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Peter Selg

4.7. EL SISTEMA RÍTMICO

4.7.1. ASPECTOS GENERALES CON RESPECTO A LA FISIOLOGÍA GLOBAL

4.7.1.1. ESENCIA Y ANABOLISMO DEL “SISTEMA RÍTMICO” ENTRE RESPIRACIÓN Y CIRCULACIÓN SANGUÍNEA, Y LOS PROCESOS NERVIOSOS Y METABÓLICOS

En 1917, Steiner en su contemplación del organismo “tri-membrado” introdujo al sistema rítmico, como contexto funcional mediador entre el sistema “neuro-sensorio” y el sistema “metabólico” y de los miembros, quería que bajo ello se entendiese aquello que en el cuerpo humano posee un “curso rítmico”, destacó que todos los fenómenos rítmicos del organismo humano “dependen” y se hallan “limitados” por el ritmo respiratorio central, que empero todos los procesos anímicos del sentimiento están acompañados por una “modificación” de este ritmo respiratorio.

En Stuttgart, en 1922, dentro del “Seminario Medico” del Instituto Clínico Terapéutico, Steiner caracterizó al contexto funcional descripto por primera vez en 1917, nuevamente con la indicación de que este “sistema” abarca “en lo funcional” todo aquello que se encuentra supeditado a un ritmo, vale decir, principalmente en primer lugar el sistema respiratorio en conexión con el sistema circulatorio sanguíneo, también en un sentido más amplio el ritmo aquel que al menos esencialmente cobra validez para el hombre, aun cuando el hombre de múltiple manera lo  quebranta como ritmo diurno y nocturno, como ritmo del dormir y del estar despierto, Y TODO LO DEMÁS REFERIDO AL RITMO, TAMBIÉN LO RÍTMICO EN LA INGESTA DEL ALIMENTO, ETC.- Estas cosas, mencionadas en ultimo termino, de hecho son infringidas por el hombre, siendo que aquello que queda de manifiesto como resultado de la infracción tiene que ser nuevamente equiparado en determinada manera, a través de reguladores, que se encuentran en el organismo”. Con ello, nuevamente se había señalado a un ritmo respiratorio/circulatorio, o bien ritmo del bazo “superior” e “inferior”, como elementos constitutivos del “sistema medio”.

Recién la inclusión del “ritmo de la alimentación” y del “ritmo de la eliminación” de la “periferia” del organismo rítmico – según Steiner hacen posible abarcar con la mirada al “sistema rítmico en su conjunto”

Aun cuando Steiner ya en 1917 había presentado al “sistema rítmico” como medio equilibrador entre los procesos nerviosos metabólicos, habiendo destacado las estrechas referencias mutuas, la acción reciproca de las tres “formas activas” recién ha dado pormenores al respecto en las conferencias posteriores a 1919. Es así que en Londres, en 1923, describió al “tipo básico” de todos los procesos rítmicos a modo de un vaivén oscilatorio entre el proceso metabólico y el proceso nervioso, cuando el proceso metabólico, como proceso de transformación de sustancia es conducido al punto en el cual acontece la eliminación, entonces empero la misma de inmediato es “retrotraída” por el impulso del proceso nervioso (tal como la formación de la sustancia nerviosa, según Steiner, consiste en una digestión dentro de la organización de la cabeza, “impulsada más allá” de ese punto), así el proceso rítmico se genera dentro de la oscilación constante entre los polos antagónicos. Según Steiner aun como “organismo rítmico” formado o realizado, el conjunto de los procesos rítmicos sigue siendo “lábil”, sigue siendo un “sistema lábil”, cuyo equilibrio siempre depende de los procesos nerviosos-centrales y de los procesos metabólicos. En los órganos pectorales humanos, -como “lugar” primario de lo rítmico, se producen, según Steiner, solamente “efectos” cuyas “causas” se encuentran en los acontecimientos del sistema “nervio-sensorio” y del sistema “metabólico y de los miembros”.

Para la comprensión de aquello que Steiner en sus últimos años de vida describió como “sistema rítmico” y como parte del medio del organismo, es la representación del hecho de que de allí en más a los procesos rítmicos ya no los caracterizó primariamente en su ligadura al ritmo respiratorio – que en 1917 había definido como ”central”, sino que habló de un “sistema medio superior” y de un “sistema medio inferior”, esbozando con ello un “sistema bi-membrado”, consistente de organismo respiratorio y organismo circulatorio (así como los procesos que tienen “tendencia” a cada uno). “La organización rítmica está desarrollada hacia ambos lados polarmente en su accionar.” Según Steiner la respiración se halla en un contexto más estrecho con los procesos nerviosos centrales y la circulación sanguínea en cambio, con los procesos metabólicos (un estado de cosas que en su contenido ya ha sido expuesto claramente por Steiner en 1911, en las conferencias dadas en Praga, con respecto a la “fisiología oculta”). En una conferencia dada en La Haya el 16.11.1923, Rudolf Steiner dijo: “La función respiratoria se comporta hacia la función sensoria en una relación inversa, tal como el sistema circulatorio de la sangre se comporta con referencia a la función digestiva. Vale decir, la función digestiva ciertamente es una circulación sanguínea concentrada. O viceversa, lo que en la sangre circula, es un refinado proceso digestivo. Y el proceso sensorio es un refinado proceso respiratorio. También podría decir: El proceso respiratorio es un proceso perceptivo, sensorio enrudecido”. El ritmo respiratorio y el ritmo circulatorio que poseen una “relación interior maravillosa” En encuentran “entrelazados” con procesos nerviosos centrales y respectivamente con procesos metabólicos, en ellos se constituye una doble “equiparación” del sistema rítmico con los procesos del hombre “superior” y el “inferior”: En el sistema circulatorio de hecho está dada la equiparación entre el sistema metabólico y el sistema rítmico, mientras que en el sistema a respiratorio, está dada la equiparación entre el organismo rítmico y el organismo neuro-sensorio. A la vez, tal como Steiner ha dicho, el ritmo respiratorio se traslada a los “movimientos nerviosos” del hombre, “finalmente anímicamente-espiritual” está contenido en el sistema nervioso y guardando a su vez correspondencia con la “relación reciproca hacia el mundo exterior” y se halla en relación cósmica, es ritmo universal, o bien “acontecer universal”. El ritmo sanguíneo en cambio, “proviene” de la tierra, del sistema metabólico: “De aquello que sustancial-materialmente entra a la sangre, depende del ritmo en la sangre”. Los procesos metabólicos, en forma de “energías metabólicas”, se introducen a la circulación sanguínea, o viene n las “fuerzas circulatorias”. “Una materia promueve una circulación más acelerada, la otra una circulación más lenta en el sentido más amplio.” (Al respecto en septiembre en 1922, en Dornach, Steiner destacó de manera interesante que la “conciencia del yo” humana a modo de “conciencia del cuerpo”, se basa sobre esta inclusión de proceso metabólicos a la circulación sanguínea y formuló: “En la conciencia común el yo es percibido por el hecho de que el sistema circulatorio del hombre es transpuesto por los procesos metabólicos.

EN ESTOS PROCESOS METABÓLICOS, QUE PULSAN EN LA CIRCULACIÓN MISMA, SE SIENTE AQUELLO QUE LA CONCIENCIA COMÚN PERCIBE A MODO DE YO”. Con respecto al contexto más exacto entre las actividades de la respiración, la percepción, la imaginación y la fantasía, Steiner escribió en 1925: “En la respiración pulmonar, el proceso es lo más rudimentario, experimenta un refinamiento y como respiración refinada, se convierte en percepción y pensamiento sensorio. La percepción sensoria es algo que se encuentra próximo y como respiración refinada, se convierte en percepción y pensamiento sensorio. La percepción sensoria es algo que se encuentra muy próximo a la respiración pero un respirar a través de los órganos  sensorios, no a través del pulmón. Algo que se encuentra ya más alejado a la respiración pulmonar y está apoyado por la organización del pensar, es el imaginar, el pensar, y algo que ya limita con el ritmo de la circulación sanguínea, ya es un respirar interior que se conecta con la organización metabólica y de los miembros, esto se manifiesta en la actividad de la fantasía. La misma luego en lo anímico se introduce en la esfera volitiva del mismo modo como el ritmo circulatorio entra en la organización metabólica y de los miembros. Es una sumersión del hombre en su despierta esfera del dormir de la voluntad.”

(El 16.4.1920, Steiner también habló acerca de que el proceso respiratorio de hecho debe ser considerado como “un estado medio entre el metabolismo propiamente dicho y el proceso sensorio-perceptivo, señalando los “procesos sustanciales” refinados, que acontecen en la respiración. La “proximidad del proceso respiratorio hacia el lado nervio-sensorio del organismo humano en cambio, aun en enero de 1923, fue definido con las palabras que en la organización de la cabeza y en la mitad de la organización rítmica, predomina con preferencia lo muerto en la organización respiratoria.”)

Cuando más admitimos una característica del sistema respiratorio por un lado y por el otro lado una característica del sistema las pulsaciones en tanta mayor medida notaremos que todo aquello existente como órgano para la formación de memoria, fantasía y hasta el pensar lógico, lo podemos relacionar con el ritmo respiratorio y que todo lo más relacionado con la voluntad que fluye a través de los órganos, lo podemos relacionar con el ritmo de las pulsaciones, siendo que se expresa hacia arriba. Así como la voluntad que se encuentra en nuestros órganos choca con la voluntad que al despertar  traemos del cosmos, así el ritmo respiratorio choca con el ritmo del pulso, con el ritmo circulatorio. Y allí en el accionar conjunto del ritmo respiratorio y el ritmo del pulso tenemos dado formalmente, físicamente aquello que desde abajo empuja al hombre hacia arriba y lo que desde arriba pega hacia abajo, pero de manera tal que aquello que desde arriba golpea hacia abajo”. La relación aproximadamente valida del cuatro a uno – sin embargo variante den lo individual – entre la circulación sanguínea en su ritmo y el ritmo respiratorio, se refleja la relación aquella que existe entre la dinámica de los procesos metabólicos y los procesos de los nervios, y entre otros se manifiesta en la figura del crecimiento del organismo corpóreo (todo aquello se relaciona con el metabolismo humano en sus procesos se lleva a cabo con una celeridad alrededor de cuatro veces mayor que todo aquello que acontece para el crecimiento del hombre a partir de la organización nervio-sensoria”. El sistema respiratorio y el sistema circulatorio sanguíneo, son “continuaciones rítmicas del sistema nervio –sensorio y el “sistema metabólico y de los miembros” y de la dinámica móvil que les es propia.

Al respecto debe ser tomado en cuenta la relación de cuatro a uno existente entre el ritmo de circulación y el ritmo respiratorio que según lo referido por Steiner el 9.11.1923 (Dornach), el curso “solo” cuatro veces más veloz del ritmo circulatorio se debe a un “dominio” del mismo, por el ritmo respiratorio, este último tiene el mandato de retornar nuevamente a las “condiciones generales del cosmos, la dinámica circulatorio dependiente del metabolismo humano y con ello de la nutrición arbitraria que constantemente “enajena” al organismo del cosmos, lo cual ha sido señalado por Steiner como “proceso original de cura”. En la libreta de sus apuntes anotó: “TIENE QUE TENER LUGAR UNA CURA CONSTANTE DE LA CIRCULACIÓN SANGUÍNEA A TRAVÉS DE LA RESPIRACIÓN”

4.7.1.2. EL SISTEMA RITMICO COMO PRINCIPIO DE FUNCIÓN EQUIPARADORA-ARMONIZADORA

Dentro del “sistema rítmico”, el ritmo respiratorio y el ritmo circulatorio se encuentran en sus relaciones con respecto a la actividad nerviosa y metabólica – en la realización de este encuentro se armonizan preponderantemente bajo la directiva del ritmo respiratorio cósmico. De  esta manera a su vez se equipara funcionalmente la contrariedad de principio del “sistema nervio-sensorio” y sistema metabólico de los miembros. Steiner habló de una organización reguladora-rítmica que como lo “más saludable en el hombre” “oscila” entre ambos sistemas opuestos, actuando a modo de mediación entre las contradicciones polares. “Cuando a través del ritmo, el proceso catabólico de la organización nervio-sensoria, actúa sobre el sistema metabólico y de los miembros, entonces existe algo que actúa en contra del sistema metabólico y de los miembros, que resulta ser veneno para el mismo. Y a vez aquello que existe en el sistema anabólico cuando dentro del ritmo cobra efecto en el sistema de la cabeza, esto resulta ser veneno para el sistema de la cabeza.

Y como los sistemas se encuentran propagados por todo el organismo restante, por doquier en el organismo humano nos hallamos frente a una intoxicación y una desintoxicación, hecho que es llevado al equilibrio, mediante el proceso rítmico”. El “sistema rítmico no tan solo en general equipara entre sí los dos sistemas inmanentes de tendencia catabólica y anabólica, sino también los procesos aquellos que reactivamente se generan en un sistema, a partir de un movimiento opuesto en el otro.

El organismo rítmico conforma la parte media del cuerpo, tanto en lo funcional como en lo morfológico; En 1921, Steiner ha dicho en una conferencia pedagógica: “Cuando adquirimos una facultad con respeto a la observación de la organización del pecho entonces en la configuración del esqueleto, en la configuración de los órganos, por doquier podemos hallar la transición de la figura de los órganos de la cabeza a la figura de los órganos de los miembros, los órganos metabólicos. Todo aquello que se encuentra en la organización del pecho también según su forma, se halla en el medio entre estos dos polos de la organización humana. Por lo tanto el “sistema rítmico” mantiene el centro entre la constitución cósmica de la cabeza y la configuración terrenal de los miembros, o bien de todo el sistema metabólico y delos miembros. Resumiendo, Steiner ha dicho en 1922: en el sistema metabólico y de los miembros, la tierra diríase, se halla en la plena posesión del hombre. En esa parte durante el curso de la vida terrenal, lo terrenal ejerce predominio sobre lo cósmico. En la organización del pecho, lo cósmico se encuentra en equilibrio con lo terrenal. En la organización de la cabeza predomina lo cósmico.” “Entorno cósmico” y “mundo terrenal” se encuentran en equilibrio a modo de  fuerzas plasmadoras en el “sistema rítmico”, el organismo rítmico no es “réplica del universo”, ni obra de la tierra, sino más bien ha sido creado a partir de “corrientes” “que giran alrededor de la tierra”, a partir de esta situación del medio, él mismo puede “mediar” lo cósmico y lo terrenal, el sistema nervio-sensorio y el sistema metabólico y de los miembros en el organismo humano –al respecto oscilar en descenso lo cósmico constantemente convierte “en círculo a la recta a al círculo en línea recta”. Dentro de esta tensión entre otros, se desarrolla la figura de la circulación sanguínea humana: “Lo que allí actúa es de manera tal que desde la cabeza teje una fuerza, que constantemente quiere guiar a nuestra sangre de manera circular y que desde los miembros parte una fuerza, que nuestra sangre la quiere llevar en línea recta y a partir del accionar conjunto de las fuerzas – el constante querer convertirse en circunferencia de toda la circulación sanguínea, y el constante querer convertirse en recta de las fuerzas volitivas – de ello se genera la circulación sanguínea particular, estimulada por la respiración.”

 

4.7.1.3. EL PROCESO DEL HABLA, COMO FENÓMENO DE LA PARTE MEDIA

Siendo que la organización rítmica está situada entre la actividad nerviosa y la actividad metabólica, estando (con)-constituida por las orientaciones energéticas polares de ambos “sistemas”, según Steiner, esto cobra validez asimismo también para las diferentes formas de actividad, posibilitadas por la organización rítmica, como por ejemplo el habla del ser humano. El 28.10.1922, al respecto dijo en Stuttgart: “Tenemos que tener en claro que en ocasión del estar hablando actúan conjuntamente dos componentes. Un componente parte de un determinado empleo del aparato plástico, de una capa ubicada más en el interior del sistema nervioso. Allí interviene lo imaginativo. En lo esencial, el aparato imaginativo posee una continuación en el aparato lingüístico de un modo ciertamente complicado, llegando hasta la edificación del sistema nervioso y esto entonces otorga en la restante radiación, quiero decir, una de las componentes que actúa en el habla. La otra componente en realidad asciende desde el organismo metabólico del hombre. Y en cierto modo tenemos el encuentro de una dinámica proveniente del sistema metabólico del hombre y de una dinámica proveniente del sistema neurosensorio del hombre. El encuentro de ambos acontece de manera tal que el sistema metabólico en un principio se metamorfosea en los procesos circulatorios y lo imaginativo, que proviene del sistema neuro-sensorio, se metamorfosea en el sistema respiratorio. Luego en el sistema respiratorio y el sistema circulatorio, ambos sistemas dinámicos chocan y cuando con la ayuda del organismo del habla, todo el conjunto es trasladado al aire, el organismo astral también está en condiciones de verterse en aquello que allí se genera a modo de movimientos del aire.” Un imaginar apoyado sobre la sustancia y la actividad nerviosa central y un querer portado por lo metabólico, a través de sus continuaciones se articulan en el sistema respiratorio, o viene el sistema circulatorio “conformando ciertamente una resultante”, que –preparado por el “organismo del habla” – posibilita la inserción “del cuerpo anímico” a través del medio del aire. Las citadas exposiciones con referencia a la actividad preparatorio del “sistema neuro-sensorio” y del “sistema metabólico y de los miembros” de 1922, experimentaron una complementación con respecto al contenido, o bien una concretización, mediante una conferencia dedicada a la euritmia en Torquay (verano 1924), que fue conservada en forma de manuscrito. Allí habló de gestos “que en el habla se generan queriendo, o bien movimientos de mímica que son suprimidos, siendo transformados por el organismo cerebral en “fuerzas plasmadoras”. (Con respecto al organismo cerebral en una conferencia dada en Dornach el 10.6.1923, se dijo que allí el hombre vivencia al “movimiento llegado a la calma del otro organismo.) Las fuerzas plasmadoras creadas por la cabeza – que a los movimientos transforma en calma -  luego se reúnen con la actividad del organismo volitivo y a través de la laringe y sus órganos adyacentes son trasladados al aire. De esta manera, el proceso del habla propiamente dicho se prepara a través de una “consonancia” entre “nervios y voluntad” o bien entre sistema nervioso y circulación sanguínea. Tal como Steiner explicó además el 27.12.1923 en Dornach, más tarde se lleva a cabo también el proceso del habla portado por el organismo del habla en el sistema rítmico, en una comunicación con las regiones corporales ubicadas “por encima” y “por debajo”, los ámbitos del sistema nervioso central y la circulación sanguínea, que llega al organismo metabólico. Acerca de la “imagen global” de aquello que vive y teje en el hablar humano dijo: “Mientras que la exhalación que ha tomado la forma de palabras fluye desde nuestro pecho hacia afuera, hacia abajo va la oscilación rítmica, entrando en todo el elemento acuoso, liquido, que transpone al organismo humano. De modo tal que al hablar, el hombre a la altura de su mano. De modo tal que al hablar, el hombre a la altura de su laringe, de sus órganos del habla, tienen los ritmos del aire, paralelamente empero con ese hablar, se produce un ondular del cuerpo de los líquidos en su interior. El líquido que se halla por debajo de la región lingüística, entra en oscilación, oscila dentro del hombre. Y es en lo esencial, que aquello que estamos diciendo, lo acompañamos por el sentimiento. Y si no fuese así, que el elemento líquido dentro del hombre lo acompañase, el habla saldría hacia afuera de un modo neutral, indiferente. El hombre nada sentiría al respecto delo hablado. Hacia arriba empero, hacia la cabeza, va el elemento calórico las palabras que le son impresas a la exhalación, las acompañan las ondas calóricas que fluyen hacia arriba y compenetran nuestra cabeza y que allí promueven que acompañemos las palabras con pensamientos.” De esta manera, el hablar que tienen su morada en la parte media del organismo – y  con ello, en el “sistema rítmico” –es según Steiner  en su preparación y en su ejecución, un acontecer que extendido entre la actividad nerviosa y la actividad metabólica es entendible únicamente en referencia constante hacia ambas de actividad polar, como proceso del organismos en su conjunto.

 

4.7.2. EL POLO RESPIRATORIO DEL “SISTEMA RÍTMICO”

4.7.2.1.  LA FISIOLOGÍA Y EL SIGNIFICADO DEL PROCESO RESPIRATORIO

El ritmo respiratorio y el ritmo circulatorio constituyen la organización rítmica y “ritmizadora” del hombre, según Steiner empero – el ritmo circulatorio depende del metabolismo humano y necesita a su vez una ritmización mediante el superior “ritmo universal” que subyace a la respiración. Mediante la respiración, el hombre es llevado de una manera absolutamente fundamental, a una especie de ritmo interior” tal como Steiner a dicho el 26.10.1922, cobra gran importancia contemplar al proceso respiratorio en su “totalidad” y en su significado para el organismo en su conjunto. A continuación trataremos de hacer esto, mediante el esbozo de algunos aspectos “científicos-espirituales del proceso respiratorio”.

En el proceso respiratorio el hombre interioriza al aire que lo rodea, se reúne con el mundo, se entrega a él, respirando vive como un miembro del mundo aquel que lo rodea, se halla en contexto viviente con el macrocosmos: “Tan pronto que pasamos a este sistema rítmico, en cierto modo ya no estamos individualizados orgánicamente de la misma manera, tal como lo imaginamos al tomar encuentra únicamente lo no-propio del aire dentro de nuestra formación orgánica en el interior de nuestra piel. Cuando el hombre toma conciencia plena del rápido cambio de su organización aérea – ya está dentro del aire, ya está fuera - , entonces en realidad  tan solo podría sentirse el dedo como miembro de nuestro organismo, si podría obtener una conciencia. No puede decir: yo soy algo independiente, tan solo puede sentirse como un miembro de nuestro organismo humano, así tenemos que sentirnos como organismos respiratorios. Estamos articulados dentro de nuestro entorno cósmico, justamente por este organismo respiratorio no tomamos encuentra esta inserción, por el hecho de que a este organizar rítmico lo practicamos como actividad sobreentendida casi inconsciente.

Según Steiner, mediante el aire de la inhalación, se ponen en movimiento los procesos orgánicos del hombre, se transponen con “actividad interior”, se impulsan procesos anabólicos, o bien se modifican. A esta “vitalización” orgánica, Steiner concretamente la entendió como trans-respiración del cuerpo humano, como fuerzas cósmicas plasmadoras de órganos y no simplemente como oxidación vitalizadora, dado que: “No estamos inhalando tan solo al aire material, uniéndolo a nosotros, sino que con el aire inhalamos a su vez lo espiritual anímico, conectándolo con nosotros mismos.” En el proceso de inhalación cósmicamente promovido, el hombre incorpora impulsos de configuración, inhala con la sustancia física del aire, energías configuradoras orgánicas “vida plasmadora”. En ocasión de su curso pastoral-medicinal, Steiner dijo el 14.9.1924 en Dornach: “Lo aéreo externo no es tan solo algo meramente pasivo, que a vez es asimilado por la naturaleza humana ya concluida, para seguir siendo elaborado allí, de manera tal que el proceso de recepción de oxigeno es transformado en un proceso plasmador de ácido carbónico, siendo que la inhalación pasa simplemente a la exhalación, sino que este proceso de inhalación, en realidad se manifiesta como UN GENERADOR CONSTANTE DE ENTIDAD HUMANA. Trabaja constantemente en la edificación de la entidad humana, desde afuera hacia adentro. En el proceso de inhalación, desde el mundo hacia el interior, el hombre constantemente es edificado y de hecho el  hombre no tan solo recepciona al oxigeno amorfo, sino que con el oxígeno al cual equivocadamente considera amorfo, asimila fuerzas configuradoras, que se corresponden con su propio ser. Desde el macrocosmos, constantemente está entrando al hombre un incipiente parto humano un parto humano aéreo: “Las IMÁGENES DE CONJUNTO DE LOS ÓRGANOS INTERIORES, las imágenes de su “organización interior”, llegan al hombre, sobre la vida de la respiración, para ser distribuidas luego por todo el organismo a través de la vida circulatoria y luego ser substancializadas. Tal como Steiner señaló el 7.1.1924 frente a los estudiantes de medicina, este hecho cobra una importancia especial, sobre todo durante la época embrional: “cuando nuestros órganos están dispuestos, cuando tenemos un pulmón terminado, entonces acontece que las fuerzas configuradoras que estamos inhalando con la sustancia del aire, ciertamente concuerdan con la forma del pulmón que entonces cuando hemos nacido ya no cobran tanta importancia, SOLAMENTE PARA EL CRECIMIENTO. Pero durante la época embrional, durante la separación física del aire exterior, allí las fuerzas configuradoras del aire actúan primeramente a través del cuerpo materno. Anabolizan al pulmón así como todos los órganos del hombre, con excepción de los músculos y de los huesos. Todos los órganos interiores que la vida en gestación recibe, están edificados por las fuerzas configuradoras del aire”.  Una vez que está concluida la formación de los órganos, las mencionadas fuerzas configuradoras “solamente” se encuentran al servicio del crecimiento de los órganos, y con ello de los “procesos anabólicos” físicos.

Remarcamos una vez más que los proceso señalados por Steiner se refieren únicamente a la fase de inspiración del proceso respiratorio. Medida por el “cuerpo astral”, solamente ella es “el accionada por el cosmos”, y porta en si fuerzas plasmadoras (La espiración en cambio, según Steiner parte de la tierra y está relacionada con los procesos de catabolismo en el organismo) según lo referido por Steiner del proceso sensorio-respiratorio etérico, al respecto debe ser tomado en cuenta  que las “cualidades etéricas” interiorizadas a través de “vías calóricas” – según lo referido en el curso pastoral medicinal – a continuación pasan  a la INHALACIÓN (aire pulmonar) a través del camino de la inspiración avanzan en el organismo donde cumplen su misión fisiológica. Ambos procesos recepción de las fuerzas configuradoras-orgánicas, o “imágenes de los órganos” a través del aire  y la interiorización de las cualidades “etéricas” a través de los sentidos fueron llevados por Steiner a un contexto en la séptima conferencia del mencionado curso (el curso pastoral medicinal del 8 al 18.9.1924, ha sido el último curso dado por  Steiner frente a los médicos, razón por la cual el tema no pudo ser retomado). Queda por saber por lo tanto si los procesos anabólicos considerados válidos para el proceso de inspiración (configuración de órganos, crecimiento de los órganos, o bien el flujo de “actividad interior”), acaso no están relacionados con la interiorización de calor, “éter-lumínico”, “éter químico”, y “éter de vida”, o bien se sirven ellos para desarrollar sustancialmente las “imágenes de los órganos”.

 

4.7.2.2. EL ACCIONAR MANCOMUNADO DE LA ACTIVIDAD RESPIRATORIA Y LA ACTIVIDAD CERERAL

Al contemplar la inhalación, inicialmente tenemos que seguir al camino inhalatorio en su expansión en principio en la parte del media del organismo humano, luego empero a través del canal medial, canal de la médula espinal hasta entrar al cerebro, Y LA ACTIVIDAD CEREBRAL EN ESENCIA ES UNA CONSONANCIA DE LA ACTIVIDAD RESPIRATORIA CON LA ACTIVIDAD NEURO-SENSORIA, REFINADA LLEGANDO AL CEREBRO. No existe una actividad cerebral que pueda ser considerada por sí sola, sino que siempre existe una resultante proveniente de la actividad neuro-sensoria propiamente dicha y de la actividad respiratoria. Todos los procesos cerebrales también tienen que ser estudiados de manera tal que la actividad respiratoria se tome en cuenta.” A pesar de que Rudolf Steiner en la consideración de las condiciones de generación de la vivencia musical había señalado al accionar conjunto de procesos rítmicos y nerviosos  centrales, en conferencias anteriores, aisladamente había señalado la dependencia respiratoria de los movimientos del líquido cefalorraquídeo recién en las conferencias últimas ha señalado la necesaria vinculación, la inalienable acción conjunta de los proceso de inhalación y de los proceso nerviosos originarios (o bien actividad nerviosa) para la activad cerebral resultante. “El interior de la cabeza humana participa del respirar del organismo respiratorio”. Cuando por lo tanto estamos pensando como seres humanos, de ninguna manera tenemos tan solo los sentidos y el organismo nervioso como herramientas del pensar, si no que el organismo de los sentidos y el organismo nervioso constantemente se TRANSPONEN CON RITMO, CON IMPULSO, ONDULACIÓN, y FLUJO CORRIENTE del proceso respiratorio, del ritmo respiratorio. No pensamos sin que este ritmo respiratorio transponga nuestro proceso neuro-sensorio.” Decía en la formulación de una conferencia del 28.12.1921: “Al orientar la mirada hacia la actividad rítmica de la respiración se observará como el inhalar, el empuje respiratorio ciertamente es conducido hasta el líquido aquel que llena al canal de la médula espinal. Al recibir al ritmo respiratorio, este líquido continua a ese ritmo respiratorio hasta el líquido del cerebro que llena las diferentes cavidades cerebrales y a través del golpear de esta respiración al cerebro, CONSTANTEMENTE, A PARITR DE LA RESPIRACIÓN SE INCENTIVA AQUELLO QUE AL HOMBRE DISPONE, ACTUAR A TRAVÉS DE SU ORGANIZACIÓN NEURO-SENSORIA, A TRAVÉS DE LA ORGANIZACIÓN DE LA CABEZA.” La inspiración a través de un traslado de movimientos de líquido (el LCR en movimiento “modificación del aire, algo densificada”) hacia el sistema nervioso central, “trasplanta” su ritmo al cerebro, cobra armonía con los “movimientos que se llevan a cabo a lo largo del tronco nervioso”, “modelando” de esta manera la sistema nervioso a través de las “vibraciones” provocadas del cerebro estimula al hombre a desarrollar procesos neuro-sensorios ( el 14.12.1920, en Berna, Steiner dijo que a causa del “golpear constante” del LCR en el sistema nervioso, en el mismo pueden llevarse a cabo aquellos procesos, que subyacen a las fuerzas del sistema nervioso)¨

El movimiento del líquido cerebral impulsado por el proceso respiratorio, induce ciertamente una actividad anímica-espiritual. Steiner señaló reiteradas veces este contexto – así también el 26.6.1921 en Dornach, donde dijo: “Por el hecho de que inhalamos en el espacio en el cual está contenida la médula espinal, pero también el líquido de la medula espinal, entra el impulso del aire inspirado, a través del espacio subaracnoideo, esa agua que rodea la médula espinal, es empujada rítmicamente contra el cerebro. El líquido cerebral entra en actividad. ESA ACTIVIDAD EN LA CUAL ENTRA EL LIQUIDO ENCEFÁLICO, ES LA ACTIVIDAD DEL PENSAMIENTO. En realidad el pensamiento ondula sobre la respiración que se transmite al líquido encefálico, y este líquido encefálico, dentro del cual flota el cerebro transmite su pulso rítmico al cerebro mismo. En el cerebro viven las impresiones de los sentidos, las impresiones de los ojos, de los oídos a través del accionar neuro-sensorio. CON AQUELLO QUE VIVE EN EL CEREBRO PROCEDENTE DE LOS SENTIDOS, IMPACTA EL RITMO RESPIRATORIO Y DENTRO DE ESE IMPARTAR SE DESARROLLA LA ACCION ALTERNA ENTRE LA PERCEPCION SENSORIA Y LA ACTIVIDAD DEL PENSAR, AQUELLA ACTIVIDAD DEL PENSAR FORMAL QUE ES AQUELLO QUE PROMUEVE EL RITMO RESPIRATORIO Y AL PARTICIPARSE A NUESTRO LÍQUIDO ENCEFÁLICO EN EL ESPACIO ARACNOIDAL Y LUEGO BORDEA AQUELLO QUE VIVE EN EL CEREBRO A TRAVÉS DE LOS SENTIDOS”. Las afirmaciones de Steiner pueden ser interpretadas de manera tal que el ritmo respiratorio a través de su impacto sobre el LCR promueve una actividad – por él no definida en sus pormenores – cuya expresión son los movimientos del LCR (la actividad del LCR ES actividad pensativa) que a su vez en el sistema nervioso central se encuentra con las percepciones sensorias aquellas que fueron obtenidas en el mundo exterior  - siendo que este último proceso se lleva a cabo igualmente a través de la colaboración de los proceso respiratorios (dado que Steiner habló reiteradamente acerca del incentivo inspiratorio de la “actividad sensoria” y de los “nervios”, o bien del hecho de que las fuerzas respiratorias que cobran acción en la organización de la cabeza se convierten en las “fuerzas espirituales” aquellas que actúan en la percepción sensoria y en el pensar”) A partir del encuentro de percepción y de pensar, se genera la “actividad cerebral” propiamente dicha.

(El 17.12.1920, Steiner señaló que la actividad imaginativa del hombre está sujeta al “organismos de los líquidos”, “estrictamente” configurado, que los pensamientos se “generan” en lo “liquido”. Queda abierta la pregunta de si el LCR, impulsado por la respiración, se le debe adjudicar una importancia especial con referencia a la vida imaginativa del hombre, que va más allá del rol de un “mediador”, o  bien si la posibilidad del estímulo mediador acaso no está sujeta de manera especial al elemento líquido, que a modo de “liquido encefálico” rodea la sustancia nerviosa de adentro y de afuera (ventrículo y espacios exteriores del LCR) (Esta actividad a la cual entra el líquido encefálico ES LA ACTIVIDAD DEL PENSAMIENTO. Steiner había señalado reiteradamente la relación entre la actividad del pensar con movimientos “etéricos”, así como la relación del “cuerpo etérico hacia la organización liquida. En este contexto cobran interés especial las expresiones del 19.2.1922 (Dornach). Donde él – partiendo del estar inserto de los componentes “sólidos” del cerebro dentro del “liquido encefálico” – habló de una constante “vibración entremezcladora” de lo sólido y lo liquido, diciendo: “De modo tal que podemos decir al tomar en cuenta al hombre neuro-sensorio, allí está la transición de lo terrestre a lo acuoso, lo liquido. Y en realidad por lo tanto nuestro cerebro consiste según el organismo, de esta correspondencia de lo sólido con lo líquido.”)

Estas declaraciones que primariamente deben ser interpretadas funcionalmente, Steiner las complementó en septiembre de 1921 mediante la indicación de que mediante el efecto de la respiración sobre el LCR se está llevando a  cabo asimismo una constante formación, o bien configuración de las formaciones central nerviosas relacionadas con el líquido y dijo frente a teólogos: “El aire respiratorio, que en un principio está afuera, penetra a nosotros, POSEE UNA ACCIÓN CONFIGURADORA SOBRE NUESTRO LÍQUIDO ENCEFÁLICO, RAZÓN POR LA CUAL TAMBIÉN FORMA LAS PARTES SEMI-SÓLIDAS DEL CEREBRO. Únicamente podemos entender correctamente al cerebro cuando no solamente lo consideramos como crecido dentro del hombre, sino cuando lo vemos en trato constante con el mundo exterior.”

En la obra de las conferencias de  Steiner de sus últimos años de vida no se encuentran referencias detalladas acerca del incentivo respiratorio a la actividad nerviosa-central sensoria e imaginativa esbozada, la “transferencia” exacta del ritmo respiratorio sobre los “movimientos nerviosos, el fino ser anímico – espiritual”, que corresponde al ritmo respiratorio dentro de los “movimientos nerviosos” y los procesos formativos del sistema nervioso central continuos, relacionados con estos procesos (y eventualmente con órganos físicos con ello relacionados), en diversos contextos de conferencias, Steiner sin embargo reveló aspectos complementarios a los cuales nos referiremos brevemente a continuación.

Steiner señaló el 16.9.1920 en Stuttgart, que toda “comprensión” de las percepciones recibidas con la organización sensoria, está sujeta a la vigencia activa del “sistema rítmico”, o bien a aquel procesos rítmico que es regulado por el corazón y por el pulmón y se propaga hacia el cerebro por el líquido encefálico: “AQUELLAS VIBRACIONES EN EL CEREBRO, QUE ALLÍ ACONTECEN Y QUE TIENEN SU ESTÍMULO EN EL SISTEMA RITMICO DEL HOMBRE, DE HECHO CORPORALMENTE FACILITAN LA COMPRENSIÓN. PODEMOS COMPRENDER POR EL HECHO DE QUE RESPIRAMOS”. (También en una conferencia posterior (Dornach 17.4.1923) Steiner señaló indirectamente que los procesos de la circulación sanguínea en cierta manera en el camino del movimiento de la respiración y del LCR cobran acción sobre el sistema nervioso central. Dado que la circulación sanguínea como portadora de procesos metabólicos “purificados”, tal como Steiner lo ha formulado, se reúne con el proceso respiratorio rítmico, “para ejercer así un accionar en el proceso neuro-sensorio”. Esto no fue referido con mayores detalles, en una anotación en su libreta de apuntes sin fecha se encuentra en cambio la indicación de que la “circulación sanguínea” cobra efecto “retardador”, o bien “acelerador”, sobre los movimientos respiratorios y con ello, los movimientos cerebrales condicionados por el LCR (“acelera” la depresión inspiradora del cerebro y retarda su elevamiento espiratorio). En definitiva, pareciera ser que el movimiento del LCR mismo o sus consecuencias también son influenciados por el ritmo circulatorio). Con ello se estaba señalando una comunicación entre la actividad respiratoria y la actividad sensoria,  que posibilita la compenetración de la imagen perceptiva y con ello, la formación de la idea. Esto parece estar en relación directa con lo expresado arriba por Steiner, con respeto a una “consonancia” de una actividad respiratoria metamorfoseada y la actividad neuro-sensoria, con respecto a la actividad cerebral. Más allá de ello, el 29.10.1921, Steiner señaló una participación de los procesos respiratorios en la generación de representaciones IMAGINATIVAS y dijo: “Al contacto del ritmo respiratorio con las corrientes nerviosas se debe el hecho de que podemos hacernos imágenes del mundo exterior. Los pensamientos, los pensamiento abstractos de hecho están sujetos a la vida nerviosa, lo grafico empero está sujeto a la vida respiratoria”.

En una nueva tematización de la pregunta acerca de cómo los sentimientos anímicos pueden ser representados, pueden llegar a la conciencia, Steiner también señaló la importancia del LCR, ubicado entre el movimiento respiratorio y la actividad nerviosa, en el primer curso antroposófico de la escuela superior, dijo el 9.10.1920 Dornach, que recién a través del “efecto reciproco del sistema rítmico con el sistema neuro-sensorio,  SOBRE EL RODEO A TRAVÉS DEL RITMO DEL LÍQUIDO ENCEFÁLICO, QUE GOLPEA AL SISTEMA NEURO-SENSORIO”, ese sistema neuro-sensorio, como portador de la vida conceptual, se introduce en el mundo del sentimiento humano, “POR LO CUAL LA VIDA DEL SENTIR, SORDA, A MODO DE SUEÑO, ES PERCIBIDA Y REPRESENTADA DE MODO INTERIORIZADO”. Mientras que en octubre de 1920, señaló los movimientos del LCR a modo de “rodeo”, con lo cual a los procesos del sentimiento primariamente los relacionó con otros procesos rítmicos, en enero del mismo año había definido al ritmo constante del líquido encefálico ascendente y descendente” (necesariamente asociado con movimientos respiratorios y modificaciones) como “PORTADOR EXTERNO DE LA VIDA ANÍMICA EN EL HOMBRE”. Allí al cabo de mayores declaraciones decía: “Y mediante la acción reciproca de aquello que vivencian los nervios cerebrales, con aquello que acontece como ritmo tal mediante el líquido encefálico, se genera aquello que es intercambio entre los sentimiento y los pensamientos.”

Con ello al LCR parece corresponderle una comunicación coordinadora entre la actividad nerviosa y la actividad rítmica, a través del mismo se lleva a cabo el obligatorio incentivo respiratorio de los procesos nerviosos centrales, de manera “refinada”, conduce la actividad nerviosa a la organización de la cabeza humana, posibilitando de esta manera la “actividad cerebral” propiamente dicha, la “comprensión” de lo sensoriamente percibido, posibilita una vida conceptual grafica (“de hecho, la actividad cerebral esencialmente es una consonancia de la refinada actividad respiratoria con la actividad neuro-sensoria, que de esta manera entra al cerebro”) cuando el ritmo respiratorio del hombre se modifica específicamente por la aparición de la emoción, esto asimismo se traslada al cerebro por las vías del LCR en movimiento, donde a consecuencia de ello, puede generarse una conciencia con respecto a lo sentido, una “noción emotiva” (no queda claro por qué motivo no todo sentimiento” TIENE que convertirse en noción, dado que los movimientos del LCR no tan solo de manera facultativa –si no en todos los casos – portan al “equivalente físico del sentimiento” a la “organización de la cabeza! A modo de modificación del ritmo). En tercer lugar parece ser posible que la transferencia de la dinámica respiratoria a la “velocidad de la cabeza” se lleva a cabo sobre la vía de los movimientos de los líquidos del LCR señalado por Steiner el 20.10.1922 (“El sistema respiratorio es aquello que desde el sistema rítmico actúa en ascenso hacia la cabeza, imponiéndole el ritmo cuatro veces más lento”) queda por ver si este “traslado” es equiparable al “incentivo” mencionado de la actividad nerviosa central. Steiner poco se ha referido a la importancia del “descenso” espiratorio del LCR. En la conferencia del 28.12.1921 meramente dijo al respecto: “Ya a su la vez al ir hacia abajo, al ver como el ritmo respiratorio ciertamente se estimula en medida mayor hacia el ritmo del pulso, como entra al ritmo circulatorio, entonces nos daremos cuenta como ahora a su vez en ocasión de la exhalación, cuando el líquido encefálico y el líquido de la médula espinal empujan hacia abajo, el ritmo circulatorio obra efecto sobre la actividad metabólica”. Steiner no ha dado detalles mayores acerca de este efecto espiratorio de la actividad rítmica sobre los procesos metabólicos.

 

4.7.3. LOS MOVIMIENTOS ACTIVOS DEL SER

4.7.3.1. EL ACONTECER RITMICO ENTRE EL “CUERPO ETÉRICO” Y EL “CUERPO ASTRAL”

Después de que tener en la novena conferencia de su curso acerca de “la filosofía, la cosmología y la religión en la Antroposofía”, acerca del proceso destructivo, o bien catabólico de la sustancia, nervioso-central, “astralmente” impulsado, habiendo mostrado de esta manera la “transformación” terrestre, la “articulación” a lo físico del “cuerpo originalmente estelar” como condición previa del efecto destructor dijo: “La organización astral del hombre empero no tiene este efecto únicamente en la vida del estar despierto. Solamente una parte del mismo tiene este efecto. Otra parte se introduce en la existencia terrenal más bien en la misma manera en la cual sobre actividad en la existencia pre-terrenal. Esa parte del organismo astral del hombre, no se halla activa en la organización de la cabeza si no que se halla activa en la organización de la cabeza, sino que se halla activa en todo aquello que es organización rítmica en el hombre, vale decir en los órganos aquellos del cuerpo físico, en los cuales tienen lugar la respiración, la circulación sanguínea, y los demás procesos rítmicos. Esta parte del cuerpo astral del cual ahora estoy hablando, aunque se radica y vive en el organismo humano, pero no se relaciona de la misma manera con este organismo rítmico físico como la otra parte que ejerce su actividad en la organización de la cabeza. Esta otra parte activa en la organización de la cabeza se apodera de esa organización de la cabeza de un modo tan contundente que constantemente, la inclina al morir, a la muerte, causándole hendiduras. Aquella parte del cuerpo astral que se entremezcla con el organismo rítmico del hombre, transpone ese organismo rítmico; vive en la respiración, vive en la circulación sanguínea, al no apoderarse empero de un modo tan intensivo de la organización, en cierta manera tampoco la molesta. No la toma de manera tal como para destruirla. De este modo empero no se produce así mismo, una vida del pensamiento a través  de esta conexión del organismo astral del hombre, con la organización rítmica. Lo que a manera de lo anímico se produce, se refleja en el organismo de la cabeza, físico, constantemente tendiente al morir. Esto promueve al pensar plenamente consciente. Aquello empero que tiene lugar siempre dentro  de la confluencia de lo astral y la organización rítmica, no se refleja de la misma manera, de manera tal que se produzca una conciencia clara, como lo es la vida de los pensamientos; esto cobra vida en el tipo de definición menor de la vida anímica, como la vida del sentimiento del hombre. Eso es el sentimiento. Por lo tanto se genera por el hecho de que el organismo astral durante el estar despierto, ejerce el pulsar de la respiración, la circulación de la sangre, que empero no la agriete, no se ahonda tanto en ella y que en cambio a través del efecto recíproco con la organización rítmica se inflama aquello que es la vida del sentimiento del hombre. La actividad del “cuerpo astral es tal como Steiner ha destacada en el primer curso medicinal, “de lo más activa” en las regiones del cuerpo en las cuales “entre digestión, generación sanguínea y respiración, en el hombre tiene lugar el proceso de la organización del medio”, tal como se señala en la conferencia del 14.9.22, se “traspone” con el organismo rítmico, “entremezcla” ese “sistema rítmico”, “transpulsa” la respiración y la circulación rítmica. A partir de la acción conjunta de los sistemas orgánicos físicos y del cuerpo anímico activo, se enciende la vida del sentimiento (EL PULMÓN se encuentra fuertemente infiltrado por lo astral, al ser embotado lo astral, se genera el sentir, al ser diferenciado, se genera el hablar”) según Steiner en esta actividad el “cuerpo astral” no se relaciona tan profundamente con el físico como para provocar la destrucción de una sustancia, o bien un catabolismo sustancial, sí empero acontece también aquí una “REDUCCIÓN PARALIZADORA” de lo material, no comparable a la “SUPRESION” del sistema nervioso central (tal como Steiner acotó “en la mitad de la organización rítmica” así y todo, actúa lo “muerto” y sobre todo, en la organización respiratoria). En el contexto global de la organización rítmica, trabajan las fuerzas anabolizantes del cuerpo de las fuerzas plasmadoras conjuntamente con los impulsos de tendencia degenerativa del “cuerpo astral”, el “ritmo propiamente dicho” del “sistema rítmico” tiene lugar entre el “cuerpo astral” y el “cuerpo etérico” entre fuerzas catabólicas y fuerzas anabólicas, el 3.1.1924 Steiner dijo frente a estudiantes de medicina: Imaginen lo siguiente: el organismo etérico está allí, desarrollando la ida, el organismo astral está aquí frenando. Sucede que durante el estar despierto tiene que acontecer un constante ir  y venir dentro de un lábil equilibrio entre lo etérico y lo astral. De esta manera el hombre siente. Cuando por la actividad etérica en el status nascendi, es rechazado lo astral, se genera el sentir normal”. Los procesos dentro de la organización rítmica, por lo tanto pueden ser señalados como un “proceso etérico colmado de alma”, siendo que en el ámbito del “sistema rítmico”, el “cuerpo astral” posee la supremacía frente al “cuerpo de las fuerzas plasmadoras” – una “relación de fuerzas” que se invierte en el proceso nutricional de anabolismo primario. Con respecto a la actividad respiratoria humana, Steiner sostuvo que el “cuerpo astral” subyace al proceso de la inhalación, que el “cuerpo etérico” empero subyace como principio activo a la exhalación, determinada por las necesidades del organismo dotado de vida. En los procesos rítmicos de la respiración, impulsados por el “cuerpo anímico” y el “cuerpo de las fuerzas plasmadoras”, la vida “siempre se reduce”, se “aviva empero una y otra vez”. Al contemplar al “sistema rítmico” en el sentido arriba mencionado, nuevamente como organismo “bi-membrado”, entonces nuevamente se obtiene la certeza de que la esfera respiratoria – en la cual preferentemente predomina lo muerto” – se corresponde, o bien está sujeto al polo de la cabeza des-vitalizado, el ámbito de la circulación sanguínea empero, a las fuerzas anabólicas “etéricas” del metabolismo. También con respeto al correspondiente grado de vitalidad, el sistema respiratorio y  el sistema de la circulación sanguínea, tienen que ser considerados como “metamorfosis” del sistema neuro-sensorio y  del sistema metabólico y de los miembros.

 

4.7.3.2. LA PARTICIPACIÓN DEL “YO” HUMANO EN LA DINAMICA DE LOS MIEMBROS DEL SER EN ELPROCESO NERVIOSO Y EL PROCESO SANGUINEO

Las consideraciones hasta aquí desarrolladas por Steiner del referido modo en diversas conferencias, no toman en cuenta la actividad del “yo” humano en la esfera del “sistema rítmico”, por lo cual son incompletas. Dado que para la organización rítmica del hombre es de importancia constitutiva esencial, que en el proceso inspiración, el “cuerpo astral” y el “yo” se reúnan con el físico vitalizado, para desprenderse nuevamente, en la siguiente espiración. Los aspectos fisiológicos y anímicos del “sistema rítmico” – llegando hasta la función de la comprensión y del juicio –deben ser considerados frente al trasfondo a lo anímico-espiritual en él activos, y con ello, frente al trasfondo de “organización astral” y “entidad del yo”. En la conferencia dada en Dornach el 11.2.1923, Steiner ha dado indicaciones importantes con respecto a una contemplación abarcativa de los cuatro miembros del ser. A modo de introducción, allí habló del hecho(localizado sobre todo en el sistema nervioso central) de una inserción “directa” del “yo” humano en la sustancia corporal física, no mediada por el “cuerpo astral” y el “cuerpo etérico”,  y dijo: “Al examinar el organismo humano, llegamos a comprender que esta corriente directa, que por lo tanto se introduce directamente del yo a lo físico para luego ramificarse en el cuerpo, corre a lo largo de las vías de los nervios. De modo tal que por lo tanto cuando los nervios humanos se expanden en el organismo, el tronco nervioso, externamente visible, es el indicio externamente visible con respecto a la propagación de la corriente aquella que desde el yo directamente se desplaza a todo el organismo, que empero directamente del yo entra a la organización física. A lo largo de las vías nerviosas, corre de modo inmediato, la organización del yo. Para el organismo, la misma es de índole esencialmente destructiva. Puesto que allí el espíritu entra directamente a la materia. Y por doquier donde el espíritu entra directamente a la materia, nos hallamos frente a una proceso de destrucción, de modo tal que por lo tanto a lo largo de las vías nerviosas, partiendo de los sentidos, se expande un fino proceso de muerte en el organismo humano”. A esa “corriente” – resumiendo y abreviando en la conferencia, denominándola “proceso neuro-sensorio”, o bien “proceso nervioso” – Steiner ubicó una segunda “corriente” polar, “desde el yo hasta el cuerpo astral, hasta el cuerpo etérico” hasta el cuerpo físico, diciendo acerca de la misma que corre en la organización de los miembros y del metabolismo – “en todo aquello que son fuerzas motrices; y aquello que son las fuerzas interiores del movimiento; que portan los alimentos ingeridos a través de todo el organismo; llegando hasta el cerebro”: y Steiner sigue diciendo: “aunque es justificado; hablar de un “yo” que fluye en la sangre humana; sin embargo: “El yo fluye de manera tal que previamente a sus fuerzas las ha transpuesto de alma; a través de la organización astral; la organización etérica y la organización física: después de haber llevado primeramente consigo la organización astral; la organización etérica; el yo fluye en la sangre desde abajo hacia arriba a través de la organización física: por lo tanto todo el hombre invisible fluye en el proceso de la sangre; a modo de un proceso anabólico; un proceso de crecimiento; como el proceso aquel que una y otra vez genera al hombre; a través de la elaboración del alimento: esta corriente fluye en el hombre; desde abajo hacia arriba; se vierte luego  en los sentidos; vale decir; también en la piel; yendo al encuentro de la corriente aquella que directamente desde el yo;: se apodera de la organización física: “De esta, manera es encuentran el “proceso sanguíneo”  y el “proceso nervioso” _  de los cuales el primero un proceso centrifugo “un proceso anabólico que siempre va yendo hacia la periferia”; el “proceso nervioso” en cambio; un proceso centrípeto ; catabólico; que siempre se orienta hacia el interior del hombre: “Y TODOS LOS PROCESOS QUE TIENEN LUGUAR EN EL HOMBRESON METAMORFOSIS DE ESTOS DOS PROCESOS”:
Partiendo de esta polaridad arquetípica, definida hasta aquí por los términos indirectos de “sistema neuro-sensorio” y “sistema metabólico y de los miembros”,  polaridad del organismo humano, Steiner luego describió las metamorfosis en el proceso respiratorio y el proceso circulatorio, con referencia al proceso respiratorio indicó que dentro del mismo, el “yo” fluye hasta el “cuerpo astral”, luego empero directamente al pulmón, con la ayuda del aire. El “yo”, vale decir, la “organización astral del yo”, ciertamente “embebida” con “fuerzas astrales”, se apodera del oxígeno, y a través del mismo, del organismo. Esto significa que el proceso respiratorio sea un “proceso de muerte” mitigado, reducido en su intensidad, comparado con el “proceso nervioso” (“EL PROCESO DE MUERTE PROPIAMENTE DICHO, ES EL PROCESO NEURO-SENSORIO, EL PROCESO RESPIRATORIO, ES UN DISMINUIDO PROCESO DESTRUCTIVO.”) “si inhaláramos una mayor cantidad de oxígeno, nuestra vida sería mucho más breve:

Frente al proceso respiratorio, se encuentran “el proceso aquel en el cual el yo se vigoriza aún más por el hecho de que su corriente avanza hasta el cuerpo etérico, y recién entonces es recepcionado. Este proceso, que ya se halla notoriamente en lo supra-sensorio, de modo tal que no puede ser observado por la fisiología común, actúa en la pulsación, perceptible aun exteriormente. SE TRATA DE UN PROCESO DE REPRODUCCIÓN, QUE NO POSEE LA MISMA FUERZA COMO EL PROCESO DIRECTO DE LA PRODUCCIÓN, SINO QUE ES UN DISMINUIDO PROCESO DE REPRODUCCIÓN. Y luego tiene su encuentro con el proceso respiratorio. Nuestra vida se alarga en la medida en la cual el proceso plasmador del ácido carbónico, a través de la sangre, va al encuentro del oxígeno en el proceso respiratorio.”

Remarcamos una vez más, Steiner no habló de un proceso de circulación sanguínea ubicado frente a la respiración, sino de un proceso no observable por la fisiología empírica, que condiciona la formación del ácido carbónico, y que en el latido “ACTÚA” aun perceptible exteriormente. En su conjunto se ubica frente a la recepción del oxígeno, al reducido proceso de muerte de la respiración, siendo que la relación entre ambos, constituye una manifestación esencial de la relación entre el hombre “superior” y el “inferior”: “cuando el proceso que tiene lugar entre el pulso  y la respiración está en orden, entonces el hombre inferior se halla en relación correcta con el hombre superior.

 

4.7.4. LA VIDA “RESPIRATORIA” COMO MEDIO FUNCIONAL DE LOS SIETE PROCESOS VITALES DEL ORGANISMO

Según Steiner todos los procesos que tienen lugar en el hombre son metamorfosis del “proceso nervioso” y del “proceso sanguíneo”, o bien de la constitución de los miembros del ser y la dinámica de los miembros del ser, en ellos activa. El “sistema rítmico” empero, aun en sí diferenciado, conforma la parte física-media, de los proceso vitales del organismo. Tomados como secuencia de vitalidad “etérica”, las mismas son séptuples. En 1921, Steiner diferenció retomando diversos emprendimientos anteriores – entre “vida sensoria”, “vida nerviosa”, “vida respiratoria”, “vida circulatoria”, “vida metabólica”, “vida motriz” y “vida reproductiva”. La “vida de los sentidos” de los órganos sensorios desvitalizados, es “vida en vías de muerte”, la “vida de los nervios” que guarda las impresiones sensorias, la “vida sensoria”, que continua hacia el interior, en cambio es “vida en reposo”, o en definitiva, “amparadora”. La “vida de la respiración”, Steiner la señaló como “vida plasmadora” entre otros también por el hecho de que interioriza las “imágenes” de los órganos interiores, que luego propagados por el organismo, a continuación son “impregnados” por materia por la “vida del metabolismo”, en la formación de “órganos materiales”. “Por lo tanto, mediante nuestro hombre superior, por nuestra vida respiratoria, tenemos nuestra imagen interior, y las imágenes ciertamente las convertimos en realidades a través de la materia que allí se introduce”. La “vida del movimiento” es “vida vigorizante”, de ella se introduce fuerza a los órganos materiales. “Y la vida de la reproducción, luego es la vida que se renueva.”

 

19.12.2014

 

Para consultas, por favor dirigirse al Dr. Miguel de Graça.