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La Observación del Niño, el ateneo, en la Conferencia de maestros
Christof Wiechert
En los primeros años después de haber sido fundada la escuela Waldorf, Rudolf Steiner a menudo visitaba la Conferencia de los maestros. Cuando un colega, por ejemplo, pedía un consejo por no poder ayudarle a un alumno, observó al niño en cuestión durante la clase, para brindar su consejo luego en la conferencia. Estos consejos eran escuetos, la observación de un niño generalmente no duraba mas que algunos minutos. A continuación vemos un ejemplo de la conferencia del 26 de mayo de 1920 19:
Se habla de algunos niños del 5to grado, sobre todo de E.E.
El maestro: No puede seguir el paso. Está dotado en Lengua. Es astuto y es pillo.
R. Steiner: Tomando en cuenta su individualidad en la mayor medida posible, de vez en cuando deberíamos ocuparlo, incentivarlo. Luego debe haber una variación, una y otra vez debemos ocuparnos de él.
El maestro: ¿No debería ser llevado al grado de asistencia especial?
R. Steiner: ¿Qué podría hacer en ese grado? Es un apasionado presuntuoso. Cobraría mayor importancia para él, si pudiera confeccionar un par de zapatos. Autenticas botas para otra persona, suelas clavadas. E, en las tareas de manualidade, debiera hacer zapatos: Esto, sería lo adecuado. Es algo, que le gustará, colocar suelas, suelas dobles.
16. Steiner, Rudolf, Vida espiritual de la actualidad y educación, 3ª conferencia, Dornach 1974
17. Stockmeyer E. A. Karl: Indicaciones de Rudolf Steiner con respecto a la enseñanza en la Escuela Waldorf, Editor: Sede de investigación pedagógica en la Liga de las Libres Escuelas Waldorf, Stuttgart 1976.
18. Steiner, Rudolf: Conferencias con los maestros de las Libres Escuelas Waldorf, Obras completas GA 300a.
Miremos al ejemplo gráficamente: El círculo de los maestros, en el centro, Rudolf Steiner. Los maestros preguntan y reciben respuestas. Las preguntas llegan de la periferia, del centro llega la respuesta y es la respuesta de un dotado de conocimiento sobresaliente.
Luego, se produce la situación de que Rudolf Steiner ya no está a disposición, los maestros la tienen que resolver por cuenta propia, el “propio consejo”. ¿Cómo es el procedimiento entonces? Vemos la imagen: los maestros están allí, tienen preguntas acerca de un niño, por ejemplo.¿Qué se encuentra en el centro ahora? En el centro se encuentra la pregunta, la periferia tiene que dar la respuesta.
Podemos preguntarnos, si es importante llamar la atención acerca de ese proceso. Yo soy de la opinión, de que aquí estamos frente a un hecho de suma importancia. Dado, que vivenciamos a la Conferencia de maestros como el alma de la escuela, a modo de corazón. También el corazón quiere aprender. No podemos considerar, el ateneo, la Observación del niño solamente como una necesidad para la ayuda de un niño y de su maestro, la Observación del niño es a su vez un momento de aprendizaje por excelencia para todo el cuerpo docente. Puede constituirse en “ La alta escuela de la psicología”, donde el círculo de los maestros constantemente sigue perfeccionándose. Para poder empero realizarlo, existen determinadas condiciones. La práctica ha mostrado, que estas condiciones facilitan el proceso de la observación; son merecedoras del esfuerzo.
Se encuentran en el ámbito social. Del mismo modo como es un hecho de que la consulta acerca del niño mismo no debe ser formalizada, también es un hecho que nos ayudará, tomar en cuenta lo siguiente:
. La Observación de un Niño necesita un guía, un conductor de la plática y no necesariamente tiene que ser quien preside la conferencia, ni tampoco el maestro de grado en cuestión. Lo importante es, que el conductor del diálogo posea la capacidad de poder establecer el justo equilibrio entre la conducción de lo hablado y el permitir su libre desarrollo. Debe tener la capacidad de guardar ese equilibrio. Para ello es necesario que el guía del diálogo intuya, en que dirección se mueve el diálogo, en el sentido del niño.
. Rudolf Steiner ha remarcado una y otra vez, que los maestros deberían cuidarse de ser especialistas. Para la Observación del niño esto significa, que es desatinado, dejarlo a cargo de especialistas. Vale decir, en la conferencia no deben participar únicamente los maestros que conocen al niño, deberán participar justamente también aquellos, que no conocen al niño. A menudo se experimenta, de que de personas que no participan de la enseñanza del niño, surgen consejos valiosos y preguntas orientadoras. Asimismo podrá ser creado un fundamento del clima adecuado, por los colegas que con gran interés participan de la conferencia como escuchas. Por lo tanto, la propuesta es, que todos los colegas participen.
. Lo siguiente, cobra una importancia especial. En todos los cuerpos docentes existen los colegas que han profundizado en mayor medida que otros, el Estudio del Hombre, como base de la pedagogía. En toda Observación de un niño hay colegas que saben mas que otros del niño situado en el centro. Justamente estas dos categorías de maestros deberían imponerse reserva en la deliberación. Al ser tomado en serio la imagen del círculo, a partir del entusiasmo por la tarea, un colega puede cobrar una influencia unilateral sobre la orientación de la conferencia. Y lo importante es justamente aquello, que a partir de todo el círculo de maestros, quiere formarse como fundamento de la conferencia
. Algo, acerca de la duración de la conferencia. Hay cuerpos docentes, que para la observación de un niño emplean dos conferencias, hay quienes que hasta se han acostumbrado a tener hasta tres sesiones. Ese intento es muy bueno, de hecho, el éxito depende por completo de la medida, en la cual los colegas logran ocuparse del niño a lo largo de una semana (o dos). Únicamente al ser logrado esto, ese emprendimiento cobra un sentido. La realidad empero es casi siempre esa, que, dadas las condiciones imperantes, es muy difícil mantener vivos los pensamientos en un niño durante toda una semana. En el caso de esta manera de proceder, se vivencia a menudo, que en ocasión de la segunda conferencia se ha alejado la imagen, de modo tal que deberá volverse al comienzo. Nosotros sostenemos la opinión, de que la Observación de un niño puede llevarse a cabo en una sola sesión en el curso de una hora y cuarto. Se trata también de una práctica de presencia de ánimo.
. A menudo se plantea la pregunta, si los padres del niño deberían participar de la observación del niño. Si le escuela puede evolucionar en una medida tal que los padres puedan estar presentes, esto sería bueno. Depende del clima imperante en la escuela. ¿Qué comportamiento observa el organismo escolar frente a los padres? ¿Existe una postura de fundamental apertura entre los participantes? ¿O existen aun, temores de roce? De estos factores se compone la respuesta a esa pregunta.
. De todas maneras, los padres deberían ser consultados con respecto a si aprueban que su hijo se encuentre en el centro de una conferencia infantil. Además, el maestro de grado sentirá el deseo de hablar con los padres con anterioridad.
. Para finalizar, algunas acotaciones higiénicas. Aquello, que es debatido en la Conferencia sobre un Niño, deberá ser dicho con la mayor responsabilidad frente al niño, tal, como si estuviera presente el niño. Un maestro, que en tales conferencias da rienda libre a sus afectos, debería guardar silencio preferentemente. Se sobre entiende, que lo debatido en la conferencia, no deberá ser discutido luego en la pausa del café. El espacio de tiempo de la conferencia infantil debe ser resguardado como algo “Sagrado”. Un cuerpo docente colabora en adquirir seriedad, al pedir a un colega, tomar nota por escrito de los resultados de la conferencia. Cuando luego, al cabo de unas semanas se practica la mirada retrospectiva y esos resultados (que de hecho consisten en forma de tareas a realizar por los colegas), son mencionados, se podrán constatar dos cosas: ¿Se ha cumplido lo que se había propuesto y ha ejercido un buen efecto sobre el niño? Después de haber observado estas características de forma, seguiremos ahora el curso de una observación del niño tal, sin querer formalizar por esa razón. Cada niño crea la forma que necesita. Todo desarrollo rígido de un protocolo preestablecido, es contraproducente, adverso, a la esencia del asunto.
Todo aquél, que se ha ocupado de esta tarea ha vivenciado, que también aquí se produce –como automáticamente- un paso tripartito. Para no emplear innecesariamente términos médicos, podemos emplear estos conceptos.
Aquello, que crea la imagen, ¿Cómo puede producirse? El maestro de grado pertinente puede por ejemplo anunciar en la conferencia anterior al consejo (vale decir la semana anterior) que quiere presentar en la próxima semana a este niño, a causa de una determinada pregunta que él tiene y que no puede resolver solo. Ese preanuncio, no necesita ocupar mas que cinco minutos. Con anterioridad a ello empero, el médico escolar (eventualmente allí presente) ha visto al niño y el maestro de grado ha hablado con los padres.
Luego, comienza la conferencia. El maestro de grado expone al niño del modo mas escueto posible. Resulta ser una ayuda, componer al relato en una descripción de la figura espacial y la figura temporal del niño.
¿Qué aspecto tiene el niño? ¿Qué llama la atención a simple vista? ¿Puede observarse algo en la figura que justamente es notorio en este niño? ¿Cómo es su evolución en la figura del tiempo? ¿Qué ha vivenciado, o por qué cosas ha pasado ya en los años vividos? ¿Cómo se comporta, cuales son sus capacidades, sus hábitos? ¿No posee una figura notoria del movimiento? Y finalmente, ¿Cuál es el problema? No es una mala práctica o hasta una reducción de la libertad de expresión, si el maestro de grado intenta exponer todo, en el curso de un cuarto de hora. La concentración posee un efecto refrescante. Luego, el conductor de la plática, puede realizar una ronda por los colegas que imparten enseñanza al niño. Tal vez pueda decir inicialmente, que no es necesario repetir aquello, que ya se ha dicho. Cuando el maestro especial dice por ejemplo “Yo he tenido la misma experiencia en mis clases”, eso bastará como información. Luego, el médico escolar puede agregar el parte médico, dado el caso, también la historia clínica, en el caso de su existencia. ¿Acaso el niño ha tenido la rotura de un brazo o de una pierna, o siempre ha tenido golpes en la cabeza? ¿Ha pasado por enfermedades graves, ha estado hospitalizado? En todos estos hechos, es conveniente mencionar la edad que ha tenido el niño en ocasión de un u otro acontecimiento. Es menester señalar aun, que es muy beneficioso para la observación, de mantener la imagen realmente “limpia”. Deberá dejarse de lado toda opinión o interpretación. De esta manera, se redondea el cuadro. Mientras que esto está sucediendo, puede ser observado algo peculiar en el escucha. Estamos escuchando. Tratamos de escuchar sin opinión propia con respecto a lo dicho. Tratamos concretamente, escuchar sin simpatía ni antipatía. A pesar de ello, notamos dentro de nosotros un leve juicio: ¿Aquello, que estoy escuchando, es esencial para el niño que está siendo referido, o, posee una importancia menor? ¿Un detalle del relato está señalando al niño en su conjunto, o sólo pasa fugazmente? Es el relato entero que debe mostrarnos los fenómenos. Pero, en un lugar dentro de nosotros se mueve algo que busca tales descripciones, que nos tornan atentos, que aguzan el oído frente al enigma niño. Cuando se describe una mano, o la voz, o una postura, puede tener ese significado, empero, no necesariamente debe ser así. De tal manera, estamos en la búsqueda de algo, que aquí llamaremos, lo sintomático. Esa leve búsqueda interior, puede acrecentar enormemente el interés por lo que se está diciendo. Esta es una actividad, que durante la primera parte y de modo imperceptible se lleva a cabo exteriormente en los escuchas del círculo y que es el comienzo del cumplimiento de la observación, a partir de la fuerza de la comunidad, de modo tal, que los escuchas poseen una actividad semejante a aquella de quienes hablan y exponen.
El conductor de la conferencia ahora tiene la misión de guiar la conversación, hacia el siguiente paso. Esto, no siempre es fácil, dado que generalmente se prefiere permanecer en las percepciones, ya que ofrecen un sostén, además de ser infinitamente extensibles. Hacemos notar empero expresamente, que este primer paso NO necesariamente debe ser completo, la imagen referida no tiene que ser completa hasta el agotamiento. Informes infinitos cobran un efecto paralizante. El guía de la conferencia por lo tanto formulará la pregunta, ¿Qué nos dice lo descrito, qué estamos viendo aquí del niño?
Rápidamente notaremos, que las descripciones del niño siguen, que tal vez la intención de respuesta a su pregunta es respondida con nuevas percepciones. No hay avance. Corresponde a la técnica de la Observación de un Niño, que debemos aprovechar lo anteriormente dicho, aun, cuando eventualmente se ha olvidado algo. Por lo tanto, se buscará la transición al próximo paso, y el guía de la conversación ruega, dar por finalizado la exposición de la primera parte. Entonces, se plantea nuevamente un hecho interior: De pronto, nos vivenciamos como perdidos. Hemos dejado atrás el piso firme de lo sensoriamente participable. Avanzamos a un terreno que ofrece poca seguridad exterior, el terreno de las causas. Es de importancia tomar en cuenta correctamente este hecho, no conforma una falencia del cuerpo docente, esa sensación marca la transición a un nuevo ámbito.
El conductor de la conferencia, por lo tanto repite su pregunta y los participantes indagan dentro de sí, para ver si encuentran algo, que pueda señalar algo acerca de la pregunta con respecto a las causas. Alguien lo intenta y opina que tal vez aquí estamos viendo que el organismo del Yo no se halla integrado plenamente en la esfera sensoria, o que se ha retirado un poco de la misma (se trata de una niña que está en la segunda mitad del cuarto grado, que de pronto se encuentra afectada por una miopía y por tal motivo está usando anteojos, que empero ya no muestra interés por nada y hasta parece ser un poco tonta, a pesar de haber dado la impresión de una criatura despierta y alegre). Ahora, se nos impone, mover este pensamiento. ¿No encontramos acaso, mas puntos de apoyo, que señalan en esa dirección? El conductor de la conferencia tiene ahora la misión especial, de seguir ese pensamiento en el ateneo, sin imposibilitar la aparición de otra idea, otro pensamiento. Esto, requiere gran sensibilidad, dado, que solamente pueden suceder dos cosas. La dirección tomada muestra ser la correcta, o no. Si no la es, uno que otro se sentirá requerido a abrir un nuevo camino. ¿Cómo podemos darnos cuenta empero, si es “lo justo”? Es una fina sensación, un sentimiento: Estoy en el camino correcto, o, si no es así, sentimos que “perdemos” al niño del cual estamos hablando. El asunto se torna abstracto y hemos perdido el contacto con una realidad anímica, que impera entre los participantes. Tampoco esto significa necesariamente un “error”. Mas importante es, que prestemos atención a estos sutiles procesos, que solamente tienen lugar dentro de nosotros y que tejen a modo de un clima entre los colegas y que tomemos conciencia de los mismos. Simplemente dicho: ¿Aparece una sensación de evidencia en el círculo de participantes?
De esta manera, este segundo paso nos puede conducir rápidamente a intuir el ser del niño y a la comprensión del mismo, tal como ahora se manifiesta, o, puede resultar un camino mas extenso en la búsqueda. Puede suceder asimismo, que tengamos que decir, no lo hemos logrado, no encontramos el camino y tenemos que intentarlo nuevamente en una nueva conferencia. Esta, es una posibilidad que no debemos considerarla con melancolía, es un paso de aprendizaje. Puede pasar empero también, que tengamos el deseo de proseguir, dado, que los problemas del niño son de naturaleza urgente. Es posible, pasar del primer paso directamente al tercero. Cuando hay hechos externos que así lo indican, podemos intentarlo. Tenemos que tomar conciencia de que el segundo paso ha sido pasado por alto y que las eventuales propuestas puedan carecer de la cobertura de la esencia, del ser del niño. Aquí, quedará en evidencia asimismo, el estado de interiorización del Estudio del Hombre, como base de la pedagogía, logrado por el cuerpo docente. ¿Qué ha sido trabajado en las conferencias, cuanto hemos avanzado en el manejo del Estudio del Hombre? Este hecho queda demostrado en primer lugar a través de la entrada mas veloz o mas lenta –con pereza- que hallamos con respecto al ser del niño.
¿Es una cuestión del temperamento, una cuestión del “centro”, o una cuestión de la relación del hombre superior e inferior, algo que puede manifestarse en la figura, pero también en la relación de las tres fuerzas anímicas?
Anteriormente, hemos caracterizado los pasos como creando imagen, encontrando causas, brindando ayuda. Podríamos decir asimismo, el primer paso se mueve principalmente dentro del pensar imaginativo, el segundo paso se mueve dentro del pensar pleno de sentimiento o, el sentir pensante y es de una naturaleza infinitamente mas delicada. En este lugar tenemos que intercalar una acotación, que puede ayudarnos. En este caracterizado segundo paso puede aparecer algo que podemos denominar el psicologizar asociativo. (El niño está tan cerrado, porque la tía es depresiva; la niña está perdidamente enamorada de los caballos, por carecer de amor en su hogar, etc.).
Partiendo del hecho que el segundo paso ha dado un resultado y tratemos de referir la última parte. Nuevamente, se produce la inseguridad en ocasión de la transición. ¿Cómo sigue? ¿Qué hacemos ahora? Habrá algunos malos entendidos nuevamente, siendo por ejemplo, que algunos aportes se ocupan todavía con el tramo anterior. Los escuchas empero pueden sentir dentro de sí, que para el siguiente paso se requiere una postura diferente. Es menester una referencia volitiva. La dedicación orientada hacia el conjunto del niño. ¿Cómo puedo ayudar a este niño? ¿Qué es lo que ayuda? Aquí, tenemos que mover un pensamiento, que mas tarde tendremos que seguir elaborando. En la pregunta, ¿Qué ayuda? Tiene que ser diferenciado, si el problema “se mueve” únicamente en lo anímico, o, si se expresa también en lo físico. En el caso arriba mencionado, sin lugar a dudas es recomendable la Euritmia Curativa para los ojos, en el caso de su existencia. Adicionalmente puede recomendarse también una ayuda de índole pedagógica. El maestro de grado aquí por ejemplo puede decir que utilizará la primera época de Geografía para despertar para todo el grado (por lo tanto también para la niña en cuestión) el interés por el medio circundante. El interés, de hecho es una fuerza en la cual las fuerzas del Yo descienden al cuerpo astral y se sumergen en él. Y es justamente la Geografía que tiene el efecto de diferenciar al cuerpo astral de modo correcto. Otro maestro tal vez tenga la idea, de poder ayudar, al hacer en las clases de manualidades no solamente las cosas previstas, sino que preguntará a los niños, que les interesaría hacer. O, el maestro de grado se propone darle al niño y al grado todos los días una adivinanza, cuya respuesta empero, deberá ser dada recién al día siguiente. Vemos, a partir de este ejemplo simple, que existe una ayuda mas bien terapéutica en el sentido propiamente dicho, además empero, también una ayuda anímica y esta parte de los maestros, de la pedagogía, en especial, del efecto del material didáctico sobre el niño. Allí, yace una gran oportunidad, de implementar al material de enseñanza, a modo de fuerza sanadora. Con otras palabras:Lla primera pregunta es este tercer tramo será: ¿Cómo podemos ayudar? En la actualidad, generalmente existe la tendencia de buscar rápidamente un especialista para tal o cual falencia. Circunstancialmente de hecho puede ser lo indicado. Pero primero debemos contestar la pregunta con respecto a qué podemos hacer los pedagogos, puesto, que esa es nuestra misión. Después de haber sido halladas algunas medidas que a través del círculo de colegas han sido llevadas a un correcto equilibrio, se podrá cerrar la Observación sobre un niño. Los hechos mas importantes han sido registrados, sobre todo deberá estar anotado aquello, que se ha propuesto realizar.
En el caso de que una escuela con mayor cantidad de alumnos logre realizar en cada conferencia una observación de alumno, al cabo de dos meses será bueno utilizar esta hora y cuarto para una mirada retrospectiva. ¿Qué resultado se ha obtenido? ¿Qué otra cosa se podría hacer? Justamente este mirar hacia atrás, al cabo de que las medidas han cobrado efecto, esas medidas que hemos conquistado, conforma un momento de esencial aprendizaje para el cuerpo docente. Muestra, como las fuerzas que hemos implementado, han cobrado su efecto correctamente. Nos puede mostrar asimismo, donde hay algo que aun debe ser modificado. También puede suceder, que determinadas medidas, por ejemplo no han sido implementadas por las mas diversas causas. Puede suceder también, que se ha producido una notoria mejoría en el estado de salud del niño. Puede ser percibido asimismo, que a la mañana siguiente a la observación del niño, el niño en cuestión se encuentra como cambiado, que se muestra tal, como en realidad quisiera ser. Esa experiencia al cabo de unos días es cubierta nuevamente con el comportamiento habitualmente conocido. Sea como fuese, asegurarse mediante la Mirada Retrospectiva de las consecuencias de lo propuesto es correcto y ayuda a otorgarle la debida seriedad a la Conferencia dedicada al Niño.
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