Volver


Sexualidad y Misión Educativa - Parte 13

LO MASCULINO Y LO FEMENINO EN LA NATURALEZA HUMANA

Cuando con la entrada a la madurez sexual el ser, anteriormente pre-sexual se singulariza en dirección a lo genérico, es decir, que entra a la bi-sexualidad, se ha alcanzado la MAXIMA MADUREZ DE LOS PROCESOS DE VIDA, mientras que a su vez la condición referida al instinto carnal constituye algo supra-sexual, algo que une a los sexos, algo, que le es común a ambos. Es el principio de vida que ha llegado a la maduración, al que evidentemente le es propio una peculiar dualidad; el caso es, que posee un rostro hermafrodite: masculino-femenino, o, femenino-masculino a la vez. En todo ser humano aparece una naturaleza bi-sexual, que tanto muestra en el varón cualidades femeninas, como también en la mujer cualidades masculinas. Debemos tener presente este hecho, sistemáticamente. Como ya lo hemos dicho, al cabo del cambio dentario, las fuerzas plasmadoras de vida, configuradoras del cuerpo físico y sobre todo, del sistema nervioso, salen de los órganos ya configurados, maduros, ya que solamente es menester su mantenimiento y ya no su edificación configuradora. Esas fuerzas son despedidas de la misión biológica, siendo disponibles a partir de ese momento en medida cada vez mayor como fuerzas conceptuales o inteligencia (“nacimiento del cuerpo de vida). Es empero EL CUERPO DE VIDA, sobre el cual cobra acción toda educación después del cambio dentario. Si en la temprana infancia todas las impresiones cobra efecto hasta dentro de la CONFIGURACION CORPORAL FISICA, el producto de todas las concepciones de libre formación, todos los procesos de aprendizaje estarán ligadas al cuerpo de vida en el sentido de que acordemente cambiara y se enriquecerá la estructura de vida en su conjunto.

 

 

Los esfuerzos implementados en el aprendizaje, vale decir, sus resultados, a su vez se graban a modo de contenido, como “experiencias” en el cuerpo de vida mismo. Con ello formara un “sistema” de realidad espiritual, de auto-enseñanza, en crecimiento. Al respecto cobran acción por una parte, disposiciones corporales-fisicas sobre este sistema, como también experiencias personales y genéricas (cuerpo eterico). “La transformación y el crecimiento del cuerpo eterico (a través del aprendizaje y a través de toda clase de educación, S. Leber) significa transformación, o bien desarrollo de las inclinaciones (1), costumbres (2), de la conciencia (3), del carácter (4) de la memoria (5), de los temperamentos (6). (R. Steiner. “ La Educación del niño” G A 34) Con anterioridad ya hemos hablado de la inteligencia liberada, que pertenece al mismo circulo de formas. A través de SEIS CUALIDADES. A las que más adelante nos referimos mas detalladamente, se circunscribe en la cita el contenido de vida aumentado. Lo que ha sido resumido bajo el termino global de cuerpo de vida, o cuerpo eterico, por lo tanto y para agudizar la cognición, puede ser contemplado bajo tres aspectos: el biológico, el del aprendizaje y el del producto obtenido.

 

 

•  EL ASPECTO BIOLOGICO (FISIOLOGICO), describe las manifestaciones del crecimiento, de la reproducción, el movimiento interior de los jugos y sustancias, la configuración de los órganos, la maduración; por lo tanto, aquí el cuerpo eterico es el “constructor y plasmador” del cuerpo físico, su morador y su arquitecto. Podemos entonces denominar al cuerpo físico como replica, o como expresión de ese cuerpo. (G A. 34). Al cuerpo eterico le es propia la FUERZA PLASMADORA DE LA ESPECIE , que dispone que el cuerpo se conforme en cuerpo humano, pero a su vez masculino, o femenino. Constituye lo genérico.

•  EL ASPECTO DEL APRENDIZAJE: con la maduración orgánica del cerebro se transforman las fuerzas creadoras de la inteligencia “natural” propia del cuerpo, conformándose en fuerzas de libre facultad conceptual, que de allí en mas, facultan al ser del hombre, al Yo, para el aprendizaje orientado hacia metas. Por cierto, que también con anterioridad el mundo circundante puede influenciar el proceso de aprendizaje y configurarlo, a través de normas, ordenes, hábitos, rituales, etc.

•  EL ASPECTO DEL PRODUCTO DE VIDA: lo que ha sido aprendido, experimentado, conforma a través de una disposición caracterologica una estructura básica casi “corpórea” de la personalidad; se trata de una figura temporaria, y con el “contenido interior”: inclinación, temperamento, memoria, carácter y otros, son sus características. Esa estructura-base experimenta una influenciacion inmediata a través de la profundización en las obras de arte...Al recibir el ser humano el presentimiento de algo superior, de algo más sublime de aquello que ofrece el entorno sensorio, transformara su cuerpo de vida. (G A 34).

 

 

En concordancia a estos tres diferentes aspectos del cuerpo de vida, también la sexualidad deberá ser mirada de manera diferenciada. Los procesos BIOLOGICOS del cuerpo de vida tienen su correlato en la economía hormonal y en la actividad glandular, siendo, que entre varón y mujer se observan diferencias especificas: La Testosterona (perteneciente a los Androgenas) tiene que entrar en acción, para que se produzca el crecimiento de la barba, el cambio de la voz y la espermatogenesis; estimula el crecimiento muscular y fomenta la síntesis proteica. Frente a ello, los estrogenos juegan un rol destacado en el crecimiento de la musculatura uterina, en la menstruación, etc.; al producirse el embarazo, aparecen como específicos, los GUTAGENE. Las hormonas son expresión para la actividad del cuerpo de vida. “La diferencia entre el ovario y los testículos con respecto a la formación de hormonas esta dada por el predominio de determinados sistemas encinas y la distribución de las hormonas sexuales que marcan las características secundarias en el varón y la mujer, es en primer lugar un problema cuantitativo, y no un problema cualitativo. (Rein, Scheneider: “Sicología del hombre”). El cuerpo de vida, como morador y arquitecto del cuerpo físico es, por lo tanto, completamente diferente en el ámbito de la organización sexual del varón y de la mujer. Al mismo tiempo empero, en el acontecer hormonal actúa también un factor anímico (astral) que llega hasta las funciones corporales, dado que “las hormonas son mediadoras del accionar astral en otros campos”, vale decir, en los procesos vitales del cuerpo. (Husemann/Wolff: “La imagen del hombre como base del arte curativo”). Sobre todo, las hormonas sexuales, los esteroides, son “mediadores de los impulsos astrales... que trasladan el carácter de otro modo des-componente, tal como puede expresarse en el efecto despertador de la adrenalina, entre otros, a procesos de edificación. A través de ellos, el cuerpo astral actúa de modo configurador, plasmador, dentro del cuerpo eterico. (Husemann-Wolff).

 

 

Para el ASPECTO DE APRENDIZAJE, cobra validez algo muy diferente que para el fundamento hormonal: aquí impera algo, que se sitúa en lo supra-generico, algo cualitativamente idéntico para ambos sexos, puesto que la fuerza conceptual, la inteligencia son valores simplemente humanos.

 

 

3.- ¿Qué sucede empero con respecto al tercer ámbito, el PRODUCTO DE VIDA? De las seis “cualidades” referidas; inclinaciones, hábitos, conciencia, carácter, memoria, temperamento, la memoria y la conciencia poseen un carácter fuertemente INDIVIDUAL, ya que abarcan experiencias y encuentros personales, vivencias subjetivas. La memoria se edifica sobre impresiones/inculcaciones, que, como vivencias se insertan hasta dentro de los procesos de vida. (“Aquello, que hallamos conciencia, no es otra cosa que el resultado del trabajo del yo en el cuerpo de vida a través de una serie de encarnaciones. Cuando el ser humano reconoce, que no debe hacer esto, o aquello, y cuando mediante ese reconocimiento experimenta una impresión de magnitud tal que llegue hasta su cuerpo eterico, se genera la conciencia” (G A 34, pag, 316). Algo muy diferente sucede con la predisposición del temperamento: es condicionada por la constitución, determinada tan fuertemente de la corporeidad, como la memoria y la conciencia de la personalidad, el yo. Una posición intermedia ocupa aquello, que va sumándose con respecto a producto de vida, mediante experiencias, carácter, lo que llega al hombre mediante elaboración y discernimiento: esta del mismo modo influenciado por el temperamento, como marcado por la personalidad. (Kretschmer: “Estructura corporal y carácter”).

 

 

EL CARÁCTER (En el carácter se manifiesta aquello, que ha quedado impreso como interioridad: “Una manifestación tal de un ser interior esta presente en aquello, que denominamos carácter...Entendemos bajo ello una uniformidad (formada por la personalidad) (R. Steiner: “Metamorfosis de la vida del alma” G A 59- 29.10.1909), las INCLINACIONES, los HABITOS, conducen a maneras especificas del comportamiento. ¿Podemos acaso observar en ellas a su vez algo especifico-sexual?

 

 

R. Steiner reitero en diversas oportunidades, que diversas manifestaciones enigmáticas se dilucidan en el momento de reconocer, que “en cierto sentido el ser humano ha conservado un remanente de la antigua bi-sexualidad (vale decir, su original naturaleza andrógina) radicada en su corporeidad de vida. Dado que en el “varón”, el cuerpo físico es masculino y el cuerpo eterico es femenino y en la mujer es al revés...La capacidad de sacrificio de la mujer relacionada con el hecho de que su cuerpo eterico es masculino, mientras que podemos explicarnos la ambición del hombre, al reconocer la naturaleza femenina de su cuerpo eterico! (R. Steiner: “Teosofía del Rosacruz” G A 99). De modo similar, M: Mead califica como rasgos femeninos y virtudes: paciencia, constancia, perseverancia. R. Steiner, conferencia acerca: “La cuestión femenina” 17.11.1906 en “los enigmas del mundo y la antroposofia” G A 54) ( corresponde a la pag. 128).

 

Orientación personal-individual

Conciencia

Memoria

Carácter

 

 

 

 

Cuerpo de vida

 

 


Hábitos

Inclinaciones

Temperamento

 

 

Condicionamiento físico, o constitucionalmente.

 

Se sobre entiende, que aquí no nos referimos al aspecto biológico, sino a aquel ámbito medio, que coordinamos al producto de vida con sus inclinaciones, hábitos y rasgos del carácter. Se trata del cuerpo de vida, transformado a través del aprendizaje, y también por el yo. Terminologicamente, con el concepto de cuerpo eterico se sintetizan todas las manifestaciones sujetas al mismo, que funcionalmente empero se articulan perfectamente. Si ahora Steiner, sorprendentemente, afirma que el cuerpo eterico es del genero-polar a la manifestación física, eso se refiere exclusivamente al cuerpo eterico “transformado”; ese cambio de la visión se justifica, puesto que clarifica hechos, que nos pueden sorprender en el comportamiento: “En realidad, en la persona material física, tenemos frente a nosotros únicamente la expresión física de una personalidad integral. El alma del hombre construye su cuerpo del mismo modo como el imán se edifica de dos polos. El alma edifica una parte masculina y una parte femenina, una vez, como cuerpo físico una parte, la otra vez, como cuerpo de vida. Es así, que con respecto a aquellas pasiones que están sujetas al cuerpo de vida, tales como entrega, valentía, amor, la mujer podrá ostentar cualidades de carácter evidentemente masculinos, mientras que el hombre puede aparecer como marcadamente femenino. En cambio, con respecto a las cualidades del carácter que están sujetas mas bien a lo que el cuerpo físico respecta (fuerza física, energía, decisión, etc.,), la consecuencia del genero cobrara expresión en la vida exterior. Es por ello, que nos debe parecer plausible, que, al querer contemplar en su integridad a una persona, debemos saber que estamos frente a manifestación que posee dos partes, una parte visible-material y otra parte oculta-espiritual. Y será un ser integro perfecto aquella persona, que con una entidad masculina exterior es capaz de combinar un bello carácter femenino...Y que esa cultura unilateral masculina (en la cual vivimos actualmente) tiene que hallar su complementacion a través de aquello, que vive en todo varón. Es por ello, que los místicos, al hablar desde lo más profundo de su alma, han señalado a esa alma como algo femenino.

 

 

Esa entidad femenina presente en el varón, y la entidad masculina en la mujer, que se encuentra por debajo del umbral del deseo físico, tal vez constituya de modo más vigoroso la tracción entre los sexos, que el aspecto exterior. Muestra empero al mismo tiempo, que por ejemplo: que él genero femenino a avanzada edad se aproxima al genero masculino, así como a la inversa el masculino se aproxima al genero femenino. Esto cobra validez tanto con respecto a las así llamadas características secundarias como también con respecto a la voz, que en el caso de la mujer baja, mientras que asciende en el varón. (Wener C Simonis: “Los trasfondos espirituales con respecto a la generación y el cambio/transformación de los sexos”: Después de la menopausia la mujer tiende a bajar la voz o desarrollar barba. Esto señala la tendencia de un aumento de la acción del cuerpo eterico masculino, cuando el cuerpo físico tiende a fallar mas y más, constructivamente). Desde esta ángulo podemos contemplar también el fenómeno de la HOMOSEXUALIDAD. Durante la época de la inestabilidad juvenil frente a las fuerzas intempestivas de los instintos y con anterioridad aun a las amistades con el sexo opuesto, se producen amistades con jóvenes del mismo sexo. De allí pueden surgir, eventualmente, relaciones con el mismo sexo, que en su cualidad a menudo pueden tener poca duración y conformar un estado de transición, dentro del movimiento de búsqueda juvenil. Pueden producirse empero asimismo relaciones sexuales duraderas hacia el mismo sexo, que evidentemente no pueden ser modificadas, por estar arraigadas profundamente en la naturaleza. Dentro del orden de valores burgueses, tales relaciones homosexuales entre hombres se castigaban, no empero aquellas sucedian entre mujeres: así y todo, ambas eran consideradas anormales. Aquí no se trata de una evaluación, sino de una cuestión de comprensión. ¿Acaso, lo “anormal” esta dado en el hecho de que uno de los componentes de la pareja frente al ser del mismo sexo percibe en menor media “el lado visible-biologico, lo erótico, orientado en cambio la mirada hacia lo femenino en el hombre, o lo masculino en la mujer, por lo cual se siente atraído, y lo que recién entonces promueve lo sexual? ¿Acaso, en ese fenómeno esta dado una especie de vislumbre de la “otra naturaleza” hacia la cual luego se inclina decididamente la atracción?. Si esto fuese así, el estimulo sexual partiría de ese lado caractereologico profundo, para actuar de modo inmediato sobre la naturaleza del deseo instintivo. Entonces podría ser causante empero de este hecho, otra facultad perceptiva, que esta configurada, aunque sea en arte, en la así llamada fase Edipo. (“La homosexualidad pertenece a la imagen normal, y no a la patología, cuando determinamos la norma no a través de los números. Podemos observar sexualidad entre el mismo genero en muchos animales. La homosexualidad, durante mucho tiempo desprestigiada y descalificada, nos trae el comprobante del predominio del amor antes de la “finalidad” de generar descendencia: ( Frieling) La relación homofila es “anormal” por no corresponder a la finalidad biológica, de todos modos, esto no excluye al sentir del alma, sino todo lo contrario. Los hechos, agravados por numerosos prejuicios se oponen a la real toma de conocimiento, del mismo modo como la ausencia de oportunidades de percepción para el observador no-homosexual. Para la comprensión podría ser asumido tal vez un ángulo visual hipotético, en el sentido de que lo corporal se interprete como expresión e instrumento de lo anímico, al ver el ser-espiritual humano ya vislumbra una forma de encarnación que se corresponde con sus intenciones, en épocas prenatales para poder realizar determinadas experiencias.

 

 

Estas pueden ser, por cierto, de naturaleza unilateral, limitada, como lo son en realidad todas las encarnaciones. Si a este punto de vista lo denominamos “mirada desde arriba”, la homosexualidad, ni tampoco las relaciones heterosexuales son algo meramente corporal, abarcando en cambio el conjunto del encuentro humano del mismo sexo; (Freud a este dilema, en cierta oportunidad un autor evangélico hizo la propuesta de emplear en lugar del termino HOMOSEXUALIDAD para el conjunto del encuentro humano del mismo sexo, la denominación HOMOTROPIA, “la inclinación” hacia el otro sexo. A su parecer abarca los tres planos HOMFILIA, como amor en lo espiritual, HOMOEROTICA, como atracción anímica y HOMOSEXUALIDAD, como plano corporal: Gabriel Looser: “HOMOSEXUALIDAD sin prejuicio”, 1980), podría hablarse de un caso especial de orientación sexual del mismo genero, que, bajo el quite de lo sexual, conforma un hecho cotidiano.

 

 

Los homosexuales son discriminados por diversos motivos. (A continuación nos remitimos a reflexiones dadas al respecto por Christoph Kranich). Las PERCEPCIONES PROPIAS de aquellos que emiten un juicio, se ven dificultados por el hecho, de que generalmente no pueden ser definidas las personas con orientación homosexual. Muchas personas tienen que ocultar esa homosexualidad para no ser discriminadas de relaciones humanas, lo cual dificulta poder llegar a saber como viven, y que significado e importancia tiene en su vida, la inclinación homosexual.

 

 

A causa de este ocultamiento, se van nutriendo en medida cada vez mayor, los PREJUICIOS acerca de la vida “típica” y el comportamiento de las personas homosexuales. Por una razón, solo llaman la atención aquellos pocos, que no se ocultan, que a causa de su aspecto, su vestimenta y su comportamiento se adecuan al concepto, cliché divulgado, por ejemplo: porque se oponen contra ese tener que esconderse y se resisten a la presión adaptadora social, que le impone la vida “normal”.

 

 

Otra vía, a través de la cual se profundizan los prejuicios es, por ejemplo, el que pasa por los médicos: el prejuicio de que la homosexualidad es una enfermedad se ve confirmado aparentemente por el hecho, que por cierto hay quienes llegan al medico con la esperanza de poder ser “curado” de la homosexualidad. Unicamente un medico que a su vez también es investigador social y conoce las limitaciones, impedimentos y discriminaciones a los que están expuestas las personas que viven homosexualmente, puede llegar a concretar la idea, que la enfermedad propiamente dicha, o, la causa de la enfermedad, pueden ser EL SUFRIMIENTO CAUSADO POR ESAS CONDICIONES.

 

 

En definitiva por así mismo también estos prejuicios, que dificultan la “mirada desde arriba”. ¿Por qué es posible en la pedagogía antroposofica abstenerse de una critica de evaluación moral en una medida tal, que también el alumno más endeble y deficiente es un ser espiritual en el fondo plenamente valioso, mientras que esta postura es de tan difícil logro en determinadas desviaciones de la así llamada “norma”, como en el caso de la homosexualidad? ¿Acaso el motivo esta dado en el hecho de que esos jóvenes, aun en formación, a menudo son tan indefensos y que por tal razón simplemente pueden ser conformados en objeto del “amor” y la inclinación, mientras que muchos homosexuales, autoconcientes se hacen cargo de su “desvío” y se oponen a todo “tratamiento curativo”? ¿O será, que las personas que viven y aman dentro de una situación homosexual, hacen, recuerdan a las “demás” personas a una posibilidad reprimida, no vivida plenamente, que esta latente en todos nosotros, que empero ha sido despertada solo por pocos? Otro motivo para ello podría ser, que lamentablemente nos e conoce ninguna manifestación publica acerca de la homosexualidad.

 

 

Antes de poder obtener COGNICIONES acerca de la homosexualidad, orientación hacia el mismo sexo, o, amor, y antes de poder impartir esos conocimientos, deberá practicarse una observación libre de PREJUICIOS, basada en autenticas PERCEPCIONES. Afirmaciones tales como: “en mi consultorio este año he visto mas homofilos, por lo tanto, la homofilia ha ido en aumento” no son correctas, ni aportan ayuda alguna. Tampoco las afirmaciones globalizadas en el sentido de que en los círculos homosexuales es mucho mayor la promiscuidad (frecuente cambio de la pareja), tal como se escucha reiteradas veces en relación al SIDA, contribuyen al conocimiento objetivo. (por ejemplo: “el frecuente cambio de pareja de los homosexuales varones”, de: Paolo Bavastro: “SIDA, aspectos con respecto a la homosexualidad”. O, si se habla de los “así llamados baluartes de la homosexualidad, en los cuales, la regla es el frecuente cambio de pareja, con el agrado “por supuesto, que existen también las relaciones duraderas entre homosexuales, pero son por cierto, las excepciones”, de: Michael Debus, en: Imagen natural de la enfermedad del SIDA. ¿De donde sacan estos autores su conocimiento?) Si mi información data por ejemplo, de personas que se han enfermado de SIDA estamos frente al mismo circulo cerrado que el mencionado con anterioridad con respecto a la teoría de la “enfermedad de homosexualidad”: si pregunto a los homosexuales que viven en promiscuidad y los observo, de hecho llego a la afirmación de que los homosexuales que he observado, viven en promiscuidad; ¿esa conclusión cobra empero validez también para los demás, que por ejemplo: viven en pareja sólida, cuyo numero empero desconozco, y los que por lo tanto no he podido consultar?. Manifestaciones acerca de hechos SOCIALES son más problemáticos, que aquellas acerca de los hechos NATURALES, por el motivo de que somos nosotros mismos, los que configuramos la vida social, vale decir, que nosotros mismos somos parte del “campo a investigar”. Y si observamos algo que no hemos configurado nosotros mismos, así y todo, se adiciona, se inserta nuestra FACULTAD EN PRINCIPIO a tal configuración, y puede adulterar la percepción. Es así, que por ejemplo: la HOMOFOBIA , que puede ser observada en muchas personas (el temor frente al mismo sexo y la homosexualidad), puede ser interpretada como participación propia, reprimida.

 

 

 

La “mirada desde arriba” tiene como contenido el reconocimiento de la ley de las reiteradas vidas terrenales (reencarnación). Del mismo modo como en la pedagogía la inclusión de esa dimensión, a modo de POSIBILIDAD, le otorga un sentido profundo al esfuerzo del maestro con respecto al más “débil” de sus alumnos, también en el caso de la contemplación de temas específicos, decisivos para la vida humana, ya la toma en cuenta de la mera POSIBILIDAD de la idea de la reencarnación conduce a asombrosos nuevos interrogantes. En el caso del amor entre el mismo sexo podríamos preguntare entonces: ¿Qué se ha propuesto un ser humano, que hasta dentro del ámbito erotico-sexual busca personas de su mismo sexo? La respuesta a esa pregunta deberá ser buscada por cada una de las personas involucradas. Lo decisivo es aquí únicamente, formular la PREGUNTA , y señalar la dimensión referida. Al lograrse esta, mucho se ha obtenido!

 

 

A pesar de que según su cualidad interior, las fuerzas del deseo, vale decir, las fuerzas del cuero del alma al igual como aquellas de la personalidad de ninguna manera se diferencian según el sexo de las personas, de hecho en lo anímico se producen determinadas diferenciaciones según lo masculino y lo femenino. Es así, que la mayor capacidad de comprensión en el caso de problemas y sus soluciones, sobre todo en el ámbito inter-humano, es característico mas bien para la mujer, al igual como el análisis racional y las principales estrategias para las soluciones corresponden en primer lugar al hombre. Con la madurez aparece tanto el deseo, como la profundización del sentimiento y las subsiguientes emociones y el incremento de la pasión, pero, también, la capacidad de critica, así como la de desarrollar una amplia gama de proyectos para el futuro. Todas esas facultades están sujetas en ambos sexos al cuerpo anímico o astral; ya estaba predispuesto antes del nacimiento, ahora empero, se conforma en configuración anímica dominante, que a su vez puede ser dominada, de la cual puede valerse la personalidad, el ser interior. Dado que, “el cuerpo y el alma son portadores del yo, dentro de ellos actúa”. (R. Steiner. Teosofía, G A 9). Como Yo, entendemos esa figura de fuerza, que transmite la vivencia de entrega a algo, de unirse a metas por uno mismo propuestas, a través de actos, concordar, para luego desprenderse de lo logrado para emprender el avance. El yo, crea lo nuevo, sin detenerse en lo logrado empero, busca avanzar, conservando así mismo el pasado; posee responsabilidad y asegura la perduracion en el cambio, otorga identidad y continuidad. El adulto actuar, auto-responsable esta dado recién con la madurez de la vida. Aparece empero ya, con la madurez sexual, sobretodo, dentro de la vivencia propia de los sentimientos.

 

 

Quien tiene contacto con los jovemes en edad puber, tiene conocimiento de la diferencia existente entre varonees y niñas y el comportamiento de ambos: las niñas muestran una sorprendente seguridad y madurez, a modo de pequeñas damas, un razonar a menudo es mas diferenciado e inteligente que el de los varones; estos no solo son inseguros y retraídos, sino, también menos diferenciado en sus sentimientos, son en cambio a menudo verdaderos “zafios y palurdos”. Lo que puede notarse es, que el cuerpo astral en las niñas cobra una importancia mayor que en el varón...durante toda la vida...El cuerpo astral de la naturaleza femenina, es de por sí mas diferenciado, y de una articulación esencialmente más rica que el cuerpo astral del hombre, que de cierta manera es menos articulado, menos diferenciado, mas burdo. La niña en cambio se desarrolla de modo tal, que entre los 13 y los 14 años y entre los 20 y los 21 años su yo paulatinamente es absorbido por el cuerpo astral, por lo cual, al entrar a la etapa comprendida entre los 20 y los 21 años en la niña tiene lugar un gran esfuerzo para llegar al Yo. En el caso del varón, el cuerpo astral absorbe al yo en mucho menor medida. A causa del no ser absorbido él yo y por otra parte la no-independencia del yo, el varón a esa edad se conforma con mayor facilidad en un mojigato que la niña... Por cierto; que se busca amigos...pero a su vez se siente el deseo y la necesidad de ocultarse dentro de uno mismo, para vivenciar ideas, percepciones muy especiales...esas cosas están finamente diferenciadas...en el caso de las niñas, el yo es absorbido, mas, o menos por lo astral. Por tal razón, la niña, mas, o menos hacia su interior...Lo natural seria el franco y sincero apostarse frente al mundo, que, al unirse con unos sentimientos algo egoístas, se conforma en el querer mostrarse en el mundo...en una situación extrema puede llevar a la coquetería y la vanidad...el paso se transforma, la postura se transforma, la cabeza es portada mas libremente...(G A 302).

 

 

Estas acotaciones podrán guiar las observaciones del modo correcto y comprender con mayor profundidad, las manifestaciones de la edad juvenil. A pesar de que se refiere a un tiempo limitado, allí se refleja de por vida algo de la diferencia de expresión de o anímico del varón y de la mujer, más simple y poco articulado, o rico y más diferenciado, siempre y cuando no es configurado de manera distinta por el yo mismo o por predisposición individual, o personal. Y son justamente esas diferencias que generan aquellas ondas anímicas entre el hombre y la mujer, que preceden a todo encuentro profundo de los seres. Al mismo tiempo, el alma se abre en la misma medida en la cual la corporeidad sé unilateraliza frente a lo humano; todo lo que sucede en la naturaleza y en el mundo, puede estimular al alma, moverlo. Esto sucede empero de diferente manera en cada sexo. “La mujer mira la humanidad de modo tal, que preferentemente se basa en JUICIOS VALORATIVOS...Según su intimo ser, el hombre porta la humanidad de tal modo dentro de sí, que en realidad percibe lo humano como un ENIGMA...Mientras que la mujer por lo tanto vivencia la humanidad mas bien dentro de la IOMAGEN , el hombre la vivencia como DESEO, con carácter de enigma...El amor es algo muy diferente en el hombre y en la mujer. En la mujer, el amor parte de la fantasía y esta vinculado siempre a la formación de una imagen. La mujer jamas ama simple y exclusivamente al hombre real que esta allí parado en la vida...esta contenida la imagen, que procede de ese mundo que es una dádiva del cielo. El hombre en cambio ama con deseo; el amor del hombre porta un expreso carácter de deseo...El máximo ideal, puede contener aun deseos; lo instintivo-sexual, puede ser producto de la fantasía. Entre el amor del hombre y el amor de la mujer existe empero esa radical diferencia. EL AMOR DE LA MUJER ESTA SUMERGIDO EN FANTASIA; EL AMOR DL HOMBRE ESTA SUMERGIDO EN DESEO. De esa manera conforman algo, que en la vida entra en armonía”. (R. Steiner: “El desarrollo saludable del ser del hombre” G A 303).