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Sexualidad y Misión Educativa - Parte 8

ASPECTOS PEDAGOGICOS EN EL PRIMER SEPTENIO

De hecho los niños una y otra vez formulan la pregunta acerca de la procedencia y el nacimiento del ser humano, ya sea, que formulan la pregunta por impulso propio ya sea, que surga estando frente a un recién nacido. Esta, como toda otra pregunta, merece una clara respuesta, jamas empero, un esquivarse o un desplazamiento o el intento de reprimir. En un sentido, los niños son realistas absolutos, no racionalistas, pero, en otro sentido siguen viviendo dentro de una conciencia magica-mitica, relacionados con su medio circundante. Es por ello, que en la charla padre-hijos, tendría que apare ser simultáneamente, tanto el realismo como el mito, siendo que con realismo podríamos señalar el lado mas bien sensorio de la realidad y con el mito, el lado real-espiritual. Arquetipicamente, esto nos muestra la historia del nacimiento de Jesús de Nazareth, tal, como es referida en el Evangelio de Mateo. Allí, se narra de modo pormenorizado, como a través de tres veces 14 generaciones ha sido preparada la corriente hereditaria de la cual nacería Jesús: Finalmente, el versículo 16 nos dice: “Jacobo procreo a José, el hombre/esposo de María, de la cual fue procreado Jesús, quien es llamado el Cristo”. Este es el lado realista, sensorial de la procedencia humana. Luego empero, leemos dos versículos mas adelante: “Cuando su madre, María, estuvo comprometida con José, sucedió, que quedara encinta del Espíritu Santo, antes de haberse unido en matrimonio”. Esto constituye un lógico quebrantamiento con respecto a lo antes dicho, que lo anula por completo en su contenido y que podría haber podido ser omitido por el autor. La impresión del quiebre se acentúa aun por el dato, que José pensaba abandonar a María, por el hecho de que estaba encinta, antes de que él la “reconociera”, lo cual luego se revirtió por la indicación del Angel durante un sueño. (Para épocas pasadas, la copula era en arte algo que se encontraba profundamente por debajo del umbral de la conciencia diurna; por otra parte existe por ejemplo: en la traducción de Luthero un vocablo tal, como “reconocer”. El proceso es seguido con de modo mas despierto, apelándose de esta manera a la percepción de correspondencia mutua de la pareja. Lo primero procede de la vieja tradición germana, lo segundo de la judía). Para que el primer informe del registro de las generaciones cobre un sentido frente al segundo, referido a la fecundación a través del Espíritu Santo, esto se podrá obtener tan solo, cuando el ultimo es considerado como parte mítica, real, espiritual de todo nacimiento, sin perjuicio de otras capas teológicas profundas. El ser-espiritual que se dispone a entrar a la corporeidad, procede de otra esfera, no es de “este mundo”. Lo que es valedero para el Niño_Dios, cobra validez también para el nacimiento de todo niño. Según su descendencia espiritual, la individualidad procede de mundos espirituales, sobre amplias alas. Mientras que ambos procesos no son completados en visión conjunta a modo de proceso unitario que se configura desde el lado físico y el lado espiritual, no se llega a la realidad en su conjunto. Transmitirla, es la verdadera respuesta a la pregunta infantil, que se refiere a la procedencia corporal y la procedencia espiritual.

 

 

Y ninguna explicación puede llegar en definitiva a la verdad y a la realidad del suceso procreativo humano sin tomar en cuenta, esa duplicidad de cada nacimiento, del mismo modo como una exposición de la mecánica del coito nada puede revelarnos acerca de aquello que es vivenciado en ocasión de la relación sexual y lo que se edifica allá con respecto al vinculo humano.

 

 

Aquí, yace el real aspecto de lo oculto, y hasta hoy no ha podido ser desprovisto de su carácter de misterio. El niño se encuentra más próximo a los misterios, dentro de la realidad de la vivencia, se va alejando empero, con el despertar de la conciencia: entonces, se genera preguntas. Preguntas acerca del nacimiento, la procedencia del niño, acerca de cómo llega el niño al cuerpo de la madre. La imagen del “hallarse bajo la sombra del Espíritu Santo” es mítica, pero también aquellas, de la “comparación de la tierra y la semilla”, a esa edad, “la única respuesta correcta”. (L.Schenk-Danzinger: SICOLOGIA DEL DESARROLLO). Puesto, que la concepción infantil aun es “pre-logica”, emocional”. Las imágenes míticas, para el niño poseen valor de realidad. “Las observaciones realizadas al respecto muestran, que también en nuestro mundo objetivizado, hasta el 6° o 7° año de vida en la mayoría existe un interés por los cuentos... La concepción realista del vientre de la madre difícilmente se correspondería con la capacidad de realidad del niño pequeño”. (H.Oesterruch: “Educación sexual en la primera década de vida”). Un niño, que ha recibido reiteradas explicaciones acerca del sexo, coloca un turrón de azúcar sobre el marco de la ventana para la cigüeña. “La explicación se reitero, pero con el mismo resultado negativo”. Cuando la madre al día siguiente hizo un nuevo intento de explicar las cosas, el niño le interrumpió con la furiosa exclamación: “¡Estas mintiendo!”. (Bittner/Riebens: “Sicoanálisis y Educación” A. Janzig da el siguiente ejemplo: “El pene del hombre constituye un puente, una unión entre el hombre y la mujer. Mediante el mismo, puede entregarle el semen a la mujer. Para ello, introduce el pene endurecido dentro de la vagina de la mujer”). Este contenido de imagen es reducido en pro de lo realista-prosaico).

 

 

Para la etapa de la temprana infancia no puede haber una educación sexual propiamente dicha, puede constituir, en todo caso, una parte de la educación global. El niño, que puede desarrollarse saludablemente, a través de una saludable educación es alcanzado también con miras a la sexualidad, para ello, no es menester implementar un esfuerzo extraordinario. La educacion global requiere la sensación de seguridad basada en la dedicación amorosa, que se nutren de la orientación hacia el niño, que a su vez responde con su propio ser, radiante de alegría. Esto significa empero a su vez, que deberá ser hallado un equilibrio entre la búsqueda infantil con respecto a experiencia; gozo y de la negación proveniente desde afuera. Sin malcriar, al dar cumplimiento a todos los deseos, y sin constantes represiones a través de prohibiciones para paralizar la voluntad infantil, es menester, brindar un ejemplo valido a ser imitado. Los actos de los adultos deben ser portadores de un sentido, deben ser consecuentes y claros, para estimular así, los correspondientes procesos de maduración. El niño capta a través de los sentidos; todo lo sensorio posee continuación hasta dentro de lo corporal y los gestos. Ante los actos, palidecen todas las reflexiones teóricas y las explicaciones. Podemos aprobar lo afirmado por T. Brocher, en el sentido de que la meta del comportamiento social “debe consistir en capacitar a un Yo relativamente independiente a poder tomar decisiones entre las exigencias de las normas morales que en el curso del desarrollo han experimentado una interiorizacion, por una parte, facultando por otra parte a los impulsos y necesidades innatas a las más diversas satisfacciones instintivas. No es menester, imponer al niño conocimiento sexual, vale decir “esclarecerlo” en el mal sentido. Si en la temprana infancia se produce un interés por lo sexual, por ejemplo: en los tan conocidos juegos de doctor, esto posee un significado absolutamente comprensible, que puede ser llevado fácilmente, y sin presión, a la charla pedagógica, plena de sentido. Ya que se trata de un síntoma de procesos interiores de maduración. Así por ejemplo: declaro una niña de cinco años a cabo de una charla con un hermanito menor, expresión de la envidia de pene; “Mas adelante, yo también me voy a comprar algo así”. En la charla con la madre, luego pudo ser llamado la atención sobre la importancia especial de la niña, la madre y lo femenino, la mujer en si, lo cual condujo a una satisfacción profunda del propio ser-asi.