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Sexualidad y Misión Educativa - Parte 3

PERSPECTIVAS FREUDEANAS

El modo, con el cual en la actualidad es tratada la cuestión de la información sexual esta ligado preponderantemente con el nombre de una personalidad investigadora excepcionalmente meritoria: con Sigmund Freud (1856-1939). En su investigación partió primeramente de un planteamiento limitado, aunque muy importante: como entender el fenómeno de la histeria. En el análisis de la biografía de histéricos, llego luego a conclusiones de largo alcance, en el sentido de que aquello que acontece en la infancia. Posee su efecto hasta la avanzada edad durante el curso de la vida. Freud enseño a pensar en pasos evolutivos. Con ello se conforma en un destacado pensador sicologico de nuestro siglo. (Los fundamentos se encuentran en: Sigmund Freud, “tres tratados de la teoría sexual y publicaciones al respecto”).

De todos modos, ese planteo debe ser colocado dentro de un contexto más amplio, para observarlo con mirada critica. El descubrimiento de la represión del instinto como causa de la neurosis, que ha sido presentado por Freud en 1905, se refería a una paciente de Josef Breuer, de 21 años de edad, a quien Freud tomo en tratamiento en 1882: su brazo estaba paralizado, y su capacidad visual alterada, repetidamente entro en estado de ataques histéricos espontáneos. Breuer publico el caso conjuntamente con Freud. La histeria es una consecuencia de una vivencia traumática, que ha sido reprimido a lo inconsciente, de modo tal, que difícilmente puede ser detectado en su figura causal-original. Cuando el estado emocional original puede desagotar, desaparece el síntoma. “Los síntomas, que tienen un significado no intranquilizan, lo opuesto sucede con aquellos que no pueden ser coordinados o interpretados”.

A través de Freud, la teoría de la neurosis es acoplada a la sexualidad humana, que con sexualidad se alude a otra cosa mas allá del mero acto sexual. Mas tarde, las causas de la neurosis fueron vistas no solamente promovidas por vivencias infantiles traumáticas por otros analistas, sino ya en el momento de la concepción misma: “Dado que uno de los sin numero de espermatozoo tiene acceso al óvulo, a pesar de que este hecho le vale la perdida de su cola: castración numero uno, los demás quedan afuera ofuscados, mientras que los dos sujetos medios se amalgaman amorosamente, los que han quedado afuera acumulan culpa sobre culpa”. Este modelo básico de un trauma ya aparece biológicamente, pero también en el desarrollo anímico de un ser individual, así como hasta en la evolución de la humanidad. “La regresión de Freud retrocede mas lejos aun: en épocas arcaicas, los hijos adultos atacaban a sus padres, matándolos... Los pacientes están enfermos a causa del banquete mortuorio, los sanos, a duras penas escaparon a esa enfermedad”.

Frente a ello, Van den Berg elucida sus objeciones fundamentales frente a esa interpretación alegando, que esa forma de la neurosis históricamente se concreta solo condicionalmente y que las vivencias transmitidas por los pacientes, constituyen sobre todo, sus propios inventos: “El terapeuta no sabia nada, ni decía nada; el paciente no sabia nada, y decía todo. Eso ultimo era lo que de el se estaba esperando... El terapeuta del siglo diecinueve daba crédito únicamente al pasado... como positivista autentico creía únicamente en acontecimientos sólidamente delimitados... creía en hechos, y por lo tanto recibía inventos”.

 

En el paso de la historia y el desarrollo de la conciencia de la época moderna fue despertando en medida cada vez mayor, una independencia de la vivencia interior y la cognición, podría decirse: esta despertando el alma consciente, a partir del cual el mundo social se fue transformando profundamente: desprendidos del amparo de sólidas relaciones con los vecinos, vivimos en grupos diferenciados. Cada grupo esta constituido de manera diferente, aguarda algo diferente de nosotros, modificamos nuestro comportamiento, al encontrarnos en el tranvía, en un aula, en la iglesia o en la cancha de bolos, etc. “Somos una legión, dentro de nosotros llegan a la realización tantas “individualidades” como grupos existen a los que pertenecemos. La neurosis consiste en un conflicto entre los diferentes “egos” sociales (Srotkin). El neurótico muestra un trastorno que en realidad afecta a todos, de la cual empero solo el muestra visiblemente la patología: el trastorno, DE NO PODER SER EL MISMO, vale decir: no ser idéntico consigo mismo en diferentes contactos y diversas situaciones”. El hombre es dominado por un doble, no posee la capacidad de establecer un contacto hacia el mundo, se aísla del mismo. A partir de este hecho puede ser interpretado lo inconsciente a modo de fenómeno comunicativo, como “INDICE DE LA PROXIMIDAD O LEJANIA EN EL TRATO CON OTROS”. No las vivencias de la temprana edad infantil, ni las vivencias sexuales reprimidas son las causas subjetivas de la neurosis, sino que los factores desencadenantes llegan desde afuera. El propio yo no puede mantenerse firme dentro de las cambiantes relaciones sociales, se aísla, se torna solitario. En ese sentido, el silencio, la mojigatería imperantes en el siglo pasado fueron un factor neurotizante, tal, como en la actualidad lo son otros factores. El neurótico padece a causa de la sociedad, seria más equitativo entonces, de hablar de socioris en lugar de neurosis”. “Los síntomas neuróticos muestran tan solo una comprensión especial, un “ser diferente”, un desplazamiento. En un principio, esos “desplazados” son relegados, o empujados a un costado, en algunos casos, son “especiales”: especialmente hábiles, especialmente talentosos, otros, son precursores, visionarios de lo futuro”. Toda esta evolución esta relacionada con el moderno descubrimiento del espacio infantil propio, al cual aquí no nos referiremos en sus pormenores. Freud de inmediato reduce su propio emprendimiento por su comprensión puramente biológica del mundo en términos generales, llevándolo (según nuestro criterio) a lo uni-dimensional. Evidentemente logra diferenciar solo de modo ambiguo entre lo fisico-animico por un lado, y lo espiritual por el otro. A todo lo corporal, y con ello, a todo proceso de vida, le es propio lo anímico, vale decir, lo interior, pero también, toma conciencia. Empleada en el ser humano, la idea freudeana significa, que toda vida y toda existencia va en busca del despliegue de placer. Sobre esto se edifica ahora todo desarrollo humano. Frente a esa vasta búsqueda del placer se encuentra la realidad objetiva sujeta a los hechos, el principio de la realidad. En el PRINCIPIO DE LA REALIDAD , la BUSQUEDA DEL PLACER se encuentra con la limitación y hasta el impedimento del placer. ¿Qué promueve ese hecho en el desarrollo? Disgusto, enfado, el replegarse a uno mismo, fracaso, represión del instinto, frustración, pero también congestión y agresión encubierta contra aquello, que impide al placer (libido).

La fuerza universal de la búsqueda de placer, la “libido”, o impulso sexual, lo cual se entiende como coincidente, se presenta dentro de diferente forma en el desarrollo humano, en un principio, ampliamente pre-genital, en el lactante, en la región bucal como reflejo de succión (fase oral). (El sicoanálisis atribuye todos los apetitos sensorios, también la búsqueda de afecto y ternura, y la búsqueda de contacto, al ámbito de la sexualidad infantil, que no debe ser confundida con la sexualidad en el sentido mas estrecho”, (“Manual de los niños especiales y siquiatría juvenil” de Harbauer).

Luego, la libido penetra a mayor profundidad del cuerpo, acompañada por una mayor toma de conciencia, cuando concuerdan por un lado el placentero dominio de los procesos de eliminación promovido por la creciente maduraron biológica y la orden paterna de limpieza por el otro, (principio de realidad). La experiencia de ese dominio sobre los procesos de eliminación otorga tanto “poder”, como placer; con ello, el deseo de placer se desplaza hacia la salida del intestino (fase anal). Finalmente, el centro del desarrollo de la libido se dirige al ámbito de los órganos sexuales, que aun sin estar maduros, de allí en mas dominaran fuertemente las proyecciones anímicas. Freud observo un expreso interés del niño en los órganos genitales propios, así como por los ajenos en la época del 4°, 5° hasta el 7° año de vida, sobre todo por el pene varonil, es por ello, que le dio el nombre de fase fálico. Observaciones similares se podrán hacer una y otra vez y llama la atención sobre todo, el “frecuente” toque de los órganos propios. Esto es tomado a menudo como forma de “masturbación infantil”. (El termino de “masturbación infantil” abarca un estado de cosas, al que no acceden todos los observadores. Según Kinseg, en algunos niños puede existir la posibilidad del órgano antes de la pubertad. Además: “La erección completa del pene, es posible desde el primer día del nacimiento”).

Es arriesgado, suponer de antemano que los comportamientos infantiles son sexuales, solo porque dan impresión a los adultos, cuya sexualidad ha alcanzado un estado de madurez. De ninguna manera se podrá aseverar que un lactante que esta jugando con sus genitales vivencia todas las sensaciones complejas que se presentan, cuando personas adultas o jóvenes se masturban... “Podemos suponer que los juegos sexuales infantiles, informados por los adultos, no poseen la importancia adjudicada por los adultos a estos juegos. Lo concreto es, que comportamientos aparentemente sexuales poseen significado para los niños que para los adultos. D. Muller: “En la actualidad, el juego de un lactante o de un niño pequeño en los genitales no es concebido por nadie como actividad sexual o masturbación de lactante”. (Investigación neurológica y diagnostico en la edad infantil).

En las diferentes fases del desarrollo infantil, se van generando instintos parciales, que luego se van integrando al conjunto de la sexualidad. Lo que originalmente a sido deseo de placer general, mas tarde conformara parte de la sexualidad, resurgiendo como impulso regenerado en el conjunto del suceso instintivo sexual, es recapitulado. Se describe de esa manera, que el impulso amoroso y el cortejo de los adultos comienza con fantasías de diversa índole con respecto a la pareja. En la aproximación de la pareja, reviven impulsos parciales de la temprana infancia, en la secuencia de su aparición original: primero, el “toque de la piel”; allí, se reitera lo que fuera el “calor y la proximidad” de la madre. Le sigue, la “aproximación oral”, en el beso, repetición del placer infantil con respecto al ámbito bucal. Algo mas descalificada es la etapa siguiente (fase anal) en la cual “la mano se deposita en la cadera o la region glutea”. Los “impulsos-parciales” sirven generalmente al placer sexual preliminar del adulto, que conforma una repetición abreviada del original desarrollo infantil, caído en el olvido, hasta lograrse el placer final en el acto amoroso, mediante el orgasmo, vale decir, a través de la centralización de todos los impulsos parciales sobre el proceso genital directo”. (T. Brocher: Bases sico-sexuales del desarrollo”).

Han sido sobre todo siquiatras, los que pusieron objeciones contra la tesis de Freud en el sentido de que únicamente aquellos investigadores “que pueden sondear los comienzos de la vida sexual humana” pueden poseer la paciencia y la capacidad de conducir los análisis hasta los primeros años de vida de los pacientes”. N. Nachmansohn alego al respecto: “El mismo Freud reconoce, que nunca ha observado ni tratado niños... Todo el comportamiento del niño sano muestra etapas preliminares de la sexualidad, pero de ninguna manera, una vida sexual propiamente dicha... ya que esto conforma una imposibilidad biológica... Ni la boca, ni el ano, ni la piel son genitales sustitutos”.

Las zonas erógenas; son “puertas de estimulo/excitación”. Al faltar la excitación genital, no podemos hablar de sexualidad. Dado que es ella, la que como diferencia especifica, conforma al sentimiento, en sentimiento-sexual. Sin esa limitación, el concepto sexual se perdería dentro de lo ilimitado... Mediante esa ampliación no esta dado empero una clarificación ni diferenciación del problema sexual, sino una superficializacion excepcional”.

El análisis anímico de los histéricos, depresivos y demás adultos con impedimentos o trastornos síquicos condujo a Freud, así como luego a otros analíticos, a dar un valor significativo especial a la fase fálica del desarrollo libidinoso. Mediante el análisis de los sueños de niños a esa edad se observa: muchos contenidos de las proyecciones de los sueños giran alrededor de lo sexual. El modelo-base a descubrir al respecto al que asocia luego el desarrollo de la maduración “sexual” esta relacionado siempre de modo especifico con el otro sexo, al que no pertenece quien esta soñando, a menudo, con la parte paterna del sexo opuesto. Es por ello, que Freud le dio el nombre de fase-edipal, en recordación a la figura trágica de Edipo, a quien por el Oráculo de Delfos se le había pronosticado antes de su nacimiento, que mataría a su padre para contraer luego matrimonio con su madre. Es por ello, que según la interpretación sico-analitica, el varón durante la fase edipal en sus fantasías inconscientes poseería la meta de casarse con la madre, vale decir, unirse sexualmente con ella, encontrándose empero con un adversario en la figura de su padre, a quien, considerándolo como rival, quiere eliminar, si fuese necesario, a través del asesinato. Como esto es casi imposible, o posible únicamente en el sueño, estas proyecciones a su vez liberan un temor en el varón, que a su vez, el padre amenace su propia sexualidad (miedo de castración). (Este mito ha sido empleado por Freud en conexión a una obra de Otto Rank: “Mito del nacimiento del héroe (1909) y también con referencia a la religión, vale decir, con respecto al Mosaismo: El hombre Moisés y la religión monoseista”).

En las niñas, el contenido de las imágenes soñadas es el inverso. Quisiera sacar del medio a la madre, para ocupar su lugar. En lugar del temor a la castración, en ella aparece la “envidia por el pene”. En conexión al mito antiguo, aquí podríamos hablar del complejo de Electra. Creemos, que los datos mencionados pueden ser acertados en el caso individual, pero no en forma generalizada, la interpretación teórica, indeficiente, y hasta errónea. (Harbauer: “A causa de cambios en las concepciones sociales y los estilo educativos, las condiciones han experimentado un cambio. Un acercamiento de la autoridad de la madre y una merma de la autoridad del padre son notorios. Las situaciones-Edipo, antes más frecuentes, ahora se observan en menor medida, por el hecho de que el rol de los patriarcas familiares, se ha tornado anacrónico”). Mas adelante nos ocuparemos de ello, a partir de la visión del Estudio del hombre. Aquí hemos tenido que referir estas concepciones, por el hecho de que puede suceder una ocupación ideológica de la conciencia, y, viceversa, a partir de una teoría equivocada puede a su vez resultar una practica absolutamente errada, cuyas consecuencias por cierto no tendrán que soportar de manera inmediata los actuantes, sino “los tratados”, vale decir, los niños y mas tarde los adolescentes y adultos. Esa concepción teórica de Freud aporta consecuencias en dos direcciones, actualmente: 1°, en el campo de la política social, 2° en el cambio de los parámetros acerca de la información sexual a los niños.

Con respecto al 1°: ¿El conflicto entre el principio de placer y el de la realidad es inevitable de manera tal, que la transformación represiva de la estructura instintiva humana es indispensable?. Si Freud sostiene, que el desarrollo sexual promueve enfermedad anímica y agresión a causa de una opresión constante, así opina Herbert Marcuse, el pensador que intervino decisivamente en le horizonte ideológico de la década del 60, entonces no podemos permanecer dentro de la postura de Freud de aceptar simplemente las patologías anímicas y curarlas después de su aparición. Según esa opinión tenemos que orientarnos hacia las raíces del suceso, vale decir, las causas mismas de la enfermedad y dar curso ya en la temprana infancia a un libre desarrollo sexual, sin reprimir el instinto. Un emprendimiento, que por los conservativos ha sido denunciado políticamente como “sexo con niños”, sin que con ello se hubiese dado en el blanco. La libertad sexual correspondiente en el desarrollo sexual infantil, fue señalada como “trabajo en pro de la paz y una sociedad liberada”.

Con respecto al 2°: todas una serie de autores, Giese, Comfort, Reich, Schmidt, Kentler, en sus reflexiones giran alrededor de la idea de cómo reducir la agresión intra-especifica estimulada por la represión sexual. Dicen, que es necesaria una “reprogramacion de la ética, siendo, que el intento no es considerado a partir de una búsqueda interior de un mundo de valores con intuiciones morales, una postura de firmeza de carácter, decisión personal con respecto a metas impuestas por uno mismo en una búsqueda de lo verdadero y de lo bueno, sino, en un trato con el sexo, la sexualidad, para lo cual se propone una “moral nueva”, que a su vez deberá fundamentar una nueva ética. Y tan simple se lo ve: La moral se desarrolla sin esfuerzo, simplemente en la practica de los instintos.

Es así, que se postulo una “nueva moral”, que recomienda: “1° Masturbación durante toda la edad infantil”. 2° Transformación del tabú del incesto entre padres e hijos, al no ser excluidos estos, injustamente, sino que padres e hijos puedan realizar experiencias mutuas y que los intentos del coito mutuo fracasan a partir de la decepción y de la inoportunidad. 3° La autorización y el apoyo de juegos sexuales a la edad escolar, para facilitar la capacitación al coito y la instrucción de los jóvenes en practicas sexuales perversas, para lograr la diferenciación de su vida sexual. 4° Practica sexual a partir de la madurez sexual, tanto en el ámbito privativo, como en el ámbito escolar, brindándose así enseñanza sexual practica; y en consecuencia 5° entrega sin limitación, de anticonceptivos para las jóvenes”. (La critica Christa Meves resume la nueva moral de la siguiente manera: DESMESURA MANIPULADA. PELIGROS SIQUICOS EN LA VIDA TECNIFICADA. LIBERADOS HACIA LA SAEXUALIDAD , INDUCIDOS A LA DEGENERACION.

Tenemos, que remarcar aquí, que este catalogo no puede ser atribuido a Freud mismo. Aunque ha suministrado los fundamentos al respecto, para luego empero hacer deducciones completamente diferentes, si se quiere, “convencionales”. “La libertad individual no es un bien cultural. Alcanzo su expresión máxima antes de cada cultura, por cierto empero, por entonces, sin valor, puesto que el individuo no estaba en condiciones de defenderla. A través del desarrollo de la cultura experimenta limitaciones y la justicia requiere, que nadie quede excento de esas limitaciones. Lo que en una comunidad humana se mueve como impulso de libertad, puede conformar rebelión contra una injusticia existente, favoreciendo a su vez entonces una evolución cultural, una compatibilidad con la cultura. Puede empero, proceder así mismo del resto cultural original, una personalidad no domada por la cultura, constituyéndose así, como base de la hostilidad cultural. (S. Freud: “El malestar en la cultura”).

De ser llevadas a cabo las practicas recomendadas de la “nueva moral”, se observara no obstante una discrepancia reproducida por Anna Freud de la siguiente manera: “El esclarecimiento sexual de los niños...generalmente no logra la meta esperada, a pesar de todas las esperanzas que se tienen al respecto. Lo que aquí se habla en reciproca contradicción, son por un lado los hechos reales de la vida adulta y por el otro, la inmadurez de la constitución sexual infantil...Tampoco los efectos de la libertad de masturbación no son los deseados. Lo que había tenido como propósito el nuevo permiso, era la eliminación de torturantes sentimientos de culpa; lo que al mismo tiempo tiene como consecuencia, es un déficit no esperado en el lado del desarrollo moral...y más imposible es, proporcionar a los niños, la prevista liberación de temores. Donde desaparece el miedo frente a la severidad paterna, crece el miedo provocado por la conciencia; donde mengua la severidad del super-yo, los niños se encuentran dominados frente a la propia fuerza de los instintos, al que permanecen expuestos sin la objeción de instancias exteriores o interiores...Los niños que crecen bajo el nuevo régimen, no estarán más libres de miedos y conflictos y por lo tanto no se verán menos expuestos a trastornos neuróticos y de otra índole síquica. (Anna Freud: “Caminos y Extravíos en el desarrollo infantil”).

(En este momento -6.2.2002- estoy escuchando en la radio que en Japón sé esta preparando un útero artificial de plástico transparente, tal como lo presagiaba Aldus Huxley en su libro “La humanidad feliz”. Esta noticia se basa en un articulo de Clarín: 5.2.02)