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Anne Schimidt
¿CÓMO SE GENERA
EL COMPORTAMIENTO SOCIAL, Y CÓMO PUEDE SER ALTERADO?
El comportamiento social es una conjugación
compleja de diversas cualidades de la conciencia. Entre otros, para ello
necesitamos comprensión con respecto a situaciones sociales, empatía, pero
asimismo también el deseo de hacer un aporte en una comunidad, por ejemplo,
prestar una ayuda a alguien. Por un lado, se trata de una predisposición, en
gran parte empero se aprende en el curso d la evolución: “Justamente en los últimos años, hemos tenido que
soportar mucho lavado de cerebro, con la intensión de hacernos creer, que en la
naturaleza, en definitiva siempre se impone siempre la crueldad despiadada, la falta de consideración, el egoísmo y sobre
todo, la idea de que lo más fuerte es el vencedor. Justamente por el hecho de
que la consideración social tiene que ser adquirida, no formar parte de nuestra
naturaleza, tiene que ser aprendida. ¿Qué acontece empero, si el aprendizaje sí yace en nuestra naturaleza? ¿Y
quién podría argumentar de que el hablar no es dado en nuestra naturaleza, por
el hecho de que tiene que ser aprendido? Del hecho de que al comportamiento lo
tenemos que aprender en el curso de nuestra vida, de ninguna manera se
desprende, de que el ser cooperativo, no está dado en nuestra naturaleza.”
(ManfredSpitzer, 2002)
En el curso pedagógico curativo, Steiner
explica, como la vida anímica que se encarna, se apodera del cuerpo heredado.
Mediante la conexión de la vida anímica prenatal con el cuerpo heredado, se
genera en definitiva nuestra conciencia cotidiana, con el pensar, el sentir y
el querer. En el sistema nervioso, se reproducen también todas las actividades orgánicas, pero no, una
al lado de la otra, sino todas en conjunto (“sintéticamente”). Esa confluencia,
es la base de la actividad común del
pensar. Otra parte de lo espiritual-anímico que se está encarnando, edifica los
órganos (“analíticamente”). Hasta el llegar a la edad adulta, los diferentes
órganos cobran influencia por ejemplo sobre los matices del pensar, y las
cualidades de la memoria. Los contenidos vivenciados, ciertamente son
almacenados en lo etérico de los órganos y, al recordar, desde allí son
llamados nuevamente a modo de cualidad energética, el proceso recordatorio
mismo, es entonces una especie de nueva creación anímica. En los primeros siete
años, el niño vive plenamente en la imitación. Los contenidos y las cualidades
vivenciadas por el niño, actúan a modo configurativo sobre los órganos. “Por
eso, lo esencial es, que no creamos que el niño pueda aprender lo que es bueno,
lo que malo, pueda aprender esto o lo otro, sino sepamos: todo aquello que
estamos haciendo en la proximidad del niño, en el organismo del niño se
transforma en espíritu, en el alma y en el cuerpo. La salud de toda la vida
depende de cómo nos comportamos en la proximidad con el niño. Las inclinaciones
que le niño desarrolla, dependen de nuestro comportamiento en la cercanía con
el niño. (GA 311, 2º conf.) Rudolf Steiner señala también expresamente, que
justamente el comportamiento impulsivo imprevisible, frecuentemente cambiante,
del adulto, pertenece a lo peor que le
podemos hacer al niño, siendo una de las cusas esenciales de la nerviosidad.
Esta declaración concuerda tanto con la investigación de la combinación, como
también con la experiencia clínica en el tratamiento de niños psíquicamente
llamativos y los padres de los mismos.
Mientras que el niño pequeño se desarrolla partir de la cabeza y hasta el
séptimo año, el cuerpo etérico se va liberando primero en la organización de la
cabeza, luego en el sistema rítmico y
finalmente en el sistema metabólico y de los miembros, siendo accesible
entonces a las fuerzas del pensar, el segundo septenio se halla el signo de la
“autoridad amada”. El ser humano en evolución, aquí se desarrolla a partir de la respiración, a partir de lo rítmico.
Dado, que la plena capacidad cognitiva formal del criterio se halla presente a
partir del décimo segundo año de vida, los niños a esta edad dependen del
confiar en su maestro. El formular juicios de manera precoz, Steiner lo
describió reiteradas veces, como expresamente dañino. El pensar sano a esta
edad se produce sobre la base del sentimiento de la verdad, sobre la base de
la fe en la autoridad:
“El hombre de
hecho queda mutilado interiormente en el sentido moral, cuando de manera precoz se le imponen los mandamientos:
¡debes, no debes! -¡esto lo debes hacer, esto no lo debes hacer! Conceptos
morales impuestos de manera abstracta. A partir de la conducción del maestro,
el niño debe vivenciar lo que es bueno y lo que es malo. Para ello empero tiene
existir el eslabón de conexión por el hecho de que el maestro tiene que obrar
sobre el niño de modo tal, que al niño le agrade lo bueno. Lo bueno tiene que
agradarnos interiormente. Tenemos que desarrollar amor, simpatía, por lo bueno,
antes de desarrollarlo de modo comprometido para la voluntad.” (GA 304a) En el
tercer septenio, el hombre se desarrolla a partir del metabolismo. Durante un
tramo, también el organismo respiratorio es supeditado a la organización
metabólica, esto, en el varón por ejemplo conduce al cambio de la voz. Es el
septenio del amor social y de la entrega. “Quién a la edad de los 7 hasta los
14/15 años no ha desarrollado la
posibilidad de contemplar a otro ser humano a modo de una autoridad, para el
siguiente tramo de la vida, que comienza con la madurez sexual, sobre todo no
será capaz de desarrollar lo más importante que existe para la vida humano: el
sentimiento del amor social. Dado, que con la madurez sexual en el hombre no
solamente se produce el amor sexual, sino también aquello, que de por sí es la
libre entrega social de un alma a otra. El amor sexual ciertamente es tan solo
algo específico, un recorte del amor humano en su conjunto; es aquello, que se
remarca como lo individual, especial, y lo que en medida mayor está adherido al
cuerpo físico y al cuerpo etérico, mientras que el amor humano general
permanece más bien en el cuerpo astral y el yo.” (GA192, 9º conf.). En el trato
de alumnos de esta edad frecuentemente podemos observar, que los mismos
maestros los juzgan severamente en lo moral. A pesar de que los jóvenes a esta
edad eventualmente en corta frecuencia entran a diversas relaciones de pareja, registran por ejemplo con mirada
crítica, cuando un maestro tal vez tenga
una relación extramatrimonial, etc. Para Steiner ha sido una gran preocupación,
de que la educación en primer lugar tiene que estar relacionada con la
auto-educación del educador. Llegando hasta esa edad que se trata entonces de
que el educador en menor medida discuta y en medida mayor presente un ejemplo
moral.
El anhelo de una comunidad social puede ser
hallado justamente en la edad juvenil
dentro de una pureza intensiva especialmente original y de ninguna manera es
algo nuevo en la generación que está creciendo en la actualidad.
Asi, a partir de 1899, por ejemplo de los
Wandervôgel se han generado la Libre Juventud alemana y más tarde, la
BûndischeJugend, con altos ideales y en 1913, la así llamada fórmula Meissner,
al cabo de un encuentro en la cumbre del Alto Meissner: “La Libre Juventud
Alemana quiere configurar su vida a partir de su determinación propia, frente a
su propia responsabilidad, con veracidad interior”. Al cabo de la destrucción
de este movimiento por lo Nationalsozialisten, se produjo un renacimiento en
las décadas del sesenta y setenta del siglo pasado. Para Rudolf Steiner, los
ideales y los interrogantes justamente de los jóvenes, cobran fundamental
importancia, de manera tal que les ha dedicado varias conferencias, intentando
mediar justamente entre la generación menor y la mayor, dentro de la Sociedad
Antroposófica: “Sobre todo la juventud, pero también personas mayores llegaron
a la Sociedad Antroposófica con el expreso anhelo de hallar en esa sociedad
personas con las cuales ciertamente pudiesen encontrar aquello, que en el
actuar social, la vida no puede brindar a la persona sola. Hoy, el ser humano
quisiera adherirse a lo puramente humano del otro. Aun queriendo tener
ligaduras sociales, desea que tengan un carácter individual, como por ejemplo
las amistades personales. Y una enorme cantidad de aquello, que hoy tiene lugar
entre las personas, es una búsqueda de tales comunidades humanas.” (GA257, 9º
conf.)
“Desde el punto de vista humano, simplemente
pertenece a la vida que justamente en el campo espiritual-anímico, podemos
estar interiormente compenetrados de aquello, que ayer eh señalado como
vehículo de la vida social: la confianza. En este terreno especial se trata de
que aquello, que otra persona nos dice, se convierta en una fuente de vivencia espiritual-anímica. Dado, que la
juventud en realidad pregunta: ¿de dónde podemos obtener l alimento espiritual?
Y vemos entonces, como la juventud se escapa de la vejez, por querer salir del
ámbito del dragón, por no ver posibilidad alguna de poder vencer al dragón. Porque el hombre
tiene la misión de convertir al espíritu, que sin él no se encuentra en el mundo,
en contenido del mundo. El cristo mismo, ha venido al mundo, no ha llevado al
hombre al cielo para una vida terrenal, sino que el hombre tiene que
compenetrar su vida terrenal con una espiritualidad que es mediada y que al
hombre nuevamente la brinda la posibilidad de vencer al dragón.” (GA217).
Rudolf Steiner también habló del hecho, de que los lazos de la amistad y las
relaciones amorosas, a modo de red supra-sensoria perduran en el mundo
espiritual, rodeado a la tierra (GA 109, conferencia del 7.6.1909) y que
justamente los poderes lucíferos quieren extender sobre toda la tierra una
obcecación uniforme de dogmática igualitaria”. Su afán es, desarrollar una red
uniforme de una intelectualidad del mismo tenor, que no permite la
multiplicidad y la pluralidad de las concepciones. Los poderes ahrimánicos en cambio,
querían conducir al hombre a un alejamiento cada vez mayor de lo social
(GA162). Estas declaraciones conservan una actualidad como pocas veces antes.
Por un lado, los jóvenes están integrados a través de modios sociales tales
como Facebook y whatsapp, de modo tal, que cada uno, a cada instante, con ello
puede ser observado a un relevante retroceso tienen centenares, tal vez miles
de amigos, que no conocen personalmente.
Los trastornos del comportamiento social
están caracterizados por una notoria medida de desobediencia, peleas o
tiranizaciones, estallidos de ira descomunalmente frecuentes y graves, crueldad
frente a otras personas o animales, provocar incendios, robar, mentir, faltar a
clase, abandono del hogar, así como destructividad frente a la propiedad y
otros actos punibles. Esto pronosticamente es especialmente grave, cuando ya
acontece en la edad preescolar, sin estar vinculado a un ADHS. Formas
pasajeras, que recién se producen en la edad juvenil, más tarde son superadas
con mayor facilidad. Según los estudios de la actualidad, pueden diferenciarse
tres trastornos de la empatía, que todos
desembocar en graves problemas del comportamiento social:
·
Trastorno
de la empatía cognitiva: Autismo
·
Trastorno
de la empatía emocional: Personalidades dis-sociales “callous-unemotionaltrait”
(rasgos de dureza del corazón y carencia del sentimiento)
·
Trastorno del comportamiento social, con desbordantes
emociones (disruptivemooddisorder, DMDD).
La existencia de estas imágenes sintomáticas
se encuentra documentada y diferenciada mediante estudios, han entrado asimismo
en el sistema americano DSMV de clasificación. Justamente en el caso de los
niños autistas es importante comprender, que los mismo frecuentemente pueden
ser empáticos, cuando previamente han comprendido la situación social. Se trata
de un trastorno de la comprensión social y no primariamente, del acompañamiento
del sentir. A ello se agregan síntomas adicionales como por ejemplo carencia de
reconocimiento de emociones a partir de mímica y reconocimiento integral de rostros, así como
frecuentemente, la ausencia de la
compresión de símbolos. Debe destacarse, que en todas estas imágenes de
trastorno, no existen los “culpables”, y también la hipótesis, que los
problemas de esta índole tan solo son el resultado basado en lo educativo, no
pudo ser comprobada.
9.4.2015
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