado preponderantemente. Y ahora lo espiritual-anímico tiene que entrar a la cabeza. Y cuando lo espiritual-anímico entra a la cabeza tiene que trabajar con la cabeza. Todavía en el cuerpo de la madre lo anímico-espiritual del hombre trabaja preponderantemente en la cabeza.
Cuando ese ente espiritual-anímico en la cabeza encuentra aquello que procede del centeno y del trigo en la alimentación de la madre, lo espiritual anímico puede trabajar correctamente. Dado que las flores dentro de las cuales se generan el centeno y el trigo, etc., también emergen de la tierra y allí lo espiritual se aproxima a la planta, allí lo espiritual es familiar. Cuando lo espiritual - anímico por tanto en el vientre de la madre se encuentra con aquello que procede de frutos, su tarea es liviana. Cuando empero lo espiritual en el vientre de la madre se encuentra con la cabeza de un niño formado preferentemente con la alimentación de la papa, no puede aproximarse. La papa se sumerge en la tierra y hasta se encuentra tapada de la tierra, es des-enterrada, crece en la oscuridad, no tiene parentesco con lo espiritual. El hombre desciende del mundo espiritual, se encuentra con una cabeza, que en realidad ha sido plasmada a partir de la oscuridad. Allí el espíritu no puede aproximarse, y la consecuencia es que el embrión tiene este aspecto (se dibuja) – lo estoy dibujando a modo de caricatura: nace un enorme hidrocéfalo. Dado que cuando crece lo físico, cuando lo espiritual no logra aproximarse, entonces lo físico aumenta su crecimiento, se desarrolla el hidrocéfalo. Cuando el espíritu puede acercarse, regula al agua, entonces el espíritu trabaja en la materia y la cabeza es desarrollada correctamente. De modo que podemos decir: estos enormes hidrocéfalos, que a menudo observamos en los embriones, se producen a causa de una alimentación carencial, preferentemente basada en la papa. Y entonces tenemos ese hecho de que no solamente el hombre mismo es desmirriado, sino que el hombre mismo nace de manera tal que su ente espiritual-anímico, no se encuentra debidamente integrado en su cuerpo físico. El asunto es el siguiente: de hecho el hombre está compuesto de cuerpo físico, cuerpo etérico, cuerpo astral y yo, no empero a cada edad poseen la misma característica. En el niño hasta el séptimo año de edad el cuerpo etérico, el cuerpo astral y el yo son de manera tal que tienen que sumergirse nuevamente de modo debido, tienen que incorporarse plenamente en el cuerpo físico, salen los segundos dientes. Cuando el cuerpo astral se integra plenamente en el cuerpo físico, llega la madurez sexual. Cuando por lo tanto existe una cabeza tal, cuando entonces a causa de la nutrición con la papa lo espiritual - anímico no se integró correctamente al hombre físico estando ene l vientre de la madre, entonces se trastorna también aquello que debe acontecer con el hombre, a los catorce o los quince años. Asi el hombre transita por toda su vida de manera tal como si no tuviese a su cuerpo, como si fuese desmadejado. Siendo que las personas bajo influencia de la alimentación de la papa ya nacen con carencia frente a la vida.
Se trata de cosas de una enorme importancia. Tan solo tenemos que decirnos: si las condiciones sociales realmente dependen todavía de muchas otras cosas, además de aquellas que se declaman en la actualidad. Las condiciones sociales también dependen del correcto empleo de los campos, siendo que a la papa no se cultive en medida mayor que la necesaria, que soportan los hombres para lograr su fortaleza. También debe practicarse una autentica ciencia natural, al implementar la ciencia social. Esto es indispensable. Hablar meramente de valor agregado, capital etc., no trae provecho alguno., dado que supongamos que el comunismo lograse aniquilar completamente al capital, lo administraría todos por su cuenta. Cuando los burgueses han aprendido una ciencia sola, que no posee la capacidad de administrar debidamente a los campos, que no sabe que es más dañino llenar al estómago con papas en lugar de centeno y trigo, entonces todo es en vano. Es esto lo que tenemos que tomar en consideración. No hace falta el constante palabrerío acerca de aquello que necesitamos sino una ciencia real que tiene en claro como el espíritu puede accionar en la materia (hoy tendríamos que estudiar el efecto de la soja que cubre nuestros suelos) (A)
Es por esa razón que la Antroposofía por asi decirlo constantemente tiene que llevar a cabo – sin quererlo – una guerra en dos fronteras ¿Por qué? Allí están los científicos de la actualidad, que solamente se ocupan de la materia, pero solamente con los porcentajes de la materia, cuanto es el contenido de carbono, de oxigeno, de nitrógeno, etc., en la proteína. De esta manera empero nada se aprende acerca de la materia. La ciencia material justamente desconoce a la materia, por el hecho de que a la materia se conoce recién, cuando se sabe como en ella actúa el espíritu ¿Acaso es de utilidad cuando alguien dice: quiero conocer al reloj? Y bien lo intentaré. El reloj es de plata. La plata contenida en mi reloj, procede de la mina de plata de tal o cual lugar. Esta plata ha sido transportada con el tren hasta tal o cual ciudad, siendo entregada a los mercaderes, etc. Además en el reloj existe una esfera numeral de porcelana. La porcelana se obtuvo en tal o cual lugar y ha sido traída a la ciudad etc. - ¡Nada sabe del reloj! Recién sabemos algo del reloj al enterarnos del trabajo realizado por el relojero. Para entender la marcha del reloj no es importante saber como la plata se obtiene en las minas, importante empero es dominar su funcionamiento, conocer lo hecho por el relojero, la confección, los engranajes, etc.
De modo tal que en definitiva es absolutamente indiferente para la salud y la enfermedad del hombre, saber de manera abstracta el contenido del carbono, oxigeno nitrógeno, grasa, proteínas, hidratos de carbono etc., en los alimentos, sino que para la salud y la enfermedad del hombre en definitiva lo importante es saber qué acontece con la papa: por ejemplo no nutre al hombre en lo espiritual, del mismo modo como tampoco lo nutre en lo físico.
8.7.2013
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