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Sexualidad y Misión Educativa - Parte 14

CONSECUENCIAS PEDAGÓGICAS. Contenidos didácticos.

Quien desea educar en el campo de la sexualidad, necesita poseer un conocimiento de la misma. Al saber, que el comportamiento juvenil es especialmente receptivo para las influencias por jóvenes de la misma edad, o un poco mayores, nos damos cuenta de la posibilidad de cómo transmitir por dos vías recomendaciones, normas, incentivos, de un tipo tal vez diferente al joven: a través del hogar paterno y/o la escuela y el grupo de jóvenes de la misma edad. La “liberación sexual”, que había prometido superar las posibles trabas del pudor, puede ser tomada así mismo, como una intromisión en el ámbito más profundo de nuestro interior. En la edad, en la cual el joven se repliega dentro de sí mismo, se ruboriza, o palidece, fácilmente puede ser lesionado, o tocado penosamente, en su ámbito interior más íntimo. Como muro protector, suele adoptarse a menudo el lenguaje grupal, muy vulgar; un comportamiento recargado, o falso heroísmo, todo ello, señal de la ausencia de seguridad, así como del aún no logrado equilibrio. El maestro debería conocer aquello, que acontece en el interior del joven, sin querer penetrar por su parte en aquello, que está situado “por debajo de las líneas de la vida”. Lo sexual se impone como deber, como misión, que debe figura el joven. “Donde las presuposiciones interiores de una coordinación plena de sentido”, de lo sexual que ha despertado, no han sido afirmadas aún, generalmente se produce un paro evolutivo...: Los intereses culturales, productivo-configuradores, espirituales e inter-humanos se paralizan y devastan. Como faltan los equilibrios interiores, o salen de servicios, el peso principal de la auto-conciencia se desplaza a las primitivas armas de la lucha sexual “generalmente, a lo exterior de la propia corporeidad...” (Wolfgang Metzger). ¿Qué hacer entonces? “Los jovenes esperan, que los problemas sexuales propiamente dichos y las interrogantes, sean tratados en las clases...Cuando la escuela se limita a las relaciones funcionales, esto producirá la oposición de los alumnos. Los jóvenes, en medida cada vez mayor, aguardan ayudas de orientación y parámetros de valores”. (Janzin: Es una experiencia reiterada del maestro, que en la clase de religión surgen preguntas de biología, y en las clases de biología, preguntas acerca de ética, siendo, que a los jóvenes les interesa escuchar la opinión del ser humano y no la del profesional).

 

 

Esos parámetros pueden ser obtenidos tanto por el joven, como también por el maestro, al ocuparse antropológicamente y socio-culturalmente con formas de asociación y de comportamiento de diferentes culturas. Esto es una tarea pedagógica, que parte de la iniciativa de despertar el interés por el mundo, para evitar un recurso anímico y transmitir una rica experiencia universal. Ese camino puede ser indirecto, pero beneficioso en las penurias de la pubertad.

 

 

Un ejemplo de ese estudio, que abarca tanto, lo histórico, lo biológico, como también la fijación de valores puede proceder de manera tal, que represente al ser humano morfológicamente (en conexión a la relación a la interdependencia espiritual-animica y la corporeidad, tal como es presentada en la época del estudio del hombre en el 9° y el 10° año). Allí, llama la atención la tri-membracion de cabeza, tronco y extremidades. A estos tres ámbitos le corresponden determinados procesos fisiológicos y también síquicos, que Steiner busca captar ya en su dinámica a través de la eleccion de sus términos. (Enigmas del alma GA 21. Además: Lothar Vogel: El hombre tri-membrado, bases para un estudio general del hombre, W. Schad: “Mamíferos y Hombre. “Morfología dinámica del corazón y la circulación sanguínea). Es así, que el SISTEMA NERVIO-SENSORIO es formado en la región de la cabeza por cerebro, nervios y órganos sensorios. Es el centro de la representación del mundo en las concepciones. El centro nervioso propiamente dicho se encuentra dentro de la cápsula craneana, en el cerebro, los órganos sensorios en cambio, en la periferia corporal y los órganos mas importantes penetran a modo de golfos del mundo exterior hacia el interior del cuerpo. Entre ambos centros, cerebro y órganos sensorios, se encuentra el sistema de las cavernas de aire y el organismo lingüístico, claramente diferenciado en lo morfológico. Laringe y cavidades son algo como el centro, entre el sistema sensorio, orientado hacia el mundo circundante, y el sistema nervioso, que en el interior elabora, por ejemplo: también las impresiones sensorias.

 

 

Si observamos la organización polar en el ámbito del hombre inferior, vemos, que también esta membrada en una configuración orientada hacia el mundo, que se manifiesta en las extremidades y una que debe ser vista en el mantenimiento del organismo en lo que a metabolismo y digestión respecta. (R, Steiner califica a ese complejo funcional como SISTENA METABOLICO Y DE LOS MIEMBROS). Aquí, la orientación hacia la actividad en el mundo exterior, allá, la actividad y los procesos del automantenimiento en el interior.

 

 

En la actividad de las extremidades esta representado el propio yo. Articulado entre ambos polos, conformando nuevamente un centro, tenemos a la organización sexual; esta edificada claramente de un modo polar, según el sexo. En el caso del organismo femenino, la organización reproductora se encuentra inserta en medida mayor a la cavidad abdominal, lo cual le da su forma, mientras que la organización masculina es configurada correspondientemente por el carácter de las extremidades, concordante con el medio ambiente.

 

 

Entre el sistema superior y el inferior, se encuentra el sistema propiamente del medio, de la respiración y la circulación sanguínea, con los centros orgánicos de corazón y de pulmón, señalado por R. Steiner como SISTEMA RITMICO. Aquí no existe una organización mediadora, tal, como es el caso en el sistema superior y el sistema inferior, entre la respiración y el latido del corazón, antes bien, justamente la cooperación de ambos polos, o sea, de corazón y pulmón, el proceso rítmico, conforman, constitutivamente ese lugar medio. (W Schad: Morfología dinámica de corazón y circulación). Esquemáticamente, las funciones y sus bases orgánicas pueden ser presentadas de la siguiente manera:

 

 

ORIENTACION HACIA CENTRO ORIENTADOS HACIA

EL MEDIO AMBIENTE EL ORGANISMO

 

Cabeza sentidos organismo lingüístico nervios/cerebro

 

Pecho pulmón rítmico corazón

Vientre bajo extremidades sexo Metabolismo

 

 

Masculino femenino

 

 

Lo que de esta manera se expresa en configuración corporal, no esta relacionado solamente con procesos somáticos y funciones, sino también con anímicos, y sobre todo, espirituales, vale decir, con procesos de la conciencia. Con ello, queda demostrado, de que manera la naturaleza espiritual del hombre se expresa en la física y al mismo tiempo se revela en ella.

 

 

Aquí, observaremos únicamente a la “parte media” con mayor detenimiento, y solo en la medida en la cual así se clarifica algo acerca de lo sexual. Dado, que para una observación más exacta pronto se notara que entre las organizaciones del medio, de lengua y de sexo, ciertamente existe una relación, pero, también con la parte media, rítmica. ¿De que consiste empero?. Visto desde los procesos orgánicos consiste en que aquí cobran efecto procesos elementales y vitales de lo creativo, de lo “generador”, de un modo muy especifico, no accesible de modo espontaneo a la conciencia, y con ello, al alcance del manejo humano. Visto desde otro aspecto, vemos, de que manera las bases orgánicas del medio, de modo primario pueden crear formas sociales, al promover a través de sus funciones y lo concerniente a las mismas, una determinada agrupación de las relaciones sociales, vale decir, entre humanas.

 

 

•  Siempre se ha sabido, que la lengua posee fuerza creadora; puede saberse así mismo, que le incumbe la cualidad de relacionar a las personas socialmente, siendo el medio de comunicación humana por excelencia. Sobre todo, aquellos que hablan la misma lengua, vivencian a través del habla su espíritu de cuerpo, su comunidad. Esta vivencia indujo a los griegos, a señalar como bárbaros (Krachzer) a los macedonios, que no dominaban su modo culto de expresión. En las diferencias múltiples, existentes entre las tribus y las ciudades, la lengua en definitiva era lo único que unía a los griegos, conformaba ciertamente una estructura elemental, macro-sociologica.

 

 

•  Pensando en las ligaduras de familias y tribus a través de los lazos de la sangre, se nos clarifica, de que manera esta constituida la relación del rico mundo de los sentimientos, con los rítmicos procesos del medio. Dado que, toda pertenencia tribal es protegida biológicamente, al lado de la regulación de los valores, tal como aun hoy sucede en grandes familias orientales: la similitud sanguínea, edificada sobre el matrimonio, parentesco, aseguraba una vivencia similar frente a las mismas manifestaciones. Este estado de cosas, que se refleja hasta la sicología, es referido en la inconsciente búsqueda y luego encuentro, dentro del matrimonio entre hermanos, tal como es el caso entre Sigmund y Sieglinde, en la leyenda de Siegfriedo.

•  Lo creativo de la organización sexual se encuentra velado para la conciencia humana, se insinúa empero, en la denominación de los procesos biológicos, cuando sé esta hablando de generación fertilidad, reproducción, maduración, alumbrar. Justamente el impulso que se orienta hacia el sexo opuesto, la pareja, crea ligaduras sociales, que en el hombre, con respecto al reino animal, muestran su peculiaridad. El hombre es pobre de instintos, medido en el comportamiento pleno de sabiduría, guiado por el instinto de los animales: como lo especifica Gehlen, nace como ser no identificado, que recién dentro de un proceso de aprendizaje tiene que adquirir aquello que el animal posee de modo innato.

 

 

“ La situación biológica del hombre se diferencia en dos rasgos esenciales del comportamiento sexual de los animales, orientado por el instinto en su puesta en acción, su curso, y en su finalidad de conservación de la especie, mostrando en el caso del hombre una marcada reducción instintiva, acompañada por un exceso de impulso sexual, y la separación del sentimiento del placer sensual de la finalidad reproductora, con lo cual, el placer asume una nueva finalidad dentro del comportamiento sexual. “ (H. Schelsky, Siegfried Keil: Sexualidad, cogniciones y parámetros).

 

 

El hombre carece de ritmo anual de los impulsos sexuales (celo); además, a causa de la condición constante del impulso sexual puede generarse un exceso impulsivo de energía sexual, que no puede ser agotado por completo dentro de maneras de comportamiento sexual. Mientras que por un lado el ser humano a causa de la reducción de instinto ha escapado de la presión de la atadura al medio ambiente y la rigidez del instinto, puede y debe ejercer un control sobre sus impulsos, a través de actos conscientes”. Frente a una “PLASTICIDAD” casi universal del comportamiento sexual humano, la vida humana de los impulsos, depende casi por completo de una conducción y reglamentación cultural”, tal, como ha sido elaborada por la antropología filosófica. Al ser supeditados a exigencias de índole social los comportamientos sexuales, la norma social ocupa el lugar de la inseguridad instintiva. “La sobre-estructuración cultural de los impulsos sexuales pertenece por cierto a las regulaciones culturales primarias y exigencias existenciales del hombre, que puede ser considerada como la forma social primaria de todo comportamiento humano”. (Schelsky).

 

 

La imposición de normas a lo sexual a través de las diferentes sociedades es de una multiplicidad tal, como las mismas formas sociales y religiosas, constituyendo por lo tanto valores absolutos sino que están supeditadas a la relatividad histórica. No es empero la cognición de la “relatividad” cultural vale decir, la relatividad del comportamiento sexual con respecto a las condiciones históricas de las diferentes culturas, la que disminuye y ablanda hoy la moral sexual, sino el hecho poco reconocido, de que el lugar de los parámetros religiosos-metafísicos estremecidos y alterados en su validez está siendo ocupado por el DOGMATISMO Y ABSOLUTISMO DE LO “NATURAL” EN EL SENTIDO DE LA BIOLOGÍA COMO NORMA SOCIAL. La discrecionalidad del comportamiento sexual y su valoración encuentra su justificación básica en la variabilidad biológica y la plasticidad de las disposiciones naturales, mientras que el hecho de las diferencias culturalmente condicionadas de las reglamentaciones sociales, se emplean únicamente para la fundamentación posterior. Con todo ello, el dogmatismo biológico de nuestra época no está dado en el hecho de que la vinculación de aportes altamente espirituales, artísticos y sociales por un lado y las disposiciones biológicas de impulso instintivo y las necesidades del hombre por el otro, son tomados en cuenta, sino en el hecho, de que la cognición de esa dependencia en todas las formas del accionar de lo biológico-vital, se desvaloriza como antinatural, toda formulación social limitante y disciplinadora, defendiéndose como derecho social, la variabilidad de las disposiciones corporales e impulsos o las manifestaciones patológicas. (Schelsky). De esta manera, se están confrontando los requerimientos del “libre desarrollo sin impedimentos de la facultad amorosa” por un lado y los requerimientos que buscan nuevas normas para el comportamiento sexual. Siendo, que esta última postura parte de la convicción de que en “la ascética, sobre todo en la sexual, el ser humano crea una cultura de impulsos opuestos a la culminación de lo meramente instintivo, cuya existencia es base y fundamento de toda organización social y cultural superior”. (Schelsky).

 

 

Puede llamar la atención, que evidentemente la base biológica de la sexualidad cobra influencia sobre lo anímico del hombre, en el sentido de que lo anímico a su vez es llamado a apelar a una instancia superior, el yo, para que formule los fundamentos biológicos. Una especie de yo en lo exterior, un “segundo yo social” (en Freud: el super-yo) formula las normas, que pueden así, suplantar la acción propia. Causa de críticas o discusiones, o hasta es reemplazada por una estructura de índole completamente diferente, recién entonces, el propio yo, auto-responsable es llamado a conducirse a sí mismo, a tomar una determinación, o, en caso contrario sucede una regresión: la base biológica misma, avanza sin forma alguna y llega a la acción.

 

 

Mirando el estudio comparativo de los pueblos, llama la atención, que existe una tangible relación entre el ser yo y la formación del pudor. “Cuánto más consciente es el hombre, con tanto mayor celo cuida el misterio de su sexo...La cognición crea para el hombre aquel aislamiento de la conciencia del yo, que lo separa de las fuerzas portantes de la naturaleza, exigiendo auto-responsabilidad. El hombre-yo, conocedor, se aparta del cúmulo del paraíso...Y abandonamos nuestra posición-isla únicamente, cuando nos apareamos con otro, conformando una unidad natural. Entonces, a su ve, desaparece nuestro pudor; La entrega del sexo Alcanza formas, como las hallamos como permanentes en los pueblos primitivos, que viven en constante intercambio con el otro en auténtica colectividad y cuya conciencia puede ser llamada mágica-mítica. “(Frieling).

 

 

El ser humano auto-consciente tiene que conducirse empero por sí mismo. Cuando más descendemos, internándonos en la naturaleza, tanto más elevada tendrá que ser nuestra razón; y los realmente grandes resumen mayores y más agudos contrastes que los mediocres... Los genios son siempre personas con fuertes impulsos instintivos... Cuando el ser humano con esos instintos arraiga en la colectividad, escapa al peligro de la degeneración. Los pueblos primitivos, sumidos en la magia, aún no dotado marcadamente por el yo, no perciben una lesión del sentimiento en el hecho de mostrar su cuerpo desnudo.” (Frieling).

 

 

Cuando empero comienza la centralización de una cultura en cada individuo, tal, como ha sucedido desde el renacimiento, luego en el barroco, así como con la revolución francesa, en el liberalismo, y en la época presente en etapas de impulso siempre renovadas, se liberan aquellas fuerzas impulsivas, que pueden ser adoptadas por el yo, como puramente naturales: Nosotros opinamos: que el fundamento orgánico del medio ofrece estímulos, que por un lado pueden incentivar al yo en su razón para la configuración creativa, que a su vez empero pueden ser empleados, para incrementar la auto-vivencia, y orientarse hasta en contra de lo comunitario, desde donde provienen. > La fuerza generadora de lo social inherente a la lengua, de la vida temperamental, de la sexualidad, deja de ser algo que solo transpone a la comunidad, sino, es tomado al servicio por alguien, o por un grupo, a partir de un interés egoísta, para lograr, y para ejercer dominio. Ya una fugaz mirada a la lengua y la vivencia con plenitud sanguínea nos lo pueden ilustrar.

 

 

•  ¿Qué sucede, cuando aquello, que elementalmente surge de la organización lingüística con respecto a la estructura social se modifica y se tuerce por el hecho de que intereses individuales o grupales se apoderan de la lengua? De esa manera, se generan “ídolos”, como Bacon los llama y se trata de falsificaciones de la verdad, provocadas por ligaduras a un ser: ideologías, o utopías (S. Leber “ autorealización, mayoría de edad, sociabilidad”), concepciones que se forman para y acerca de una comunidad, que empero emanan de “una falsa conciencia”, por el hecho de que puede ser sobre-estructurada por atadura a determinados intereses.

•  ¿Qué se genera, cuando dentro de aquello que surge del SUCESO SANGUÍNEO Y RESPIRATORIO con respecto a formación comunitaria, se introduce determinado egoísmo grupal? Entonces se desarrolla el nacionalismo, o, en su figura acrecentada, el racismo. R. Steiner se expresó al respecto de la siguiente manera: “Es la misma fuerza que yace en la reproducción que se expresa así mismo en el énfasis nacional” (G A 180 verdades de los misterios e impulsos navideños-viejos mitos y su significado),y : “El nacionalismo es producto del crecimiento de cada hombre, que, mancomunado por la sangre con una tribu o está sujeto por otro vínculo a su pueblo... Son dos las fuentes en la naturaleza humana, que subyacen al nacionalismo y al internacionalismo. El nacionalismo es el egoísmo llevado a su máximo desarrollo. (“Futuro Social” G A 328, pág. 200).

•  Aquello, que busca la consciente sexualización con respecto a liberación pura de impulsos instintivos. ¿Se trata realmente de un desarrollo de la facultad humana del amor? ¿Bajo amor se entiende que un ser amado por sus propiedades mismas y no por el hecho de que uno mismo posee cualidades que se sienten satisfechas si se “ama” este, o aquel ser, (Misterios del umbral, G A 147) entonces sí, por supuesto la obtención de placer sexual puede estar tremendamente alejado del amor, pero estrechamente emparentado con el egoísmo; ¿qué sucede entonces dentro del orden social?. Si de hecho las ideologías y el nacionalismo son la consecuencia cuando el egoísmo humano adquiere formas sociales elementales y las transforma, entonces debemos preguntarnos, qué sucederá a través de una extensa sexualización de la cultura, en el caso de que ésta de hecho se tornaría dominante en medida cada vez mayor. Al respecto, hay que tomar en consideración: A la anulación de toda restricción sexual se siguen oponiendo poderosas barreras a través de círculos sociales aún muy efectivos. Dado que de ningún modo un modelo de comprensión se abre paso por sí sólo en una sociedad plural. Así y todo, en la reflexión deberán considerarse las consecuencias, en el caso de que la sexualización de todos los ámbitos existenciales en un determinado estado de conciencia se propagaría con ello, por vez primera la sexualidad crearía una forma social acorde a lo natural, y elemental, que empero no actuaría con valores neutros, siendo aceptado con simpatía, sino que estría abierta a la presencia del egoísmo.

 

 

Donde en el animal aparece la conducción a través del instinto, en el hombre impera por un lado el exceso impulsivo y la reducción del instinto por el otro, Y es justamente por esta razón, que se torna necesaria la sobre-estructuración de la sexualidad. Al ver empero “la nueva moral”, como ya lo hemos dicho la “cultivación” del hombre de modo tal, que la “sexualidad sea extraída de su proceso puramente natural, para tornarla apta para la cultura” (Kentler) se produce aquello, que Steiner formulara de la siguiente manera: “El hombre nada sabrá, ni querrá saber de un mundo espiritual. En medida cada vez mayor no sólo predicará que las ideas éticas más elevadas del hombre son tan sólo perfeccionamientos de los impulsos instintivos animales, no sólo afirmará que el hombre acorde a tal convicción vivirá de tal manera. Descenderá hacia los meros impulsos animales y pasiones animales cayendo dentro de una sensualidad sin finalidad”. (G A 108).

 

 

Después de que ideologías y nacionalismos se han efectivizados históricamente en nuestra época, tal vez podamos intuir lo que sucede cuando reglas sociales elementales son creadas e implementadas egoístamente a partir de una comprensión humana insuficiente. La investigación del comportamiento, que para sus estudios del comportamiento humano se vale del animal puede darnos una visión de esa forma social que de sus defensores es señalada por ejemplo: como humanitaria; aunque aquí remarcamos de modo limitante únicamente la exactitud del traslado.

 

 

“El sicólogo americano profesor Y. B. Calhoun encerró veinte ratas masculinas y veinte femeninas en un predio de mil metros cuadrados a los que convirtió en un verdadero país Jauja. Por lógica, al cabo de 27 meses, los roedores tendrían que haberse multiplicado, llegando a la cantidad de 5000. Tanto el espacio, como la alimentación lo hubiesen permitido. Sin embargo, en el lugar vivían únicamente 150 ratas adultas, una cifra, que tampoco más adelante experimentó un cambio significativo.

 

 

¿Cómo podemos explicarnos esto? Tan pronto la densidad poblacional excede un valor límite, decaen los hábitos de otro modo sorprendentemente buenos de estos animales. Los machos comienzan a violar a las hembras. Éstas dejan de construir nidos, sino que llevan a cabo el parto sobre el suelo duro, se desentienden de la cría, que llora lastimeramente. Finalmente losa recién nacidos son devorados por machos vagabundos. La consecuencia es una mortandad infantil del 96%, una mortandad materna del 50% y muerte prematura de muchos machos también por estrés, agotamiento total o duelo con final de muerte. Y todo esto, a pesar de que sobra espacio y alimento para todos!...El investigador de comportamientos vienés, profesor Otto Koenig, quien quiso estudiar los efectos de la opulencia, ha sido testigo de abusos similares. A través de un suministro excesivo de alimentos le ofreció a su colonia de garzas “el cielo en la tierra”. Pero, se convirtió en un infierno. El orden social y la vida familiar de las níveas garzas se alteraron por completo. Mientras que la vida sexual de la sociedad masiva se incrementó, llegando a lo grotesco, el número de la descendencia descendió rápidamente. Los padres-aves que en libre coto de caza viven en austera monogamia, se abocaron plenamente al adulterio, a las relaciones triangulares, la poligamia, la violación y el incesto...Sangrientos y embarrados pisoteaban los huevos en los nidos, y abandonaron a la cría. Los polluelos que lograron sobrevivir ni siquiera aprendieron a abastecerse por sí mismos. “( Vitus Drocher: Control natalicio en los animales)”.

 

 

La presión existencial es contenida y soportada por las diferentes especies en el mundo animal por el hecho de que el sabio instinto natural (en el interior), que sigue actuando únicamente en su conducción de comportamientos, pleno de sentido, mientras así lo aseguran los requerimientos del medio circundante. La consecuencia son las manifestaciones de degeneración. La presión “exterior” puede conformarse así mismo en una presión “interior”: cuando ocasionalmente, o regularmente nace mayor cantidad de descendencia de la posible a criar por los padres, se producen “fenómenos de estrés social” que, o impiden la activación sexual de los animales adultos, o destruyen a los descendientes. “En el caso de las lauchas y otros roedores en el caso mencionado, los óvulos fertilizados son abortados de inmediato. En el caso de los conejos silvestres, los embriones aún medio desarrollados en el útero de la hembra son devorados. Además, en ocasión de los síntomas de estrés, sucumben los adultos de mayor edad, o los más débiles. (Droscher) La misma función (como los instintos en el animal) poseen las “normas para los hombres” (Wickler). Pueden, y justificadamente tendrán que desaparecer en el futuro en medida cada vez mayor, cuando el hombre se las impone él mismo, como ser moral y autoresponsable, a partir de convicción y en libertad. Donde en cambio solamente son derribadas, dejando un vacío en ocasión de una carente autodeterminación, o bien, se propaga tan sólo la norma de la ausencia de normas, se genera justamente lo contrario de un orden social humano. Existe, por cierto, la posibilidad, que ciertos instintos e impulsos, procedentes de la vida sexual humana, penetren en la vida social produciendo configuraciones que serían tremendamente espantosas. Sobre todo, promoverían a los seres humanos, mediante aquello, que entraría a su sangre a causa de la vida sexual, a no desarrollar ningún sentimiento humano frente a los demás. Y los científicos dirían al respecto: es una ley natural. ( G A 150).

 

 

Con ello, se señala una conexión, de cómo a través de la postura con respecto a la sexualidad por un lado y a causa de infecciones que por el otro lado que se producen a través de la vía sanguínea, como el SIDA, el orden social puede experimentar un profundo cambio en el sentido que se rechace el sentimiento frente al prójimo. (Aporte de W. Schad en este libro). Puede generarse un estado de ausencia de estructura, en el cual impera la animalidad pura, porque la comprensión humana de la cual se parte, no se apodera del hombre, o bine, se apodera de él, solamente en su animalidad. Así, como la ideología y el racismo y el nacionalismo se generan en el momento en el cual el egoísmo humano se apodera de contextos de la humanidad, tal como se presentan en un orden social elemental apenas transpuesto aún por la conciencia, la idea de la secularización contiene los mismos elementos: en lugar de posesionarse de hecho y conscientemente de una determinada estructura social y darle configuración, se apuesta a la posibilidad de que en el caso de un desenfreno de las fuerzas generadoras a través de ciertos mecanismos, necesaria y automáticamente conducen a un orden social humanitario. Sin embargo, los mecanismos adoptados aseguran, que no tiene lugar, como esperado el progreso, sino una regresión, tal como ya ha sucedido con respecto a aquellas ordenes sociales que se basa sobre la lengua y sobre la sangre. Donde el ser humano es conceptuado tan sólo como animal, no faltan tales fenómenos regresivos.

 

 

Las exposiciones recién mencionadas han conformado la base de varias clases en el marco del estudio social. Y justamente como contraste puede ser tratado luego la importancia y el significado del afecto humano verdadero, de la confianza, la responsabilidad, el amor, a partir de lo cual pueden surgir luego también las relaciones sexuales. A la temática mencionada, pueden adherirse en las charlas luego todos los demás temas, que emanan de las necesidades de los alumnos. Sin querer imponen una postura en particular, podrá ser debatida la tensión existente entre la temprana maduración biológica y retrasada madurez social (mayoría de edad), así como la responsabilidad frente a la pareja, a partir de preguntas recibidas de parte de los alumnos, siendo, que la charla reflejará así mismo los criterios dispares con respecto a los valores de los alumnos ( y sus hogares).