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RUDOLF STEINER EL MIEDO PRENATAL DE LAS ALMAS FRENTE AL MUNDO COLMADO DE MATERIALISMO Y LA MISION DE LOS EDUCADORES. La inteligencia no debe ser suprimida, para el entendido empero, será necesario valerse de cierto coraje para poder entenderse con la inteligencia, dado que la misma trae consigo la tentación de entrega al mal y al error y porque en la compenetración de la inteligencia con el principio del Cristo tenemos que hallar las posibilidades de transformar a esa inteligencia. La inteligencia de los hombres se convertirá en totalmente ahrimánica, si el principio del Cristo no compenetrara al alma de los hombres. Al tomar en cuenta las crueldades con las cuales se haya transpuesto el desarrollo cultural de la actualidad, que difícilmente pueden ser comparadas con las crueldades de la época de la barbarie, no cabe duda de que se está anunciando el crepúsculo referido al descenso de la inteligencia. No deberíamos contemplar de manera superficial, las asi llamadas manifestaciones culturales de nuestra época, sin duda alguna, los hombres de la actualidad deberían reaccionar con coraje, para lograr una real comprensión del impulso crístico, si quieren ir al encuentro de una salutífera evolución. Hoy, dos cosas se observan notoriamente: personas, que son muy inteligentes y poseen una clara tendencia hacia el mal; y, por el otro lado se observa, que muchas personas inconscientemente suprimen, disimulan esa tendencia hacia el mal, no convirtiéndola por el hecho de dejar dominada su inteligencia. Somnolencia del alma, o, en el caso de las almas despiertas una fuerte tendencia al mal y a la equivocación, esto, es lo que de hecho se esta notando en la actualidad. (¡¡año 1920 – cuanto avanzo desde entonces!!). Recordemos al respecto lo referido acerca del nacimiento de los niños, que nacen con un gesto de melancolía en sus rostros. Y les he dicho: esto se debe a que las almas no descienden con gusto al mundo colmado de egoísmo. Podríamos decir: con anterioridad a su nacimiento, las almas tienen un determinado miedo de entrar al mundo en el cual la inteligencia tiene la tendencia del mal y se encuentra inmersa en un desarrollo descendente. Esto también es algo, de lo cual deberá desarrollarse una conciencia en aquellas personas que se convierten en educadores e instructores para el futuro de la humanidad. Hoy, los niños son diferentes a lo que han sido décadas atrás. Esto ya queda de manifiesto aun en ocasión de una observación muy superficial. Tenemos que educarlos y brindarles la enseñanza de una manera diferente a aquella que se implementara décadas atrás. Tenemos que enseñar con la conciencia, de que en cada niño tenemos que llevar a cabo un salvataje, de que a cada niño lo debemos conducir de manera tal, que en el curso de su vida pueda encontrar al impulso del Cristo en su interior, que pueda hallar dentro de si mismo un renacimiento. Al conocerlas únicamente en teoría, no podemos implementar esas cosas, como maestro, como educador; las implementamos, las introducimos a la educación, a la enseñanza, cuando nuestra alma está fuertemente poseída de este conocimiento. Sobre todo del cuerpo docente debe ser requerido que su alma sea poseída fuertemente por esta preocupación por la humanidad, acerca que aquello que a modo de tentación el intelecto trae consigo. Ese orgullo, que la humanidad contemporánea está desarrollando con respecto, podría vengarse duramente en la humanidad, sino se atenúa por aquello que acabo de referir, si no se atenuara por una enérgica conciencia poderosa: lo mejor dentro de mí como ser humano, en esta encarnación y en las venideras es aquello que encuentro dentro mío a modo de impulso crístico. Tenemos que tener muy en claro empero, que ese impulso crístico no debe ser la dogmatica de una comunidad religiosa cualquiera. Necesario será, que el hombre sienta que todo aquello que se le pueda revelar en su interior hacia el misterio del Golgotha, está relacionado con aquello que se produjo para la Tierra a través del misterio del Golgotha. Al sentir el sentido de la Tierra en el misterio del Golgotha podemos llegar a sentir: la evolución de la Tierra dejara de tener sentido, si los hombres a través de su inteligencia caerían en poder del mal, de la equivocación. Al percibir de esta manera al sentido del misterio del Golgotha, entonces la evolución terrestre sin el misterio del Golgotha perdería toda razón de ser. Con esto, tenemos que compenetrarnos fuerte, muy fuertemente cuando hoy, o en el futuro queremos educar a seres humanos y brindándoles enseñanza estos grandes aspectos tienen que ser integrados. Pero también sabemos, cuan alejados están los hombres de la actualidad, en hacer suyos estos grandes aspectos. Por ello es indispensable, no solamente señalar la importancia de la teoría científica-espiritual, sino señalar la gravedad que debe apoderarse de nuestra alma por el hecho de tomar conocimiento de los correspondientes hechos en la evolución de la humanidad, a través de la ciencia espiritual. Dado, que no solamente nuestro conocimiento, sino toda nuestra vida tiene que tomar un impulso mediante aquello que es la ciencia espiritual; sin percibir la seriedad, la gravedad de este hecho, no hemos llegado realmente a pertenecer a la ciencia espiritual. (GA 296) 12-8-2014 |