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El accionar fisiológico de los cuatro miembros del ser: cuerpo físico, cuerpo etérico, cuerpo astral y yo, a modo de niveles funcionales fisiológicos

PETER SELG

2.3. TEORÍA DE LOS ORGANOS Y FISIOLOGÍA DE LOS SENTIDOS

El científico que contempla al hombre con la mirada superficial, en la sala de disección o de todos modos, según componentes fisiológicos y biológicos, tiene la sensación de aproximarse a cada uno de los órganos con el mismo estado anímico, implementa los instrumentos del mismo modo, cuando deshilacha al corazón, al cerebro, al hígado, al estomago. Opina que únicamente depende comprender de qué componentes químicos consisten estos órganos y como están formados. No intuye que estos órganos con completamente diferentes entre sí, según su componente. EN EL HOMBRE, TODOS LOS ÓRGANOS TIENEN QUE SER CONTEMPLADOS A PARITR DE SUS ORIGENES ESPIRITUALES PARA PODER COMPRENDER ASÍ FEHACIENTEMEN, LA TRASCENDENCIA, EL SIGNIFICADO DE LOS MISMOS. AL ASÍ HACERLO NOS ENCONTRAMOS FRENTE A UN FUTURO MODO DE TRATAMIENTO DEL CUERPO HUMANO, EN EL CUAL SE TENDRÁ CONCIENCIA DE ESTE ORIGEN ESPIRITUAL DE LOS ORGANOS Y SE EMPLEARÁN ESTOS CONOCIMIENTOS EN LA MEDICINA COTIDIANA. ESTE ES UN PROCESO QUE TIENE QUE SER LLEVADO A CABO LENTAMENTE Y CON PACIENCIA. ESTO NO PEUDE ACONTECER DE HOY A MAÑANA, PERO SE ESTÁ PREPARANDO Y ACONTECERÁ EN EL  FUTURO”.

2.3.1. MIEMBROS DEL SER Y SISTEMAS ORGÁNICOS

2.3.1.1. SISTEMAS ORGÁNICOS COMO EXPRESIÓN DE LA ACTIVIDAD DIFERENCIADA DE LOS MIEMBROS DEL SER

Cada órgano del cuerpo humano, “aun el más pequeño”, según Steiner, el 4.9.1906 en Stuttgart pertenece a uno de los miembros del ser hombre. O al revés: “Determinados miembros de la naturaleza superior del hombre, están relacionado con determinados órganos físico”. Se proyectan o se reproducen en las respectivas “partes del cuerpo físico”, los órganos del cuerpo humano son “expresión” o “replica física” de los miembros del ser en acción, son el “resultado” de los mismos.

Los miembros del ser posibilitan formación, configuración  y continuidad fisiológica de los diferentes sistemas orgánico – tomando como ejemplo al sistema nervioso: “los nervios no se hallarían allí a o ser que al hombre le esté inserto un cuerpo astral y esta entidad interior que selecciona al sistema nervioso, convirtiendo con ello a la sustancia nerviosa en algo esencialmente diferente con respecto a las demás sustancias.” “ningún sistema nervioso puede existir, sin que el cuerpo astral articule y crea ese sistema nervioso.” Es por ello que solamente podemos hablar debidamente de un sistema nervioso en oportunidad de un ser que posee un cuerpo astral. El sistema nervioso humano – según Steiner  está configurado de manera tal que solamente puede existir bajo el “influjo”, la “compenetración” a través del “cuerpo astral” – dado que está organizado por él, depende de él, este cuerpo astral es su creador y su mantenedor”. A su vez debido a ello cobra validez que la actividad del “cuerpo astral” dentro de la organización humana necesariamente está “LIGADA” a un sistema nervioso”.

Según Steiner el hombre en su proceso evolucionario solo puede constituirse en el “portador” de sus miembros “superiores” del ser, cuando en él se forma la correspondiente “organización interior – en el sentido de estructura de encarnación fisiológica. En el ejemplo del “yo”: “Para que el cuerpo del yo pueda ganar dominio, dentro del cuerpo físico tiene que estar en existencia, cálida sangre roja”. En lo exterior-físico, el yo se hundió en la humanidad por el hecho de que los hombres en lo físico fueron dotados en medida cada vez mayor con la sangre”. Según criterio de Steiner, los miembros activos del ser inician aquellas formaciones orgánicas especiales, las cuales necesitan para su realización física, para su actualización terrenal – al servicio de una intención existencia. Individual.

En muchas conferencias, Steiner describió la mencionada cuadruplicidad de los sistemas orgánicos, hallable “en cuerpo físico mismo que de manera directa son la “manifestación material” de los miembros del ser: el sistema de la sangre, de los nervios, de las glándulas y de los sentidos (“el yo tiene su expresión en la sangre, el cuerpo astral tiene su expresión en el sistema nervioso, el cuerpo etérico en el sistema de las glándulas y el sistema sensorio se encuentra al servicio de la expresión del cuerpo físico”. Al respecto el sistema sensorial era señalado por Steiner como “la expresión física del cuerpo físico mismo” – “hallamos expresado al principio físico en el cuerpo físico al contemplar los aparatos sensorios”. En referencia a ello en 1910, en Oslo Steiner destacó que meramente el “cuerpo físico” es poseedor de un real “ser-propio”, que solamente él tiene una verdadera “réplica de su propio ser” – una “réplica”  que para el hombre de la actualidad en sí mismo tiene sus leyes definidas”. Las mismas empero consisten según declaraciones dadas en 1907, en la regularidad del mundo mineral: “Todas las herramientas sensoriales, todos los aparatos fisicales en el hombre, han alcanzado únicamente la escala de un mineral. Obedecen a las mismas leyes de los minerales. El ojo y el oído pertenecen a las mismas inclusiones minerales.”

El cuadruplicado de los sistemas orgánicos (sangre, sistema nervioso, sistema glandular, sistema sensorio), en el sentido organológico es la expresión específica de la constitución global espiritual del hombre – así y todo Steiner remarcó reiteradas veces que existen también diversas relaciones de los miembros del ser, hacia otros sistemas orgánicos del hombre (“Sucede que el hombre es complicado y los desarrollos se llevan a cabo siempre de manera paralela”). Es asi que por ejemplo acotó el 12.1.1909 en Berlín que histórico evolutivamente, con el desarrollo del “cuerpo astral” y con la  “incorporación del sistema nervioso actual”, también había sido formado la disposición del pulmón  - “por lo tanto también el pulmón es “una expresión del cuerpo astral”. En otro lugar Steiner habló acerca de la relación del cuerpo astral hacia el hígado rico, no existe un hígado, ni siquiera en la disposición. Aunque el hígado no es posible sin el cuerpo etérico, es creado recién por el cuerpo astral. En 1906, en Stuttgart Steiner en cambio señaló la estrecha relación de la estructura celular de todo lo viviente y la actividad del “cuerpo etérico”, es creado recién por el cuerpo astral”. En 1906, en Stuttgart, Steiner en cambio señaló la estrecha relación de la estructura celular de todo lo viviente y la actividad del “cuerpo etérico” – “sin células ningún ser puede terne un cuerpo etérico”, o bien a la inversa: “El cuerpo etérico subyace a la formación de las celular (la célula se forma junto al “cuerpo etérico”, se configura a partir de lo viviente, a modo de una “formación posterior”: “jamás ha ocurrido que organismos se formaran de celulas, sino que la célula se ha formado recién de lo viviente”.

El 6.1.1908, Steiner finalmente habló en Berlín acerca de líquidos corporales, o bien “humores corporales”, haciendo referencia a la membración del ser del hombre, diferenciando entre “escalas humorales”: quilo, linfa y sangre. Según Steiner el liquido linfático es un liquido corporal, que se encuentra “mucho más próximo a lo anímico, que sucede en el caso del quilo, el jugo gástrico del estomago y del intestino”. Pero es recién la sangre la que se encuentra “íntimamente” ligada a la “entidad espiritual” del hombre. En la visión “científica espiritual”, quilo linfa y sangre por lo tanto se diferencian a través de su diferente relación con el núcleo del ser espiritual-anímico, se encuentran respectiva relación propia hacia las organizaciones energéticas plasmadoras físicas, vale decir los miembros del ser: “El cuerpo etérico humano es al igual el edificador y  formador del sistema glandular en su conjunto, asi como también de otra manera, el edificador, el organizador, el plasmador y regente de la circulación del quilo, del quimo.” Para la sangre y el liquido linfático empero cobra validez lo siguiente: “Del mismo modo como nuestra sangre es la manifestación, la expresión de nuestro yo, la linfa en cierto modo es la expresión, la manifestación del cuerpo astral humano, estas cosas no se manifiestan únicamente en UNA SOLA dirección. En otra dirección, la expresión del cuerpo astral es el edificador del sistema nervioso. Por un lado el cuerpo astral es el edificador del sistema nervioso, pro el otro lado  el edificador, el plasmador para la linfa”. En una conferencia complementaria, Steiner mencionó un humor físico adicional de los miembros “superiores” del ser (12.9.1908): la bilis. También de la misma habló como de una “expresión física del cuerpo físico”, remarcando empero al mismo tiempo  “la proximidad del yo”, en el proceso de su formación: “La bilis no se encuentra ligada al yo, empero el yo actúa sobre el cuerpo astral y desde el cuerpo astral las fuerzas cobran efectos sobre la bilis.”

“La sangre es la expresión física para nuestro yo, la expresión física para nuestro cuerpo astral en nuestro sistema nervioso, aquello que en nuestro sistema nervioso denominamos vida. Y nuestro pensamientos jamás cruzarían nuestra alma a modo de un rayo, si no existiese un accionar conjunto entre el yo y el cuerpo astral que halla su expresión en el común accionar entre la sangre y el sistema nervioso. Una ciencia del futuro de la humanidad se extrañará frente a la opinión representada por la ciencia de nuestra actualidad, que sostiene que la generación del pensamiento debe hacerse en el sistema nervioso. No tan solo en los nervios se encuentra el origen del pensamiento. SOLAMENTE EN EL VIVO ACCIONAR MANCOMUNADO ENTRE LA SANGRE Y EL SISTEMA NERVIOSO TENEMOS QUE VER AL PROCESO QUE PERMITE LA GENERACIÓN DEL PENSAMIENTO”. El sistema nervioso y el sistema sanguíneo ocupan la parte central de las siguientes consideraciones – y con ello los dos sistemas orgánicos que funcionalmente actúan en conjunto, que según Steiner, se ubican en la escala máxima de la formación orgánica. (En la formulación del 4.12.1907: “Los glóbulos rojos de la sangre, el primer miembros en el cual se han integrado los cuatro miembros. Por doquier donde tenemos sangre roja allí han sido integrados los cuatro miembros. Los nervios son el segundo miembro. Por doquier donde se hallan nervios, han sido integrados cuerpo físico, cuerpo etérico y cuerpo astral.”)

2.3.1.2. CENTRO NERVIOSO AUTÓNOMO Y CENTRAL

En la conferencia del 25.10.1906, Steiner señaló la aparición evolutiva del “primer sistema nervioso” del “sistema nervioso simpático”, la disposición con respecto a aquello que luego aparece en el sistema nervioso desarrollado” (En este lugar de la conferencia y también en otros lugares posteriores con referencia a la problemática del sistema nervioso simpático, a pesar de la formulación elegida, Steiner parece tematizar al sistema nervioso en su conjunto, autónomo, que se alimenta de componentes simpatices y parasimpáticos). En la vivencia anímica de un animal dotado de una “sustancia transpuesta con nervios provistos de sensibilidad”, según Steiner en las percepciones “se reflejan las leyes cósmicas” – “de modo tal que cada ser viviente, micro cósmicamente, dentro de sí percibe al macrocosmos en su conjunto”. A esta altura la vida sensible del desarrollo orgánico es una réplica del cosmos”:”Lo que esta conciencia posee con respecto a una mayor imprecisión se equipara por otro lado por una mayor envergadura. EL COSMOS EN SU CONJUNTO RESPLANDECE EN LA IMPRECISA CONCIENCIA EN EL INTERIOR DEL SER VIVIENTE.”

Este sistema nervioso autónomo se encuentra así mismo en el actual organismo físico humano, según Steiner empero no ejerce una influencia determinante sobre la constitución de la conciencia humana. Dado que en su normal conciencia diurna o conciencia del yo, el hombre de ninguna manera puede “descender hacia aquello que es reflejado de los procesos cósmicos por estos nervios (“simpáticos”), meramente de modo latente le son propios las posibilidades perceptivas y sensibles de una elemental escala de la vida consciente: “En el caso de que el hombre podría sumergirse ene se sistema nervioso simpático y al adormecer si sistema nervioso superior, podría observar – inmerso en una vida – luz – imperar y el accionar de las grandes leyes del cosmos.”

“La vivencia del universo, posibilitada en lo histórico – evolutivo mediante el desarrollo del sistema nervioso simpático, acontece dentro de una consciencia tanto abarcativa como vaga y en penumbra que según Steiner se han conservado “determinados animales inferiores”. “Para el hombre en cambio acontece algo diferente. Cuando en el curso del desarrollo hasta el sistema nervioso simpático, el cosmos ha encontrado una imagen espejo, en esa escala de la evolución, el ser se abre nuevamente hacia fuera”: según Steiner la conciencia “cósmica” lograble a través de un sistema nervioso “simpático”, contiene una vida sensible que únicamente percibe los procesos vitales propios llevando una existencia cerrada en sí misma, y que experimenta la “regularidad” cósmica únicamente en el proceso de la vida. Al incorporarse luego empero un sistema nervioso central a la organización corpórea esto conducirá a la formación orgánica propiamente dicha y al desarrollo de un mundo interior anímico: “El sistema de la medula espinal y el sistema cerebral, luego conducen a los órganos que establecen la conexión con el mundo exterior. Cuando el desarrollo del hombre ha avanzado hasta aquí, ya no está convocado a reflejar en su interior únicamente las leyes de formación originales del cosmos, SINO QUE LA IMAGEN ESPEJO MSIMA ENTRA EN RELACIÓN CON EL MEDIO CIRCUNDANTE. Cuando el sistema nervioso-simpático se ha membrado con las partes superiores del sistema nervioso, esta es la expresión de la transformación del cuerpo astral. Entonces, el mismo ya no vive meramente la vida cósmica a través de una opaca conciencia en penumbra, sino que adhiere su vida interior especial. Mediante el sistema nervioso simpático, un ser percibe aquello que acontece fuera de él, mediante el sistema nervioso superior, percibe aquello que acontece dentro de él. Y mediante la máxima forma del sistema nervioso, que actualmente aparece en la evolución humana en general, del cuerpo astral de mayor membración se desprende nuevamente el material para crear imágenes del mundo exterior, nociones. POR LO TANTO EL HOMBRE HA PERDIDO LA FACULTAD DE VIVENCIAR LAS OPACAS IMÁGENES ORIGINALES, PERCIBE SU VIDA INTERIOR Y A PARTIR DEL MISMO EDIFICA SU VIDA INTERIOR SOBRE UNA ESCALA SUPERIOR, UN NUEVO MUNDO DE IMÁGENES, QUE AUNQUE LE REFLEJA UN FRAGMENTO MENOR DEL MUNDO EXTERIOR, LO HACE DE MANERA MAS DIÁFANA Y PLENA”.

Debido a su altamente desarrollado sistema nervioso central, el hombre puede percibir su propia vida interior anímica-espiritual, esto lo faculta a desarrollar imágenes y conceptos que no meramente son reflejo del mundo exterior cósmico, sino en cambio respuesta individual a contenidos de la percepción. La “imagen espejo se convierte en creación, ella misma entra en una relación hacia el medio circundante”. “según Steiner, todo esto es expresión de un cambio evolutivo del ser, que se ha apoderado del “cuerpo astral”, transformándolo – el desarrollo del cerebro y  de la medula espinal, o bien la generación del sistema nervioso central, según Steiner en lo histórico-evolutivo, llegando asi a un “cuerpo astral individualizado”. (Ya en septiembre de 1905, Steiner  hacia señalado la fisiología del sistema nervioso simpático y destacado que también dentro del organismo humano en su conjunto se encuentra en un contexto con el resto del mundo mucho más estrecho que el sistema nervioso del hombre en la cabeza y en la  medula espinal. Allí Steiner había acotado además que “a través del plexo solar, a través del sistema nervioso simpático”, las diferentes “conciencias orgánicas” del hombre “habían sido desarrolladas originalmente” – y dijo: “nuestros órganos sensorios poseen una conciencia cada uno por sí mismo. Estas diferentes conciencias: la conciencia de lo visible, lo audible, lo olfato, etc., se resumen en el alma. Sin esta concentración el hombre se des-integraría en sus conciencias orgánicas.”

2.3.1.3. EL SISTEMA SANGUÍNEO

Según Steiner conjuntamente con esta transformación y el evolutivo desarrollo del “cuerpo astral”, necesariamente “sobre una escala superior del desarrollo” tiene que tener lugar otro desarrollo adicional. La “transformación orientada” en dirección  a la  individualidad, se apodera del “cuerpo etérico” y promueve la conversión del os humores inferiores en aquello que denominamos sangre” – la sangre (Steiner también habló de sistema vascular sanguíneo con el corazón) es del mismo modo una expresión del cuerpo etérico individualizado como el cerebro y la medula espinal son una expresión del cuerpo astral “individualizado”. Del mismo modo como a través del cerebro el mundo exterior es interiorizado, asi a través de la sangre, este mundo interior en el cuerpo del hombre es convertido en expresión exterior. LA SANGRE RECEPCIONA LAS IMÁGENES DEL MUNDO EXTERIOR, INTERIORIZADAS POR EL CEREBRO, LAS TRANSFORMA EN VIVIENTES FUERZAS FORMATIVAS, PLASMANDO MEDIANTE LAS MISMAS EL ACTUAL CUERPO HUMANO. ASÍ LA SANGRE ES LA SUSTANCIA QUE EDIFICA AL CUERPO HUMANO.” Con la efectividad de la sangre el ser viviente no solamente genera mediante el accionar propio dentro de sí, imágenes y nociones del mundo exterior  y las vivencias, sino que a partir de la “reiteración” interior del medio circundante, posibilitada a través del sistema nervioso central, logra edificar dentro de la propia corporeidad: “un ser con mero sistema nervioso simpático refleja al mundo exterior, por lo tanto al mundo exterior aun no lo siente integrado a sí mismo, aun no a modo de vida interior. Un ser con medula espinal y con cerebro, percibe al reflejo como vida interior. UN SER EMPERO CON SANGRE, VIVENCIA A SU VIDA A MODO DE SU PROPIA FIGURA.”

Esta figura es la propia, la figura corporal individualizada frente al encuentro con el medio circundante, “ELLA ES EL YO”. “EN LA SANGRE YACE EL PRINCIPIO DE LA CONSTITUCIÓN DEL YO”. Según Steiner aclara que la figura formada se expresa en la “percepción del  yo”, vale decir que el “yo” humano, se experimenta en la formación y la percepción de la figura propia. En el ciclo de conferencias dadas en el año 1908, acerca de la antropología “científica espiritual”, se decía: “La sangre es la sangre es la expresión de la naturaleza del yo del hombre”. Y en otro contexto: “al pulsar la sangre pro el cuerpo, el yo humano fluye por ese cuerpo”. (10.11.1908: “Al científico de orientación materialista se le figura como algo completamente natural el hecho de que si realizamos un corte en el cuerpo, allí fluye la sangre, que podemos analizar mediante todos los medios existentes. Luego se describe: esto es sangre – asi por ejemplo como se describe cualquier otra sustancia, un acido, etc. según los métodos de investigación química, que se implementan. Al respecto no se toma en cuenta el hecho, algo que a una ciencia materialista no solamente le es desconocido, sino que se le tiene que figurar como una tontería, un absurdo, que sin embargo es una realidad: la sangre que corre en las arterias que mantiene al cuerpo con vida no es aquello que sale cuando practico una puntada, obteniendo una gota roja. Puesto que la sangre en el  momento en el cual sale del cuerpo entra en una transformación tal que podemos decir, es algo absolutamente diferente aquello que sale allí a modo de sangre coagulante, por más fresco que sea de ninguna manera es determinante con respecto a aquello que constituye la esencia plena en el organismo viviente. La sangre es la expresión para el yo, un elevado miembro de la entidad humana. Ya como elemento físico, la sangre es algo que no puede ser investigado en su totalidad según métodos físico, dado que tal como podemos ver ya no es lo que corre en el cuerpo, aquello que ha sido. No puede ser contemplado físicamente dado que en el momento en el cual se exterioriza, al ser llevado al lugar donde puede ser investigado, mediante el método de rayos y otros, ya no estamos investigando la sangre, SI NO ALGO QUE ES EL REFLEJO EXTERIOR DE LA SANGRE SOBRE EL CAMPO FÍSICO. Estas cosas recién se podrán ir entendiendo poco a poco.

Según Steiner el hombre transforma sus percepciones sensoriales en nociones e imágenes del mundo exterior – las mismas empero actúan sobre su sangre, que las metamorfosea en fuerzas plasmadoras fisicales (“POR LO TANTO EN SU SANGRE VIVE Y ACTÚA TODO AQUELLO QUE ÉL HA RECIBIDO MEDIANTE LAS VIVENCIAS EXTERNAS DE LOS SENTIDOS”). Con estas fuerzas de la sangre, el hombre edifica su interior. A su vez la sangre constantemente toma del aire circundante el oxigeno, abasteciendo a sí mismo y al organismo en su conjunto, con “nueva vida”, es asi que a través del activo sistema sanguíneo se cierra un circuito energético fisiológico “desde el mundo exterior hacia el mundo interior y de retorno, desde adentro hacia fuera”.

La conferencia de Rudolf Steiner dada en Berlín en octubre de 1906 acerca de la actividad sanguínea (o bien del sistema de circulación sanguínea con el corazón) parece sugerir que en la visión “científica-espiritual”, la misión configuradora corporal de la sangre, es un acto constante, creador y mantenedor del cuerpo junto al cual acontece la “percepción del yo” del hombre – que dicho de otra manera la sangre no es tan solo un “principio entendido evolutivamente de la creación del yo”, si no una conciencia propia, o del yo, constantemente renovada, actualizada en el anabolismo corporal. Por el otro lado empero no podemos dejar de ver que Rudolf Steiner  en adicionales conferencias adjudicó el trabajo formativo propiamente dicho del cuerpo, tarea plastificadora realizada por la sangre (a modo de un órgano central del yo) a la época pasada del desarrollo evolutivo: “cuando el hombre (en remotas épocas de la evolución) aun era blando el yo a traes de la sangre plasmaba la forma” (25.3.1907). En la actualidad sigue existente un resto del efecto del yo sobre la sangre, cuando frente a un susto palidecemos o nos sonrojamos al sentir vergüenza. Allí queda en evidencia aun la actividad directa del yo. Se trata de un remanente de una época en la cual el yo ejercía un poderoso efecto sobre la sangre. Hoy los hombres gesticulan con las manos, movidos por el entusiasmo, por entonces la sangre pudo configurar a partir del cuerpo, a través del impulso del órgano del yo (8.3.1907) Según ello en este lugar tendría que quedar abierto el rol que le incumbe al órgano sanguíneo con respecto a la formación corporal humano  y el mantenimiento del cuerpo, con referencia al criterio “científico-espiritual” – tomando en cuenta que la conferencia de Steiner en la casa del arquitecto, del 25.10.1906, intentaba dilucidar los “complicados procesos” a través de “imagines” tematizándolos bajo aspectos evolutivos.”

2.3.1.4. LA FILOSOFÍA DEL CORAZÓN

Como ya hemos mencionado en las reflexiones humano-fisiológicas de 1906, Steiner habló del “SISTEMA VASCULAR SANGUINEO CONJUNTAMENTE CON EL CORAZÓN” y escribió ilustremente: “la concepción científica-espiritual ve de hecho en el corazón y su relación hacia la asi llamada circulación sanguínea algo muy diferente a la fisiología de la actualidad, que en este sentido depende íntegramente de conceptos mecánicos-materialistas. En la citada publicación, Steiner luego siguió diciendo: “la teoría de la vida mecanizada-materializada, en el corazón ve una especie de dispositivo de bombeo, que propulsa la sangre de manera regular pro el cuerpo. Allí el corazón es la causa del movimiento de la sangre. La cognición científica espiritual nos muestra algo muy diferente. Para ella la pulsación de la sangre, toda su movilidad interior es expresión y efecto de los procesos anímicos. Lo anímico es la causa del comportamiento de la sangre. El palidecer frente a sentimientos de angustia el sonrojarse bajo la influencia de sentimientos de vergüenza son burdos efectos de procesos anímicos en la sangre. Pero rodo aquello que acontece en la sangre, es solamente la expresión de aquello que ocurre en la vida anímica. Solamente que la relación entre la pulsación sanguina y los impulsos del alma está rodeada de misterio. Y NO LA CAUSA, SI NO LAS CONSECUENCIAS DE LA PULSACIÓN SANGUÍNEA, SON LOS MOVIMIENTOS DEL CORAZÓN”. El 14.6.1908, Steiner dijo: los movimientos sanguíneos son la “manifestación material del yo”, según él, la “particularidad de la circulación sanguínea humana”, “la actividad sanguínea” solo puede ser descripta adecuadamente, cuando en la misma se ve la “expresión física exterior del portador del yo, del portador de la conciencia propia. La acción cardiaca en cambio, es movimiento secundario de desviado post-ordenada-pag 39 no es el corazón que “bombea” la sangre a raves del sistema vascular, por el contrario la dinámica cardiaca en el criterio “científico-espiritual”, es el resultado de la pulsación sanguínea del hombre, anímicamente compenetrada, anímicamente promovida.

(en consideración a lo sostenido por Steiner en perspectiva fisiológica-evolutiva con respecto al a edificación corpórea dependiente del medio circundante, parecería ser evidente, que en el período de obre tematizado, consideró la formación de la figura, al menos en el primer septenio  - conciliado por la sangre, las fuerzas de la sangre, orientadas “hacia el interior”, que siguen portando aquello que el organismo ha recibido “a través de las vivencias exteriores de los sentidos”, pueden ser consideradas como principio fisiológico activo del desarrollo corporal infantil)

2.3.1.5. NERVIOS MOTRICES Y NERVIOS SENSIBLES

Cuando Steiner en sus conferencias reiteradas veces ubicó en un primer plano los movimientos del corazón humano en su dependencia de la “pulsación sanguínea”  y los “impulsos anímicos”, estaba negando la “concepción de bombeo” mecánico de la actividad cardiaca, debido a un criterio completamente diferente, acerca de la conjunción de procesos espirituales y procesos vitales orgánicos – lo mismo cobra validez con respecto a su crítica formulada ya su obra temprana (a partir de 1910) referida a la diferencia entre los nervios sensibles y los nervios motrices. Steiner se opuso también a este concepto con vehemencia tratándose – como él decía – de una error garrafal de la ciencia que – según la conferencia dada en Berlín el 1.11.1910, no solamente conduce a una compresión fundamentalmente errónea de la fundación y el significado del sistema nervioso, si no mas allá de ello, “ha arruinado toda la fisiología tal como se la ha practicado en la actualidad asi como también toda la psicología: “podemos leer en muchos libros fisiológicos: al mover de cualquier manera la mano o la pierna esto se debe al hecho de que dentro de nuestro organismo no solamente tenemos nervios tales que por ejemplo de los órganos sensoriales conducen al cerebro y pro asi decir, conducen los mensajes de los órganos sensoriales desde los órganos sensoriales h hacia el cerebro o también hacia la medula espinal, si no que por doquier el asunto se plantea de manera tal como si frente a estos nervios se encontraran otros – naturalmente en el plano físico se encuentran allí, a los cuales a diferencia de los nervios sensibles o nervios perceptivos, los llamamos nervios del movimiento, o nervios motrices. Y entonces se dice: cuando veo un objeto, el mensaje de este objeto es llevado pro el nervio que del órgano sensorial conduce al cerebro, y entonces el estimulo que allí se ejerce ciertamente es trasladado a otro nervio que nuevamente del cerebro va al musculo y este nervio luego incentiva al musculo a entrar en movimiento. De esta manera se diferencia a los nervios sensibles de los nervios motrices. Acontece que frente a la ciencia espiritual el asunto no es asi. LO QUE ALLI SE DENOMINA NERVIO DEL MOVIMIENTO, SE HALLA REALMENTE EN EXISTENCIA COMO FORMACIÓN FÍSICA, PERO NO PARA PROMOVER AL MOVIMIENTO, SI NO PARA PERCIBIR POR SÍ MISMO AL MOVIMIENTO, PARA CONTROLAR AL MOVIMEINTO, PARA TENER UNA CONCIENCIA DEL MOVIMEINTO PROPIO. Según Steiner también los asi llamados nervios motrices son esencialmente “nervios sensibles”, que se encuentran al servicio de un control superior del movimiento, son órganos perceptivos muscular humano, “tienen la misión de llevar a  la percepción, los correspondientes movimientos en los músculos mismos.” Según los conocimientos de Steiner, cada nervio  sustancialmente se encuentra dotado de sensibilidad”, y es expresión de la “entidad astral” y no la descarga eléctrica de los nervios motrices, consecuentemente se encuentra en el punto de partida de cada movimiento humano – a modo de entidad efectiva misma. En la conferencia citada en ultimo termino, Steiner dijo: “aquello que pone en movimiento a la musculatura, lo que promueve cualquier movimiento del musculo, está relacionado con el cuerpo astral y acontece de manera tal que en el cuerpo astral mismo acompañando al movimiento del musculo tiene lugar una especie de desarrollo de sonido. Algo asi como una especie de música compenetra a nuestro cuerpo astral  la expresión de este desarrollo de sonido es el  movimiento muscular.” Y como figura más adelante de la misma conferencia, los músculos obtienen su movimiento a partir de la “música de las esferas, que ha adquirido carácter personal”, o bien del “cuerpo astral” ligados al cosmos.

2.3.1.6. APÉNDICE: MIEMBROS DEL SER HUMANO Y PRINCIPIOS CONFIGURATIVOS DE LA FORMACION CORPOREA

Como  ya lo hemos señalado, Rudolf Steiner se ha referido a la importancia concreta de los miembros del ser supra sensorios del hombre, con respecto a la génesis de los diferentes sistemas orgánicos. Mas allá de ello en diversas conferencias ha mencionado principios de  la configuración corpórea que – en cierto sentido con superioridad frente a los sistemas orgánicos – igualmente son expresión de un “ensamblado” accionar de los cuatro miembros del ser.

Siendo que Steiner había señalado al cuerpo etérico como el “principio de la vida en un sentido más estrecho”, reiteradas veces concretizó su importancia para la formación del organismo con la indicación  de que el “cuerpo etérico” expresa un “principio de la reiteración. El 2.11.1908 dijo en Berlín: “el cuerpo etérico es el responsable del hecho de que  en un ser viviente se reiteran miembros, siempre de nuevo, dado que quiere producir siempre lo mismo. Es por ello que en la vida existe algo asi que denominamos reproducción, la producción de lo mismo. Esto se basa esencialmente sobre la actividad del cuerpo etérico. Todo aquello que en el hombre y también en el animal se basa en la repetición, s remite al principio etérico. En la conferencia de Berlín del 21.10.1908, Steiner dilucidó la trascendencia del principio configurador etérico ene l ámbito de la formación vegetal, intentando asimismo caracterizar la limitación de lo “etérico”, a través de la participación activa de una corporeidad “astral”. Haciendo referencia a los estudios de Goethe con respecto a la metamorfosis, Steiner dijo: “un ser que estaría situado únicamente bajo el principio del cuerpo etérico y del cuerpo físico, dentro de sí mismo expresaría el principio de la reiteración. Esto lo vemos en la planta de una medida expresamente marcada.

Vemos como en la planta se desarrolla una hoja tras la otra. Esto se debe a que el cuerpo físico vegetal está transpuesto por un cuerpo etérico y el mismo posee el principio de la repetición. Forma una hoja, luego otra y una tercera y asi en constante reiteración, suma una hoja a la otra. Pero aun cuando el crecimiento de la planta arriba llega a una conclusión también allí sigue imperando la repetición. Vemos arriba en la planta una corona de hojas que forman al cáliz de la flor. Estas hojas del cáliz poseen una forma diferente que las demás hojas. Pero aun allí podemos desarrollar la conciencia de que se trata tan solo de una forma algo modificada de las mismas hojas, que dentro de una repetición similar, se despliega a  lo largo de todo el tallo. De modo que podemos decir: también allá arriba donde la planta culmina las verdes hojas del cáliz son una especie de repetición. Y hasta los pétalos son una repetición. Por cierto que tienen otro color. En esencia siguen siendo hojas pero  hojas marcadamente modificadas. Ha sido la gran tarea de Goethe en el terreno vegetal, mostrar que no solamente las hojas del cáliz y los pétalos son hojas transformadas si no que también al pistilo y al estambre los tenemos que considerar como una repetición transformada de las hojas. En la planta lo que podemos observar no se trata empero de una mera repetición. Si estuviera en actividad meramente el principio elemental del cuerpo etérico, acontecería que el cuerpo etérico compenetra la planta de abajo hasta arriba. Se desarrollaría una hoja tras otra y no llegaría al fin, no se produciría una conclusión. ¿a causa de qué tiene lugar esta terminación, de manera tal que la planta pone término a su existencia, adquiriendo una nueva fertilidad, para generar una nueva planta? Por el hecho de que en la misma medida en la cual la planta crece hacia arriba, desde arriba viene a su encuentro el cuerpo astral de la planta encerrándola dentro de sí, exteriormente. La planta no posee un cuerpo astral propio dentro de sí, pero al crecer hacia arriba se encuentra con el cuerpo astral vegetal, proveniente desde arriba. Pone final a aquello que haría el cuerpo etérico con eterna repetición, promueve la transformación de las hojas verdes, en hojas de cáliz, en pétalos, en pistilos y estambre.

Podemos decir por lo tanto: para la mirada oculta, la planta crece hacia su parte anímica su parte astral, ella la que promueve la transformación. El hecho de que la planta sigue siendo y pase al movimiento espontaneo o a la sensibilidad, se debe a que ese cuerpo astral, el que se encuentra allá arriba con la planta no toma posesión interior de sus órganos, si no que la abraza tan solo exteriormente, actuando desde arriba. En la medida en la cual el cuerpo astral toca los órganos interiormente, en la misma medida la planta pasa a ser animal. Esa es toda la diferencia. Pero existe una importante diferencia entre la acción anímica en la astralidad del mundo vegetal y en la astralidad de la vida animal.

Con referencia al contexto en cuestión, que según Steiner existe entre la actividad de los miembros del ser humano y la formación orgánica de la figura, teneos que recordar particularmente: el efecto “astral” que se produce, pone fin a la formación de figura “etérica” que llega a la expresión en formaciones infinitas, lleva a la conclusión aquello que haría el cuerpo etérico en eterna reiteración. Desde afuera la “astralidad de la tierra” se sumerge en el crecimiento de la planta, posibilita la elevación de la formación de hojas, a la formación floral, asi como la configuración de los órganos de la reproducción y con ello la centralización un la conclusión de la formación vegetal. En el recurso referido a las ideas de Goethe, con respecto a la metamorfosis del cuerpo vertebral, esto significa para la anatomía humana y la morfología humana: “que en el hombre los huesos circulares de la columna vertebral se ensanchan hacia arriba, en dirección a la capsula cerebral, para convertirse en huesos huecos, tiene su origen en la actividad del cuerpo astral ene l hombre. Podemos decir entonces que todo aquello que produce conclusiones, terminación, subyace a lo astral y que toda repetición procede del principio etérico”. Con respecto a esta metamorfosis de los cuerpos vertebrales, en otra conferencia señaló que la secuencia de las vertebras de la medula espinal llegó a su conclusión por el hecho de que la columna vertebral humana está rodeada por lo “astral de poderosa intervención”. Mediante este despliegue del cuerpo astral, las vertebras de la medula espinal se  cierran, formando al “hueso cerebral”, “finalmente entra en acción el cuerpo astral, empujando a las vertebras hacia la cavidad craneana. La constante repetición de formaciones iguales en áreas circunscriptas del cuerpo humano implica por lo tanto que allí el “cuerpo astral” no llega – o ya no llega – a la actividad”. Existen partes de las cuales el cuerpo astral se ha retirado nuevamente. Ya no entran en acción en algunos órganos, ya no ejerce poder allí. Donde el cuerpo astral se repliega, naturalmente aparece el principio de la repetición. Es asi que crece el cabello y las uñas, por el hecho de que allí el cuerpo astral se ha retirado.

A diferencia de la planta, el principio “astral” formativo le es inmanente al hombre, la “condición anímica” se apodera de él (como también del animal) “interiormente, compenetrando por lo tanto, originalmente, también toda formación orgánica. El “cuerpo astral” aporta un principio de cierre a la actividad configuradora, para imponerle un límite a una vivacidad de regeneración infinita. En febrero de 1908, Steiner dijo al respecto: “A ELLO SUBYACE UN MISTERIO, EL SECRETO DE QUE TODO LO VIVIENTE TIENE QUE SER APLACADO POR LO ASTRAL, POR ASÍ DECIR, DEBE SER ULTIMADO. ESTA MUERTE EN LO ASTRAL ES ASÍ, PARA QUE LO ETÉRICO LLEGUE A U NA CONCLUSIÓN”.

Recién  a partir del accionar conjunto de “lo etérico” en desarrollo constante y de lo astral que le pone freno a lo etérico, resulta la constitución global, la fisiología y morfología de ser viviente y sensible.

El 21.10.1907, Steiner dijo que “en el momento en el cual  se vierte conciencia a la vida simple, aparecen procesos de endurecimiento y fosilización en el cuerpo físico”. Señaló que la conciencia se torna “propia” en la medida en la cual se aproxima a la conciencia de sí mismo, al “transponerse interiormente” las masas de vida orgánicas, blandas, con inclusiones óseas. Con respecto aspectos evolutivos dijo: “es el cuerpo astral en su efecto sobre el cuerpo etérico que – tal como acontece en los moluscos, caracoles y bivalvas, etc. – elimina hacia el exterior las partes duras de las conchas, para generar en ellos aquella sorda conciencia que vive en esos animales. En los animales superiores, en los cuales actúa la conciencia de sí mismo, existe el efecto colateral del cuerpo astral, segregar, eliminar todo lo óseo, endurecedor, además de la formación del sistema nervioso. En los animales superiores, esta formación se encentra en un estado aproximadamente finalizado, allí el cuerpo astral ha desarrollado un sistema óseo que en su tipo se encuentra prácticamente acabado. Según Steiner, el  “cuerpo astral” le pone límite a la actividad vital, infinita del “cuerpo etérico”, lleva a una conclusión, las formaciones orgánicas y posibilita la génesis de la conciencia, este hecho empero va a la par de un endurecimiento de la sustancia anteriormente blanda. El “cuerpo astral” como “portador de la vida consciente”, no está solo principio formativo para la generación del sistema nervioso propiamente dicho – en su efecto sobre el “cuerpo etérico”, introduce al mismo tiempo los procesos necesarios del endurecimiento.

Pero a diferencia del animal, el hombre además está dotado de un yo, es “portador de un yo”, cuya efectividad ha sido descripta por Steiner en el contexto contemplado, como “nueva matriz” en la configuración “astral”: “Todo progreso en el desarrollo humano está condicionado por el hecho de que partes del cuerpo astral humano son seleccionados para ser  supeditadas al yo. Esta parte del cuerpo astral que ha sido separada tiene una misión especial de promover una nueva tendencia, de esta manera la formación del esqueleto la osificación llega bajo el dominio de la parte separada del cuerpo astral. Mientras que con anterioridad la tendencia del cuerpo astral estaba orientada a endurecer al ser en medida cada vez mayor, como para fijar un punto final en el desarrollo del sistema óseo, el cuerpo astral del hombre retiene una fuerza, una tendencia nuevamente de ablande, de modo tal que otra vez se torna posible un progreso en el desarrollo. Con la parte separada del cuerpo astral, el hombre entonces puede recuperar aquello que se ha endurecido. Al lado de la tendencia del endurecimiento, de la formación ósea, en el cuerpo humano no siempre existe la tendencia de retener algo, para poder formar nuevos órganos que son blandos. Ambas tendencias tienen que guardar equilibro, en lo especifico-orgánico y en lo referido al crecimiento: “cada órgano tiene que alcanzar el desarrollo de su determinada forma sobre un determinado nivel en la vida.

2.3.2. EL  DESARROLLO DE LOS ÓRGANOS HUMANOS

Una contemplación científica-espiritual de los órganos humanos muestra que los mismos se encentran sobre niveles muy dispares de su desarrollo. Existen en el cuerpo humano órganos tales que en su figura actual se encentran en una evolución ascendente. Los primero irán perdiendo cada vez más su importancia para el hombre. Han dejado atrás la época del florecimiento de sus misiones, se atrofiarán para finalmente perderse del cuerpo humano. Otros órganos se encuentran en desarrollo ascendente, contienen en mucho de aquello que por ahora está en existencia a modo de germen, en un futuro se irán desarrollando con una misión superior. En la visión de Rudolf Steiner, una compresión adecuada del organismo humano contiene un conocimiento acerca de la figura evolutiva del cuerpo, un reconocimiento de la “parte decadente”, asi como de la “parte en evolución” de su desarrollo, asi como también de la relación reciproca de ambas esferas.

El 30.3.1910, Steiner dijo en Viena: mientras que no llegue una anatomía que no contemple a los diferentes órganos simplemente ubicados el uno al lado del otro en el espacio, si no que los contemple en su estima como formación más reciente o de edad mayor, poco se podrá comprender de la verdadera entidad del hombre. Tomando en cuenta las potencias de  desarrollo especificas – según Steiner – a los órganos del cuerpo humano le tenemos que conceder “valencias” diferenciadas – “allí se trata de adicionar aquello que resulta ser la existencia sensorial puramente externa, un determinado factor, al cual necesariamente tengo que señalar a modo de una cierta valencia objetiva del órgano en cuestión. Según numerosas expresiones dadas en conferencias, la creciente “espiritualización” de la sustancia orgánica del cuerpo humano es la característica central del desarrollo “ascendente”, prospectivo, las fuerzas impulsadoras respectivas yacen en el alma-espiritual del hombre que, tal como Steiner lo ha formulado, con responsabilidad propia, tien que proporcionar la “figura futura” del cuerpo, “ellas mismas le darán forma” al cuerpo. “El futuro del hombre es configurar en forma material, lo interior, lo anímico-espiritual del hombre. La re conquistada facultad de un alma-espíritu vigorizada en sus fuerzas, para poder actuar en la configuración corpórea, según Steiner se valdrá de una sustancia orgánica cambiada – “el cuerpo se configurará de manera cada vez más blanda”. El proceso evolucionario de la solidificación y la fosilización se detendrá, el alma transpuesta pro el “yo” del hombre des-mineralizará progresivamente la sustancia física. Acorde a ello Steiner dijo en Múnich el 5.6.1907: “al adquirir una blandura cada vez mayor, siendo que se desprenderá de las partes duras, irá en pos de su futuro. Entonces el hombre ya no edificará su cuerpo a partir de sustancias minerales como acontece en la actualidad, el cuerpo humano del futuro, en principio se incorporará solamente aquello que es sustancia vegetal. Desaparecerá todo aquello que hoy actúa de manera mineral. De esta manera se superará al reino mineral, desarrollándose el hombre nuevamente hacia la existencia vegetal”.

Al hombre en su actual constitución, según la visión antroposófica-científica espiritual le son propios órganos físicos – aunque por ahora desarrollados a modo de germen – que se encuentran en evolución ascendente, órganos “destinados a ir creciendo hacia una perfección superior y ejercer en el futuro, un rol de una importancia mucho mayor”. La mayoría de las indicaciones dadas en este sentido se refieren al órgano del corazón humano del cual ha dicho que “está organizado para el futuro”, en el cual tendrá una forma y una misión muy diferente.”

12.10.2013

Para consultas, diríjase al médico escolar Dr. Miguel da Graça Belchior