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Alexandra Röhl
ALMA Y ESPÍRITU
EN EL HOMBRE Y EL PÁJARO
Muchos enigmas han sido descubiertos por los
ornitólogos el pájaro que busca alimento junto a una ventana, es explicable
hasta en sus últimas finesas, por la ciencia natural. Aquello, que llevan a
cabo los animales de un modo a menudo sorprendente, es señalado como instinto,
que ha sido transmitido a cada individuo de una especia atreves de la herencia.
Lo heredado puede modificarse a través de diversas influencias, configurándose
en nuevos tipos de comportamiento, permaneciendo entero de términos generales
–así lo considera la psicología animal- inserto dentro de las leyes de la
conservación de la especie. Se ha reunido un cuantioso material, acerca de
aquello que los animales llevan a cabo a modo de rendimiento. Y se está por
descubrir cada vez más facultades en ellos. Las más interesante, parecen estar
relacionadas con procesos pensativos, que hasta ahora le fueron negados al
animal: el empleo de “herramientas”, diversos tipos lingüísticos y de
entendimientos, que el hombre aun no puede “traducir” debidamente, para los cuales
empero existe algo así como una abertura en la puerta. Con especial atención,
la ciencia está observando el comportamiento social hacia los congéneres, hacia otros
animales y hacia el hombre.
Todo este cúmulo
de detallados hallazgos empero, aun es interpretado por la imagen del mundo y
del desarrollo, dado por los seguidores de Darwin. Las afirmaciones de Darwin:
generación de las especies a través de selección de crías, mutación, selección de la lucha existencial siguen
marcando al igual como todos los resultados científicos, la conciencia de
nuestra época; pero, no son suficientes,
y para poder dar explicación acerca de organismos vivientes. Hoy se parte del
hecho, de que todos los procesos vitales pueden ser reconocidos como procesos quimicos-fisicales.
Dado, que solamente podemos percibir los quimicos-fisicales, pertenecen en lo
oculto, las influencias procedentes de otras fuentes. Son, “nos observables”.
Pero, acerca de estas fuentes energéticas, hacia las cuales podemos llegar
mediante nuestro esfuerzo, nos brinda la
obra de Rudolf Steiner. Podríamos presentar suficientes ejemplos, en el sentido de que las ideas de la
antroposofía pueden dar un aporte con
respecto a los problemas de la moderna ornitología –brindando nuevas soluciones
a partir de un ampliado ámbito de experiencias.
Es así, que la migración de las aves a
pertenecido siempre a los problemas más importantes de los ornitólogos. La
cuestión fundamental, del porque el pájaro migra, porque toma justamente una
determinada dirección, manteniendo con precisión los tiempos de la
partida, etc.; no puede ser contestada
aun por los ornitólogos. Es comprobable el hecho de que la inquietud migratoria
se produce, o es influenciada por la actividad hormonal pero,¿ qué motivo
tienen las hormonas en entrar en
actividad, en las diferentes especies, cada una en su determinado tiempo? En Julio, en Agosto, en Septiembre y en
Noviembre. La carencia de alimento no puede constituir una causa decisiva de la
migración, dado, que los pájaros que parten en Julio y en Agosto abandonan los
paisajes justamente cuando se encuentran en una plenitud de insectos y granos
en maduración. La motivación por comportamiento instintivo, hasta los
científicos rechazan. En el capítulo referido al instinto David Lack declara,
que este concepto es indefinible, razón por la cual ha sido causa de muchas
confusiones al describir de manera no apropiada o equivocada al comportamiento
animal y también por el hecho de que por la abducción de supuestas
características del instinto; la herencia a menudo es quebrantada por
excepciones. Afirma que el estado emocional del pájaro es de importancia
especial, y recién proporciona la clave para su comportamiento. Por el hecho empero, de que el estado anímico de un
pájaro no pueden ser observado ni investigado – no le podemos atribuir estados
de ánimos humanos- la definición del concepto instinto resulta ser muy
complicada. Lack expresa la esperanza,
de que los guardianes de los pájaros, en la continuación de sus pacientes
observaciones y de su investigación, pero sí mismos podrán descubrir nuevas
denominaciones, que se generan a partir de la práctica de su trabajo y así
permiten una clara definición en cada caso. ¡La palabra “instinto” debería
desaparecer!
Resulta muy interesante saber, que al dilema
de esta insuficiente determinación conceptual, antes ya a Lack han antecedido
la aclaración del enigma: a partir de la investigación científica espiritual,
Rudolf Steiner describió la conducción grupal de a cada especie animal,a través
de su entidad superior en el mundo astral. A esa cantidad plena de sabiduría, la denomino alma grupal. (1) A
partir de la misma, pueden explicarse y entenderse de manera natural, los diversos modos de
comportamiento, así como también las excepciones, la herencia, las condiciones
del sentimiento, así como las
“equivocaciones” de determinados individuos. Sobre todo empero, existe la
posibilidad de descifrar los procesos aun secretos que la causa de migración de
las aves, a través de la conducción
grupal. Cada una de las especies de ave, tiene su conducción especial en una
entidad, que dota a sus sensibles criaturas con todas las
sabidurías necesarias en el espacio aéreo y en la tierra.
En estos contextos poseen una influencia máxima,
la luz solar y el calor solar, así como como los diferentes empujes de las
corrientes eléctricas (2) en su vida plena de aventuras. Los cursos de los ríos están cubiertos con
corrientes etéricas, y son utilizados por los pájaros como rutas de tránsito, así mismo, las montañas ostentan cambios en
las condiciones etéricas que brindan orientación a los pájaros. Estos tipos
etéricos ya no son perceptibles para los hombres de la actualidad, pero, los
pájaros, altamente sensibles, se guían por los mismos. La golondrina polar nos
muestra, en qué medida la luz solar y el calor solar, en el contexto de la “geografía etérica”,
pueden determinar la existencia del ave.
Incuba en la zona del ártico, sea encontrado incubando en las proximidades del
polo norte durante el verano de dicho lugar, en el cual la noche no existe.
Finalizada la incubación, atraviesa la zona ecuatorial volando a lo largo de la
costa atlántica, hasta la Antártida, donde nuevamente pasa al pleno verano sin
noche. Recién al cabo de la enorme distancia del recorrido para llegar al
Ártico, nuevamente en verano, inicia una vez más la tarea de la incubación.
Vivenciamos al pájaro como un ser físico sobre nuestra tierra y dentro del aire que lo
envuelve, dentro de las condiciones de las condiciones externas conocidas. Al
mismo tiempo se encuentra bajo las leyes de sus fuerzas plasmadoras etéricas y
de sus dotes astrales “anímicos” y conducciones (alama grupal). (3)
El animal se vivencia anímicamente en su
cuerpo orgánico, que a su vez fue formado por el espíritu creador del animal.
El cuerpo animal es el espíritu
convertido en realidad de su especie, portado por el alma grupal, imperante en
el interior de cada animal.
“Le adjudicamos alma a un ser, que no
solamente recepciona en si al espíritu, sino que dentro de sí vivencia el espíritu y a partir del
espíritu es creativo dentro de sí mismo.
Es decir, que hablamos de alma, cuando el espíritu se encuentra en el interior
de un ser que se encuentra frente a nosotros. Obrando así, de esa manera creativa
en el interior, encontramos al espíritu en el hombre y en el animal” (Rudolf
Steiner “alma humana y alma animal”, Berlín 10-11-1910, GA 60).
El espíritu en el animal está sujeto
directamente a su organización física, mientras que en el hombre entre la organización espiritual y la
organización física se ubica el viviente yo, que posee la facultad, de desprenderse del cuerpo y entrar
en conexión con el mundo espiritual. Cuando un animal nace en la tierra, sus
actuaciones posteriores ya están predispuestas
hereditariamente por la especie. En
algunos grupos animales se vislumbra una determinada vida social. A menudo, los animales son más hábiles y capaces que los hombres, pero todos sus dotes
están sujetos a la organización en su conjunto de su especie, mientras que el hombre, ciertamente nacido como
embrión, tiene recién que aprender recién la mayoría de las facultades.
Mediante sus disposiciones hereditarias,
a través de su instinto grupal, que a
modo de conducción anímica está relacionado con su organización física, el
animal llega a las otras, que a modo de arquitecto lleva acabo de tan asombrosa
manera (construcción de la colmena, construcción del castor, los nidos de los
pájaros) en el modo de su tarea se asemeja al artista humano. “entre los
castores puede haber muchos Miguel Angeles, pero, ningún Galilei”. (Rudolf
Steiner: “Espíritu humano y espíritu animal” Berlín, 17-11-1910, GA 60.).
Las influencias
ambientales, la cría, etc., pueden modificar las especies; el modo mediante el
cual las fuerzas espirituales trabajan en la formación características de las
especies animales, como león, elefante, vacuno, reptil, entre otros, llegando a
sus diferentes formas de vida, ha sido presentado por Rudolf Steiner y sus
discípulos. De un tipo muy especial empero, muestran ser las influencias sobre el pájaro.
Rudolf Steiner muestra, que le pájaro se
encuentra en conexión con el mundo de las jerarquías. Desde remotos tiempos los
querubíes y los serafines aparecen en plenos atavíos de pájaros y las de los angeloi, de los dioses y las diosas, las sirenas y los
ninfos, están formados por auténticas plumas:
“Existen entidades tales, que se hallan configuradas a modo de un muy
complicado cuerpo de pájaro- pero, de inaudita belleza, dotados por órganos similares a alas ala y con una cabeza similar
a la cabeza humana; así aparecen formadas y configuradas. Esto, de hecho son realidades del plano
astral”. (Rudolf Steiner, “Misterios y símbolos”, Berlín, 14-10-1907). Es así,
como también artistas han visto de modo visionario arcángeles y los han representado y, paulatinamente
podemos tomar conciencia nuevamente, que
rango les corresponde a los pájaros el
ámbito espiritual, en el mundo de las jerarquías. Pero no tan solo con las
semejanzas en el plumaje, a través de la imagen y el símbolo: En sus
conferencias, Rudolf Steiner habla una
uy otra vez “misión” de los seres jerárquicos en el plano universal, como los mismos - invisibles para los hombres- “trabajan” en el plano astral, para que puede
ser llevado acabo, el paso regular de la naturaleza y el orden mundial. También
se ha referido a la estirpe de los pájaros en el ámbito espiritual.
Antiguamente, el hombre veía aún las misiones de los
pájaros como mensajeros de los dioses,
como locutores de entidades superiores
en el mundo de los humanos. Tal vez, los pájaros sigan teniendo esta
aptitud. Solo el hombre tendría que poder adquirir nuevamente la facultad de
comprender los mensajes a él dirigidos. No se trata de descifrar el lenguaje de la gallina cuando le
estamos mostrando el alimento a los pollitos, sino recepcionar
aquello, que debe ser transmitido al hombre desde el mundo superior. En
este sentido, la dotación esencial y más
admirable, su canto, nos debe conducir a
una contemplación especial.
(1): Con respecto a las numerosas
explicaciones dadas por Rudolf Steiner, aquí solo podemos presentar dos ejemplos:
“Dentro de aquello que podemos observar en el plano físico, el animal no posee un
yo. Recién la investigación oculta, nos conduce al yo del animal. Este yo del
animal, ya no puede ser hallado dentro
del mismo ámbito, donde podemos encontrar al yo humano. El yo animal puede ser encontrado recién separando del
cuerpo físico, de modo tal, que en
realidad conocemos entonces un mundo completamente diferente, cuando con la mirada oculta ascendemos al yo animal… el yo animal puede ser hallado en un mundo del
tipo supra-sensorio. Y en este yo animal
tenemos que decir: de allí, nos encontramos con el como una realidad,
siendo, que en el mundo físico no se
presenta a modo de una individualidad, sino que así lo comprendemos únicamente,
cuando orientamos nuestro interés hacia
un grupo de animales, un grupo de lobos, de corderos, etc.… y el mundo, en cual
encontramos al yo grupal de los animales, lo señalamos concretamente, como
mundo astral”. LAS ENTIDADES
ESPIRITUALES EN LOS CUERPOS CELESTIALES Y EN LOS REINOS NATURALES.
Helsingfords, 11-4-1912- GA 136.
Al seguir al vuelo de los pájaros, como con la llegada del otoño
comienza a migrar del noreste al
suroeste, y con la llegada de la primavera retornan nuevamente a su hábitat ,
del suroeste al noreste, y si nos
preguntamos: ¿Quién guía sabiamente este vuelo de los pájaros?, entonces, como
investigador oculto, al buscar los diferentes ordenadores y regentes, llegamos
a los yo-grupales de las diferentes especies o tipos. En toda población animal,
vive el yo-astral, que para el plano
astral es un yo, como el yo humano aquí,
solamente, que un yo, mucho, mucho más
extenso. Entidades de yo con una sensatez mucho mayor a aquella, que constituyen aquí los seres humanos
físicos, allá, en el plano astral son las personalidades grupales cerradas, que
poseen los diferentes miembros en el plano físico, y todo aquello que en los
DIFERENTES ANIMALES SE ENCUENTRA SABIAMENTE INSTALADO, ES MANIFIESTA SABIDURIA
DE LOS YO-GRUPALES DE LOS ANIMALES”. “NAVIDAD” (Vitaesophía) Berlín, 1907).
(2) Corrientes etéricas se producen allí,
donde fuerzas etéricas son retiradas del
polo norte, en las épocas del otoño y del invierno, desplazándose hacia
el Sur. En la primavera y en el verano, estas fuerzas fluyen de retorno hacia
el Norte. Según el ritmo anual o el
ritmo diario de los movimientos etéricos, según si predomina el éter vital o el éter sonoro se forman las condiciones previas para la migración de las
especies de pájaros.
(3): “Como es sabido, en el curso de la evolución terrestre, entre los insectos y los pájaros a acontecido
algo maravilloso. Cierto día, los insectos han dicho: no nos sentimos lo suficientemente fuertes como
para manejarnos correctamente con la
astralidad que rodea a los árboles.
Utilizamos por lo tanto, por nuestra parte, el querer-ser-árbol de las otras
plantas y las rodeamos volando A
VOSOTROS, A LOS PAJAROS, principalmente les dejamos aquello, que rodea a los
árboles a modo de astralidad. Y de esta
manera, se ha producido una correcta
distribución de las tareas en la naturaleza, entre el ser de los pájaros y el
ser de las mariposas, y ello en su
conjunto a su vez actúa de manera tal -
manera maravillosa- que estos voladores, de correcta manera la astralidad por doquier,
donde se la necesita sobre la superficie de la tierra, en el aire. Al quitar
del medio a estos animales voladores, entonces la astrlaidad no puede cumplir
su servicio necesario, y esto se notara en una especie de decaimiento de la vegetación… por lo tanto, dentro de la
agricultura ese debería cuidar que de correcta manera estén volando insectos y
pájaros. El agricultor mismo debería saber algo de la cría de los insectos y
los pájaros a su vez…” Rudolf Steiner, curso de la agricultura, 7° conferencia,
dada el 16-6-1924, Ga 327.
(Doloroso: por las fumigaciones no existen
insectos, ni pájaros)
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