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APORTES EN EL TRATO CON EL MIEDO A LA EDAD ESCOLAR LAS CAUSAS MÁS FRECUENTES PARA EL MIEDO AUTORA: MICHAELA GLOECKLER TRADUCCION: ANA MARIA RAUH El tener miedo, es una de las condiciones originarias de nuestro organismo. Todos los seres humanos tienen miedo, pero la conciencia respectiva es muy diversa. Las así llamadas personas valientes también tienen miedo, pero, se manejan de diferente manera con sus reflejos del miedo y del temor, llegan al esclarecimiento. El 10% de los alumnos en el segundo septenio padecen trastornos del miedo- son aquellos, que aparecen en el consultorio médico. La cifra oscura empero, es mucho más elevada. Diferenciamos fundamentalmente, entre el niño con fobia escolar- miedo del tener que ir a la escuela, que puede tener diversas causas- y el niño temeroso en edad escolar. En este último, la escuela debería ser un puerto seguro y el maestro a cargo, la persona de referencia, que comprende al niño, que ataja amorosamente los miedos y que con ello lo acompaña y lo fortalece durante años. Lo esencial es, que los niños sientan realmente la mirada del maestro posado en ellos. A la conciencia de los niños llegan, ya sea, miedos difusos o fobias concretas – frente a arañas, perros, a la oscuridad, etc. En lo terminológico, los conceptos “miedo” y “fobia” en los libros profesionales no se mantienen nítidamente separados- tampoco nosotros aquí tenemos que hacer hincapié en definiciones exactas. El MIEDO EN EL DESARROLLO DEL NIÑO El miedo aparece en mayor medida en los pasos evolutivos mayores y en las transiciones. En el primer septenio se trata sobre todo de las transiciones de la casa a la guardería y al jardín de infantes, que deben ser llevadas a cabo de modo bien preparado e individualizado según la particularidad del niño. Las investigaciones realizadas acerca del espejo-Cortisol muestran, que perjudicial a largo plazo puede ser el cambio del hogar a la guardería. Sobre todo, cuando el acostumbramiento no es llevado a cabo cuidadosamente y con mucho tiempo. También la transición al jardín de infantes tiene que ser preparado cuidadosamente y tiene que ser llevada a cabo en el momento individualmente adecuado para el niño. En el segundo septenio existe un momento especial de la vivencia del miedo infantil alrededor del décimo/un décimo año de vida. Steiner se refiere a este paso evolutivo, hablando del “RUBICON”. Se trata de una transición en la conciencia del niño, que significa una revolución en la vivencia del miedo, en el sentido de que con anterioridad al Rubicón el niño también tiene miedo, pero recién después del Rubicón sabe que tiene miedo. Y esto es una gran diferencia. El niño vivencia que tiene miedo y se siente abandonado con el miedo. Es por eso, que a veces a esa edad ya comienza el consumo de alcohol y de droga, para amortiguar esta sensación. Los pensamientos solos no son el problema, pero, cuando el niño en cuestión comienza a sentir lo que piensa, esto puede convertirse en un gran problema. El alcohol siempre se emplea para adormecer los sentimientos. Debajo de cada enfermedad psíquica yace siempre también un potencial del miedo más o menos marcado. Esto se debe al hecho de que nuestra vida del sentir está compenetrada por el miedo. El miedo es el resultado de una antipatía cósmica, que densifica nuestros huesos, que empero a su vez nos brinda la posibilidad de la reflexión. En el Estudio del hombre (GA293) Steiner nos dice: La vida del sentimiento debe . su facultad de la simpatía, todos sus sentimientos positivos, simpáticos, abiertos, a la voluntad; . su facultad de la antipatía, todo el miedo, todo el rechazo, todos los impulsos mantener a distancia todo lo diferente, al pensar. La capacidad del pensar es el resultado de las fuerzas etéricas, mediante las cuales el hombre se ha ido formando desde el macrocosmos, mediante las cuales ha ido formando el cuerpo llegando hasta los huesos y los dientes, esa materia tan concentrada y que luego, una vez liberadas del cuerpo, se reflejan en el cerebro. Todos ellos son procesos puramente antipáticos:
.El ser apartado, La competencia de la reflexión, de repeler, de desarrollar antipatía, etc. representa una disposición fundamental de la constitución humana, y es un proceso funcional completamente natural. En la vivencia anímica se encuentran la voluntad activa, que se relaciona con simpatía al mundo y el pensar antipático, de reflexión, de lo cual tomamos conciencia a través del cuerpo astral, como polaridad del sentimiento. LA QUITA DEL MIEDO EN EL SEGUNDO SEPTENIO A TRAVÉS DE LA PALABRA Cobra validez fundamenta que la pérdida del miedo en la edad escolar en el segundo septenio, acontece a través de la palabra – mediante la manera en la cual se habla con el niño, en la cual se dice su nombre. Tendríamos que prestar especial atención a la entonación, al mensaje interior con el cual pronunciamos el nombre del alumno, siendo su educador, su maestro. Al tener problemas con un niño, puede suceder, que pronunciemos reiteradas veces al nombre del niño, llegando a lo más diversas tonalidades de la exigencia y de la agresión. Tenemos que preguntarnos, qué puede sentir aquél, que a su nombre siente expresado siempre con exigencia, frustración y agresión. ¡Este niño efectivamente tendrá que tener la impresión de que algo en él anda mal! ¿Cómo podría entonces tener apertura, disposición al aprendizaje, sentir alegría y participar de buena manera? Rudolf Steiner señala al educar como u continuo bautismo. Lo decisivo en el bautismo empero es, que se pronuncia el nombre. Mediante la pronunciación del nombre, se está llamando al yo del niño. Lo mismo acontece por el llamado durante la clase, o el saludo por la mañana. Justamente, cuando al día anterior hubo un problema es importante irradiar: ¡qué bueno, que hoy estés aquí! Y no: qué bueno que él, o ella hoy no han venido. Cuando a eso lo transformamos dentro de nosotros. ¿Por qué los niños y también niños mayores- escuchan con tanto agrado, cuando un adulto relata o lee un cuento? La palabra hablada genera amparo. Mediante la conjunción al estar escuchando, se forma una comunidad. El leer y escuchar, pero también las charlas, son como un espacio protegido, que se abre a través de la palabra y se limita por la misma. Aún, cuando afuera brama una tormenta, adentro impera calidez y luminosidad. A la edad escolar solamente debería ser leído, narrado – pero también como libro debería ser regalado- aquello, con lo cual el niño puede identificarse interiormente. Dado que lo identificación a través del sentimiento, el gustar y el no –gustar, es la cualidad decisiva, mediante la cual el yo puede obtener estabilidad en el sistema rítmico. Cuando un niño escolar tiene miedo, tenemos que contemplar su constitución, pero tenemos que tomar en cuenta asimismo, las expectativas que los padres y la escuela tienen con respecto al niño. Por ambas partes, las expectativas pueden ser excesivamente elevadas. Es importante que los padres le transmitan al niño, que tienen una postura plena de confianza frente a la escuela. Cuando los padres se ubican plenamente detrás de la escuela y su concepto, teniendo un fluido contacto con el maestro, los niños no suelen padecer miedos de fracaso. Por otra parte, a los niños se les puede trasmitir que su rendimiento tiene que ser mayor, se habla de culpas del niño o del maestro y el niño se siente oprimido por un estress constante. Para evitar esto, son imprescindibles las reuniones de padres, en las cuales se trate el tema del miedo y la acción conjunta de maestros y padres, en lo posible, ya con anterioridad a la entrada del niño a la escuela, para que la transición a la escuela tenga un buen acompañamiento. A los niños se les infunde miedo con respecto al tránsito, a las personas desconocidas, y muchas cosas más y luego, además se les reprocha su poco rendimiento. De hecho se les quita el piso donde afirmar los pies, aguardando por otra parte, que sean alumnos plenos de alegría. Como padres y como educadores en definitiva tenemos que aprender, cómo preparar a los niños anímicamente, y a través de la palabra, a su asistencia escolar. Al decirle al niño- “En el bus, siéntate donde estés cómodo, por ejemplo, al lado de una señora mayor”- esto involucra un mensaje mucho mejor como el infundirle miedo. Los mensajes siempre tendrían que estar formulados de manera positiva. Es importante, que cuando los niños regresan de la escuela, cuenten como ha sido el día. Podemos preguntar: ¿Cómo ha ido todo? ¿Hubo estress por algún motivo? Si esto no fuera posible porque ambos padres trabajan, este tiempo tiene que estar disponible por la noche. Entonces el ritual previo al dormir, tendría que contener una charla, en la cual se contempla el acontecer del día: el niño no debería llevar ningún miedo a la noche, ni tampoco una pelea. Quien tiene miedo está solo y en desacuerdo consigo mismo: se sabe, que debería ser diferente-existe la desavenencia. Ningún niño temeroso piensa que su miedo es normal, todos piensan que debería ser diferente en realidad. Es infinitamente importante, que logremos que al alma del niño entre un poco de paz, calma y gratitud, y lo no-redimido pueda hallar solución. Para ello es menester tiempo, calma, y, sobre todo: contacto. PROFILAXIS Y TERAPIA EN OCASIÓN DEL MIEDO EN EL SEGUNDO SEPTENIO El leitmotiv para el segundo septenio es: El mundo es bello. La belleza es la vivencia de congruencia, afinación de relación, y con ello, la vivencia de plenitud. Las obras de arte nos alegran, porque podemos vibrar con las mismas. Al contemplar y vivenciar una obra de arte, no damos cuenta que se trata de una integridad. Esto posee un efecto quita-del-miedo. Dado que el miedo llama la atención sobre nuestra condición de soledad y limitación y nuestra vulnerabilidad. El motivo del primer septenio: El mundo es bueno. Poder vivenciar esto, es la mejor profilaxis contra el miedo. Allí, lo malo aún no puede acontecer. El desarrollo del cuerpo está en marcha y quiere crear límites soberanos. Lesiones de los límites provenientes de afuera, generan impotencia y marcan la formación corpórea de modo traumático. Esto no puede ser revertido. Esta fase vulnerable abarca los primeros años de vida, cuando el sistema nervioso y el resto del cuerpo encuentran aún en la etapa anabólica. Cuando luego la mayor parte de las funciones nerviosas-centrales ha sido formada y cuando el desarrollo de las formas del cuerpo ha llegado a una cierta conclusión con el cambio dentario en el séptimo año de vida, el niño sigue siendo vulnerable en lo anímico, dado que allí radica ahora su actividad anabólica, en lo físico empero, ya no es tan vulnerable. EL ALMA Y EL SISTEMA RITMICO El alma no se encuentra simplemente inmersa en el cuerpo, construyendo límites. Oscila entre el propio ser y el mundo, así como también el sistema rítmico media entre estos dos polos. Cobra validez: el mundo es bello. Ese, es el principio correspondiente al sistema rítmico. Se logra la formación de lo anímico, cuando el niño puede sentir, que el mundo en definitiva está armoniosamente armado y nos porta a todos nosotros: la naturaleza está construida de manera tal, que la podemos comer y digerir- un ser está al servicio del otro. El plan didáctico Waldorf se encuentra colmado de milagros de congruencias. Es un maravilloso proyecto, buscar la belleza de las diferentes materias en la materia de enseñanza, y elaborarlas correspondiente. En el arte se práctica directamente a través de la interacción en la pintura, con colores y formas. ¿Qué se están diciendo el amarillo y el azul? ¿Qué postura tomo yo frente a ello? ¿Qué se están diciendo el amarillo y el azul? ¿Qué postura tomo yo frente a ello? ¿Qué se genera de la unión de ambos? ¿Logro yo un buen entendimiento entre ambos? ¿Cómo logro yo, que pueda verse ese entendimiento entre ambos? Aquí, se trata de procesos típicamente artísticos, que cobran un efecto tranquilizador, por el hecho de hacer visibles contextos e integridades, estimulando al yo. Escuchamos ayer el caso del seis añero, que viniendo del concierto corría a casa y cuanto más avanzaba tanto más valiente se sentía-simplemente por corres y vivenciarse al respecto: ¡yo soy, yo lo logro! Cuando el yo es activo, esto posee un efecto que quita el miedo. Por haberlo logrado, llegó a su casa casi eufórico. No tuvo conciencia alguna de todos los peligros a los cuales había estado expuesto en el tránsito y con cuantas malas personas pudo haberse encontrado. Su relación con el mundo se había fortalecida y se había creado un nuevo contexto con el mundo. Según la investigación de la resiliencia y la ligadura, el amor hacia una persona de referencia, es el factor protector más poderoso: confianza, amor, ligadura interior a una persona de la cual el niño sabe que lo toma en cuenta y lo ve. Una persona, junto a la cual se siente a gusto, sabiendo, que puede ser como es, junto a la cual se siente amparada y aceptada, aún, cuando lleva a cabo “la mayor de las tonterías”. Por lo cual no es elogiada sobremanera por su buen comportamiento, con la cual simplemente puede ser COMO ES. Esto lo describe el misterio de la autoridad amada. ¿Por qué Rudolf Steiner emplea el término, “autoridad”, que hoy casi es considerado impertinente? En el idioma griego “auto” significa el propio ser. Los niños tienen que desarrollar amor hacia algo, de los cual ellos mismos aún no disponen. Dado, que no solamente aman a la persona, sino al hecho de que es autónoma. Una autoridad es alguien que puede conducirse a sí mismo y con ello puede brindar dirección a os menores de edad. Una buena autoridad ejerce este rol solamente mientras sea necesario y sólo cuando es menester. Un leve dolor se percibe, cuando un maestro de grado, que despide a sus alumnos al ingreso al ciclo superior, donde los encargados son un profesorado y un ayudante. Los alumnos tienen que sobreponerse a ese dolor del partir de la morada anímica junto a la autoridad amada, y acceder a la libertad. También esta es una transición que requiere un cuidadoso acompañamiento. Son ideales, los que al adulto lo convierten en autoridad amada. Pueden ser caracterizados como mensajes angelicales, que permiten que los niños perciban que se trata de un ser humano que posee esperanza y confianza, que es confiable y sincero, que los ve y los ama. Todo ello son competencias del yo, de las cuales el adulto no haría alarde, puesto, que las considera naturales y pertinentes a lo humano. Los niños empero sienten, cuando el adulto se encuentra en la búsqueda de estos ideales, cuando tiene una relación con el Ángel y ama los mensajes angelicales del yo. Los ideales atraen al yo superior al alma. A este comportamiento de ligadura en el segundo septenio lo podríamos llamar “Ligadura espiritual”. En la palabra amor resumimos las siguientes cualidades del yo a modo de mensaje de los Ángeles o virtudes.
. Amor hacia la verdad, El medio más importante en el contacto hacia el niño es el principio: caracterizar – no definir. ¿Acaso, un niño se siente juzgado o hasta censurado o reconocido por el maestro cuando está caracterizando aquello que ya domina y aquello que irá aprendiendo? ¿Qué significa para el niño, cuando el maestro con él entra al proceso y dice que el emprendimiento ya ha sido muy bueno, fortaleciéndolo al decir: yo te ayudo, y emprendemos cuidadosamente los siguientes pasos, tal, como tú puedes darlos y yo te apoyo. Mediante la manera como nos manejamos con el niño y su poder-ser-así y su capacidad, caracterizándolo, el niño no pasará vergüenza, y es tratado con toda normalidad –todo esto puede acontecer en la vida. El niño debe poder vivenciar, que el aprendizaje siempre tiene que ver también con imperfecciones y que podemos manejarnos con dificultades y con bloqueos-que también les acontecen a los adultos. En este caso, el caracterizar significa certificar que todo esto son procesos que posibilitan el desarrollo. Las definiciones y los juicios en cambio, siempre son estaciones finales. Quién caracteriza, describe al proceso artístico, quien define, perfila lo ya realizado, la estación final-científica. Con respecto al proceso de la enseñanza deberíamos tener en claro: Las estaciones finales no posibilitan una sucesión del desarrollo. Las leyes, las definiciones, tienen que ser halladas por el alumno mismo, para que pueda comprenderlas de verdad. Es por ello, que la enseñanza metódicamente sigue este ritmo: En un día se observa un experimento, al cual se describe con exactitud. Al día siguiente, el mismo alumno tendrá que hallar la ley subyacente. Se trata de un método maravilloso, sobre la cual Steiner basa toda educación y también la enseñanza en la escuela: toda enseñanza es auto-educación y el maestro tan sólo tiene la misión de hacer la oferta correcta, de crear el correcto medio circundante, para que dentro de este entorno, el niño se auto-eduque de manera tal, como le es propio a su destino y como lo podrá lograr de la mejor manera. La Escuela Waldorf sigue a este método de enseñanza, teniendo ese ideal. Una postura de esta índole significa, que el maestro puede alegrarse acerca de los errores del alumno, puesto que el mismo se despierta a partir del pequeño dolor que experimenta así, y se preocupará en aprender correctamente lo tratado. En el lema matinal que dicen los alumnos en la Escuela Waldorf se propone: “… para que yo sea laborioso y ávida de aprender…” Ávido de aprender no debe ser equiparado con ambición. Es añoranza de desarrollo, que provoca miedo y crea conflictos. La avidez del aprendizaje une a todos. Cuando en un grado se produce la ambición, se generan comportamientos problemáticos de separación: uno quiere aventajar al otro, quiere ser más que el otro, que los demás, quiere ser más de lo que realmente es. La apariencia se torna más importante que la capacidad, etc. La avidez del aprendizaje cobra un efecto positivo. A las virtudes del maestro le pertenecen sobre todo: Trasmitir respeto frene a la verdad y el conocimiento, y no, frente al saber propio. Los maestros son capacitados por el hecho de que algo de la verdad actúa a través de ellos. Otra misión del maestro es, ser ciudadano mundial y despertar interés por el mundo. Para ello es menester la postura de ser libre, abierto, incondicional y curioso. Necesita una sana confianza en sí mismo, desde la cual puede irradiar una sana conciencia propia, seguridad, competencia y generosidad; entonces puede elogiar lo positivo y alentar de aprender de lo negativo. Rudolf Steiner mencionó cuatro virtudes para los maestros, una para cada miembro del ser:
La fisiología natural de nuestra sangre se basa en un equilibrio ácido-básico: nuestra sangre no debe ser ni alcalina-amarga, ni acidificada. Al apoyar este hecho desde lo anímico, fomentamos la estructura salitrosa, al equilibrio ácido-básico del cuerpo físico. Siempre tengo la impresión, que las palabras.-“Vosotros sois la sal de la tierra” (Mateo 5,13)- se refieren a esta cuarta virtud de los maestros y son un requerimiento para apoyar el equilibrio electrolítico en la sangre y el intersticio. “¡No agriarnos!” (GA294-página193). No deben existir los maestros agrios. Su libro “¿Cómo obtenemos conocimientos de los mundos superiores?” (GA 10) puede constituirse en la base más importante para convertirse en un buen maestro. La auto-formación es la condición previa decisiva para poder brindar formación e instrucción a otro ser. Quien no se convierte en maestro para sí mismo, tampoco puede conducir a otros. Desarrollar esta congruencia, pertenece a la profesionalidad pedagógica. Es interesante, que Rudolf Steiner e Ita Wegman en el libro para estudiantes de medicina “Bases para una ampliación del arte de curar”, en el primer capítulo citan dos libros: “Cómo se obtienen conocimientos de los mundos superiores” y “La ciencia oculta” (GA 13). Estas dos obras, que tratan del desarrollo, son lectura obligatoria para todo médico. TRATO Y TERAPIA EN EL CASO DE LA FOBIA ESCOLAR La fobia escolar, vale decir, el tener miedo de la escuela, siempre está socialmente condicionado, por el ambiente. Los niños en cuestión han escuchado cosas negativas acerca de la escuela, o han tenido vivencias negativas, y entonces no se sienten capacitados a poder cumplir con los requisitos escolares o poder tolerar a los demás. Un niño que va a la escuela con esta postura negativa, forzosamente vivenciará que es tan problemático como lo había imaginado. Teme a los exámenes, tiene miedo del maestro y de los compañeros, de violencia, se trata de desencadenantes concretos, que tienen que ser analizados y tratados de manera concreta. A veces existe asimismo, una simbiosis patológica, cuando por ejemplo niños de 5 -7 años de edad duermen al calor de la cama familiar con los padres, de modo tal que no soportan la separación y la conjunción con una gran cantidad de personas. Al lado de las charlas con los padres y los colegas del grado, la elaboración de los momentos desencadenantes, pueden ser ayudas terapéuticas: . sobre todo, terapias artísticas y euritmia curativa; . según la constitución, una terapia medicamentosa; . el mejoramiento de la calidad del sueño y del apetito. A menudo, estos niños no se alimentan correctamente y no se sienten bien también por esa razón; . medidas terapéuticas del comportamiento, tales como el envío de pequeños mensajes al celular, que el niño lee en el recreo y que le confirman, que la madre está pensando en él. Cuando el niño estando en camino a la escuela y llama para avisar que volverá a casa, la madre debería indicarle que siga su camino a la escuela, ofreciendo, que lo está acompañando con los pensamientos. . Los padres no deberían liberar al niño constantemente de las clases. AMEDRENTAMIENTO SECUNDARIO CAUSADO POR IMÁGENES Y PENSAMIENTOS Sigue habiendo poca conciencia acerca de todo aquello que los niños están obligados a mirar a través de los medios. Esto favorece un antipático modo de reflexión pensamientos miedosos acerca de todo aquello que puede acontecer, por el hecho de que inconscientemente han recepcionado en el caudal de sus pensamientos e imágenes lo destructivo. Los concernientes tienen pensamientos que no han pasado por la experiencia propia, Todo aquello que no hemos obtenido a través del trabajo, del esfuerzo propio, causa miedo. Experiencias dolorosas y vivencias difíciles por las cuales nosotros mismos hemos pasado, a partir de las cuales hemos aprendido algo, en cuya superación hemos tenido el apoyo de adultos que nos dieron el impulso de “analizar” al acontecimiento y han dicho-“ha sido bueno que pasamos por esto, ahora sabemos de qué se trata, de aquí en más todo irá mejor”- no dejan estados perdurables del miedo. Los pensamientos empero y las experiencias ajenas que no han sido impregnados con experiencias propias, que están relacionados con cosas que no comprendemos, que nos sentimos capaces de realizar o de los cuales tememos que puedan acontecer a los hermanos o a los padres, provocan un amedrentamiento secundario. Muchos niños en la actualidad están afectados por miedos de manera secundaria a causa de cosas de las cuales no sabemos que las han visto en los medios. En ocasión del consumo de medios, en la mayoría de los casos, los ojos de los niños y de los adultos se encuentran rígidamente abiertos por el miedo, dado, que asimilamos cosas, que anímica-espiritualmente no podemos acompañar ni elaborar de manera despierta dentro de nosotros todo se desarrolla a excesiva velocidad y además, en las películas no se trata de la realidad plena, con la cual nos podemos relacionar debidamente con todos los sentidos. Al respecto, muchos son los sentidos que no están activos, razón por la cual no puede producirse una participación entera del yo, a lo sumo, un 20%. El cuerpo astral en cambio, participa en un 100%. El miedo se produce porque el yo es reprimido y el cuerpo astral es requerido maximalmente- esa relación se corresponde con la fisionomía del miedo. POSIBILIDADES DE TRATAMIENTO DE MIEDOS SECUNDARIOS .Para el tratamiento del miedo, en la actualidad se emplea PROCEDIMIENTOS PSICO-EDUCACTIVOS. En su esencia, la pedagogía Waldorf es psico-educativo. .CONFRONTACIÓN CON LA EXCITACIÓN. La consciente búsqueda del peligro temido, acompañado por un adulto, aporta una des.-sensibilización: el niño aprende a soportar el miedo y manejarse con el mismo. Vivencia por ejemplo, que no sucumbe al tener contacto con un perro. .MANEJO DE UNA CONTINGENCIA. Aquí la meta es, que el paciente establezca una fuerte relación hacia el comportamiento positivo con el cual debe remplazar a la reacción del miedo. Se trata de una forma muy rigurosa de la terapia del comportamiento, que intenta generar automatismos del tipo positivo, de modo tal, que indefectiblemente tenemos que sentir algo de una determinada manera. .PROCEDIMIENTOS DE RELAJACIÓN de la más dispersa índole. .ELN COMPORTAMIENTO INDIVIDUAL DE LA SOLUCIÓN DE LOS PROBLEMAS, se corresponde en principio con aquellos que intentamos lograr también nosotros: EL fortalecimiento del yo en toda su dimensión. Tenemos que descubrir aquello, que el niño realiza gustosamente, brindándole la oportunidad de llevarlo a cabo a menudo. De esta manera, el yo aprende a sobrepasar los límites del cuerpo propio para enviar su radiancia al entorno social: al hacer algo para los demás, esto cobra un efecto desamedrentados. .LA TERAPIA FAMILIAR Y LA TERAPIA FARMACO- PSCIO DINÁMICA también se implementan para el tratamiento del miedo. .TERAPIA ARTÍSTICA (sobre todo, el modelado), EURITMIA CURATIVA . A mi modo de ver, lo más importante es la relación del terapeuta hacia el niño. Del terapeuta como ser humano depende el efecto de la terapia-independientemente del método empleado. La confianza que el niño pueda tenerle, es la terapia propiamente dicha. La técnica posee un segundo rango. NIÑOS PATOLÓGICAMENTE EXENTOS DE MIEDO Muy raras veces existen asimismo niños, que aparentemente nunca tienen miedo. Tienen que aprender a desarrollar el valor de notar su miedo, mediante la capacidad de la percepción del yo. Los niños que no tienen miedo, constantemente están lesionando límites sin darse cuenta. Eso, es patológico. O, se trata de niños tan sensibles, que no soportan tener miedo. Los niños apartemente exentos de miedo, son entonces niños especialmente temerosos. TRASTORNO GENERALIZADO DEL MIEDO TRASTORNO DE CARGA POST-TRAUMÁTICA Cuando el miedo ya no puede ser dominado, hablamos de una fobia concreta, o bien, de un síndrome del miedo. Entonces, se trata de una auténtica patología. Puede tratarse de coerciones o de concretos estados de pánicos, provocados por un objeto impulsor. El trastorno del miedo generalizado, generalmente se halla en combinación con una carga post-traumática- siempre existe un desencadenante al respecto. Para el tratamiento se dice fundamentalmente: los miedos difusos tienen que ser transformados en un temor concreto, tienen que ser orientados hacia algo determinado, en lo cual se puede obrar. Quiero mencionar tres aspectos con respecto al trastorno de carga post-traumática:
Los niños de la Escuela Waldorf 1919, casi todos estaban dañados por la guerra mundial. Se trataba preponderantemente, de niños traumatizados. Estaban sub-alimentados. Kolisko tuvo que preparar un complemento nutricional, que recibían en la escuela. Puede ser obtenido aún hoy, como “fuente nutricional” en Weleda y como calcio anabólico 1 y 2. Estos preparados se desarrollaron para los niños desnutridos de la Escuela Waldorf. Hubo empero asimismo niños, cuyos padres querían que sus hijos sin falta asistan a la Escuela Waldorf. Vivían demasiado lejos y por eso tenían que vivir en pensión en casa ajena en Stuttgart- hecho también traumático. Tomar muy en serio al plan de estudios Waldorf es la mejor terapia en el caso de trastornos de carga post-traumática. ¿Por qué? Porque siempre se apela al yo. La educación Waldorf además es acorde a la edad vale decir, que cobra un efecto de iniciación. El camino de la iniciación quiere hallar los rituales apropiados. El camino de la iniciación quiere hallar los rituales apropiados y nuevos pasos de enseñanza para cada edad. Esto halla continuación en la auto-iniciación del adulto: que constantemente nos proponemos nuevas metas que se corresponden con el estado evolutivo propio y el avance del mismo. Desde su anabolismo, el plan de estudios Waldorf es acorde a la iniciación. Es lo que necesita el niño traumatizado, puesto que su yo ha vivenciado una lesión de límite.
¿Qué acontecen cuando el cuerpo físico es lesionado por objetos o el puño de otra persona? Entonces, otra cosa u otro ser penetran en el cuerpo propio. Acontece una penetración en el plano físico. Es un hecho bueno en un lugar equivocado. Dado que si en un acto cognitivo estoy llevando a cabo un cálculo como por ejemplo 2 más 2 es igual a 4, permito que mi pensar se convierta en aquello que quiero conocer. Por libre albedrío entramos en conjunción plena con una operación matemática, un pensamiento. Hablamos entonces de entender-nos ubicamos enteramente en la materia en cuestión. Denominamos empero asimismo, comunión espiritual, cuando espiritualmente, a través del pensamiento, nos identificamos con algo. El gesto de la compenetración en lo espiritual es algo saludable y en cambios algo gravemente traumatizante en lo físico. Comprender, que alguien que está traumatizado en el lugar equivocado- vale decir en el cuerpo o en el alma-ha experimentado algo que se lleva a cabo espiritualmente en la iniciación, en el aprendizaje espiritual, en ocasión de cada proceso cognitivo, y allí se ubica en el lugar correcto. Comprender esto, ya es una terapia. Frente al niño, el terapeuta expresa, que le ha pasado algo inhumano, anti-natural, que empero el dolor puede ser el motivo, de practicar en el lugar correcto aquello, que le ha sucedido en el lugar equivocado. La misión del destino de un ser humano traumatizado, es la búsqueda de un camino de iniciación-el trauma tiene que ayudarle a recordarlo. Así podemos pensar de manera positiva y podemos expresar al acontecimiento traumático. Es lo que también tenemos que hacer. Al agregar la traumatización de tipo secundario a través de los medios y la violencia verbal, que no incumbe al cuerpo sino la vivencia anímico, nos damos cuenta que hoy estamos viviendo en una época, que “a los gritos” está reclamando un consciente camino de iniciación y de desarrollo, por el hecho de que los hombres padecen tan numerosas cargas traumáticas y trastornos. Esto no solamente se refiere a las grandes guerras, sino a mucho de lo intra-humano: la pequeña guerra es tan traumatizante como la “Gran Guerra”.
Un paciente traumatizado es especialmente sensible con respecto a la cualidad salutífera de una buena relación humana. Sobre esa base pueden generarse amistades, que pueden cobrar una profundidad mucho mayor, como en el caso de las personas no traumatizadas. Es por ello, que el maestro o el terapeuta tiene que prestar mucha atención, que los alumnos traumatizados no se “enamoren” de él. En relación con ello, pueden aparecer añoranzas patológicas con respecto a una simbiosis. Este fenómeno suele luego ir en aumento. Por tal razón es decisivo, manejarse profesionalmente con el mismo, mantener distancia y ejercer amor profesional. PALABRA FINAL El miedo es normal y pertenece a nuestra vida como seres humanos. Es sano y nos mantiene compactos hasta los huesos. Es un acompañante natural de nuestro desarrollo. Es el dador de la conciencia propia, en la cual desemboca, con la cual finaliza y con el aislamiento de la conciencia propia comienza el camino de la iniciación: “Los que hacia la verdad se encaminan, solos van a andar” (Christian Morgenstern) ¿QUÉ ASPECTO POSEE LA INICACION EN LA ACTUALODAD? ¿CÓMO PRACTICAMOS INICIACION HOY? Es nuestra misión, hallar nuevos caminos al respecto. |