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Rudolf Steiner EL PROCESO DE LA NUTRICIÓN Para obtener una imagen más completa observaremos con exactitud aun mayor, lo que acontece en el cuerpo humano todos los días, en ocasión de determinados procesos. Puesto que solamente podemos comprender ciertos procesos más elevados, al adquirir entendimiento real, acerca de ciertos procesos inferiores. Por tal razón una vez más quiero referirme a todo el proceso nutricional, desde el lado físico, material, asi como desde el lado anímico. Nosotros comemos, al comer en primer término llevamos el alimento a la boca. Consumimos alimentos sólidos y líquidos, los alimentos en forma de aire los recepcionamos mediante la respiración, a través del pulmón. Es decir: consumimos nutrientes sólidos y líquidos. Pero en nuestro cuerpo solamente podemos utilizar líquidos. Por esa razón, lo solido ya en la boca tiene que ser disuelto en líquido. Esta tarea es levada a cabo inicialmente en la boca. Esto puede ser llevado a cabo en la boca, en el paladar tan solo por el hecho de que en todo el paladar y de por si en la cavidad bucal se encuentran diminutos órganos, asi llamados glándulas, y estas glándulas despiden saliva constantemente. Tenemos que imaginarnos por lo tanto que por ejemplo aquí al costado de la lengua existen estas pequeñas glándulas. Se trata de pequeñas formaciones dispuestas de manera tal que al contemplarlas detenidamente bajo el microscopio tienen el aspecto de pequeños racimos de uva, una concentración de células. Son esas glándulas que despiden la saliva. La saliva disuelve los alimentos y los compenetra. Los alimentos tienen que ser ensalivados en la boca, de otro modo no presta el debido servicio en el organismo humano. Y bien allí se lleva a cabo una actividad – ese ensalivamiento es una actividad, esa compenetración de los alimentos con la saliva y esa actividad, esa compenetración de los alimentos con la saliva – y esa actividad la percibimos, la concebimos en el gusto. Durante el ensalivado, mediante el sentido del gusto degustamos los alimentos. Del mismo modo como a través del ojo percibimos colores, a través del sentido del gusto, degustamos el gusto de los alimentos. Podríamos decir entonces, en la boca los alimentos son ensalivados y degustados. Con el gusto, por lo tanto obtenemos una conciencia de los alimentos. Y mediante el ensalivado son preparados de manera tal que luego pueden ser recibidos por el otro cuerpo. Pero en la saliva tiene que encontrarse una determinada sustancia, de no ser asi, los alimentos no podrían ser preparados de manera tal que puedan ser de utilidad para el estomago. Tiene que estar contenida una determinada sustancia. Esa sustancia de hecho está allí y ha recibido la denominación de ptialina. Vale decir, en la boca de las glándulas salivales es segregada la ptialina. Y esta ptialina es la sustancia que en primer término actúa en la transformación del alimento, para que el estomago pueda utilizarlo. Luego los alimentos ensalivados, ya trabajados por la ptialina, pasan por el esófago, la faringe, llegando al estomago en el estomago tienen que seguir siendo elaborados. Para ello es necesaria otra sustancia en el estomago. La misma es segregada por el estomago. Lo mismo que acontece en la boca con la ptialina, el estomago también produce una especie de saliva. Solo que en esta saliva del estomago está contenida una sustancia algo diferente. Allí en el estomago vuelve a ensalivar nuevamente a los alimentos. De modo que podemos decir: en lugar de la ptialina, en el estomago está contenida la pepsina. En el estomago tanto en el caso de la persona adulta como también ene l del niño de siete años ya no se desarrolla el gusto. El lactante empero siente el gusto todavía en el estomago, al igual como el adulto siente el gusto de los alimentos en la boa. Al querer comprender al hombre tenemos que tomar en cuenta lo anímico del lactante. El hombre adulto a lo sumo adquiere una noción del gusto imperante en el estomago, cuanto el mismo se encuentra algo arruinado y el asunto del estomago en lugar de descender, asciende. Entonces es que el hombre adquiere esa noción del hecho de que en el estomago impera un gusto. Supongo que al menos algunos de ustedes han pasado por ese trance, que algo que ya había estado en el estomago sube nuevamente y entonces sabrán que esto tiene un gusto sensiblemente peor que todo aquello – o al menos gran parte – que comemos. Y de hecho no nos agradaría el gusto de aquello que retorna del estomago. No comemos cosas que tienen ese gusto de aquello que retorna del estomago. Pero el gusto contenido en la papilla que retorna, tiene que haberse formado. Y se forma en el estomago. En la boca los alimentos solamente se encuentran ptialinizados; en el estómago son empepsinados. Y la consecuencia de ello es que adquieren otro gusto. De por sí el asunto del gusto tiene su particularidad. Supongamos que somos muy sensibles y tomamos agua. Si el agua no está en malas condiciones no tendrá un gusto desagradable. Siendo sensible al respecto – cuando diluimos una importante cantidad de azúcar sobre la lengua, puede parecernos que el agua tenga un gusto algo agrio. Lo referente al gusto es un asunto muy particular. Pero asi como lo conoce el hombre adulto, no se desarrolla en la boca si no en el estomago. El niño siente pero naturalmente no piensa por tal razón, no conoce al gusto de la misma manera como el hombre adulto conoce el gusto de su boca. Es asi que el niño tiene que recibir alimentos tales que en el estomago tiene un gusto demasiado desagradable. Y ese alimento es la leche materna, o la leche en sí, por el hecho de que en el estomago no adquiere una gusto demasiado desagradable – por el hecho de que el niño guarda parentesco con la leche. De por sí ha nacido del cuerpo que puede proporcionar leche. Razón por la cual la leche no le produce un gusto desagradable. Si recibiese prematuramente otros alimentos, al niño le causaría desagrado. Esto ya no le pasa al adulto, porque su gusto ya no es refinado. El niño sentirá desagrado por tratarse de nutrientes externos, con los cuales no se siente emparentado. Después de haber sido ensalivados, los alimentos desde el estomago, dotados con pepsina, avanzan hacia el intestino delgado, el intestino grueso, etc. y la masa alimentaria se extiende en el intestino (se dibuja). Al extenderse en el intestino, y en el caso de que nada con ella, esa masa adquiriría una condición de dureza pétrea, que aniquilaría a la persona. Algo diferente acontece con esa masa compuesta de alimento. Lo que allí se lleva cabo nuevamente acontece mediante una glándula. En la boca tenemos glándulas. En el estomago tenemos glándulas, y ahora nos encontramos con una gran glándula situada detrás del estomago. Asi que si el estomago esta ACÁ, al mirar a la persona desde adelante, detrás del estomago observamos una glándula bastante grande y delante de la misma se encuentra el estomago. Por lo tanto esta glándula está detrás del estomago. Y esta glándula que recibe el nombre de páncreas, segrega a su vez nuevamente una especie de saliva, y mediante finos canales esta saliva llega a los intestinos. De manera tal que en los intestinos lo alimentos son ensalivados por tercera vez. Y esta sustancia que allí es segregada pro el páncreas hasta se transforma en el interior del hombre. En primer término la segrega el páncreas. Allí posee cierta semejanza con la pepsina del estomago. Luego empero en el camino hacia los intestinos, experimenta una transformación. Se torna más acre. Sucede que el alimento tiene que recibir un tratamiento más enérgico. Y este tipo más acre de sustancia salivar, que es segregada del páncreas recibe el nombre de tripsina. Asi en tercer lugar tenemos al páncreas. El mismo segrega la tripsina. De esta manera la masa alimentaria es ensalivada por tercera vez. Por lo tanto una vez más con ella acontece algo nuevo. Todo esto ya no puede ser percibido pro la conciencia del hombre en su cabeza si no que aquello que se genera de la masa alimentaria ahora es percibido, degustado o sentido por el hígado y pensado por los riñones. Vale decir que todo aquello que está aconteciendo allí adentro de los intestinos es pensado pro los riñones y percibido por el hígado. Allí en los riñones y en el hígado está radicado un ente anímico, que está percibiendo de la misma manera como el hombre percibe mediante la cabeza. Solo que nada sabe acerca de ello. A lo sumo tal como les he dicho en otra oportunidad – cuando está soñando, entonces a modo de imagen, el asunto llega a la conciencia. El modo como la masa se abre paso, de manera similar al avance de la serpiente mezclándose siempre con la tripsina, ejerce un encanto y el hombre luego lo percibe en el sueño como serpiente. Se trata entonces de un traslado a un estado anímico, impreciso, indefinido, lo que la persona está experimentando. Y bien el hígado por lo tanto percibe el asunto de la ptialina, la pepsina, la tripsina – lamentablemente tengo que pronunciarlo asi, por el hecho de que la ciencia a las cosas de la denominaciones tan horribles y al ser recibido con antipatía por la conciencia al querer aclara las cosas, la ciencia se pondría fuera de quicio frente a la propuesta de dar nuevos nombres a las cosas, se podría hacer, pero para que la ciencia no tenga que ponerse innecesariamente fuera de quicio, no lo hacemos y usamos los nombres conocidos de ptialina, pepsina, tripsina, etc. Sucede entonces que las cosas son ensalivadas por tercera vez. Y allí subyace un sentimiento hepático. Boca: gusto, ptialina Estomago: gusto infantil, pepsina Páncreas: sentimiento hepático, tripsina Hígado: bilis Lo que acontece con el sentimiento hepático lo podemos descubrir recordando – en el caso de haberlo hecho alguna vez - como es cuando colocamos frente a la nariz una cebolla cortada. Corren las lágrimas. También al oler un rábano picante caen las lágrimas ¿Por qué pasa esto? Sucede porque le rábano picante o la cebolla cobran efecto sobre la glándula lagrimal y las mismas luego despiden las lagrimas amargas. Vemos entonces que algo asi como la cebolla o el rábano picante es la masa alimentaria que recorre el intestino y el hígado segrega bilis, del mismo modo como los ojos segregan lágrimas. La cebolla tiene que ser percibida para que se emitan lagrimas, tenemos que sentirla. Del mismo modo el hígado siente esa masa alimentaria y segrega bilis que les es adicionada. Eso es lo cuarto. Después de que la boca ha actuado mediante la ptialina, el estomago mediante la pepsina y el páncreas mediante la tripsina en los intestinos a la masa alimentaria, por el hígado se adiciona bilis. Y recién ahí aparece el pensar a través de los riñones. Una vez que la masa alimentaria ha sido preparada de esta manera habiendo sido ensalivada cuatro veces, pasa por las paredes intestinales a los conductos linfáticos y desde allí a la sangre. Podemos decir entonces: en el cuerpo humano existe un proceso de vida excepcionalmente complicado. La masa alimentaria es transformada constantemente en su camino desde la boca hasta la sangre, para que pueda ser digerida de correcta manera no solamente por el estomago sino por el cuerpo humano en su conjunto. Esto a su vez es obtenido de un modo diferente. Si nosotros mismos siendo un profesor de lo más encumbrado deberíamos llevar a cabo esta tarea e n un laboratorio, no lo lograríamos, al tener que rumiar en primer término al alimento con la saliva bucal, luego con la saliva estomacal, luego con la saliva intestinal y finalmente con la bilis. Todo esto acontece dentro de nosotros, constantemente todos los días. Si empero intentaríamos realizarlo en el laboratorio, no lo lograríamos. El hombre aun siendo poseedor del entendimiento no logra ponerse a la par de aquello que acontece en su vientre, esto acontece de un modo mucho más elevado que aquel del cual disponen los hombres sobre la tierra. Se trata de un proceso muy sabio, muy inteligente que allí está teniendo lugar. No puede ser imitado a buenas y primeras. Pero al referirles sus pormenores, el respeto frente a este proceso aun será mayor. ¿Acaso, qué está comiendo el hombre? El hombre come sustancias vegetales, sustancias animales sustancias minerales y de esta manera a su boca, estomago e intestinos llegan sustancias de índole muy diversa que tienen que ser transformadas modificadas mediante el ensalivado. Supongamos que estamos comiendo papas ¿de qué consisten las papas? La papa consiste principalmente de aquello que tenemos en el almidón. Como sabemos el almidón se prepara de la papa. Asi que en realidad estamos comiendo almidón, al comer papas. De hecho esto es algo de lo primero que comemos, estamos comiendo almidón. Existen muchas cosas similares al almidón. La papa casi íntegramente está compuesta de almidón, transpuesta únicamente con algunos líquidos, sobre todo agua. Y por esa razón, y por contener vida y no estar muerta, la papa tiene el aspecto que tiene. En realidad se trata de almidón poseedor de vida. Y asi tiene que ser “matada”. En las plantas por doquier nos encontramos con almidón, sea lo que fuera del reino natural, por doquier está contenido el almidón. ¿Qué otra cosa estamos comiendo? Ya sea que las tomen del reino vegetal o del reino animal, lo hombres están comiendo proteínas. Comen proteínas. Proteínas comemos en el huevo común, allí los comemos tal como es, solo, algo “destruida”. Comemos empero proteína, adicionada a la carne muscular o a las plantas. En realidad constantemente estamos comiendo proteínas. Por lo tanto lo segundo don las proteínas y las sustancias similares a las proteínas. Y lo tercero que comemos que ostenta diferencia para con el almidón y las proteínas son las grasas. Las grasas se encuentran en medida menor en las plantas que en los animales. Existen las asi llamadas grasas vegetales. El hombre necesita Vale decir que las grasas están contenidas en tercer lugar dentro de aquello que el hombre recepciona como alimento. Y en cuarto lugar se encuentran integradas las sales. El hombre tiene que consumir siempre alimentos tales que por naturaleza poseen suficientes sales, o al menos contienen sales o como ya lo sabemos las personas colocan sobre la mesa un salero y ya sea se la sirven con los dedos, con una cucharita o con la punta del cuchillo, para adicionarla a la sopa u otros alientos. La comen y es necesario que así sea. Es lo cuarto que se consume tengo que decir sales, dado que trata de una variedad. Todo esto llega al intestino donde experimenta una transformación ¿Qué se genera de todo esto? Por el hecho de que los alimentos se encuentran bien preparados por la saliva bucal y la saliva estomacal, en el intestino pueden ser ensalivados por tercera vez y no se endurecen, sino que se transforman, convirtiéndose en otra cosa: Almidón: azúcar Proteína: proteína liquida Grasas: glicerina, ácidos Sales: sales ¿En que se convierte el almidón? El almidón se transforma en azúcar. De modo tal que cuando comemos almidón obtenemos azúcar en nuestro estomago. No es necesario comer azúcar cuando queremos integrarlo a nuestro cuerpo – si lo desarrolláramos en cantidad suficiente – dado que lo producimos nosotros mismos. Acontece en el caso del hombre, que no todo lo puede hacer a pesar de que la naturaleza humana es muy poderosa. Y acontece entonces que en algunas personas produce un faltante de azúcar, y casos hay en los cuales el faltante es muy pronunciado. En esos casos tiene que ser adicionado azúcar a las comidas para que el mismo llegue al intestino ya preparado, algo que en la vida normal lo realizan los mismos intestinos. Y los intestinos preparan el azúcar del almidón. Se trata de un gran arte. Y otro asunto más: sabemos que a las personas que tienen un estomago débil les conviene comer los huevos hervidos blandos y no duros. Y más aun, cuando los huevos están pasados de fecha, peor aún para el consumidor. Aunque la proteína es un buen nutriente, al llevarlo a los intestinos en estado viviente, esa proteína se tornaría putrefacta e inservible. No podemos emplear la proteína en nuestro intestino en el mismo estado en el cual se encuentra afuera. Esa proteína tiene que ser transformada y sobre todo tiene que ser disuelta. No se disuelve al ser introducida al agua. Tiene que haber algo muy diferente para su disolución. Y la tripsina es algo que de manera especial disuelve la proteína. Asi, de la proteína se genera proteína liquida. Y mientras que se está generando proteína liquida, otra cosa se está formando en el organismo humano, mediante el accionar de esta saliva intestinal del páncreas, se forma todavía otra cosa. Por más cómico que pueda parecer: se forma alcohol. En los intestinos se genera alcohol. Y cuando las personas se convierten en bebedoras, esto se produce por el hecho de que su hígado entra en avidez no se conforma con la cantidad reducida que se da en los intestinos, requiere una mayor cantidad de alcohol y entonces las personas se convierten en bebedoras. Personas conocedoras de este hecho, hasta lo han indicado como motivo, como causa de su consumo de cerveza y de vino. Han dicho: allí están estos anti-alcohólicos, pero las personas no pueden ser anti-alcohólicas, pro el hecho de que en sus propios intestinos producen alcohol. Este hecho empero no puede ser fundamento para entregarse a l bebida. Dado que al beber alcohol en exceso, vale decir, cedemos al deseo del hígado, el mismo se enferma, se degenera, prolifera. El hígado tiene que estar activo. Asi el hígado se agranda, se hinchan las pequeñas glándulas. Y cuando luego el hígado tiene que entrar en acción, no genera la bilis adecuada. La masa alimentaria en los intestinos no es transpuesta debidamente con bilis. Entra a los vasos linfáticos y a los vasos sanguíneos, como masa alimentaria no-correcta. Esto llega al corazón y lo afecta. Es por ello que las personas que toman cerveza en exceso tienen un hígado patológico, un hígado de aspecto completamente diferente que aquellos que beben poco, o los que conforman con esa péquela cantidad que se produce en los intestinos humanos mismos. El hígado desvirtuado y el corazón desvirtuado, son una consecuencia del excesivo consumo alcohólico. A ello se debe el “corazón cervecero” que tiene una gran cantidad de los pobladores de Munich. Pero a su vez siempre se encuentra afectado también el hígado. Podemos comprender la degeneración y las diferentes patologías al contemplar de esta manera al curso dispar de la masa alimentaria en el organismo. Les he contado asi lo que sucede l licuarse la proteína. Allí penetra alcohol a la proteína y evita la descomposición/putrefacción. Como ustedes saben cuando queremos conservar algo lo colocamos en alcohol, porque el mismo – como se dice – lo conserva- puede conservarse. La proteína también puede conservarse en el organismo pro el hecho de ser colocada en alcohol, a través del organismo mismo. Lo cual es excepcionalmente sensato. Se trata empero de procesos tan refinado que la persona humana no tendría la capacidad de realizarlos. Cuando digamos quiere conservar un miembro humano cualquiera, o un pequeño organismo, un pequeño ser viviente, lo coloca en alcohol y lo ubica en su gabinete científico. Pero esto es realizado en el intestino humano de una manera mucho más refinada e ingeniosa pro la tripsina segrega alcohol y coloca a la proteína dentro de ese alcohol. ¿Y que acontece con las grasas? Las grasas entran al intestino y son transformadas a su vez por aquello que es segregado pro el páncreas, en conexión con la bilis. Y entonces de la grasa se generan dos tipos de sustancias. Una de las sustancias en la glicerina. Conocemos la glicerina externa, pero a diario generamos la glicerina en nuestro interior. La otra sustancia es el acido. Por lo tanto de las grasas se generan glicerina y ácidos, varios ácidos grasos. Y solamente las sales se conservan análogamente de la misma manera, ostentan poco cambio, a lo sumo se disuelven, tornándose asi más digestivos. Pero en suma permanecen siendo iguales como en ocasión de su ingesta. Las sales siguen siendo sales. De esta amanera con los respectivos alimentos comemos sustancias del tipo almidón, sustancias salitrosas. Y además después de haber digerido, tenemos en nuestro interior, en lugar de ese almidón y de la proteína y de las grasas: azúcar, proteína liquida, disuelta, glicerina, ácidos y sales. ¿Y que acontece ahora con aquel que entonces tenemos en nuestro interior? Ahora tenemos en nuestro interior algo completamente diferente aquello que hemos comido. De hecho hemos invertido la historia. Hace algunos siglos, aquí en Suiza hubo un medico – que había hecho largos viajes - al cual la ciencia de la actualidad lo mira con bastante desprecio, que empero aun tenía una noción de todos estos procesos. Se trata de Paracelso. Era profesor en Basilea. Pero los mentecatos lo echaron, porque sabía más que ellos. Aun hoy es calificado de embustero. Aun siendo un hombre tan inteligente, le pasó que cayó desde una roca, destrozándose la cabeza. En última etapa de su vida en Salzburg. Era medico. Si hubiese sido un honorable burgués – tal como hoy se denomina – intendente de Salzburg, se le hubiese guardado la mejor de las memorias. Pero ha sido una persona que tuvo un mayor conocimiento que los demás. Entonces han dicho: era un bebedor, estaba ebrio y por eso cayo de la roca. Es lo que suele pasar en el mundo. Paracelso aún había sabido algo del mundo y ha señalado siempre, que en el interior del hombre existe una poderosa fuerza de transformación. Esto empero ha quedado ene l olvido durante siglos. ¿y que acontece ahora con todo aquello que se encuentra allí dentro? Al respecto la ciencia nuevamente se entrega a una gran ilusión. Dado que la ciencia dice: todo ello que allí se genera a modo de azúcar, proteína liquida, alcohol, glicerina, ácidos grasos y sales entra a las venas y desde allí llega al corazón y desde el corazón reciente s llevado al organismo restante. Por cierto con lo más espeso que aún queda allí – todo liquido, pero entre lo liquido hay líquidos mas espesos – pero con lo más espeso que allí permanece puede suceder esto, también es asi: pasa a las venas y abastece desde allí al cuerpo. Pero señores míos ¿acaso no han notado alguna vez que cuando allí hubo un vaso con agua al que se le agrego azúcar y al tomar el agua han notado que el agua era dulce no solamente abajo donde se deposito el azúcar? ¡Toda el agua ha quedado endulzada! Y lo mismo acontece con la sal. Dentro de ese vaso con agua no existen venas para trasladar al azúcar o a la sal a todas partes, sino que son absorbidas. Hace algún tiempo les he dicho que el hombre en realidad consiste en 90% de agua, vale decir líquido. Es un agua plena de vida, pero es agua ¿acaso las sustancias existentes todas requieren de venas para formar parte de todo el cuerpo? ¿Cuándo allí dentro en los intestino se prepara azúcar, requiere de venas llegar a todo el cuerpo? El hombre consiste de agua, para que el azúcar pueda diseminarse en él. La gente ha dicho: cuando el hombre se convierte en un bebedor, todas las cantidades de alcohol que consume en el camino por los intestinos llega al corazón y desde allí a todo el cuerpo. Puedo asegurarles señores míos, di todo el contenido alcohólico que el bebedor tal consume pasara por el corazón sucumbiría no al cabo de años sino al cabo de días por el efecto del alcohol. Está comprobado que aquello que consumimos con respecto a líquidos no pasa directamente a todo el cuerpo a través de las venas sino que pasa al cuerpo de la misma manera como el azúcar ene l vaso de agua, pasa al agua en su conjunto. Cuando alguien que posee un organismo bastante saludable, bebe el aguan contenida en un vaso y lo bebe a causa de sed, ese primer vaso de agua realmente es elaborado por lo intestino, es adicionado a la masa alimentaria y desde allí pasa de hecho a las venas y a través del corazón pasa a todo el cuerpo. Cuando han quedado saciados, podemos tomar toda el agua que queremos: ya no pasa a través de las venas por el hecho de que una o es necesaria. Cuando tomamos un vaso o un vaso y medio de agua solamente para saciar la sed, esto no lo afecta al cuerpo, al tomar agua empero en cantidad excesiva ya en ocasión del tercero o del cuarto vaso, el agua rápidamente se elimina por la orina. No se toma el tiempo de pasar por el corazón, sino siendo el hombre una columna de agua y al ser excesivo se elimina por la orina. Recordemos lo que pasa cuando la gente se reúne en la mesa de tertulia y llega al tercer o cuarto vaso de cerveza, vemos entonces como uno tras otro se a levantando para ir al baño. Esa cerveza ni ha llegado al corazón, sale después de recorrer un camino mucho más corto, puesto que el hombre es un cuerpo liquido. Podemos decir entonces: la masa alimentaria que ahora consiste de azúcar, proteína liquida, glicerina, ácidos y sales, pasa a ser parte de todo el cuerpo, solamente la parte más gruesa, a través de las venas pasa a todo el cuerpo. Y es asi que en la cabeza se depositan sales, que en todos los demás órganos se depositan sales que para nada llegan a la sangre, y directamente entran a esos órganos. Si fuera de manera tal que el hombre tendría que sentir constantemente la sal depositada en su cabeza, continuamente tendría que padecer dolor de cabeza. El exceso de sal en la cabeza produce dolor de cabeza. Tal vez hayan escuchado hablar de la migraña. También me he referido a ella ¿en que consiste la migraña? La migraña consiste en el hecho de que toda esta distribución no está en orden y que en la cabeza se depositan demasiadas sales, es decir sales de acido úrico. En lugar de que la sales de acido úrico se han eliminado con la orina, en el caso de la migraña permanecen depositadas en la cabeza, por el hecho de que las demás comidas no han sido preparadas debidamente y retienen las sales. La migraña es una enfermedad bastante indecorosa. Aquello que debería haber sido eliminado mediante la orina queda retenido en la parte derecha de la cabeza por el hecho de que ya en el estómago se hechó a perder. Vale decir lo que en el organismo actúa en el lado izquierdo, en la cabeza actúa en el lado derecho. Próximamente revelaré la causa de ese hecho. Y es asi que el asunto que debía haber sido eliminado a través de la orina es depositado en la parte derecha de la cabeza ¿Cuánta sal puede soportar la persona? Recordemos aquello que ya les he dicho alguna vez. Recordemos que he dicho: en la cabeza está el líquido encefálico. Y tan solo por el hecho de que allí esta contenido el liquido encefálico el cerebro adquiere la liviandad necesaria para poder existir en el hombre. Dado que un cuerpo que se encuentra suspendido en el aire, posee un determinado peso. Al sumergirlo empero en el agua se torna más liviano. Si no fuese asi no podríamos nadar. Y sui el cerebro no estuviera en el agua tendría un peso aproximado de 1500 gramos. Y ase había dicho: por el hecho de que el cerebro flota en el agua pesa únicamente 20 gramos ¡tanto se aliviana, pesa únicamente 20 gramos! Pero cuantas más sales se depositan en el cerebro tanto más pesado se torna, pro el hecho de que las sales aumentan el paso del cerebro. Simplemente se torna demasiado pesado a través de las sales. Podemos decir entonces: en el hombre acontece que cuando deposita las sales en el cerebro, la sal se aliviana – todo el cerebro se aliviana pro la fuerza ascensional. Imaginemos ahora, la diferencia existente entre el hombre y el animal. Tenemos que tomar en consideración que el hombre tiene montada su cabeza sobre el organismo en su conjunto. Allí la cabeza tiene una buena superficie de apoyo. Esto es diferente en el animal: la cabeza no tiene esa superficie de apoyo, sino que la cabeza simplemente se encuentra orientada hacia delante. ¿Cuál es el resultado? En el hombre la presión que ejerce la cabeza a pesar de ser muy liviana, es sostenida por el cuerpo no sucede lo mismo en el caso del animal. Esa es la diferencia principal existente entre el hombre y el animal. Los investigadores de la naturaleza meditan siempre acerca del hecho de cómo el hombre se ha ido desarrollando de su origen animal. Es positivo el estar reflexionando peor no podemos contemplar al hombre de esa manera. No podemos decir: el animal posee tal cantidad de huesos y el hombre tiene esa misma cantidad de huesos. El mono tiene tantos huesos y el hombre tiene la misma cantidad de huesos. Asi que es lo mismo. Eso no lo podemos decir. En el caso del mono tenemos que tomar en cuenta que la cabeza observa una caída hacia delante por más que pueda caminar de manera erguida, aun siendo un orangután o un gorila. El hombre se encuentra dispuesto de manera tal que su cabeza se halla asentada sobre el cuerpo que toda la presión es amortiguada por el cuerpo ¿Qué sucede allí? Allí acontece algo muy particular. Dentro de nosotros tenemos azúcar, proteína liquida, glicerina, ácidos, sales- las sales desde el abdomen suben a la cabeza, depositándose allí, tiene que retornar al ser excesivas, retornan a través del cuerpo. Pero con respecto a las demás sustancias tiene que acontecer algo diferente en el cuerpo. Y mientras que las sustancias ascienden acontece una nueva transformación. Y acontece simplemente por el hecho de que el cuerpo amortigua la fuerza de gravedad. Las sustancias se tornan cada vez más livianas en una determinada parte, otra parte se deposita como algo espeso. Al igual como cuando estamos disolviendo algo, también se forma sedimento, asi se va formando, ciertamente por doquier en el camino del abdomen a la cabeza, un sedimento; las partes más finas ascienden y se transforman mediante esa fuerza de gravedad alivianada ¿y que acontece allí cuando esas partes más livianas que ascienden a la cabeza se transforman? Allí, a partir de las comidas se produce una especie de fósforo. Y esto es realmente el caso, que de los alimentos no simplemente ascienden a la cabeza. Mucho es lo que asciende, azúcar, glicerina, etc. Diferentes sustancias pero una parte se transforma en fosforo, antes de llegar. Vemos entonces que en nuestra cabeza tenemos sales que han sido asimiladas casi sin ser modificadas del mundo exterior, que han ascendido y así tenemos en estado finalmente distribuido en forma de aire, la expansión del fosforo. Y estas son las principales sustancias que se encuentran en la cabeza humana: sales y fosforo. Los demás están allí para que pueda mantenerse con vida. Pero las más importantes son las sales y el fosforo. De modo tal que podemos decir: en la cabeza del hombre, lo más importante son la sal y el fosforo. De un modo que próximamente les indicaré podemos comprobar que si el hombre no tiene el correcto contenido de sal en la cabeza, no puede pensar en forma debida. Tenemos que tener la correcta cantidad de sal en la cabeza, para poder pensar correctamente. Sal en la cabeza de lo cual tenemos que servirnos para poder pensar. Esto se adiciona todavía a aquello que ya les he dicho con respecto al pensar. Las casas dentro del hombre son complicadas. Sal: pensar Cabeza Fósforo: voluntad Y cuando dentro de nosotros tenemos un exceso de fosforo, vale decir que comemos alimentos demasiado fogosos, nos convertimos en terriblemente desasosegados, que todo lo quiere emprender, todo lo quiere hacer. Por el hecho de poseer al fosforo, tenemos la voluntad. Y al tener un exceso de fosforo, esa voluntad entra en el desasosiego. Y cuando el organismo se encuentra en el estado, de que a partir de toda su composición envía demasiada cantidad de fosforo a la cabeza, el hombre no solamente entra a ese estado movedizo del desasosiego, y como se dice, en la nerviosidad – nada tiene que ver con los nervios, si no con el fosforo - si no que comienza a arrebatarse, en colerizarse, entra en la demencia en el frenesí. Tenemos que tener un poco de fosforo en nuestro interior, para poder disponer de voluntad. Pero al generar dentro de nosotros al fosforo en exceso en la demencia. Reflexionemos acerca de cómo a la sal que alguien nos da, la podemos impulsar al pensamiento ¡Aconsejo a ustedes agarrar un salero y tratar que piense! Ustedes lo están haciendo constantemente, dentro de su cabeza, están empleando la sal para lograr el pensamiento. Y luego ruego a ustedes raspar un poco de fosforo de una cerilla, triturarlo y tratar de quemarlo. ¡¿Es que allí está oculta la voluntad?! Se combustiona, vale decir, se volatiliza, pero no posee la capacidad de la voluntad. Esto empero es lo que estamos haciendo constantemente dentro de nosotros ¿acaso no tenemos que reconocer que allí en nuestro interior existe algo que de hecho es más inteligente que el tonto de nuestra cabeza, que poco domina, que de la sal no puede crear un ser pensante, del fosforo, un ser volitivo? Y es aquello en nosotros que podemos llamar lo anímico-espiritual. En lo viviente actuante que podemos denominar lo espiritual-anímico. Se encuentra inmerso en nosotros, se vale de la sal en la cabeza para pensar y se vale del fosforo que asciende finalmente a modo de humo para querer. De esta manera de lo físico llegamos a lo anímico y a lo espiritual al considerarlo debidamente. Pero ¿Qué hace la ciencia de la actualidad? Finaliza en el vientre. A lo sumo sabe que allí se genera azúcar, etc. Luego empero pierde los rastros, cuando las cosas se esparcen, nada sabe de aquello que sigue aconteciendo. Es por ello que la ciencia nada puede narrar de lo anímico, de lo espiritual. Es ciencia tiene que ser ampliada complementada. No tenemos que limitarnos al vientre, imaginado a lo sumo a la cabeza, colocada allá arriba. No se ve sin embargo como han ascendido hacia allá arriba las sales y el fósforo. Se supone que en la cabeza acontece lo mismo como en el abdomen. Todo depende de que la ciencia de la actualidad únicamente sepa algo acerca del abdomen pero asimismo solo sabe que allí se genera algo pero no sabe que el hígado percibe algo, y que el riñón piensa. Y no lo sabe por la razón de que asimismo nada sabe acerca de la cabeza. Por lo pronto no lo busca para nada, dando por concluyente aquello que del hígado yace sobre la mesa de disección. No es empero lo contundente, puesto que carece del alma, cuando han estado en la condición en la cual ha sido simplemente disecado del cuerpo. Mientras que lo anímico está contenido, no podemos disecarlo del cuerpo. Vemos entonces que una ciencia practicada con seriedad tiene que seguir trabajando, donde la ciencia de la actualidad hoy se tiene que detener. Esto es de lo que depende. Por esta razón hemos construido aquí al Goetheanum, para que la ciencia no solamente sepa algo inconcluso acerca del abdomen, sino que pueda dar explicación acerca del cuerpo en su conjunto. Entonces se habrá convertido en una ciencia con autenticidad. 13/7/2013
LA RELACIÓN DE LOS ALIMENTOS HACIA EL HOMBRE Al hablar de la relación de la alimento hacia el hombre es necesario poder entender en que se funda la nutrición. En primer término es necesario saber en qué se basa la alimentación. Imaginemos llevándolos por la boca al estomago, que se van depositando en el cuerpo para luego eliminarlos y dar lugar a nuevos alimentos. Pero el asunto no es tan simple sino que las cosas son mucho más complicadas. Y al querer comprender la relación en la cual el hombre se encuentra con respecto a los alimentos, primeramente tenemos que saber de qué índole son los alimentos indispensables para el hombre. La proteína es lo que el hombre necesita es lo que debe ingerir indefectiblemente. Tomemos nota de ello, proteína por ejemplo como aquella que se encuentra en el huevo de la gallina, la proteína se encuentra tan solo allí, sino en todos los alimentos. La proteína es indispensablemente necesaria para el hombre. Lo segundo que el hombre necesita son las grasas. También hay grasas en las plantas. Lo tercero tiene una denominación menos conocida que empero necesariamente tenemos que saber: hidratos de carbono. Se trata de sustancias tales como en medida mayor están contenidas, por ejemplo en la papa, pero también en todas las demás plantas están contenidos hidratos de carbono. Los hidratos de carbono se caracterizan por el hecho de que cuando los ingerimos lentamente se transforman en almidón a través de la saliva de la boca y el humor estomacal. El almidón es algo que el hombre necesita sin falta, pero no come almidón sino alimentos tales que contienen almidón, los mismos en su interior se transforman en almidón. Y luego con el avance de la digestión se transforman en azúcar. El hombre necesita azúcar. Vale decir en los hidratos de carbono encuentra para sí el contenido de azúcar. Hoy otra cosa necesaria para el hombre: son las sales que ingiere. En parte las ingiere a modo de complemento de las comidas, pero por otra parte, las sales ya están contenidas en todas las comidas. Al contemplar la proteína tenemos que tomar en cuenta la gran diferencia dada en el animal y en el hombre, frente a la planta. Las plantas también contienen proteína, pero no consumen proteína. Cuando así y todo, las plantas contienen proteína ¿de dónde la obtienen? La obtienen del sueldo, del aire, de lo anorgánico, de lo mineral, sucede que pueden preparar su proteína de lo anorgánico, lo mineral. Esto no lo logra ni el animal ni el hombre. De lo no-viviente, el hombre no puede preparar proteína – de esa manera solo podría ser vegetal – sino que tienen q ingerir la proteína, ya previamente elaborada por la planta o por los animales. De hecho para su vida sobre la tierra el hombre necesita las plantas. Y las plantas a su vez no podrían prosperar sin la existencia del hombre. Y esto es lo interesante, lo que tenemos que tener en cuenta como lo más importante para la vida: la savia verde de las plantas en las hojas y la sangre roja por el otro lago. Este color verde en la savia vegetal lo denominamos clorofila, verde-hoja, vale decir que la clorofila está contenida en la hoja verde. Importante asimismo es la sangre. Existe algo muy particular: al observar al hombre vemos que respira oxigeno- al respirar asimismo es una nutrición – oxigeno, que extrae del aire que inhala. En su cuerpo empero por doquier está depositado el carbono. Al penetrar en la tierra en un lugar donde se encuentra un yacimiento de carbón, nos encontramos con carbón negro, al hacerle la punta a un lápiz, nos encontramos con grafito. Carbón y grafito son el carbono. Todo nuestro cuerpo – fuera de otras materias – consiste de carbono, que se forma en el cuerpo humano. Podríamos decir entonces: ¡entonces el hombre es una cosa muy negra, justamente con respecto a todo ese carbono! Pero a su vez podríamos decir algo diferente: el cuerpo más valioso del mundo, el diamante, también consiste de carbono, solo que en una figura diferente. Si preferimos podemos decir: con referencia al carbono consistimos de puros diamantes. El oscuro carbono, el grafito del lápiz, el diamante, son la misma materia. Cuando el carbón que extraemos de la tierra puede alcanzar la transparencia mediante algún arte, se convierte en diamante. Val decir esos diamantes se encuentran depositados por doquier en nuestro interior. Somos un verdadero yacimiento de carbón. Cuando empero a través de la sangre, el oxigeno toma contacto con el carbono, entonces se forma el ácido carbónico. Conocemos muy bien al ácido carbónico: está contenido en el agua del sifón, allí vemos las perlas – ese es el acido carbónico, que es un gas. De manera que tenemos la siguiente imagen: el hombre inhala oxigeno a través del aire, el oxigeno a través de la sangre se expande por todo el cuerpo, dentro de la sangre toma el carbono y exhala el acido carbono. Inhalamos oxigeno, exhalamos acido de carbono. Inhalamos oxigeno, exhalamos acido de carbono. En los procesos que les he referido en la evolución de la tierra desde hace mucho tiempo todo se hubiese contaminado. Puesto que ha pasado mucho tiempo del inicio del desarrollo sobre la tierra. Como vemos desde hace mucho tiempo ya no podrían vivir sobre la tierra, los hombres y los animales a no ser que las plantas tengan una cualidad completamente diferente, las plantas no absorben oxigeno, sino justamente acido carbónico, exhalado por el hombre y el animal. De modo tal que las plantas tienen la misma avidez por el acido carbónico, como el hombre tiene por el oxigeno. Y al tener allí a la planta (de dibuja), la raíz, el tallo, las hojas, la flor, la planta por doquier absorbe acido de carbón, que penetra a ella. Y entonces el carbono contenido en el acido carbónico, se sedimenta en la planta y el oxigeno a su vez es exhalado por la planta. Y llega nuevamente a los hombres y a los animales. El hombre entrega acido de carbón y mata todo, la planta retiene al acido de carbón y libera oxigeno y con ello vivifica todo. Y nada podría hacer la planta con el acido de carbono, sino tuviese la savia vegetal verde, la clorofila. Esa clorofila es un hechicero, retiene al carbono en la planta y libera al oxígeno. La sangre conecta al oxigeno con la savia verde a su vez extrae al ácido carbónico y libera al oxigeno. Pensemos que maravilla es esa en la naturaleza, la complementación de las plantas, los hombres y los animales. Se complementan plenamente. Tenemos que adicionar lo siguiente. El hombre empero de la planta no necesita únicamente que le está entregando mediante el oxigeno, sino que requiere a la planta en su totalidad, con excepción de las plantas venenosas y con excepción de las plantas que contienen poco de esas sustancias, adquiriéndolas no a través de la respiración sino mediante la alimentación. Y allí nos encontramos nuevamente con un contexto peculiar. Como sabemos la planta consiste de la raíz – cuando se trata de una planta anual – dejemos de lado al árbol en esta oportunidad – la raíz, las hojas, la flor y el fruto. Miremos primeramente a la raíz. La raíz se encuentra sumergida en la tierra, contiene sobre todo muchas sales pro el hecho de que en la tierra se encuentran las sales. Y la raíz con sus finas ramificaciones está suspendida en la tierra, y constantemente está extrayendo sales de la tierra. De modo tal que la raíz es aquello que se encuentra en una conexión especial con el reino mineral de la tierra, con las sales. La cabeza del hombre guarda parentesco con la tierra. Cuando el hombre comienza a ser hombre terrenal en el vientre materno, inicialmente caso solo es poseedor de la cabeza. Se inicia con la cabeza. La cabeza es una réplica de todo el universo, pero asimismo de la tierra. Y la cabeza necesita preferentemente sales. Dado que de la cabeza parten las fuerzas que transponen al cuerpo humano, por ejemplo con osamenta. Todo aquello que le otorga firmeza al hombre. Parte de la formación del a cabeza. Cuando la cabeza misma es blanda, como el vientre materno, no puede aun formar huesos. Al adquirir una dureza cada vez mayor, envía las fuerzas al cuerpo, para que el hombre y los animales puedan formar las cosas duras preferentemente, los huesos. De ello se desprende que necesitamos a la raíz para proveer a la cabeza humana con sales, siendo que la raíz guarda parentesco con la tierra y para la formación ósea necesitamos sales. Los huesos consisten de cal acida carbónica y de cal acida fosfórica que son sales. Al darnos cuenta por ejemplo digamos que un niño se halla afectado de una debilidad de la cabeza ¿Cómo podemos detectarlo? A veces podemos notarlo en estados correspondientes: cuando el niño se torna débil de la cabeza, con frecuencia adquiere parásitos en los intestinos. Las lombrices se instalan en los intestinos cuando las fuerzas de la cabeza son muy débiles y no pueden ejercer la fuerza debida en dirección al resto del cuerpo, siendo que los parásitos no encuentran cabida en la persona cuando las fuerzas de la cabeza ejercen una poderosa radiación hacia los intestinos. Podemos ver asi: cuan magníficamente se encuentra instalado el cuerpo humano: todo se halla inter relacionado. Y al estar en presencia de un niño afectado por lombrices intestinales, tenemos que decirnos, este niño se encuentra afectado por una debilidad de la cabeza, también podemos decir – sobre todo aquel que pretende ser pedagogo, tiene que saber esta cosas – que cuando más tarde en la vida tenemos personas débiles de la cabeza en su juventud ha tenido sus parásitos ¿Qué tenemos que hacer al observar este hecho? Lo más simple es darles de comer zanahorias durante algún tiempo – naturalmente entre otros alimentos. Las zanahorias son aquello que con preferencia son raíces vegetales en la tierra. Poseen muchas sales, por poseer las fuerzas de la tierra, al llegar al estomago tienen la facultad de accionar a través de la sangre hasta la cabeza. Solamente las sustancias ricas en sales poseen la fuerza de llegar a la cabeza. Sustancias ricas en sales sustancias procedentes de raíces fortalecen al hombre a través de la cabeza. Y es lo que cobra una fundamental importancia. Y justamente en el caso de las zanahorias, la misma es preferentemente apropiada para abastecer a la cabeza humana como alimento. Cuando sentimos alguna vez una debilidad, un vacio en la cabeza, en el cerebro, tenemos dificultad para pensar, entonces será bueno agregar la zanahoria pro un tiempo nuestro alimento. En mayor medida naturalmente esto es indicado para los niños. Al comparar ahora la papa con la zanahoria, vemos que es muy diferente. Tiene hojas ya demás tiene aquello que comemos, esos tubérculos, metidos en la tierra. Al contemplar el asunto de manera superficial podemos decir: estos tubérculos son las raíces de la papa. Pero no es asi eso tubérculos no son raíces. Al mirar con atención podemos observar: en esos tubérculos que se desprenden fácilmente. Al sacar las papas de la tierra, esas raíces ya cayeron, solo cuando sacamos la papa con cuidado podemos verlas. Al comer estos tubérculos tenemos algo asi como tallos, como hojas que solo en apariencia se desarrolla en forma de raíz, en realidad se trata de un tallo o de hojas. Es por esa razón que la papa no posee la misma cantidad de sales como por ejemplo la zanahoria (nabo, remolacha), no es tan perteneciente a la tierra, aunque crece dentro de la tierra, no tiene esa familiaridad con la misma. Y la papa posee preferentemente hidratos de carbono y no tantas sales, pero hidratos de carbono. Ahora tenemos que decirnos lo siguiente: si como zanahorias, mi cuerpo en realidad puede ser un real holgazán, dado que solamente necesita emplear la saliva bucal en el caso de la zanahoria, para ablandarla, solamente necesita emplear el humor estomacal, la pepsina, etc. y todo el asunto importante de la zanahoria asciende a la cabeza. El hombre necesita las sales. Estas sales son suministradas por todo aquello que es raíz vegetal y en medida especial por un a raíz tal como es la zanahoria. Cuando la persona come papas también las lleva a la boca, al estomago, allí mediante el esfuerzo del cuerpo, la papa se convierte en almidón. Luego sigue su camino por el intestino. Para que a través de la digestión adicional pueda llegar a la sangre y también a la cabeza, es menester un nuevo esfuerzo para obtener azúcar a partir del almidón. Recién entonces puede acceder a la cabeza. Es necesario emplear un mayor esfuerzo. Al implementar una fuerza sobre algo externo, me debilito. Ese es el secreto del hombre: al hachar leña – al implementar una fuerza externa - me debilito. Al desarrollar empero una fuerza en mi interior, al transformar hidratos de carbono en almidón y almidón en azúcar, adquiero fuerza. Al llevar a cabo el aprovisionamiento propio con azúcar el hecho de comer papas, me genera fuerza. Al implementar fuerza exteriormente me debilita: al implementar fuerza interiormente adquiero fuerza. Entonces lo importante no es llenarme de alimentos sino que los alimentos desarrollen fuerzas en mi interior. De modo que podemos decir: el alimento basado en las raíces le entrega al cuerpo aquello que necesita dado que todas las raíces son de manera tal que con preferencia cobran efecto sobre la cabeza. El alimento que tiene cierta tendencia exclusiva hacia las hojas que posee hidratos de carbono al cuerpo le brinda fuerzas que necesita para el trabajo, para el movimiento. Y bien ya he hablado acerca de la papa, al requerir una tremenda implementación energética, debilita nuevamente al hombre, y sobre todo provoca que no obtenga fuerza duradera. El principio que ahora les he aclarado cobra una validez justamente para la papa. Pero en la misma medida como la papa lo es en un sentido negativo todos los frutos de la siembra son nutrientes en un sentido positivo: trigo, centeno, etc. allí se encuentran contenidos también los hidratos de carbono y de manera tal que el hombre prepara almidón del modo más favorable, prepara azúcar de modo tal que en realidad mediante los hidratos de carbono de los frutos del campo puede adquirir la mayor fuerza posible. Recordemos el vigor alcanzado por la gente del campo simplemente por el hecho de comer mucho de su pan que contiene los frutos del campo asi de por si poseen cuerpos sanos, justamente cuando toleramos la ingesta del pan preparado con harina integral, es realmente la alimentación más saludable. Es menester tener cuerpos sanos, pero entonces a través de la preparación del almidón y de azúcar, el cuerpo adquiere una fortaleza especial. Ahora se genera una pregunta. En su evolución los hombres han descubierto al cocción de los frutos del campo, y no ingerirlos crudos, como lo hacen los animales. El caballo come la avena casi de la misma manera como crece. Los animales comen los granos tal como crecen. Los pájaros difícilmente podrían alimentarse con los granos si dependiesen de alguien que lo cocinara. Las personas mismas han descubierto la ventaja de la cocción de los granos ¿Qué acontece mediante el hecho de la cocción? por el hecho de realizar la cocción de los granos, no los ingerimos fríos sino calientes. Al querer elaborar el alimento en nuestro interior tenemos que implementar calor. La transformación de los hidratos de carbono en almidón y el almidón en azúcar, esto requiere de un calentamiento interior. Al realizar un calentamiento externo, al calentar los alimentos le presto una ayuda al cuerpo, entonces ese calor no lo tiene que aportar el cuerpo. En primer lugar de esta manera los alimentos ya se integran al proceso del fuego y del calor, al llevar a cabo la cocción. Eso es lo primero. Lo segundo empero es: ¡los alimentos se transforman! Recordemos tan solo lo que acontece con la harina, cuando la horneo al hacer el pan. Cambia por completo. Pero ¿Qué es lo que produce el cambio? En primer lugar muelo los granos ¿Qué significa moler? ¿Desmenuzar? Aquello que en ese caso estoy haciendo con los granos, moliéndolos, triturándolos, ¡lo tendría que hacer en el interior de mi cuerpo! Todo aquello que allí hago, lo tendría que hacer en mi propio cuerpo, y mediante de lo que estoy haciendo, aliviano la tarea del cuerpo. Lo mismo acontece al tostar los granos. Todas estas cosas que llevo a cabo al cocinar favorecen al cuerpo, de modo tal que llevo a los alimentos a un estado tal que alivian la digestión. Comparemos tan solo la diferencia que había en el caso de que el hombre comiera las papas en su estado crudo, en lugar de cocinarlas. Si el hombre comiera papas crudas, el estomago tendría que entregar una enorme cantidad de calor para poder transformar esa papa cruda, que casi ya es almidón. Como al transforma ahora no es suficiente. La papa luego pasa al intestino. El intestino a su vez tiene que implementar una gran fuerza. Por esa razón la papa queda atascada en el intestino las fuerzas posteriores ya no son apropiadas para seguir conduciendo a la papa al resto del cuerpo. Al comer papas crudas, ya sea nos llenamos meramente al estomago – y el intestino ya no sabe qué hacer – o nos llenamos el intestino, pero ya no puede avanzar. Al preparar la papa cocinándola, o acondicionándola de otra manera el estomago ya no tiene mayormente intervención, ni tampoco el intestino, las papas pasan al a sangre, llegando a la cabeza. Vemos asi que por el hecho de cocinar los alimentos, sobre todos al cocinar los alimentos aquellos que tiene que ver con los hidratos de carbono, tenemos la posibilidad de prestar un apoyo a la nutrición. Como sabemos en los últimos tiempos se han producido diversas bufonadas, en especial con respecto a la nutrición. De hecho las bufonadas están de moda. Existen los partidarios de la “alimentación cruda”, que desechan de pleno la cocción, todo lo proponen comer crudo - ¿y bien, de donde procede todo esto? Procede del hecho de que la gente a partir de la ciencia materialista ya no saben cómo son las cosas y no quieren conocer una ciencia espiritual. Y por eso inventan algo. Toda esa idea de la ingesta de alimentos crudos, se limita a quimeras. Durante algún tempo lo podemos llevar a cabo, pro el hecho de que el cuerpo tiene que implementar fuerzas importantes, estamos incitando al cuerpo, al comer solamente alimento crudo, pero luego se extenderá por completo. Pasemos ahora a las grasas. Las plantas, casi todas las plantas, contienen grasas, aceites vegetales que las plantas se preparan a partir de los minerales. Las grasas no entran al cuerpo humano con la misma facilidad de los hidratos de carbono y las sales. En realidad las sales no se modifican. Al salar nuestra sopa: la sal que allí integramos asciende a nuestra cabeza casi sin cambio como sal, hace su entrada a nuestra cabeza. Al comer empero papas estamos integrando a nuestra cabeza ya no papas, sino azúcar, la transformación empero se lleva a cabo de la manera que les he indicado. En oportunidad de las grasas empero a sea que ingresamos grasa animal o grasa vegetal, la cosa no es tan simple. En el caso de la grasas, el asunto es asi: al consumir grasas, las mismas son consumidas casi por completo, por el juego gástrico en el boca, el estomago y en el intestino, de modo tal que a la sangre se integra algo completamente diferente, y el animal y el hombre mediante las energías que promueven las grasas tienen que generar las grasas en la sangre. Vemos asi la diferencia entre la grasa y el azúcar y la sal. En realidad las al y el azúcar, el hombre lo adquiere directamente de la naturaleza, solo que al azúcar lo adquiere de la transformación de la papa, del centeno, etc. allí aun se encuentra contenido algo de la naturaleza. En la grasa que tiene en su interior el hombre y el animal nada ya es naturaleza, esa grasa la ha generado él mismo. Pero no tendría fuerza suficiente para esa tarea, sino se estaría nutriendo y el intestino y la inserción sanguínea necesitan la grasa. De modo tal que podemos decir: las sales no pueden ser generadas por el hombre mismo. Si el hombre no podría ingerir hidratos de carbono, si no comería pan o similares, mediante lo cual ingiere hidratos de carbono, no podría producir azúcar. Si empero no podría producir azúcar eternamente sería un enquenque. Esto se lo debemos únicamente al azúcar: disponemos de fuerza, por estar colmados de dulzura, careceríamos de fuerza, nos desplomaríamos. Este hecho hasta afecta a pueblos enteros. Tenemos pueblos que consumen poco azúcar y también pocas sustancias que intervienen en la producción de azúcar. Se trata de pueblos débiles con respecto a fuerzas físicas. Tenemos pueblos que consumen mucho azúcar, y se trata de pueblos fuertes. Pero con respecto a las grasas, el asunto no es tan sencillo para el hombre. Cuando dentro de sí el hombre- y también el animal – tienen grasa en su interior, se trata de su propio merito, el merito de su cuerpo. Las grasas plenamente son su propio producto. De modo tal que el hombre descompone toda la grasa que ingiere desde afuera – grasas vegetales, grasas animales – y en el triunfo sobre las grasa, ahora desarrolla la fuerza. En el caso de la papa, el centeno, el trigo el hombre desarrolla sus fuerzas al transformar las sustancias, en el caso de las grasas, desarrolla la fuerza, al descomponer las sustancias. Al aniquilar, descomponer algo, esto me produce cansancio y agotamiento. Cuando empero en mi interior descompongo un bife grasoso esto me debilita pero la descomposición de este bife grasoso o la descomposición de aceites vegetales a su vez me otorga energía para el desarrollo de mi propia grasa, cuando mi cuerpo está dispuesto a ello. Vemos asi que la nutrición grasosa actúa de manera completamente diferente en el cuerpo humano que la alimentación con hidratos de carbono. De hecho el cuerpo humano es un asunto muy complicado y aquello que les estoy contando es una gran tarea, mucho tiene que acontecer en el cuerpo humano para que pueda descomponer esas grasas vegetales supongamos ahora que el hombre ingiere hojas de la planta. Donde se come lo referido a las hojas, estamos frente a aquello que el hombre recibe de las plantas con respecto a las grasas. ¿Por qué la brizna es tan dura? Porque transforma a las hojas de manera tal que se convierten en hidratos de carbono. Cuando empero las hojas se mantienen verdes – cuanto más verdes se conservan, en medida tanto mayor se brindan sustancia grasa. De modo tal que el hombre al comer pan, digamos no ingiere mucha grasa del pan. Al comer berro – por ejemplo – esa pequeña planta con las diminutas hojas ingiere una cantidad mayor de grasa como cuando come pan. De esta manera se ha generado un deseo, una necesidad, de comer el pan con un poco de manteca, con un poco de grasa, no meramente pan o como la gente del campo con tocino, etc. lo cual a su vez es grasa, con lo cual se cubren dos necesidades. Cuando comemos pan ese pan asciende hasta la cabeza por el hecho que el propio de l raíz de la planta asciende hasta la brizna, puesto que la brizna posee las fuerzas de la raíz, a pesar de que es una brizna y crece allá arriba ene l aire. No depende de que si algo se encuentra arriba en el aire, sino si posee la cualidad, la condición de la raíz. Pero la hoja, la hoja verde no posee esa cualidad de la raíz. Allá abajo en la tierra no se genera ninguna hoja verde. En otoño, cuando la energía solar deja de tener un fuerte efecto, la brizna puede llegar a la maduración en el tardío verano, yendo al otoño. La hoja en cambio necesita para su maduración, las fuerzas motrices del sol más poderosas, crece en dirección al sol. De modo que podemos decir: las hojas cobran efecto preferentemente sobre el pulmón y el corazón, mientras que la raíz vigoriza a la cabeza, siendo que también la papa es de manera tal que en realidad llegar a la cabeza. Al comer las hojas que preferentemente pueden darnos grasas vegetales, fortalecemos al corazón y al pulmón, en la parte media del hombre, el ser pectoral. Podría decirse que este es el secreto de la alimentación humana: al querer cobrar efecto sobre mi cabeza, me preparo alimentación procedente de raíces o alimentación procedente de brizna, etc. al querer cobrar efecto sobre el pulmón y sobre el corazón, me preparo una ensalada de hojas, etc. dado que estas cosas ya se descomponen en el intestino, no hace falta mucho coacción, puesto que solamente actúan las fuerzas. Por lo tanto las hojas se preparan en forma de ensalada. Pero todo aquello que debe cobrar efecto en la cabeza no puede ser preparado a modo de ensalada, tiene que ser cocinado. La comida cocinada tiene un efecto preferente sobre la cabeza, no puede ser preparado a modo de ensalada, tiene que ser cocinado. La comida cocinada, tiene un efecto preferente sobre la cabeza. El alimento en forma de ensalada posee un efecto preferente sobre el pulmón, corazón, etc., de modo anabólico, nutritivo, mediante las grasas. Sucede empero que no solamente tenemos que accionar sobre la cabeza y sobre el ser del medio, el hombre-pecho, sino que el hombre también tuvo que haber anabolizado los órganos de la alimentación mismos. Necesita un estomago, intestinos, necesita riñones, el hígado y él mismo tuvo que haber edificado los órganos de la nutrición. Lo interesante es: para la edificación de los órganos de la nutrición, el hombre necesita para la alimentación justamente la proteína, la proteína en las plantas y preferentemente de manera tal como está contenida en las plantas, en la flor y sobre todo en el fruto mismo. De manera que podemos decir: la raíz nutre con preferencia a la cabeza (ver dibujo en la página 20), aquello que se encuentra en el medio de la planta, las hojas, nutre con preferencia al pecho, y aquello que se encuentra en los frutos, al vientre bajo. Al contemplar entonces a nuestros campos sembrados, podemos decir: que suerte que se encuentran allí ya que de ellos se nutre nuestra cabeza. Al contemplar la lechuga que plantamos y todo aquello que comemos con las hojas, lo que no tenemos que cocinar, dado que puede ser digerido en los intestinos, porque solo depende de las fuerzas, entonces obtenemos todo aquello que mantiene a los órganos de nuestro pecho. Y al elevar nuestra mirada hacia las ciruelas, manzanas, frutos que crecen en los arboles – vemos que no hace falta la cocción, puesto que ya durante todo el verano están siendo cocinados por el sol mismo. Vale decir que allí ya se efectiviza la maduración interior, acontece algo diferente como en el caso de las raíces y de aquello que no es madurado por el sol, y en cambio se reseca como las briznas, etc. En el caso de los frutos, no tenemos que estar cocinando, sino únicamente en el caso de tener un organismo débil, que en el intestino no puede descomponer las frutas, tenemos que recurrir a la cocción, preparar compotas y similares. Vale decir, justamente cuando alguien padece de afecciones intestinales, tiene que cuidar de ingerir a las frutas en forma de compota o papillas, etc. Pero cuando alguien tiene un sistema digestivo muy saludable, un sistema intestinal con mucha salud, entonces las frutas justamente son lo adecuado para edificar el bajo vientre, mediante las proteínas que contienen. La proteína contenida en las frutas de las plantas, anaboliza nuestro estómago, edifica todo aquello que el hombre posee en el bajo vientre, a modo de órganos nutricionales. Vemos que en realidad siempre ha estado presente un instinto. Naturalmente los hombres no han sabido expresar en términos y conceptos aquello de lo cual estamos hablando, pero lo sabían instintivamente. Por tal razón, en realidad siempre se han preparado un alimento mixto, compuesto por raíces, hojas y frutos, han comido todas estas cosas y también a partir de lo intuitivo, establecieron las cantidades adecuadas de cada uno de los componentes. Como sabemos los hombres no comen solamente plantas, sino también animales, carne de los animales, grasa de los animales, etc. Sabemos que la Antroposofía no tiene la misión de actuar con fanatismo o sectismo, sino únicamente para decir las cosas como son. Y no podemos decir que el hombre debe comer únicamente plantas o que debe comer también carne animal, etc. Sino que debemos decir lo siguiente: simplemente existen personas que mediante las fuerzas existentes en su interior a través de la herencia, no pueden aportar las fuerzas necesarias para llevar a cabo la tarea de descomponer grasas vegetales en la medida tal para que a su vez se generen en su cuerpo, puede ser una persona que ya sea tenga que renunciar a la obesidad, por el hecho de que se aniquila la grasa vegetal – y a partir de esa tarea se generan fuerzas – o en cambio tiene que tener una salud muy buena en la digestión, para que fácilmente pueda descomponer las grasas vegetales, entonces obtienen fuerzas para desarrollar fuerzas propias. La mayoría de las personas empero se encuentran en condición tal que en realidad no pueden llevar a cabo este proceso de desarrollar la suficiente cantidad de grasa propia, al descomponer únicamente grasa vegetal. Cuando las personas comen en cambio grasa y carne animal, la misma no se descompone íntegramente. La grasa vegetal no sale de los intestinos, es descompuesta en los intestinos, la grasa empero contenida en la carne, pasa nuevamente al hombre. Y puede ser más débil – más débil como cuando se alimenta únicamente con la grasa vegetal. Razón por la cual diferenciaremos en los cuerpos tales a los cuales no les agrada la grasa, cuerpos a los cuales les desagrada comer tocino, que en especial sienten rechazo frente al alimento grasoso, se trata de cuerpos que con facilidad relativa descomponen la grasa, queriendo así formar grasa en su propio interior. Los cuerpos dicen: el tocino que estoy cargando en mi cuerpo lo quiero desarrollar yo mismo, quiero tener mi propio tocino. Cuando alguien empero carga su mesa con comidas grasosas, entonces no dice: quiero generar mi propio tocino. Sino que dice: el mundo tiene que proporcionarme mi tocino, puesto que la grasa animal se integra al cuerpo. Significa por lo tanto un alivianamiento en la alimentación. Cuando el niño lame azúcar, por cierto que no lo hace con miras a la alimentación. De hecho está contenido un valor nutritivo cuando el niño lo vivencia como golosina, pero el niño no lo hace a causa de la nutrición, sino a causa de la dulzura. Allí la dulzura se torna consciente en el momento del gozar del azúcar. Cuando el hombre empero ingiere la grasa de buey, del chancho o lo que fuere, esto se integra a su cuerpo. Esto satisface su goce de la misma manera como el deleite vivido con el azúcar por parte del niño, solo que no lo hace de la misma manera, pero la persona siente que está contenida voluptuosidad. Naturalmente que para su existencia interior, el hombre necesita esa voluptuosidad, ese goce interior. Es por ello que disfruta de la carne. Comemos la carne sobre todo cuando amamos la carne. Por no tenemos que ser fanáticos en ese sentido. Existen personas que no pueden vivir sin el consumo de carne. De hecho deberá ser examinado cuidadosamente si realmente pueden vivir sin el consumo de carne. Pero cuando alguien puede pasar sin el consumo de carne, pasando a la alimentación vegetariana, se sentirá más vigoroso que antes. Ese es el problema: algunos no toleramos vivir sin carne. Pero cuando lo logran se sienten con fortaleza mayor después de haberse convertido en vegetarianos, por no depender más de depositar dentro de sí grasa ajena, valiéndose solamente de su propia grasa, dentro de la cual se sienten con fuerza. Y lo puedo afirmar dado que lo sé por mismo a partir de los esfuerzos que tuve que realizar desde hace mucho tiempo en los últimos veinticinco años, que de otro modo no hubiese podido soportar. No podría haber viajado durante toda la noche dar una conferencia por la mañana, etc. Aquello que tenemos que llevar a cabo al ser vegetarianos es realizado ya por el animal previamente. Ese es el asunto. No tienen ustedes que suponer que aquí de manera alguna estoy promulgando la vida vegetariana, puesto que de hecho siempre debe ser investigado, si la persona en cuestión está capacitada alimentarse de esa manera o no, según su disposición. Esto cobra una importancia especial en el caso de la proteína. A la proteína también la podemos transformar, en el caso de estar en condiciones de transformarla, al estar en condiciones de descomponerla en el intestino en la manera como la ingerimos a modo de proteína vegetal y es entonces que adquirimos las fuerzas. Pero tan pronto como los intestinos se debilitan, la tenemos que preparar ya sea desde afuera, vale decir, ingerir de hecho proteína, lo cual entonces se trata de proteína animal, puesto que las gallinas que suministran los huevos también son animales. Y bien la proteína es algo que se evalúa equivocadamente, cuando el asunto no le estamos juzgando científico-espiritualmente. Al comer raíces sus sales llegan hasta nuestra cabeza. Al comer lechuga las energías – no las grasas mismas, pero las fuerzas procedentes de las grasa en las plantas – llegan a mi pecho, al pulmón y al corazón. Al comer frutas la proteína de los frutos no llega al pecho, sino permanece en los intestinos. Y la proteína que obtenemos del reino animal avanza hasta los intestinos, abastece al cuerpo, por el hecho de que la proteína procedente de los animales se expande. Podríamos decir entonces: cuando el hombre ingiere proteína en gran cantidad se trata de una persona bien alimentada. Esto ha conducido a que en la época materialista la gente que había estudiado medicina, han sugerido un excesivo consumo de proteína, se consideraba que era menester un consumo de 120 a 150 gramos de proteína. Lo cual es absolutamente descabellado! Hoy se sabe que el hombre necesita únicamente una cuarta parte de esa cantidad. Y de hecho cuando el hombre consume tan enorme cantidad de proteína – innecesariamente – entonces sucede aquello que alguna vez le pasó a un profesor con su asistente: han querido reavivar a una persona desnutrida con proteína. Se supone que la proteína al estar presente en el hombre en gran cantidad, es transformada y que se evidencia en la orina, que ha ingerido proteína. Pero descubrieron en el caso de esta persona: la orina no muestra que la persona que la proteína ha sido elaborada en el interior del cuerpo. No descubrieron que la proteína había sido eliminada a través del intestino. Y el asistente dijo con voz temblorosa y piernas vacilantes: sí señor profesor ¿tal vez a través del intestino? - ¿qué había sucedido? Habían cargado al hombre con proteína pero de nada le había servido, dado que la proteína había ido del estómago al intestino, y desde allí hacia fuera. De hecho no ha entrado al cuerpo. Al exagerar con la ingesta de proteína la misma no entra al cuerpo, y es eliminada con las materias fecales. Pero asimismo algo sucede dado que antes de salir queda retenida en el intestino, se convierte en el veneno e intoxica a todo el cuerpo, ¡envenena al cuerpo! Esto es lo que acontece con un exceso de proteína. Y a causa de esta intoxicación a menudo se genera arteriosclerosis, de modo tal que muchas personas son afectadas prematuramente de esta dolencia, que adquiere simplemente por un exceso de proteína. Por lo tanto es importante conocer la cuestión alimentaria. Puesto que la mayoría de las personas a menudo cree: cuando más comemos tanto mejor nos alimentamos. Esto no es correcto y a veces es preferible comer menos, puesto que entonces no nos intoxicamos. Y lo más importante es saber cómo actúan estas diferentes sustancias. Tenemos que recordar que las sales actúan con preferencia sobre la cabeza, los hidratos de carbono, tales como se encuentran en nuestros principales alimentos, en el pan y en las papas, más bien sobre el sistema pulmonar y el sistema del cuello – pulmón garganta, paladar, etc., que las grasas actúan preferentemente sobre el corazón y los vasos sanguíneos, arterias y venas y que la proteína cobra efecto con preferencia sobre los órganos del bajo vientre. La cabeza nada en especial adquiere de la proteína. La proteína que se encuentra en la cabeza – naturalmente la cabeza también tiene que ser edificada a partir de la proteína, puesto que consiste de una sustancia viviente – esa proteína debe ser formada por el hombre mismo. Al sobre-alimentarlo no tenemos que suponer que adquirimos un cerebro dotado de una salud especial, sino por el contrario, obtenemos un cerebro intoxicado, envenenado. 17.7.2013 |